Qué ver en Amorgos, la isla del gran Azul en Grecia
Europa Grecia

Amorgos, la isla de «El Gran Azul» en Grecia

Escrito por la
el
10 agosto, 2020

Islas Cícladas, corazón del mar Egeo. La pequeña Amorgos es la más oriental de este archipiélago compuesto por 200 trozos de tierra rocosos que emergieron del mar fruto de la actividad volcánica. Santorini o Mykonos son las islas más populares, donde acuden miles de turistas cada año. Muy pocos se apean del ferry buscando explorar qué ver en Amorgos. De hecho, su nombre sólo suena entre los cinéfilos franceses que quedaron prendados de Le Grand Bleu (El Gran Azul), filme rodado en los 80 en Agia Anna. Así, Amorgos permanece oculta al turismo de masas, conservando el encanto de la Grecia de antaño, rural y tranquila. A mí me fascinó su orografía escarpada con acantilados abruptos y pueblos blancos en las laderas, con más gatos de personas. Intuyo que yo, en Amorgos viviría feliz.

Cerveza en el puerto de Amorgos

Cerveza en el puerto de Amorgos

Y es que se trata de un enclave con una energía especial. Así definiría a Amorgos. Con 121 km cuadrados y 1800 habitantes -todo el mundo se conoce– Amorgos no es una isla de grandes playas como Naxos, Milos o Paros. Sus montañas de corte afilado por donde sólo trepan las cabras apenas dejan espacio a un puñado de calas de piedra escondidas, donde el Egeo va mutando de tonalidad del turquesa al añil. Baños de sol y de mar; monasterios excavados en la roca; docenas de pequeñas iglesias con cúpulas azules coronando las colinas y varias villas pintorescas. Por si todo esto fueran pocos atractivos, conserva restos arqueológicos de la Grecia clásica.

Ruinas clásicas, Amorgos

Ruinas clásicas, Amorgos

¡Recorrer Amorgos en coche durante 2 ó 3 días completos da para mucho! Incluso para amantes del senderismo, hay rutas por toda la isla -mejor evitar en pleno verano por el calor-. Suena bien, ¿verad? Pues sigue leyendo: a continuación, todos los detalles para visitar la isla de Amorgos. Destino ideal para quien le guste lo insólito, huya de lo trillado o incluso quiera un poco de paz en una parada entre Paros o Naxos y Santorini. Para mí, una imprescindible en una ruta por las islas griegas.

Cómo llegar a Amorgos.

No hay aeropuerto. A la isla griega de Amorgos sólo se puede llegar en barco, desde el puerto de El Pireo en Atenas, Rafina y las vecinas islas de Naxos, Syros, Paros o Milos. Por su ubicación, Amorgos también tiene conexión marítima con las islas del Dodecaneso (las más cercanas a Turquía) como Rodas y con Creta. Fue la segunda parada de mi ruta por las islas griegas, entre Paros y Milos. Hay que tener en cuenta que en época estival hay numerosas frecuencias; sin embargo, en invierno los barcos se reducen de forma drástica.

Puerto de Katapola, qué ver en Amorgos, islas griegas

Puerto de Katapola, qué ver en Amorgos, islas griegas

Una vez en Amorgos, lo mejor para moverse por la isla es alquilar un coche o motocicleta y desplazarse así con libertad. ¡Y prepararse para cuestas y curvas pronunciadas! Otra opción: contratar una ruta guiada con Finding Greece. Nosotras disfrutamos de la compañía y los conocimientos de Semeli, una guía en español excepcional.

Vistas de Chora, Amorgos

Vistas de Chora, qué ver en Amorgos, Grecia

Tras Amorgos, nuestra siguiente parada fue Milos, la isla de la diosa Venus.

Alojamiento en Amorgos.

Nos hospedamos en Katapola, principal puerto de la isla: Amorgion Hotel. Un hotel familiar con piscina a las afueras (15 minutos caminando al centro). También hay alojamientos con encanto en Chora (la capital) y Langada al norte, donde por las noches refresca incluso en verano.

Hotel en Amorgos

Hotel en Amorgos

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A continuación, una hoja de ruta con los lugares qué ver en Amorgos de norte a sur. Una isla alargada y estrecha, desde Tholaria a Kalotaritissa:

    1. Tholaria.
    2. Aegiali (playa más extensa y segundo puerto de la isla).
    3. Langada.
    4. Potamos.
    5. Playa de Agios Pavlos.
    6. Chora, la capital de Amorgos.
    7. Katapola, puerto de Amorgos.
    8. Monasterio de Panagia Hozoviotissa.
    9. Iglesia de Agia Anna.
    10. Agios Georgios Valsamitis.
    11. Playa de Mouros.
    12. Torre helenística (Agia Triada).
    13. La playa del naufragio
    14. Playa Kalotaritissa, la punta sur.

Mapa de Amorgos. Fuente: Google maps.

Ruta en coche por Amorgos, la isla griega de «El Gran Azul».

Desde la cubierta del barco entrando en el puerto de Katapola, la primera imagen de Amorgos ya me enamora. Ante mí se abre una bahía abrazada por montes color tostado y chocolate; una “tierra desnuda”, como describió Homero en su gran poema épico La Odisea. Al fondo, un pequeño pueblo de casas blancas. Y sobre todo el azur intenso del mar, brillante y transparente.

Llegada a Amorgos

Llegada a Amorgos

Tras dejar las maletas en el hotel y una deliciosa comida en el mismo puerto de Katapola, en la Taberna Mouragio (que recomiendo encarecidamente por su exquisita cocina local, calidad y precio), la primera tarde en Amorgos es para poner rumbo a Aegiali, el norte de la isla.

Pulpo en Amorgos

Pulpo en Amorgos

Nota: echa un vistazo a este artículo sobre los platos típicos más deliciosos de la gastronomía griega.

Langada, Tholaria, Aegiali y Potamos: el agreste norte de Amorgos.

A un lado dejamos Chora – la capital de la isla con sus molinos de viento derruidos- para conducir hasta Langada. A excepción de Aegiali, segundo puerto de la isla y donde se ubica la playa más extensa de Amorgos, el resto de villas se localizan colgando de las montañas. La razón, puramente defensiva: para protegerse de los ataques de piratas y sarracenos.

Norte de Amorgos

Norte de Amorgos

¡Calma absoluta! De los pueblos del norte, Langada me resulta el más seductor. Rodeado de huertos y montañas, sus estrechas callejuelas se entrelazan en un laberinto de patios cubiertos de parras verdes, pequeñas tabernas, iglesias encaladas, casitas de puertas pintadas en azul y gatos… Simpáticos gatos por doquier echando la siesta en cada esquina. La banda sonora de tan agraciado pueblo son los rebuznos de los burros que aún se usan para transportar mercancías por las cuestas donde no llegan los coches; y el cloqueo de las gallinas… Langada es de esos lugares que parece haber permanecido así durante siglos, inmutable.

Gato en Langada, Amorgos

Gato en Langada, Amorgos

Tholaria mira al valle y al puerto de Aegiali desde las alturas, lo mismo que Potamos, con ese nombre que da pie a bromas un tanto escatológicas. El sitio perfecto para ver el atardecer es cualquiera de las terrazas del puerto, tras un baño en una de las pocas pero bonitas playas de las que presume Amorgos.

Playa de Aegiali, Amorgos

Playa de Aegiali, Amorgos

Y, si se va con tiempo suficiente a esta parte de la isla, un poco más al sur se ubica una de las mejores playas de Amorgos: Agios Pavlos, frente al desértico islote de Nikouria.

Puerto de Aegiali

Puerto de Aegiali

Qué ver en Amorgos: centro de la isla.

En una nueva jornada se puede conocer el núcleo de Amorgos: Chora, su histórica capital en las faldas de un castillo veneciano; la iglesia donde se rodaron escenas de «Le Grand Bleu« -y de paso darse un chapuzón en su pequeña cala- y por supuesto subir los 300 escalones hasta el Monasterio de Panagia Hozoviotissa, el lugar más importante que ver en Amorgos ya que es uno de los centros monásticos más antiguos de Grecia.

Chora, capital de la isla de Amorgos

Chora, capital de la isla de Amorgos

El puerto de Katapola.

Puerto poco transitado -especialmente en invierno- nada tiene que ver con las concurridas urbes costeras de Parikia o Milos. La vida en Katapola es sosegada -unas cuantas tabernas, un jardín botánico y varias tiendas con ropa y souvenires- marcada por las campanas de la iglesia principal, ubicada sobre una escalinata en lo que fue un antiguo templo a Zeus. Pueblo de paso, opino que tiene más personalidad, Chora, la capital de Amorgos, poco más arriba.

Calles de Katapola en Amorgos

Calles de Katapola en Amorgos

Un paseo por Chora, la ciudad del viento.

Las aspas quebradas de los antiguos molinos que sobre los tejados de Chora le dan un aire melancólico con un toque decadente. Nada más lejos de la realidad. Basta adentrarse por sus callejuelas para percibir una pequeña urbe viva y animada, especialmente cuando baja el calor a la sombra de sus terrazas y jardines. En Chora sopla un viento continuo, dado que se construyó en las alturas bajo la protección de un castillo veneciano. Sin embargo, esto no le evitó ser conquistada por los piratas -a las órdenes del temible Barbarroja- para el imperio turco en el siglo XVI.

Calles de Chora

Calles de Chora

Pasear por Chora es detenerse a cada instante para tomar fotos entre callejones de buganvillas, ermitas y bares con locales tomando raky, licor local a base de miel y hierbas. Tentador hacerse hueco y quedarse charlando con ellos todo el día… Pero aún hay mucho que ver en Amorgos. Seguimos…

Monasterio de Panagia Hozoviotissa.

Siglo VIII. Un barco desde Palestina arribó a Amorgos buscando poner a salvo un icono sagrado de la virgen. Los monjes lo depositaron en una pequeña capilla de Chora. Poco después, comenzaron una titánica empresa: la construcción de un monasterio en el acantilado, fortaleza inexpugnable a 300 metros de altura en una pared vertical sobre el Egeo.

Subida al monasterio de Amorgos

Subida al monasterio de Amorgos

Hoy, 300 escalones en piedra conducen a este recinto religioso habitado por dos monjes, donde se custodia un icono con más de un milenio en una pequeña capilla iluminada por cientos de velas. Con 8 pisos de alto, la anchura de la pared va desde 1,5 hasta 5 metros máximo. En su interior no se permite tomar fotografías, aunque los monjes invitan a un raky a los visitantes, como símbolo de cortesía.

Monasterio de Panagia Hozoviotissa

Monasterio de Panagia Hozoviotissa, qué ver en Amorgos, isla griega

Agia Anna.

Esta diminuta ermita se convirtió en plató cinematográfico para recrear la infancia del protagonista de “El Gran Azul”. Tras ella, una cala donde refrescarse en esas aguas que dan fama a las Cícladas por su calidad y color. ¿No es una belleza?

Iglesia de Agia Anna y su calita

Iglesia de Agia Anna y su calita

Playa de Mouros.

En nuestro camino hacia el final de la isla toca refrescarse en otra de esas playas de Amorgos que hay que conocer: la de Mouros, cala de piedra con aguas claras y cálidas, deliciosas.

Un baño en Mouros, playas de Amorgos

Un baño en Mouros, playas de Amorgos

El sur de Amorgos.

En dirección ya al sur de Amorgos el paisaje se va transformando, como en una cadencia o un poema sinfónico las montañas se tornan más suaves y van reduciendo su altura, hasta terminar en una pequeña playa en el extremo más meridional de la isla: Kalotaritissa.

El final de la isla de Amorgos

El final de la isla de Amorgos

Poco antes se encuentra uno de los lugares más curiosos de Amorgos: la playa del naufragio, llamada así porque un barco de contrabandistas fue abandonado en la arena tras ser perseguidos por la policía costera. Hoy se oxida sin remedio en un paraje un tanto apocalíptico a la vez que fotogénico.

Playa del naufragio, qué ver en Amorgos, Grecia

Playa del naufragio, qué ver en Amorgos, Grecia

¿Otro de esos lugares emblemáticos que visitar en Amorgos? Para amantes de la arqueología y las ruinas clásicas: los restos de la torre helenística, vestigio de aquella cultura clásica que un día conquistó y dominó el mundo antiguo.

Torre helenística, ruinas clasicas que ver en Amorgos, Grecia

Torre helenística, ruinas clasicas que ver en Amorgos, Grecia

Tras conocer sus principales atracciones -hay muchas más, todo depende de los días disponibles- en nuestra ruta por la isla de Amorgos paramos a reponer fuerzas en una taberna típica en la carretera: platos clásicos de las Cícladas como la fava (una lenteja amarilla que se hace en puré), los dolmades de arroz o pescados y mariscos a la parrilla.

Taberna en el interior de Amorgos

Taberna en el interior de Amorgos

Agios Georgios Valsamitis.

De vuelta a Katápola, merecida visita a otro monasterio de modestas dimensiones, pero gran belleza: el de Georgios Valsamitis. Solitario, con macetas y gatos al cuidado de una sola monja, la paz que transmiten sus muros es difícil de describir. Más en un entorno casi desolado, donde parece que la civilización quedara a millas de distancia.

Monasterio Georgios en Amorgos

Monasterio Georgios en Amorgos

Decimos adiós al sol en el puerto, entre barcos de pescadores terminando de faenar y limpiando sus redes. Han sido dos días completos en esta preciosa isla y, a la tarde siguiente, nos espera Milos. Como despedida, una copa de vino retsina y un plato del mar recién capturado… Te prometo que la vida sabe exquisita en la isla de Amorgos.

Atardecer en el Egeo en Amorgos

Atardecer en el Egeo en Amorgos

Código ético: este viaje ha sido posible gracias a la invitación de la Municipalidad de Amorgos a conocer esta maravillosa isla de las Cícladas. Todo lo que he escrito en este artículo sobre qué ver en Amorgos, la isla griega está basado en mi percepción real del viaje y mi propia experiencia.

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