Qué interminable regreso a casa el del rey Ulises, tras acudir a la Guerra de Troya, vagando durante una década por un Mediterráneo de seres del inframundo, de cíclopes y malvadas sirenas. Así relató la Odisea Homero en un poema épico legendario. Siglos después, el poeta griego Cavafis cantaba al camino: es el viaje un fin en sí mismo, más allá del destino, de crecimiento y aprendizaje. Con estas palabras escritas en mi cuaderno, a modo de reflexión y guía, me dispuse a conocer todo lo que ver en Ítaca, la más mítica de las islas griegas.
Desde la ventanilla, divisé la silueta de Ítaca por primera vez en el horizonte a bordo del ferry que completa la ruta por las islas Jónicas de Grecia. Como en el poema, el viaje había sido largo: habíamos zarpado del puerto de Corfú a las 6.30 de la mañana, completamente de noche, y casi eran las 3 de la tarde. Pero fin tenía frente a mí esta isla pequeña, rocosa y olvidada. Aquí te cuento todo lo que necesitas saber para organizar tu visita a esta isla legendaria, incluyendo un mapa de Ítaca.
El viaje de Ulises, qué ver en Ítaca, Grecia
«Cuando emprendas tu viaje a Ítaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón…» (Cavafis)
⚡ Viajar a Ítaca, la isla de Ulises: Resumen rápido
⛴️ Cómo llegar: En ferry desde el puerto de Sami (Cefalonia) hasta el recóndito muelle de Aetos.
🏛️ Imprescindibles: Perderse por Vathí (su coqueta capital), el busto de Homero en Stavros y las evocadoras ruinas del Palacio de Ulises.
🏖️ Playas: Las escondidas calas de piedra con aguas transparentes, destacando Loutsa y Sarakiniko.
🛏️ Alojamiento en Ítaca: escaso y caro. Quédate en Sami, en la isla vecina (Cefalonia) a solo 30 min en barco: el hotel Melissanthi.
Contenido del artículo
Un viaje a Ítaca, la patria de Ulises, héroe de «La Odisea».
Su nombre evoca literatura, mitos griegos, la misma esencia de una cultura clásica que se extendió por Europa e hizo florecer un continente con la música, el teatro, la filosofía o la misma democracia. Ítaca pertenece al imaginario de esos lugares a caballo entre la realidad y la ficción, como la mítica Esparta, Delfos y el Oráculo de los Dioses o la propia ciudad de Atenas de Pericles, presidida por el majestuoso Partenón.
Sin embargo, en pleno siglo XXI, con la explosión del turismo de masas y los lugares instagrameables, los millones de turistas que viajan al país heleno cada año buscan Santorini, Mykonos, la vecina Zante, la Corfú de Sissí y otras islas mucho más populares. ¿Quién se acuerda ya de Ítaca, donde esperaba paciente Penélope? ¿De esta patria de los viajeros errantes?
Las costas de Itaca
Y es que, a pesar de que el mismísimo Lord Byron quiso comprarla en su día, enamorada de ella, en general Ítaca ha pasado desapercibida todos estos años. Manteniendo la calma, el encanto. No hay grandes hoteles -solo unas cuantas pensiones locales-. ¿Razones? Puede que ya lo advirtiera Telémaco, hijo de Ulises, quien decía de ella «Es buena para las cabras, mala para los caballos».
Se trata de una isla abrupta, de acantilados verticales y paredes rocosas. Montañas donde crecen salvajes los arbustos y bosques huraños. No hay playas; tan solo unas calitas escondidas, de piedra, y aguas cristalinas. Con apenas 100 kilómetros y 3500 habitantes, Ítaca es un retiro del mundo, aún en pleno verano. Pero para quien sabe apreciar su belleza indómita, una de las mejores islas griegas.
Sin embargo, esto está empezando a cambiar…
🍿 Ítaca de cine: el efecto «La Odisea»
Si has visto la reciente película La Odisea (estrenada este julio de 2026) seguro que te ha despertado unas ganas locas de seguir los pasos del mismísimo Ulises. ¡No eres la única! La isla está más de moda que nunca gracias a la gran pantalla. Y te aseguro una cosa: comprobar en persona si sus paisajes salvajes y su mar Jónico son tan épicos en la vida real como en el cine, es una aventura que no decepciona.
Ítaca, Grecia
Qué ver en Ítaca en un día: excursión desde Cefalonia.
El ferry nos dejó en el puerto de Sami, en la isla vecina de Cefalonia. La mayor de las Jónicas se sitúa a un puñado de kilómetros de la pequeña Ítaca; en su punto más estrecho a simple vista parece que se podría ir haciendo unos largos. Pero ya sabemos que, como contaba Homero, el mar a menudo puede ser engañoso.
La razón de quedarnos en Cefalonia es sencilla: mucho más grande, más variedad de alojamientos con precio asequibles. También la de alquilar una moto en el pueblo que nos permitieran subir al barco que recorre el trayecto varias veces al día entre Sami y el puerto de Aetos. Ítaca, mal comunicada con el continente y con sus propias hermanas, parece una orgullosa solitaria a quien no gustan las visitas.
Stavros, qué ver en Ítaca, Grecia
🚢 ¿Cómo llegar y cuántos días se necesitan para ver Ítaca?
Aunque el mar a menudo puede ser engañoso, como advertía Homero, llegar a la patria de Ulises es hoy un poco más sencillo. La ruta más habitual es tomar el barco desde el puerto de Sami (en Cefalonia), como hice yo, pero también existen ferris regulares que conectan Ítaca con las islas de Lefkada, Zante o con puertos de la Grecia continental como Astakos y Patras.
Si te preguntas cuántos días dedicarle a esta joya jónica, mi consejo es claro: aunque en una excursión de un día desde Cefalonia puedes saborear su esencia y visitar Vathí o el palacio de Ulises, lo ideal sería quedarte dos o tres días. De este modo tendrás margen para perderte con calma por sus antiguos senderos históricos y descender a las calas más inaccesibles sin estar mirando el reloj del puerto.
Vathí, la pintoresca capital de Ítaca.
En Aetos no hay absolutamente nada. Un muelle donde atracar y un aparcamiento. Supongo que si se llega sin vehículo se puede tomar un taxi a Vathí, ya que vi un par de ellos. Pero creo que es el puerto más pequeño y desolado que he pisado nunca… Desde él, con nuestra moto tomamos la carretera en dirección a Vathí, dispuestos a descubrir todo lo que ver en Ítaca en un día.
Estatua de Ulises en Vathí, qué ver en Ítaca, Grecia
La carretera serpea cuesta arriba hasta llegar a una encrucijada. A la izquierda el norte de la isla, a la derecha solo hay que enfilar una recta a Vathí, la coqueta capital de Ítaca. En una de las bahías más cerradas y mejores protegidas del mundo -no creo que nunca hayan visto las olas ni sentido la furia de Poseidón- se agolpan las casitas pintadas de alegres colores, bajo una montaña de cipreses y olivos.
Con una plaza donde se alza el héroe y eterno navegante, Ulises, tiendas y restaurantes junto al puerto, Vathí me pareció deliciosa. Merece la pena deambular un rato y perderse por sus callejuelas: tiene cuatro iglesias ortodoxas, tabernas tradicionales y un museo etnográfico: el museo tradicional de Ítaca.
Vathí, lugares que ver en Ítaca, Grecia
Al final de la carretera que bordea la bahía de Vathí se encuentra la pequeña playa de Loutsa, donde acuden los locales, por ser de piedra pequeña (chinas, las llaman en mi pueblo) y aguas transparentes. Al sur de Vathí hay una gruta de leyenda –la cueva de la Ninfa– el pequeño pueblo de Perachori, un par de monasterios y pequeñas playas escondidas de difícil acceso, solo por mar o caminando. Decidimos dirigirnos al norte, en busca de los restos del palacio de Ulises.
Stavros y el museo de Mar.
La carretera que recorre Ítaca en dirección norte ofrece increíbles vistas sobre el mar y las costas de Cefalonia, siempre al borde de la montaña. En esta parte de la isla hay diminutas capillas e iglesias ortodoxas, entre el rumor de las olas y el viento entre los pinos: Agios Andreas, junto a la Polis beach; Agios Dimitrios o el monasterio de Panagia Eleousa, cerca ya del Palacio de Ulises. Pero antes, una parada en el pueblo de Stavros para saludar al busto de Homero. Padre de la épica grecolatina y la literatura occidental.
Busto de Homero, qué ver en Ítaca, islas Jónicas
También aquí se encuentra el museo del Mar, una recreación virtual de la antigua Ítaca y un pequeño museo Arqueológico con piezas halladas durante la Edad del Bronce (época en la que supuestamente vivió el héroe de «La Odisea»).
Maqueta con la recreación del palacio de Ulises
El palacio de Ulises: el lugar histórico más importante que ver en Ítaca.
La carretera se estrecha al tomar el desvío en dirección a Agio Atanasios, el pequeño templo pintado en blanco y azul junto al que se ubica «La escuela de Homero». Las excavaciones en este lugar arqueológico sacaron a la luz en el siglo XIX varias terrazas y un edificio rectangular construido durante la Edad de Bronce, con un tholos funerario y una cisterna micénica. ¿Era este el palacio del rey de Ítaca? ¿Sobre estas piedras miraría cada día al mar Penélope añorando a su marido? Un lugar lleno de misterios, en el completo abandono, entre el romanticismo y la ruina.
El palacio de Ulises, qué ver en Ítaca, Grecia
Puerto de Frikes.
La carretera se hace cada vez más angosta hacia el noreste de la isla de Ítaca. Calitas donde darse un chapuzón a la sombra del bosque, acantilados y dos pequeños puertos: el de Frikes, donde se mecen las barquitas y el de Kione, con alguna lujosa embarcación de recreo. Viejos molinos de viento sobresalen entre los pinares. A media tarde se agota nuestro tiempo en Ítaca. Es tiempo de volver a Aetos para subir al barco, haciendo una pequeña parada en otro lugar de misterio: el menir de Araklis o Hércules, consagrado al semidios más famoso del Olimpo. Ya dije que Ítaca es un lugar entre la Historia y la leyenda. Dónde trazar la raya, lo decide la viajera que arriba a sus costas.
Playas de Ítaca
Las mejores playas de Ítaca y el Geoparque de la UNESCO
Ítaca no solo es literatura; es una maravilla natural amparada bajo el paraguas del Geoparque Mundial de la UNESCO que forma junto a su vecina Cefalonia. Su geología salvaje de piedra caliza se precipita hacia un mar de azules imposibles, regalándonos rincones donde bañarnos entre mitos.
Más allá de Loutsa o Sarakiniko, te recomiendo apuntar en tu mapa calas como Skinos, envuelta en un denso pinar; Mprosta, de fácil acceso en la ruta hacia el norte; o Kaminia y Polis, donde la costa oeste despliega todo su encanto escarpado. Eso sí, prepárate para llevar calzado cómodo y deportivo, porque muchas de estas playas exigen un pequeño tramo a pie, ocultas a la vista como auténticos tesoros jónicos. ¡Merece la pena!
Dónde comer en Ítaca: tabernas recomendadas
Un viaje por las islas Jónicas no está completo sin sentarse a la mesa para disfrutar de la deliciosa gastronomía de Grecia y sus platos típicos. En Ítaca, los sabores tradicionales del Mediterráneo saben a mar y a suave moussaka griega tras gastar el día tras las huellas de Ulises.
Durante nuestra ruta, nosotros paramos a comer en Kanenas Taverna, en el pueblo de Stavros. En su agradable terraza sirven una cocina casera muy rica, con raciones generosas y una excelente relación calidad-precio. Si tu itinerario te lleva a otras zonas de la isla a la hora de comer o cenar, también son opciones fantásticas el Ageri Restaurant, situado junto al agua en el coqueto puerto de Frikes, o el Porto Restaurant Ithaca en la capital, Vathí, ideal para disfrutar de una terraza con preciosas vistas al mar y a la bahía. ¡Cómo me gusta la gastronomía griega!
Ensalada griega y moussaka de berenjenas, gastronomía de Grecia
«Ítaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.» Cavafis.
Viajar a Ítaca, la isla de Ulises: datos prácticos
Dónde alojarse en Ítaca.
Como he comentado al principio, hay muy poco alojamiento disponible en Ítaca, especialmente durante temporada alta (julio y agosto): las pocas habitaciones están todas completas o a precios desorbitados. Por ello optamos por reservar en la vecina isla de Cefalonia. Te recomiendo que reserves con mucha antelación:
Por lo que pueda pasar -retrasos, cancelaciones, necesidad de atención médica…- Yo recomiendo contratar un seguro de viaje con coberturas sanitarias con la compañía Heymondo. Tienen seguro de cancelación y además en su app disponen de un chat de atención médica en español las 24 horas; las llamadas también son gratuitas en caso de incidencia. Si lo contratas a través de mi web ¡tendrás un 5% de descuento!
✍️ Sobre la autora: Soy Patricia Rojas (La Cosmopolilla), periodista de viajes y ganadora del premio al Mejor Blog de Viajes Profesional en enero de 2026. Todo lo que te cuento en este artículo está basado en mi experiencia real recorriendo las islas Jónicas y llegando en ferry desde Cefalonia para explorar los rincones más míticos de Ítaca, la isla de Ulises. Un viaje inolvidable de principio a fin.
Preguntas frecuentes sobre viajar a Ítaca
¿Cómo llegar a Ítaca?
La forma más habitual y rápida es tomar un ferry desde el puerto de Sami, en la vecina isla de Cefalonia. El trayecto es corto y los barcos te dejan directamente en el pequeño puerto de Aetos.
¿Qué ver en Ítaca en 1 día?
Si decides hacer una excursión de un día, te recomiendo alquilar un vehículo al llegar y visitar Vathí (su pintoresca capital), el pueblo de Stavros (donde se encuentra el busto de Homero) y los restos arqueológicos del Palacio de Ulises.
¿Cuáles son las mejores playas de Ítaca?
Ítaca no cuenta con grandes arenales, sino con preciosas calas de piedra de aguas cristalinas. Entre las más recomendadas para darse un baño destacan Loutsa (muy cerca de Vathí) y Sarakiniko.
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