En “El corazón de Ulises” Javier Reverte dice ir en busca de una “Grecia eterna, con alma viva y luminosa que aún palpita en los corazones y mentes de muchos de nosotros”. Tras mi tercera odisea por el país heleno creo comprender a qué se refiere. En cualquier viaje a Grecia los ecos de esa eternidad, de los mitos y versos clásicos, de la literatura, del esplendor de una civilización que fue cuna de la cultura occidental se hace latente en muchos de sus rincones. A veces de forma intensa como en Ítaca, la isla de Ulises. Otras veces sutil; hay que buscarla entre los recovecos de las hordas de turistas que se agolpan en Oia para contemplar el atardecer en Santorini. Pero ahí está: la Caldera, emergiendo vestigio de aquella brutal erupción que tal vez sea el origen del mito de la Atlántida. ¡Hay tanto para elegir! Al viajero que se encuentre en pleno trazado de su ruta, seleccionando qué ver en Grecia en 10 días pretendo ayudar en la tarea. ¿Empezamos?

⚡ Resumen rápido: Qué ver en Grecia en 10 días
Grecia es infinita, pero para optimizar un viaje de 10 días (o más) te propongo 3 rutas clave según tus gustos:
- 🏛️ Ruta Clásica: Atenas, Delfos y el Peloponeso (la opción ideal para sumergirte en la Historia alquilando coche).
- ⛴️ Islas Cícladas: Paros, Santorini, Amorgos y Milos (perfecta para moverte en ferry y disfrutar de pueblos blancos y atardeceres).
- ⛰️ Noroeste + Ruta por las islas Jónicas: Atenas, los monasterios colgantes de Meteora y las playas esmeraldas de Corfú y Cefalonia.
💡 Consejo: ¡Reserva los ferris y las entradas a la Acrópolis con antelación, y no olvides viajar con un buen seguro médico!
Contenido del artículo
¿Cuál es la mejor época para viajar a Grecia?
Una de las grandes dudas al planificar qué ver en Grecia en 10 o 15 días es elegir el momento adecuado. Aunque el clima mediterráneo es benévolo, cada estación tiene ventajas e inconvenientes. Aquí tienes un resumen:
| Estación | Clima y Ambiente | Rutas Recomendadas |
|---|---|---|
| 🌸 Primavera
(Abril a Junio) |
Mi época favorita. Temperaturas muy agradables, días largos, los yacimientos están cuajados de flores y aún no han llegado las multitudes. El agua del mar, fría. | Ideal para todo. Perfecto para combinar Atenas, el Peloponeso y las islas Cícladas o Jónicas sin agobios ni precios desorbitados. |
| ☀️ Pleno Verano
(Julio – Agosto) |
Mucho calor (especialmente en Atenas y la península) y precios de temporada alta. Islas a rebosar, aunque el viento Meltemi suaviza las temperaturas en las Cícladas. Cuidado en el Peloponeso: sufrí un golpe de calor en agosto en Mystras. Por desgracia, puede haber incendios. | Madrugar mucho para visitar ruinas y centrarse en islas menos masificadas (como Amorgos o Cefalonia). Imprescindible reservar alojamientos y ferris con antelación. |
| 🍂 Otoño
(Septiembre – Noviembre) |
Gran opción. El mar está de temperatura ideal tras calentarse todo el verano, bajan los precios y hay muchos menos turistas. Calor durante el día y refresca por la noche. | Fantástico para hacer cualquier ruta insular (Cícladas, Creta, Dodecaneso) o recorrer el continente con un clima más suave. |
| ❄️ Invierno
(Diciembre – Marzo) |
Clima frío y húmedo. Las islas se «apagan»: la mayoría de hoteles, restaurantes y rutas de ferry cierran hasta la Semana Santa ortodoxa. | Ideal para turismo cultural sin gente: Atenas, Delfos, Micenas o Meteora. Evita las islas pequeñas de verano porque no hay conexión y hace mucho viento. |
Los 15 lugares imprescindibles que ver en Grecia
Tras más de 40 días recorriendo el país heleno en tres viajes distintos, este sería el ranking:
- La Acrópolis de Atenas: El Partenón vigilando la ciudad desde las alturas es el kilómetro cero de cualquier viaje a Grecia. Lo he visitado tres veces y he sentido exactamente lo mismo: emoción infinita ante esta obra icónica de la Antigüedad Clásica.
- Los monasterios de Meteora: arquitectura equilibrista y espiritualidad en monasterios suspendidos sobre pilares de roca gigantes.
- El oráculo de Delfos: es el místico «ombligo del mundo» a los pies del monte Parnaso. Si te gusta la mitología griega, es un lugar donde impregnado de misticismo.
- Oia y la caldera de Santorini: el atardecer más famoso y fotografiado del planeta, con sus inconfundibles cúpulas azules. Excesivamente turística.
- El teatro del Epidauro: la acústica perfecta en el corazón del Peloponeso. Espectacular.
- La isla de Milos: paisajes lunares y acantilados de roca blanca que contrastan con un mar turquesa. Mi isla griega favorita.
- El Templo de Poseidón en Cabo Sunión: un atardecer mágico a pocos kilómetros de Atenas.
- Mykonos y su Pequeña Venecia: molinos de viento y un ambiente joven para quien le guste la fiesta.
- La playa de Myrthos en Cefalonia: la playa más bella de Grecia y doy fe que es impresionante. Bañarse en ella… No tanto.
- El Palacio de Knossos en Creta: el hogar del mítico Minotauro y cuna de la civilización minoica.
- Nauplia: la primera capital de la Grecia moderna y la ciudad más bonita que ver en Grecia.
- La playa del Naufragio (Navagio) en Zakynthos: La foto más famosa de Grecia: un barco oxidado descansando sobre arena blanca rodeado de acantilados verticales.
- Ítaca, la patria de Ulises: una isla recóndita, literaria y alejada del turismo de masas, últimamente de moda gracias a «La Odisea».
- La ciudad medieval de Rodas: un viaje en el tiempo paseando por el legado de los Caballeros de San Juan.
- El islote de Hidra: bohemia, encanto marinero y ni un solo coche en toda la isla.
Resumen de rutas: Qué ver en Grecia en 10 días (Itinerarios recomendados)
Aquí van tres odiseas helenas: itinerario día a día, alojamientos donde me quedé (y que recomiendo). Al final del artículo te dejo un mapa de Grecia con las diferentes rutas para que puedas organizar tu viaje y ampliación con sitios alternativos si tienes más días o ya has visto lo más típico.
| Ruta y Esencia | Itinerario (Día a Día) | Alojamientos Recomendados |
|---|---|---|
| 1. Antigüedad Clásica
Ideal para amantes de la mitología, la historia y las ruinas épicas. La capital y el legendario Peloponeso (imprescindible coche de alquiler). |
Días 1-2: Atenas y Acrópolis. Día 3: Delfos. Día 4: Corinto y llegada a Nauplia. Día 5: Nauplia, Micenas, Epidauro. Día 6: Esparta, Mystras, Karytena. Día 7: Monemvasia y Elafonisos. Día 8: Olimpia. Día 9-10: Regreso a Atenas. |
📍 Atenas: Hotel Phidias (A un paso de la Acrópolis).
📍 Nauplia (Base Peloponeso): Fortezza Attic Nafplio (Ático con terraza y vistas al castillo). |
| 2. Islas Cícladas
La Grecia más fotogénica: pueblos blancos, cúpulas azules y atardeceres mágicos en el Egeo. Necesario ferry + coche de alquiler o moto en las islas. |
Día 1: Atenas – Paros. Días 2-3: Isla de Paros. Días 4-5: Santorini. Días 6-7: Amorgos («El Gran Azul»). Días 8-9: Milos (La isla de Venus). Día 10: Regreso a Atenas en ferry. |
📍 Paros: Margarita Studios (Tranquila villa con piscina en Ambelas, ideal para desconectar).
📍 Amorgos: el Amorgion Hotel. 📍 Milos: el Thalassitra Village Hotel. |
| 3. Norte y Jónicas
Un mix perfecto de patrimonio asombroso y playas de aguas turquesas. Meteora más islas Jónicas. |
Día 1: Atenas – Meteora. Día 2: Monasterios de Meteora. Día 3: Kalambaka – Corfú. Días 4-5: Isla de Corfú. Días 6-8: Isla de Cefalonia. Día 9: Ítaca (La isla de Ulises). Día 10: Regreso a Atenas. |
📍 Meteora: yo me alojé en el Hotel Rex. En Kalambaka, muy cerca de los monasterios.
📍 Corfú: Corfú Village Studios (Apartahotel en el norte con piscina y terraza para relajarse tras explorar la isla). 📍 Cefalonia: el hotel Melissanthi (Sami). |
¡No viajes a Grecia sin seguro de viaje!
Aunque en general es seguro viajar a Grecia… Nunca estamos libres de que nos suceda algún percance o desagradable suceso (como un robo en Atenas). Por lo que pueda pasar -retrasos, cancelaciones, necesidad de atención médica…- Yo recomiendo contratar un seguro con la compañía Heymondo. Tienen coberturas sanitarias y además en su app disponen de un chat de atención médica en español las 24 horas; las llamadas también son gratuitas en caso de incidencia. Si lo contratas a través de mi web ¡tendrás un 5% de descuento!
1 – Ruta por la Antigüedad clásica: Atenas, Delfos y el Peloponeso.
El itinerario favorito de historiadores del arte, amantes de la cultura clásica, la Historia. Aquellas personas fascinadas por los mitos griegos, la épica de Homero y sus héroes inmortales que marcharon a guerrear a Troya. Cómo expresar la emoción que se siente al atravesar la Puerta de los leones de la antigua ciudad de Micenas, intuyendo las ruinas del palacio de Agamenón. Contemplar los vestigios de la vieja Esparta o conversar con los Dioses del Olimpo en Delfos, sede del famoso Oráculo hace ya más de 2.000 años. Porque, como escribió Reverte, “¿Historia o Leyenda? Con Grecia nunca se sabe. Seguramente una mezcla de ambas”. ¡Empezamos con Atenas, la inolvidable capital griega!
Día 1 y 2: Atenas desde la Acrópolis.
La capital de Grecia suele ser -por conexiones aéreas- la entrada y salida del país. Visitar la Acrópolis, la Ciudad Alta de Atenas, es uno de los principales reclamos turísticos que ver en Grecia. El esplendor de la era de Pericles, siglo V a.C., aún deslumbra en esta colina sagrada cuya joya es el templo del Partenón Por mi parte, da igual las veces que haya pasado bajo la sombra de las columnas dóricas de los Propileos: siempre me quedo embobada ante la majestuosa arquitectura del rey de los templos, tratando de imaginar cómo pudo ser dos mil quinientos años atrás.
Consejo: reserva con anticipación la entrada a la Acrópolis ¡así evitarás colas!

Imprescindibles que visitar en la capital griega
A los pies del promontorio, se ubica el moderno museo de la Acrópolis, un didáctico recorrido con muchas obras de arte que fueron halladas en excavaciones posteriores. Otras son réplicas; ya se sabe que los frisos del Partenón y otras piezas históricas se exhiben en el British Museum de Londres.
Además de la Acrópolis y su museo, hay otros muchos lugares de interés arqueológico en Atenas. Lo cierto es que con un día completo no basta. Yo recomiendo dedicar a Atenas al menos dos días. No podemos dejar de visitar: el Ágora romana, el Ágora griega, Kerameikos -el barrio de los alfareros, hoy quedan restos del viejo cementerio y un museo- el Museo Arqueológico Nacional, el templo de Zeus Olímpico y el estadio Panathinaikó. “Perdernos” y deambular por las encantadoras callejuelas de Plaka, con animadas tabernas y tiendas de souvenirs o despedir al sol desde la colina de Areopagus dejarán un sabor de boca tan bueno como una rica y fresca ensalada griega con tomate que sabe a tomate y queso feta.

Recomendación: ¿dónde alojarse en Atenas? En mi último y reciente viaje me quedé en el Hotel Phidias, una gran elección en relación calidad – precio y ubicación (a unos pasos de la Acrópolis).
Día 3: excursión a Delfos, el Oráculo de los Dioses.
Cuentan que cuando cayó el coloso de Rodas -la gran estatua del dios Helios considerada una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo- a causa de un terremoto en el año 226 a.C. los habitantes de la isla consultaron al Oráculo si debían de alzarla de nuevo. La respuesta fue negativa: derribarla había sido voluntad de los dioses. Así, durante novecientos años permaneció acostada en el mismo lugar. Fueron muchos los gobernantes que no tomaban una gran decisión sin antes desplazarse hasta el monte Parnaso. Tras el majestuoso Partenón, Delfos es uno de los lugares más importantes que visitar en Grecia. Un enclave que permanece aún envuelto de un aura misteriosa, Patrimonio Mundial.

Ubicado a 160 kilómetros de la capital griega, para llegar a Delfos desde Atenas la forma más rápida es con un coche de alquiler: se tardan dos horas y media. Te recomiendo echar un vistazo a los precios y vehículos diponibles en la web de Discovercars.
¿No quieres alquilar un coche o resulta muy caro?
Otra opción es contratar una excursión de un día a Delfos desde Atenas. Por último, en transporte público también es posible -la forma más barata y también la más lenta, dependiendo del tiempo disponible-. No hay tren directo pero sí autobús de línea de la compañía KTEL Atenas – Delphi, tardando unas 3 – 4 horas, ya que hace paradas en pueblos intermedios. Puedes reservar previamente aquí tu excursión.
Alternativa: excursiones de 1 día desde Atenas: Cabo Sunión e Hidra
Si vas a pasar varios días en la capital y no tienes tiempo de saltar a las islas lejanas o al Peloponeso, tienes dos escapadas muy recomendables. Apunta:
- A poco más de una hora en coche hacia el sur te espera el Cabo Sunión. Sobre un acantilado sobre el mar Egeo se alza el imponente Templo de Poseidón en una estampa épica. Uno de los mejores atardeceres de la Grecia continental.
- La otra gran opción es tomar un ferry en El Pireo hacia Hidra (Hydra). Es una pequeña isla bohemia (fue refugio de Leonard Cohen) donde está prohibida la circulación de coches y motos. Todo se mueve a pie o en barco. Su puerto veneciano en forma de anfiteatro y sus aguas cristalinas son perfectas para desconectar del bullicio ateniense.
Día 4: Corinto, la ciudad de Edipo.
Bienvenida al Peloponeso, la Grecia más épica. La península sureña unida al continente por el itsmo de Corinto -hoy surcada por el famoso Canal-. Resulta curioso que siendo uno de los lugares con más sitios de interés histórico que ver en Grecia no sea de los más visitados; y es que la Grecia del sol y playa, localizada en las casi dos mil islas, es lo que más se ha vendido y vende. La puerta de entrada al Peloponeso, viniendo desde Atenas, es la ciudad de Corinto. Un tren de alta velocidad la une en apenas una hora u hora y media con la capital. Sin embargo, lo más recomendable, de nuevo, es alquilar un coche para poder moverse por libre. Nosotras lo hicimos en Corinto, la nueva, una urbe moderna y un tanto insulsa.

Parada fundamental es el Canal de Corinto, una gran obra de ingeniera que ya soñó en sus tiempos el mismísimo Alejandro Magno. Usado para acortar distancias en el transporte marítimo entre el Egeo y el mar Mediterráneo oriental, sus 6,4 kilómetros de longitud fueron terminados de excavar en 1893. Aunque hoy por su estrechez y profundidad no puede ser usado por la mayoría de barcos modernos, se sigue usando con fines turísticos ¡y hasta se hace puénting! En este artículo te cuento más en detalle todo lo que ver en Corinto.

La vieja Corinto.
Fundada según la mitología griega por el rey impío Sísifo, en la vieja Corinto según cuentan La Ilíada y La Odisea nació y creció Edipo, más tarde rey de Tebas. El protagonista de la tragedia de Sófocles, Edipo Rey, viviría pues a los pies del monte Acrocorinto el esplendor de una rica ciudad que llegó a ser la más grande de toda Grecia entre los siglos VIII y VI a.C. Lugar estratégico, junto al istmo, cruce de camino y de intercambio, se alzó un templo a Apolo para agradecer la abundancia. Aún son visibles varias columnas en el centro de la explanada, rodeada de las piedras que un día dieron vida a una fastuosa urbe.

Recomendación: ¿Dónde alojase en el Peloponeso? Como base ideal para explorar la parte oriental es Nauplia, la ciudad más bonita de Grecia según Javier Reverte. Nosotras reservamos tres noches un apartamento, un ático con terraza con vistas al castillo, y estuvimos fenomenal: Fortezza Attic Nafplio.
Día 5: Nauplia, Micenas y el Epidauro.
Pasear por la bella Nauplia conquista: es como uno de esos encantadores pueblos de las islas pero en el continente. Callejuelas, escaleras, buganvillas, tabernas y tiendas de souvenirs… Todo ello en una coqueta bahía protegida por tres fortalezas, una de ellas flotando en el mar. Sí, sin duda Reverte tenía razón al afirmar que Nafplio es la ciudad más bonita que ver en Grecia. ¡Es una de las escapadas predilectas de los atenienses!

Desde Nauplia se pueden explorar dos lugares históricos y míticos, declarados Patrimonio Mundial: el teatro del Epidauro, del siglo IV a.C. y donde aún hoy se representan espectáculos. Y la antigua ciudad de Micenas, fundada según la mitología por Perseo y donde se encuentran los restos del palacio de Agamenón, héroe de la guerra de Troya. Aunque su icónica máscara funeraria en oro, ya la habremos contemplado en el Museo Arqueológico Nacional de Atenas.

Día 6: Esparta, Mystras y Karytena.
Tres de mis enclaves favoritos que ver en el Peloponeso. A pesar que de Esparta solo queden unas piedras devoradas por la maleza, quien ame los mitos y relatos griegos sentirá el peso de la Historia en la ciudad del rey Leónidas, el vencedor de los persas.

Aunque no pertenezcan a la antigüedad clásica propiamente dicha, sería imperdonable acercarse hasta Esparta y no ver Mystras, ubicada solo a 7 kilómetros. Una ciudad bizantina coronada por un castillo, repleta de iglesias y monasterios medievales. También es Patrimonio Mundial y uno de los sitios más interesantes y quizá desconocidos que ver en Grecia, por aquello de que no es de la civilización helena antigua -la que se estudia en el colegio y el instituto-. Para quien el tiempo corra de su cuenta puede acercarse a Karytena, a una hora de distancia, precioso pueblo detenido en el tiempo en la Arcadia.

Día 7: Monemvasia y Elafonisos.
Seguimos en ruta por el Peloponeso poniendo rumbo al extremo sur de una de las “garras” que tiene esta península, como si fuera un animal mitológico. Un día completo, por lo a desmano que se encuentra, hay que dedicarlo al pequeño pero sorprendente recinto amurallado de Monemvasia y la isla (unida por un puente) de Elafonisos. Una de las playas más bonitas que ver en Grecia con perdón de Myrthos, en la isla de Cefalonia. Si coincide que es verano ¡no olvides el bañador! Vas a querer sumergirte y sacudirte el polvo de todas esas ruinas clásicas en las aguas cristalinas…
Día 8: Olimpia, cuna de las olimpiadas.
Titulé a esta primera sugerencia de ruta por Grecia como de la Antigüedad Clásica. También podría ser de los Patrimonios de la Humanidad en el país heleno. Y como tal, hay que incluir a Olimpia, el legendario lugar donde se celebraban los Juegos Olímpicos a los pies del monte Cronio.

Día 9: vuelta a Atenas desde el Peloponeso.
¿Tienes más días para visitar Grecia? Añade alguna de las islas que te voy a sugerir a continuación ¡súbete al ferry! El segundo de los itinerarios que hacer en Grecia en 10 días nos lleva hasta las islas Cícladas, tan bonitas como populares.
2 – Ruta por las islas Cícladas.
Tomar un ferry en el puerto de El Pireo y navegar por las aguas azules del mar Egeo, de isla en isla, es de las mejores cosas que hacer en Grecia. ¡Dan ganas de bajarse en todas! Pero me temo que hay que elegir. De las 6000 islas que posee el país heleno -aunque solo unas 200 están habitadas de forma permanente- el archipiélago de las Cícladas son las más conocidas por los turistas internacionales. La razón: Santorini, la isla destino de luna de miel por excelencia con sus iglesias de cúpulas azules y sus atardeceres románticos sobre el mar.
Día 1: de Atenas a Paros.
Desde el Pireo (y también desde el puerto de Rafina, más cerca del aeropuerto internacional de Atenas) zarpan los barcos que recorren las islas Cícladas. Mi sugerencia es dejar pasar -por muy tentador que sea- Mikonos, la “Ibiza” de Grecia, debido a su saturación de turistas y continuar hasta Paros, la isla donde el tiempo se para. Es preciosa y más tranquila. Lo mejor para recorrer cada una de las islas, es alquilar coche o moto al desembarcar en cada una de ellas.

Día 2 y 3: Paros.
Visitar la iglesia bizantina de Panagia Ekatontapiliani, una de las más antiguas de Grecia fundada por Santa Elena en Parikia. Recorrer y fotografiar los mil rincones instagrameables de Naoussa, un pueblo de postal. Disfrutar de la Golden Beach con su arena dorada y de la deliciosa cocina cicládica en alguna taberna de los pueblos de interior son algunos de los planes para querer quedarse mucho más tiempo varada en Paros. Tampoco hay que perderse la tranquilidad rural de Kostos o Lefkes, cuajados de flores y gatos perezosos.

Apunta: nuestro alojamiento en Paros fue el Margarita Studios en Ambelas, una tranquila villa cerca del mar con restaurante y piscina.
Días 4 y 5: Santorini.
El ferry entre Paros y Amorgos se detiene en Santorini. La isla más famosa, también la más atestada de turistas y de restaurantes y hoteles más lujosos. Su belleza es indiscutible, a pesar del exceso de visitantes que la han hecho convertirse en un auténtico parque temático, con precios infladísimos en temporada alta. Aunque Oia, al norte, es la parte más bonita, donde los atardeceres de película en La Caldera de Santorini, siempre se pueden encontrar rincones más apartados al sur.

💡 Turismo responsable en Santorini: en la isla verás que se usan burros como medio de transporte y carga por sus callejuelas empinadas. Como siempre defiendo el turismo responsable, te animo encarecidamente a hacer uso únicamente de tus propias piernas y no fomentar la explotación de estos animales.
Días 6 y 7: Amorgos, la isla de “El Gran Azul”.
Mi gran descubrimiento del año pasado en Grecia fue la isla de Amorgos, la más oriental de las Cícladas, rural y auténtica. Escarpada, sin playas de arena -solo unas cuantas rocosas pero eso sí, de aguas turquesas- solo viven 1800 personas y el doble de cabras. Os prometo que El monasterio de Panaguia Jozoviótissa, excavado en la roca, y la playa de Agia Anna -escenario de la película “El Gran Azul” son de los lugares más espectaculares que ver en Grecia. Si quieres salir de lo típico, Amorgos es tu isla. A mí me enamoró.

Días 8 y 9: Milos, la isla de la diosa Venus.
La isla de Milos es un destino genial para cerrar unas maravillosas vacaciones en las islas griegas, por su cercanía en barco a Atenas. Lo bueno de Milos es que lo tiene todo: muchas playas, tanto de roca como de arena. Pueblos bonitos con cuestas, placitas, buganvillas en el interior y de pescadores en la costa. Acantilados de coladas de lava con cuevas y recovecos que explorar en velero o kayak. Vestigios arqueológicos: aquí se encontró la famosa Venus de Milo, una de las estrellas del museo del Louvre en una zona arqueológica donde hay un teatro clásico y unas catacumbas paleocristianas.
Y por supuesto, decenas de ricos restaurantes donde probar la mejor gastronomía de Grecia. Lo mires como lo mires: Milos es un acierto y una de mis islas favoritas que visitar en Grecia. Es muy bonita y pintoresca, con playas increíbles y sin las hordas de turistas de Mikonos o Santorini.

Otras islas Cícladas que visitar en Grecia
Mykonos, ¿merece la pena?
Gran pregunta. He preferido dejar a Mykonos fuera de mi ruta de las Cícladas en favor de islas más auténticas como Amorgos o Paros, debido a su extrema masificación en los meses de verano y sus precios desorbitados. Pero al César lo que es del César: es muy bonita. Si viajas en temporada baja (mayo u octubre) o simplemente quieres ver sus icónicos molinos de viento frente al mar y perderte por el laberinto blanco y azul de la Pequeña Venecia, resérvale un par de días. Madruga para evitar las multitudes.
Naxos y Siros: la autenticidad de las Cícladas
Si la tranquilidad y la autenticidad son lo tuyo, las Cícladas esconde tesoros fabulosos más allá del radar de Instagram. Naxos, la isla más grande del archipiélago, es un paraíso para los amantes de las playas interminables de arena fina, los pueblos tradicionales de interior y la arqueología, con la impresionante Portara (la puerta del templo de Apolo) dándote la bienvenida en el puerto.
Y si buscas la vida local real, pon rumbo a Siros (Syros). Al ser la capital administrativa de las Cícladas, vive al margen del turismo estacional. Su ciudad principal, Ermoupoli, te sorprenderá con su majestuosa arquitectura neoclásica, calles pavimentadas de mármol y dos colinas coronadas por iglesias (una ortodoxa y otra católica) que dominan el Egeo. No hay apenas turistas y es muy auténtica, ¡será por islas que ver en Grecia!
3 – Noroeste de Grecia: Meteora y las islas Jónicas.
Si te preguntas qué ver en el norte de Grecia hay un lugar marcado en rojo, parada obligada sí o sí: los monasterios de Meteora en Tesalia, lugar emblemático y único en el mundo. Esta tercera ruta por el país heleno está inspirada en mi último viaje: Atenas – Meteora – islas Jónicas. ¡Te prometo que será épico e inolvidable! Y es que… ¿qué mejor plan que mezclar patrimonio con playas (y qué playas) en las islas?

Día 1: Atenas – Meteora.
Llegar a Meteora desde Atenas en transporte público es un poco lioso. No hay tren directo, hay que tomar el que va a Tesalónica en la estación de Larissa y hacer cambio en Palaeofarsalos -una estación en medio de la nada- a Kalambaka. Este pequeño pueblo de hoteles y restaurantes es el punto de partida para explorar los monasterios. ¿Otra forma de llegar? Alquilar un coche o contratar un tour para ir a Meteora desde Atenas.
Día 2: Meteora, los “monasterios del cielo”.
Patrimonio de la Humanidad, hoy quedan 6 de los 24 monasterios que llegaron a existir (muchos fueron destruidos por los nazis en la Segunda Guerra Mundial). Encaramados en la roca, haciendo equilibrismos imposibles, tienen un acceso a veces de cientos de escalones. Los víveres, los trasladan por un sistema de poleas. Su visión resulta muy impactante ¡no es de extrañar que se inspiraran en ellos en la serie “Juego de Tronos” para el Nido del Águila! Sin lugar a dudas, los monasterios de Meteora es un imperdible que ver en Grecia.

Día 3: de Kalambaka a la isla de Corfú.
¡Rumbo a las islas Jónicas! Cómo ir de Kalambaka a Corfú resulta otro quebradero de cabeza ya que Google no da nada de información fiable. Hay que tomar un bus al puerto de Igumenitsa con intercambio en Ioánina, sin haber nada directo. Lo bueno es que los trayectos son cortos y están bien sincronizados, de modo que saliendo por la mañana de Meteora se puede estar a buena hora de la tarde en la ciudad de Corfú. Tiempo justo para dar un paseo por su pintoresco casco histórico.
Días 4 y 5: Corfú, la isla de Durrell.
La verdad es que viajar a Corfú en agosto no es una gran idea. Destino muy popular entre los turistas británicos gracias a la saga que inició “Mi familia y otros animales”, la saturación de los lugares más famosos puede resultar agobiante. Eso sin tener en cuenta cada crucero que desembarca en el puerto con miles de pasajeros. Aún así, la isla es una preciosidad: frondosa y montañosa, verde de punta a punta, con calitas de aguas transparentes.

Extensa y alargada, lo mejor que ver en Corfú es el palacio de Achilleion, donde vivió Sissí emperatriz. Los acantilados del norte con las caprichosas formas del llamado Canal del Amor y el cabo Drastis. Las vistas de Agios Georgios Pagon. Paleokastritsa y, para fans de Gerald Durrell el pequeño pueblo de Kalami, donde vivió el escritor en su infancia. Con una playa muy bonita que mira a las costas de Albania en el horizonte.

Alojamiento en Corfú: nos quedamos en el norte en un apartahotel con piscina y terraza, ideal para relajarse tras explorar la isla: el Corfú Village Studios. Para el madrugón del ferry a Cefalonia, reservamos un hotel al lado del puerto. Para recorrer las islas Jónicas, un barco parte días alternos (lunes, miércoles, viernes) a las 6:30 de la mañana con destino final Zante.
Día 6 al 8: la isla de Cefalonia.
Las de más fama o las más bonitas -eso dicen los griegos- de las islas Jónicas son Corfú y Lefkada. Sin embargo, a mí me enamoró Cefalonia. Tranquila y agreste, con la silueta de Ítaca justo enfrente, esta isla de aguas como un espejo tiene sitios tan de ensueño como Myrthos, la playa más bonita de Grecia o el lago de Melissani. Una cueva con un ojo a cielo abierto donde se obra el «milagro» cuando penetra la luz natural. Maravillosa. En este artículo te cuento todo lo que ver en Cefalonia.

Día 9: Ítaca, la isla de Ulises.
¿Puede haber un lugar más mitológico que ver en Grecia que Ítaca? La patria de Ulises sin embargo hoy es más un destino propio de la literatura que de la realidad. Porque muy pocos turistas llegan a Ítaca. Hay malas conexiones -un ferry desde Cefalonia- la isla es pequeña y abrupta. “Mala para los caballos, buena para las cabras” dijo Telémaco. Sin embargo, una vez que se desembarca en ella el flechazo es instantáneo. Vathy, su coqueta capital, es deliciosa. Las calas escondidas, todas de piedra, son cálidas y de aguas azules. No es de extrañar que Lord Byron quiso comprarla antes de morir batallando por la independencia de Grecia no muy lejos de Esparta.

Nosotras visitamos Ítaca durante un día, con la misma moto que alquilamos para recorrer Cefalonia, tomando el ferry de la mañana y vuelta por la tarde en Sami. Y sí, encontramos el palacio del rey Ulises oculto entre la maleza. ¿Mito? ¿Historia? ¿Existió el héroe de La Odisea y su mujer Penélope? ¿Regresó a Ítaca tras guerrear en Troya 10 años y pasar otros 10 perdido en el Mediterráneo entre cíclopes y sirenas? Quién sabe… Como apuntó Javier Reverte, tratándose de los griegos, puede que ambas.

Ampliación de ruta por las islas Jónicas: Zante y la famosa playa del Naufragio
Si dispones de un par de días extra en tu recorrido por las islas Jónicas, te recomiendo encarecidamente dar el salto a la vecina isla de Zakynthos (Zante). Desde Cefalonia puedes tomar un ferry directo que conecta ambas islas en poco tiempo, o bien, si prefieres saltarte el itinerario en barco, puedes llegar cómodamente en un vuelo doméstico directo desde Atenas.
En Zante te espera una de las postales más icónicas y deseadas de toda Grecia: la playa del Naufragio (Navagio Beach). Imagina una cala de arena blanquísima, encerrada por acantilados verticales de vértigo y bañada por un mar azul eléctrico casi irreal. En el centro, los restos oxidados de un barco contrabandista encallado en los años 80 completan un paisaje de película. Solo se puede acceder a la arena por mar mediante excursiones en barco (y en pleno verano está bastante concurrida), pero sin duda esta es una de las postales de Grecia más populares por algo.

Día 10: vuelta a Atenas.
Vuelta a Atenas en ferry desde Cefalonia o Zante (vía Patras, ahí hay que tomar el tren); también se puede hacer en vuelo doméstico, ahorrando mucho tiempo (aunque también suele ser más caro).
4 – Alternativa para 10 días: Atenas y la inmensidad de Creta.
Aunque confieso que Creta es mi gran asignatura pendiente para una cuarta odisea helena, es innegable que es uno de los destinos más buscados y fascinantes del país. Creta no es una isla cualquiera; es la más grande de Grecia y casi un país en sí misma. Por su tamaño y riqueza arqueológica, requiere un mínimo de 7 a 10 días de dedicación exclusiva.
Una ruta ideal comenzaría volando desde Atenas a Heraclión para adentrarse en la mitología visitando el palacio de Cnosos, cuna del legendario Minotauro. Desde allí, lo más recomendable es alquilar un coche para recorrer sus escarpadas montañas, perderse por callejuelas venecianas en Chania o Rethymno, y acabar bañándose en playas de belleza irreal que parecen sacadas del Caribe, como la famosa laguna de Balos o las arenas rosadas de Elafonisi. Si buscas un viaje que combine arqueología brutal, buena gastronomía y calas salvajes en un solo lugar, Creta es tu destino. ¡Estoy deseando ir!
¿Y si tienes 15 o 20 días en Grecia? ¡Combina las rutas!
Si eres de las afortunadas que disponen de más de 10 días de vacaciones y para planificar tu ruta por Grecia, las posibilidades se multiplican. No tienes que inventar nada nuevo, el secreto está en enlazar los itinerarios que te he propuesto:
- Ruta de 15 días: Mi consejo es que dediques la primera semana a la Historia pura haciendo la Ruta 1 (Atenas y el Peloponeso en coche). Al regresar a la capital, en lugar de volver a casa, toma un ferry en El Pireo y dedica los siguientes 5 o 6 días a relajarte saltando entre dos islas Cícladas, por ejemplo, Paros y Milos. Tendrás el viaje más completo posible: ruinas épicas y descanso en el Egeo.
- Itinerario por Grecia de 20 días o más: Con casi tres semanas, puedes hacer una inmersión total. Comienza con Atenas, Delfos y Meteora al norte. Baja al Peloponeso para recorrer sus yacimientos y, finalmente, vuela a las islas Jónicas o toma un ferry a las Cícladas para explorar tres o cuatro islas a tu ritmo (Santorini, Amorgos y Paros). ¡Unas vacaciones inolvidables!
5 – Para viajeros repetidores: la Grecia más insólita y menos explorada
¿Sientes que ya has visto los grandes clásicos y buscas un itinerario alternativo? Si es tu tercera o cuarta vez en el país heleno, te animo a salir de las rutas convencionales y adentrarte en rincones donde el turismo de masas aún no ha desembarcado con tanta fuerza.
Por un lado, tienes el archipiélago del Dodecaneso, flotando en el Egeo justo frente a las costas de Turquía. Aquí brillan islas con un legado fascinante donde se mezclan influencias griegas, otomanas y medievales. Destaca Rodas, célebre en la antigüedad por su monumental Coloso y hoy por su impresionante ciudad amurallada construida por los Caballeros de San Juan, junto a joyas más pequeñas, coloridas y tranquilas como Symi o Kos.
Por otro lado, si prefieres explorar el continente profundo, pon rumbo al extremo norte hasta la región histórica de Macedonia, rozando ya las fronteras con Bulgaria y Turquía, enclave de viñedos y buenos vinos con personalidad propia. Tomando como base la vibrante e histórica Salónica (Thessaloniki), la segunda ciudad del país, podrás explorar la tierra que vio nacer al mismísimo Alejandro Magno. Un viaje a los orígenes del imperio macedonio —con paradas obligatorias en yacimientos como Vergina o Pella— que te mostrará una cara de Grecia completamente diferente: más balcánica, misteriosa y profundamente auténtica.
Cómo moverse por Grecia: ¿Coche de alquiler o ferry?
La logística suele ser el mayor quebradero de cabeza a la hora de organizar qué ver en Grecia en 10 días. Tras mis viajes, la regla de oro que aplico es muy sencilla: el continente en coche, las islas en ferry.
Para explorar el Peloponeso, Delfos o llegar a los monasterios de Meteora, el transporte público es deficiente, lento y te resta muchísima libertad. Alquilar un coche es prácticamente obligatorio si quieres llegar a ruinas apartadas o playas escondidas sin depender de horarios. Sin embargo, para saltar entre las Cícladas o las Jónicas, la red de ferris griega es una maravilla. Es extensa, puntual en su mayoría y los barcos son enormes y cómodos. Una vez desembarques en cada isla, puedes alquilar una pequeña moto o un coche local para moverte por ella los días que estés allí.
Recomendaciones para viajar entre islas griegas:
🚢 Consejo para reservar tus ferris: En verano los barcos entre las islas más populares (como Santorini, Paros o Milos) se llenan rapidísimo. Te recomiendo comparar horarios y comprar tus billetes con antelación utilizando el buscador de Omio, donde además de trenes y autobuses, puedes ver todas las compañías navieras griegas en español y llevar los tickets directamente en la aplicación del móvil. ¡Es muy cómodo!
⛴️ Ojo con los puertos: ¡fíjate bien en los billetes de barco! No todas las rutas o ferris salen del Pireo (el puerto principal de Atenas), algunos salen desde el puerto secundario de Rafina, cerca del aeropuerto internacional de Atenas. Se puede ir en tren pero tarda una hora aprox desde la capital. A mí me pasó en mi segundo viaje a Grecia, que mi ferry salía desde Rafina a Paros y casi lo pierdo…
💊 Truco Stop mareo: si, como yo, te mareas en los barcos (yo lo paso fatal), lleva siempre biodramina en tu botiquín de viaje y tómala media hora antes de embarcar. Aunque sea Mediterráneo a veces el oleaje está fuerte y se siente en el ferry. Esta pequeña pastilla me ha salvado más de una vez de un mal trago viajando entre las islas griegas.
Un poco de griego para sobrevivir (¡es más fácil de lo que crees!)
No dejes que el alfabeto griego te intimide. Aunque de primeras parezca otro mundo o una fórmula matemática compleja, el idioma griego en realidad es muy agradecido para los hispanohablantes porque se pronuncia exactamente como suena (las vocales son iguales que en español). Además, te sorprenderá saber la inmensa cantidad de palabras de nuestro vocabulario diario que tienen origen en el griego antiguo.
A los griegos les encanta que los visitantes intenten decir al menos un par de palabras en su idioma. Con que te aprendas estas fórmulas básicas, te ganarás más de una sonrisa y puede que te inviten a un chupito de ouzo o mastiha al final de la comida en la taberna:
- Yasas (Γεια σας): Hola / Adiós (se usa de forma plural o formal, es el saludo comodín perfecto).
- Kalimera (Καλημέρα): Buenos días (hasta el mediodía).
- Kalispera (Καλησπέρα): Buenas tardes.
- Kalinichta (Καληνύχτα): Buenas noches.
- Parakaló (Παρακαλώ): Por favor / De nada (sirve para ambas cosas).
- Efcharistó (Ευχαριστώ): Gracias.
- Né (Ναι): Sí (¡Cuidado! Suena casi igual que nuestro «no», lo que al principio causa mucha confusión y situaciones divertidas).
- Óchi (Όχι): No.
Gastronomía helena: ¿Qué comer en Grecia?
La gastronomía es un pilar fundamental en cualquier viaje a Grecia y te aseguro que se come de rechupete. La dieta mediterránea brilla aquí con productos muy frescos, buen aceite de oliva y sabores intensos. En las tabernas siempre hay que empezar pidiendo para compartir varios mezes (entrantes): el refrescante tzatziki (crema de yogur y pepino para untar en pan de pita), unos dolmades (hojas de parra rellenas) o la insuperable ensalada griega con tomates que saben a tomate de verdad, aceitunas kalamata y un generoso taco de queso feta. ¡Me confieso adicta!
Como platos principales, reina la contundente moussaka (la predecesora de la lasaña). Para quienes solemos buscar opciones más vegetales en nuestro día a día, la versión de berenjenas sin carne es un acierto total y absolutamente deliciosa. Si estás viajando por las Cícladas, el pulpo a la brasa con puré de fava es el rey absoluto (en los puertos de Naoussa o Milos lo verás tendido secándose al sol, en una estampa muy mediterránea)… Mientras que para un bocado rápido y económico, el gyros en pan de pita nunca falla, en cualquier puesto callejero. Todo ello regado, por supuesto, con una copa de vino blanco Retsina y rematado con un chupito anisado de ouzo para brindar con los locales.
🤤 ¿Se te hace la boca agua? Si quieres descubrir más sobre postres artesanos, licores tradicionales y delicias del mar, echa un vistazo a mi artículo detallado con los 10 platos de la gastronomía de Grecia que tienes que probar. Elaborado con cariño tras mis tres viajes por Grecia en sus diferentes regiones, con gastronomía propia.

Mapa de lugares que ver en Grecia en 10 días o más
- Ruta 1 – Antigüedad Clásica.
- Ruta 2 – Islas Cícladas.
- Ruta 3 – Norte y Jónicas.
Nota: puedes ampliar el mapa en Google maps.
¿Qué te han parecido estas tres propuestas de rutas por Grecia? ¿Cuál te animas a hacer?
Nota: estos lugares que ver en Grecia y las tres rutas propuestas están basadas en mi experiencia. Hay muchos más itinerarios que hacer en este gran país. Por ejemplo, las islas Sarónicas, la isla de Creta -otro lugar muy mitológico- o explorar el archipiélago del Dodecaneso frente a las costas de Turquía. ¡A Grecia siempre hay que volver!

✍️ Sobre la autora: Patricia Rojas (La Cosmopolilla)
Soy periodista de viajes y creadora de contenidos, escribo en La Cosmopolilla desde 2013. También colaboro con medios como la revista National Geographic. En enero de 2026, gané el premio al Mejor Blog de Viajes Profesional en FITUR. Tras realizar tres viajes recorriendo la Grecia continental y navegando entre sus maravillosas islas, he diseñado estas rutas basándome 100% en mis vivencias reales para ayudarte a planificar tu propia odisea helena desde Atenas a los impresionantes monasterios de Meteora o Corfú.
Preguntas Frecuentes (FAQs) sobre viajar a Grecia
| ¿Cuál es la mejor época para viajar a Grecia?
La primavera (mayo y junio) y el principio del otoño (septiembre y octubre) son los mejores momentos. Disfrutarás de muy buen clima, el mar estará agradable para bañarte y evitarás tanto las masificaciones turísticas como el calor extremo del verano en los yacimientos arqueológicos. |
| ¿Es mejor alquilar coche o usar transporte público en Grecia?
Depende totalmente de tu ruta. Para explorar el Peloponeso y la zona continental norte (Meteora), el coche de alquiler te dará muchísima libertad, ya que el transporte público puede ser escaso y lento. Para saltar entre islas (Cícladas o Jónicas), el ferry es la mejor opción, pudiendo alquilar un coche o moto pequeña al llegar a cada destino insular. |
| ¿Cuántos días son necesarios para ver Grecia?
Un viaje de 10 días es el mínimo ideal para conocer Atenas y centrarte a fondo en una sola zona (como el Peloponeso, un grupo de islas o Meteora y sus alrededores). Si quieres combinar continente e islas de forma completa en el mismo viaje, te recomendaría contar con 15 o 20 días. |
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