Monasterios de Meteora, qué ver en Grecia en 10 días
Europa Grecia

Qué ver en Grecia en 10 días: 3 propuestas de rutas

Escrito por la
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9 septiembre, 2021

En “El corazón de Ulises” Javier Reverte dice ir en busca de una “Grecia eterna, con alma viva y luminosa que aún palpita en los corazones y mentes de muchos de nosotros”. Tras mi tercera odisea por el país heleno creo comprender a qué se refiere. En cualquier viaje a Grecia los ecos de esa eternidad, de los mitos y versos clásicos, de la literatura, del esplendor de una civilización que fue cuna de la cultura occidental se hace latente en muchos de sus rincones. A veces de forma intensa como en Ítaca, la isla de Ulises. Otras veces sutil; hay que buscarla entre los recovecos de las hordas de turistas que se agolpan en Oia para contemplar el atardecer en Santorini. Pero ahí está: la Caldera, emergiendo vestigio de aquella brutal erupción que tal vez sea el origen del mito de la Atlántida. ¡Hay tanto para elegir! Al viajero que se encuentre en pleno trazado de su ruta, seleccionando qué ver en Grecia en 10 días pretendo ayudar en la tarea.

La playa más bonita de Grecia, Cefalonia

La playa más bonita de Grecia, Cefalonia

Aquí van tres propuestas de recorrido dependiendo de los intereses. De las ganas de un atracón de arquitectura, ruinas espléndidas o más bien relax, pueblitos de ensueño pintados en blanco con playas de aguas turquesas. En Grecia todo cabe.

  1. Descubriendo la Antigüedad clásica: Atenas, Delfos y el Peloponeso.
  2. Ruta por las islas Cícladas: Paros, Santorini, Amorgos y Milos.
  3. Noroeste de Grecia: los monasterios de Meteora y las islas Jónicas.
Paisajes de Cefalonia, islas Jónicas

Paisajes de Cefalonia, islas Jónicas

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1 – Ruta por la Antigüedad clásica: Atenas, Delfos y el Peloponeso.

El itinerario favorito de historiadores del arte, amantes de la cultura clásica, la Historia. Aquellas personas fascinadas por los mitos griegos, la épica de Homero y sus héroes inmortales que marcharon a guerrear a Troya. Cómo expresar la emoción que se siente al atravesar la Puerta de los leones de la antigua ciudad de Micenas, intuyendo las ruinas del palacio de Agamenón. Contemplar los vestigios de la vieja Esparta o conversar con los Dioses del Olimpo en Delfos, sede del famoso Oráculo hace ya más de 2.000 años. Porque, como escribió Reverte, “¿Historia o Leyenda? Con Grecia nunca se sabe. Seguramente una mezcla de ambas”. ¡Empezamos!

Día 1: Atenas desde la Acrópolis.

La capital de Grecia suele ser -por conexiones aéreas- la entrada y salida del país. Visitar la Acrópolis, la Ciudad Alta de Atenas, es uno de los principales reclamos turísticos que ver en Grecia. El esplendor de la era de Pericles, siglo V a.C., aún deslumbra en esta colina sagrada cuya joya es el templo del Partenón Por mi parte, da igual las veces que haya pasado bajo la sombra de las columnas dóricas de los Propileos: siempre me quedo embobada ante la majestuosa arquitectura del rey de los templos, tratando de imaginar cómo pudo ser dos mil quinientos años atrás.

El Partenón, la Acrópolis de Atenas

El Partenón, la Acrópolis de Atenas

A los pies del promontorio, se ubica el moderno museo de la Acrópolis, un didáctico recorrido con muchas obras de arte que fueron halladas en excavaciones posteriores. Otras son réplicas; ya se sabe que los frisos del Partenón y otras piezas históricas se exhiben en el British Museum de Londres.

Además de la Acrópolis y su museo, hay otros muchos lugares de interés arqueológico que ver en Atenas. Lo cierto es que con un día completo no basta. Yo recomiendo dedicar a Atenas al menos dos días. No podemos dejar de visitar: el Ágora romana, el Ágora griega, Kerameikos -el barrio de los alfareros, hoy quedan restos del viejo cementerio y un museo- el Museo Arqueológico Nacional, el templo de Zeus Olímpico y el estadio Panathinaikó. “Perdernos” y deambular por las encantadoras callejuelas de Plaka, con animadas tabernas y tiendas de souvenirs o despedir al sol desde la colina de Areopagus dejarán un sabor de boca tan bueno como una rica y fresca ensalada griega con tomate que sabe a tomate y queso feta.

Estadio olímpico de Atenas, qué ver en Grecia en 10 días

Estadio olímpico de Atenas, qué ver en Grecia en 10 días

Recomendación: ¿dónde alojarse en Atenas? En mi último y reciente viaje me quedé en el Hotel Phidias, una gran elección en relación calidad – precio y ubicación (a unos pasos de la Acrópolis).

Tercer día: excursión a Delfos, el Oráculo de los Dioses.

Cuentan que cuando cayó el coloso de Rodas -la gran estatua del dios Helios considerada una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo- a causa de un terremoto en el año 226 a.C. los habitantes de la isla consultaron al Oráculo si debían de alzarla de nuevo. La respuesta fue negativa: derribarla había sido voluntad de los dioses. Así, durante novecientos años permaneció acostada en el mismo lugar. Fueron muchos los gobernantes que no tomaban una gran decisión sin antes desplazarse hasta el monte Parnaso. Tras el majestuoso Partenón, Delfos es uno de los lugares más importantes que visitar en Grecia. Un enclave que permanece aún envuelto de un aura misteriosa, Patrimonio Mundial.

Delfos, santuario de Apolo

Delfos, santuario de Apolo

Ubicado a 160 kilómetros de la capital griega, para llegar a Delfos desde Atenas la forma más rápida es con un coche de alquiler: se tardan dos horas y media. ¿No quieres alquilar un coche o resulta muy caro? Otra opción es contratar una excursión de un día a Delfos desde Atenas. Por último, en transporte público también es posible -la forma más barata y también la más lenta, dependiendo del tiempo disponible-. No hay tren directo pero sí autobús de línea de la compañía KTEL Atenas – Delphi, tardando unas 3 – 4 horas, ya que hace paradas en pueblos intermedios.

Día 4: Corinto, la ciudad de Edipo.

Bienvenida al Peloponeso. La península sureña unida al continente por el itsmo de Corinto -hoy surcada por el famoso Canal-. Resulta curioso que siendo uno de los lugares con más sitios de interés histórico que ver en Grecia no sea de los más visitados; y es que la Grecia del sol y playa, localizada en las casi dos mil islas, es lo que más se ha vendido y vende. La puerta de entrada al Peloponeso, viniendo desde Atenas, es la ciudad de Corinto. Un tren de alta velocidad la une en apenas una hora u hora y media con la capital. Sin embargo, lo más recomendable, de nuevo, es alquilar un coche para poder moverse por libre. Nosotras lo hicimos en Corinto, la nueva, una urbe moderna y un tanto insulta.

Teatro del Epidauro, qué ver en Grecia

Teatro del Epidauro, qué ver en Grecia

Parada fundamental es el Canal de Corinto, una gran obra de ingeniera que ya soñó en sus tiempos el mismísimo Alejandro Magno. Usado para acortar distancias en el transporte marítimo entre el Egeo y el mar Mediterráneo oriental, sus 6,4 kilómetros de longitud fueron terminados de excavar en 1893. Aunque hoy por su estrechez y profundidad no puede ser usado por la mayoría de barcos modernos, se sigue usando con fines turísticos ¡y hasta se hace puénting!

Canal de Corinto, El Peloponeso

Canal de Corinto, El Peloponeso, qué ver en Grecia en 10 días

La vieja Corinto.

Fundada según la mitología griega por el rey impío Sísifo, en la vieja Corinto según cuentan La Ilíada y La Odisea nació y creció Edipo, más tarde rey de Tebas. El protagonista de la tragedia de Sófocles, Edipo Rey, viviría pues a los pies del monte Acrocorinto el esplendor de una rica ciudad que llegó a ser la más grande de toda Grecia entre los siglos VIII y VI a.C. Lugar estratégico, junto al istmo, cruce de camino y de intercambio, se alzó un templo a Apolo para agradecer la abundancia. Aún son visibles varias columnas en el centro de la explanada, rodeada de las piedras que un día dieron vida a una fastuosa urbe.

Ciudad de Corinto

Ciudad vieja de Corinto

Recomendación: ¿Dónde alojase en el Peloponeso? Como base ideal para explorar la parte oriental es Nauplia, la ciudad más bonita de Grecia según Javier Reverte. Nosotras reservamos tres noches un apartamento, un ático con terraza con vistas al castillo, y estuvimos fenomenal: Fortezza Attic Nafplio.

Día 5: Nauplia, Micenas y el Epidauro.

Pasear por la bella Nauplia conquista: es como uno de esos encantadores pueblos de las islas pero en el continente. Callejuelas, escaleras, buganvillas, tabernas y tiendas de souvenirs… Todo ello en una coqueta bahía protegida por tres fortalezas, una de ellas flotando en el mar. Sí, sin duda Reverte tenía razón al afirmar que Nafplio es la ciudad más bonita que ver en Grecia. ¡Es una de las escapadas predilectas de los atenienses!

Nauplia desde el castillo

Nauplia desde el castillo

Desde Nauplia se pueden explorar dos lugares históricos y míticos, declarados Patrimonio Mundial: el teatro del Epidauro, del siglo IV a.C. y donde aún hoy se representan espectáculos. Y la antigua ciudad de Micenas, fundada según la mitología por Perseo y donde se encuentran los restos del palacio de Agamenón, héroe de la guerra de Troya. Aunque su icónica máscara funeraria en oro, ya la habremos contemplado en el Museo Arqueológico Nacional de Atenas.

Micenas, la Puerta de los leones

Micenas, la Puerta de los leones

Día 6: Esparta, Mystras y Karytena.

Tres de mis enclaves favoritos que ver en el Peloponeso. A pesar que de Esparta solo queden unas piedras devoradas por la maleza, quien ame los mitos y relatos griegos sentirá el peso de la Historia en la ciudad del rey Leónidas, el vencedor de los persas.

Restos de la ciudad de Esparta

Restos de la ciudad de Esparta, lugares que ver en Grecia en 10 días

Aunque no pertenezcan a la antigüedad clásica propiamente dicha, sería imperdonable acercarse hasta Esparta y no ver Mystras, ubicada solo a 7 kilómetros. Una ciudad bizantina coronada por un castillo, repleta de iglesias y monasterios medievales. También es Patrimonio Mundial y uno de los sitios más interesantes y quizá desconocidos que ver en Grecia, por aquello de que no es de la civilización helena antigua -la que se estudia en el colegio y el instituto-. Para quien el tiempo corra de su cuenta puede acercarse a Karytena, a una hora de distancia, precioso pueblo detenido en el tiempo en la Arcadia.

Mystras, qué ver en Grecia

Mystras, qué ver en Grecia

Día 7: Monemvasia y Elafonisos.  

Seguimos en ruta por el Peloponeso poniendo rumbo al extremo sur de una de las “garras” que tiene esta península, como si fuera un animal mitológico. Un día completo, por lo a desmano que se encuentra, hay que dedicarlo al pequeño pero sorprendente recinto amurallado de Monemvasia y la isla (unida por un puente) de Elafonisos. Una de las playas más bonitas que ver en Grecia con perdón de Myrthos, en la isla de Cefalonia. Si coincide que es verano ¡no olvides el bañador! Vas a querer sumergirte y sacudirte el polvo de todas esas ruinas clásicas en las aguas cristalinas…

Día 8: Olimpia, cuna de las olimpiadas.

Titulé a esta primera sugerencia de ruta por Grecia como de la Antigüedad Clásica. También podría ser de los Patrimonios de la Humanidad en el país heleno. Y como tal, hay que incluir a Olimpia, el legendario lugar donde se celebraban los Juegos Olímpicos a los pies del monte Cronio.

Olimpia

Olimpia

Día 9: vuelta a Atenas desde el Peloponeso.

¿Tienes más días para visitar Grecia? Añade alguna de las islas que te voy a sugerir a continuación ¡súbete al ferry! El segundo de los itinerarios que hacer en Grecia en 10 días nos lleva hasta las islas Cícladas, tan bonitas como populares.

2 – Ruta por las islas Cícladas.

Tomar un ferry en el puerto de El Pireo y navegar por las aguas azules del mar Egeo, de isla en isla, es de las mejores cosas que hacer en Grecia. ¡Dan ganas de bajarse en todas! Pero me temo que hay que elegir. De las 6000 islas que posee el país heleno -aunque solo unas 200 están habitadas de forma permanente- el archipiélago de las Cícladas son las más conocidas por los turistas internacionales. La razón: Santorini, la isla destino de luna de miel por excelencia con sus iglesias de cúpulas azules y sus atardeceres románticos sobre el mar.

Día 1: de Atenas a Paros.

Desde el Pireo (y también desde el puerto de Rafina, más cerca del aeropuerto internacional de Atenas) zarpan los barcos que recorren las islas Cícladas. Mi sugerencia es dejar pasar -por muy tentador que sea- Mikonos, la “Ibiza” de Grecia, debido a su saturación de turistas y continuar hasta Paros, la isla donde el tiempo se para. Es preciosa y más tranquila. Lo mejor para recorrer cada una de las islas, es alquilar coche o moto al desembarcar en cada una de ellas.

Paros, islas Cícladas

Paros, islas Cícladas, qué ver en Grecia en 10 días

Segundo y tercer día: Paros.

Visitar la iglesia bizantina de Panagia Ekatontapiliani, una de las más antiguas de Grecia fundada por Santa Elena en Parikia. Recorrer y fotografiar los mil rincones instagrameables de Naoussa, un pueblo de postal. Disfrutar de la Golden Beach con su arena dorada y de la deliciosa cocina cicládica en alguna taberna de los pueblos de interior son algunos de los planes para querer quedarse mucho más tiempo varada en Paros. Tampoco hay que perderse la tranquilidad rural de Kostos o Lefkes, cuajados de flores y gatos perezosos.

Kostos, isla de Paros, lugares que ver en Grecia en 10 días

Kostos, isla de Paros, lugares que ver en Grecia en 10 días

Apunta: nuestro alojamiento en Paros fue el Margarita Studios en Ambelas, una tranquila villa cerca del mar con restaurante y piscina.

Días cuatro y cinco: Santorini.

El ferry entre Paros y Amorgos se detiene en Santorini. La isla más famosa, también la más atestada de turistas y de restaurantes y hoteles más lujosos. Su belleza es indiscutible, a pesar del exceso de visitantes. Aunque Oia, al norte, es la parte más bonita, siempre se pueden encontrar rincones más apartados al sur.

Santorini

Santorini

Días 6 y 7: Amorgos, la isla de “El Gran Azul”.

Mi gran descubrimiento del año pasado en Grecia fue la isla de Amorgos, la más oriental de las Cícladas, rural y auténtica. Escarpada, sin playas de arena -solo unas cuantas rocosas pero eso sí, de aguas turquesas- solo viven 1800 personas y el doble de cabras. Os prometo que El monasterio de Panaguia Jozoviótissa, excavado en la roca, y la playa de Agia Anna -escenario de la película “El Gran Azul” son de los lugares más espectaculares que ver en Grecia. Si quieres salir de lo típico, Amorgos es tu isla.

Agios Anna, Amorgos

Agios Anna, Amorgos

Día 8 y 9: Milos, la isla de la diosa Venus.

La isla de Milos es un destino genial para cerrar unas maravillosas vacaciones en las islas griegas, por su cercanía en barco a Atenas. Lo bueno de Milos es que lo tiene todo: muchas playas, tanto de roca como de arena. Pueblos bonitos con cuestas, placitas, buganvillas en el interior y de pescadores en la costa. Acantilados de coladas de lava con cuevas y recovecos que explorar en velero o kayak. Vestigios arqueológicos: aquí se encontró la famosa Venus de Milo, una de las estrellas del museo del Louvre en una zona arqueológica donde hay un teatro clásico y unas catacumbas paleocristianas. Y por supuesto, decenas de ricos restaurantes donde probar la mejor gastronomía de Grecia. Lo mires como lo mires: Milos es un acierto.

Pueblos marineros en Milos, Grecia

Pueblos marineros en Milos, Grecia

Noroeste de Grecia: Meteora y las islas Jónicas.

Si te preguntas qué ver en el norte de Grecia hay un lugar marcado en rojo, parada obligada sí o sí: los monasterios de Meteora en Tesalia, lugar emblemático y único en el mundo. Esta tercera ruta por el país heleno está inspirada en mi último viaje: Atenas – Meteora – islas Jónicas. ¡Te prometo que será épico e inolvidable! Y es que… ¿qué mejor plan que mezclar patrimonio con playas (y qué playas) en las islas?

Playas de la isla de Corfú

Playas de la isla de Corfú

Día 1: Atenas – Meteora.

Llegar a Meteora desde Atenas en transporte público es un poco lioso. No hay tren directo, hay que tomar el que va a Tesalónica en la estación de Larissa y hacer cambio en Palaeofarsalos -una estación en medio de la nada- a Kalambaka. Este pequeño pueblo de hoteles y restaurantes es el punto de partida para explorar los monasterios. ¿Otra forma de llegar? Alquilar un coche o contratar un tour.

Día 2: Meteora, los “monasterios del cielo”.

Patrimonio de la Humanidad, hoy quedan 6 de los 24 monasterios que llegaron a existir (muchos fueron destruidos por los nazis en la Segunda Guerra Mundial). Encaramados en la roca, haciendo equilibrismos imposibles, tienen un acceso a veces de cientos de escalones. Los víveres, los trasladan por un sistema de poleas. Su visión resulta muy impactante ¡no es de extrañar que se inspiraran en ellos en la serie “Juego de Tronos” para el Nido del Águila! Sin lugar a dudas, los monasterios de Meteora es un imperdible que ver en Grecia.

Los monasterios de Meteora

Los monasterios de Meteora

Día 3: de Kalambaka a la isla de Corfú.

¡Rumbo a las islas Jónicas! Cómo ir de Kalambaka a Corfú resulta otro quebradero de cabeza ya que Google no da nada de información fiable. Hay que tomar un bus al puerto de Igumenitsa con intercambio en Ioánina, sin haber nada directo. Lo bueno es que los trayectos son cortos y están bien sincronizados, de modo que saliendo por la mañana de Meteora se puede estar a buena hora de la tarde en la ciudad de Corfú. Tiempo justo para dar un paseo por su pintoresco casco histórico.

Días 4 y 5: Corfú, la isla de Durrell.

La verdad es que viajar a Corfú en agosto no es una gran idea. Destino muy popular entre los turistas británicos gracias a la saga que inició “Mi familia y otros animales”, la saturación de los lugares más famosos puede resultar agobiante. Eso sin tener en cuenta cada crucero que desembarca en el puerto con miles de pasajeros. Aún así, la isla es una preciosidad: frondosa y montañosa, verde de punta a punta, con calitas de aguas transparentes.

El pueblo de Gerald Durrell en Corfú

El pueblo de Gerald Durrell en Corfú: Kalami

Extensa y alargada, lo mejor que ver en Corfú es el palacio de Achilleion, donde vivió Sissí emperatriz. Los acantilados del norte con las caprichosas formas del llamado Canal del Amor y el cabo Drastis. Las vistas de Agios Georgios Pagon. Paleokastritsa y, para fans de Gerald Durrell el pequeño pueblo de Kalami, donde vivió el escritor en su infancia. Con una playa muy bonita que mira a las costas de Albania en el horizonte.

Palacio de Sissí en Corfú

Palacio de Sissí en Corfú

Alojamiento en Corfú: nos quedamos en el norte en un apartahotel con piscina y terraza, ideal para relajarse tras explorar la isla: el Corfú Village Studios. Para el madrugón del ferry a Cefalonia, reservamos un hotel al lado del puerto. Para recorrer las islas Jónicas, un barco parte días alternos (lunes, miércoles, viernes) a las 6:30 de la mañana con destino final Zante.

Día 6 – 8: la isla de Cefalonia.

Las de más fama o las más bonitas -eso dicen los griegos- de las islas Jónicas son Corfú y Lefkada. Sin embargo, a mí me enamoró Cefalonia. Tranquila y agreste, con la silueta de Ítaca justo enfrente, esta isla de aguas como un espejo tiene sitios tan de ensueño como Myrthos, la playa más bonita de Grecia o el lago de Melissani. Una cueva con un ojo a cielo abierto donde se obra el «milagro» cuando penetra la luz natural. Maravillosa.

Lago de Melissani, Cefalonia

Lago de Melissani, Cefalonia

Día 9: Ítaca, la isla de Ulises.

¿Puede haber un lugar más mitológico que ver en Grecia que Ítaca? La patria de Ulises sin embargo hoy es más un destino propio de la literatura que de la realidad. Porque muy pocos turistas llegan a Ítaca. Hay malas conexiones -un ferry desde Cefalonia- la isla es pequeña y abrupta. “Mala para los caballos, buena para las cabras” dijo Telémaco. Sin embargo, una vez que se desembarca en ella el flechazo es instantáneo. Vathy, su coqueta capital, es deliciosa. Las calas escondidas, todas de piedra, son cálidas y de aguas azules. No es de extrañar que Lord Byron quiso comprarla antes de morir batallando por la independencia de Grecia no muy lejos de Esparta.

Ulises en Ítaca

Ulises en Ítaca

Nosotras visitamos Ítaca durante un día, con la misma moto que alquilamos para recorrer Cefalonia, tomando el ferry de la mañana y vuelta por la tarde en Sami. Y sí, encontramos el palacio del rey Ulises oculto entre la maleza. ¿Mito? ¿Historia? ¿Existió el héroe de La Odisea y su mujer Penélope? ¿Regresó a Ítaca tras guerrear en Troya 10 años y pasar otros 10 perdido en el Mediterráneo entre cíclopes y sirenas? Quién sabe… Como apuntó Javier Reverte, tratándose de los griegos, puede que ambas.

Restos del palacio de Ulises en Ítaca

Restos del palacio de Ulises en Ítaca

Día 10: vuelta a Atenas en ferry desde Cefalonia (vía Patras, ahí hay que tomar el tren); también se puede hacer en vuelo doméstico.

¿Qué te han parecido estas tres propuestas de rutas por Grecia? ¿Cuál te animas a hacer?

Nota: estos lugares que ver en Grecia y las tres rutas propuestas están basadas en mi experiencia. Hay muchos más itinerarios que hacer en este gran país. Por ejemplo, las islas Sarónicas, la isla de Creta -otro lugar muy mitológico- o explorar el archipiélago del Dodecaneso frente a las costas de Turquía. ¡A Grecia siempre hay que volver!  

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