El Reloj Astronómico del viejo Ayuntamiento ha marcado la hora con su danza de personajes entrañables. Frente a su fachada veo retroceder la aguja más de veinte años atrás en el tiempo: a aquel lejano 2002 cuando me enamoré de Praga en un viaje de fin de curso. Fue mi primer viaje por Europa, mi primer sello en el pasaporte.
Desde aquel primer flechazo, he vuelto a la capital checa en cuatro ocasiones. Y aunque dicen que segundas partes nunca fueron buenas, o que hoy en día peca de un exceso de turistas, yo siento que me abraza como a una antigua amiga. ¡Visitar Praga en 2 días o 3 es posible sin dejarse agobiar por las multitudes si sabes cómo! Aquí te dejo una ruta basada en mi propia experiencia. Seguro que la capital checa te deja, como a mí, una huella imborrable.
🗺️ En esta guía para ver Praga en 2 días encontrarás:
- El itinerario exacto paso a paso (Día 1 y Día 2) para optimizar tu tiempo.
- Mis trucos de horarios para evitar las multitudes en los lugares más turísticos.
- Consejos clave de logística: cómo llegar desde el aeropuerto, alojamiento y tarjetas sin comisiones.
- Un mapa interactivo y mis recomendaciones personales de lugares dónde comer bien y barato.

Si bien es cierto que la ciudad de Kafka, también llamada de “las Cien Torres” por su skyline medieval atrapa, República Checa es mucho más que Praga. Puerta de entrada al país, merece la pena tomar un tren o un autobús local y explorar la deliciosa Bohemia, con sus urbes de cuento. Aventurarse a Moldavia, donde esperan joyas barrocas como Olomouc o Brno, ciudad universitaria y cosmopolita. ¡Sigue leyendo que te cuento todo!
Contenido del artículo
Resumen del itinerario: Praga en 2 días (y una excursión extra)
Para que te hagas una idea rápida de cómo vamos a estructurar esta escapada y optimizar cada minuto, aquí tienes el esquema visual de mi propuesta de ruta por Praga en dos días. He añadido un tercer día opcional por si tienes un puente o decides alargar tu estancia; ¡República Checa tiene joyas a un paso de la capital que no te puedes perder! Al final del artículo te dejo un mapa de Praga para que puedas localizar todos los lugares en Google Maps.
| Día | Ruta / Barrio | Visitas Imprescindibles |
|---|---|---|
| Día 1 | Stare Mesto y Josefov | Plaza de la Ciudad Vieja, Reloj Astronómico, Klementinum, Barrio Judío (Cementerio y Sinagogas), Torre de la Pólvora y Plaza de San Wenceslao. |
| Día 2 | Mala Strana y El Castillo | Puente de Carlos (al amanecer), Muro de John Lennon, Castillo de Praga, Catedral de San Vito, Callejón del Oro y atardecer en el Monte Petrín. |
| Día 3 (Extra) |
Excursión desde Praga | Escapada a elegir entre pueblos de cuento: Cesky Krumlov, Karlovy Vary o Kutná Hora. |
Preparativos para visitar Praga en 2 días o más
Antes de patear los adoquines de la Ciudad Vieja y el Puente de Carlos sobre el río Moldava, voy con unos consejos básicos antes de viajar a República Checa:
Cómo ir del aeropuerto de Praga al centro
El aeropuerto internacional de Praga (Václav Havel) se encuentra a unos 20 kilómetros de la ciudad. Para llegar al centro dispones de opciones de transporte público económicas, como el autobús 59 que te conecta con la estación de metro Nádrazí Veleslavín (línea verde), o el autobús Airport Express que te deja directamente en la estación central de trenes (Hlavní nádrazí) en unos 35 minutos.
Si prefieres no cargar con las maletas en el transporte público o tu vuelo llega tarde, la opción más cómoda es reservar previamente un traslado privado desde el aeropuerto hasta tu hotel en Praga. El conductor te esperará en llegadas con un cartel con tu nombre.
Alojamiento recomendado en Praga
En mi segundo viaje a la capital checa me hospedé en el Hotel Garden Court, en Nove Mesto, a unos minutos caminando de la Casa Danzante y la Ciudad Vieja. Una bonita casa antigua restaurada, con patio y espacio exterior con estupenda ubicación.
Puedes consultar los precios y disponibilidad para tus fechas aquí: Reserva en el Hotel Garden Court.
Dinero y tarjetas sin comisiones
Es muy importante que recuerdes que la moneda oficial de la República Checa es la corona checa (CZK), no el euro. Si pagas con la tarjeta tradicional de tu banco o sacas dinero en los cajeros de Praga, lo más probable es que te apliquen comisiones altísimas por el cambio de divisa.
Mi recomendación personal: para ahorrar dinero en mis viajes y no pagar comisiones abusivas, siempre llevo una tarjeta que aplica el tipo de cambio real. Puedes conseguir la tuya de forma gratuita desde este enlace: tarjeta N26 sin comisiones.
¡No viajes a Chequia sin seguro de viaje!
En general, República Checa es un destino seguro para viajar. Hay que tener cuidado con los carteristas en las zonas con más turismo y afluencia, como el centro de Praga. Si sufrimos un robo o un percance, hay que avisar inmediatamente a las autoridades y poner la denuncia.
Por lo que pueda pasar, incluyendo robos o necesidad de atención médica, yo recomiendo Heymondo seguros de viaje, con coberturas sanitarias o repatriación. También tienen un chat médico disponible las 24 horas en la app en caso de consulta; en caso de emergencia, atienden en español y las llamadas desde el extranjero son gratuitas. Si lo compras a través de mi web tienes un 5% de descuento. Lo puedes conseguir pinchando en el siguiente botón:
Maletas en el hotel, ahora sí, vamos con el itinerario por Praga en 2 días o más (si tienes tiempo)…
Romántica, de alma antigua, fascinante, tan perfecta que parece un cuadro al contemplarla desde el puente de Carlos al atardecer, con la silueta del Castillo de fondo… Praga ocupa el top 3 de mis ciudades favoritas de Europa. Salirse de la ruta trazada, darse tiempo para callejear y “perderse” es la mejor manera de descubrir rincones asombrosos y encantadores. Eso sí… ¡Prepárate para caminar! Aunque en Praga hay metro y tranvía -el transporte público funciona muy bien- la mejor forma de conocer la ciudad es pateando. Yo acababa cada día con los pies molidos, pero sin duda merece la pena.
Día 1: Stare Mesto y el Barrio Judío
Mi parte favorita que ver en Praga: en el Old Town es donde reside la esencia de la ciudad antigua, el corazón medieval de Praga. Aquí comienza este recorrido por lo mejor que ver en Praga en 2 días. La más embrujada de las Ciudades Checas. A continuación, estos son los sitios que no te puedes perder…
Consejo: si es tu primera vez en la ciudad, te recomiendo hacer un free tour por Praga.

La plaza de la ciudad Vieja y el Reloj Astronómico de Praga.
Para comenzar a recorrer Praga nada como madrugar y empezar por el corazón de la urbe medieval. Una extensa explanada donde se alzan las torres simétricas y puntiagudas de la iglesia de Nuestra Señora de Týn.
La torre del viejo Ayuntamiento con su espectacular Reloj Astronómico representando las órbitas del sol y la luna atraen las miradas a cada hora en punto, cuando danzan los Doce Apóstoles acompañados de la figura de la Muerte, la Vanidad, la Avaricia y un Turco. Se puede subir a lo alto de la torre del Ayuntamiento, desde donde hay magníficas vistas a la plaza y los tejados de Stare Mesto, el centro histórico de Praga. Algo que recomiendo muchísimo (hay ascensor) ¡las vistas son increíbles!

Curiosidad: Sobre el Reloj Astronómico de Praga existe una tétrica leyenda que vaticina la destrucción de la ciudad. Mi consejo es que te apuntes al free tour de los misterios y leyendas de Praga, ¡te va a fascinar!
Plaza del Ayuntamiento Nuevo, Biblioteca pública y el Klementium.
Sin salir de la Ciudad Vieja, en el entramado de callejuelas repletas de tiendas de souvenirs y puestos de trdelník -en realidad, es de origen húngaro- otra ubicación imprescindible que visitar en Praga en 2 días es la plaza del Nuevo Ayuntamiento. Dentro del edificio hay un paternoster, pero me temo que el exceso de turistas ha hecho que cuelguen el cartel de «No operativo».
Justo al lado está la Biblioteca Municipal y su pozo infinito de libros, la nueva atracción para los turistas que viajan a Praga es una obra de arte contemporánea de nombre «Idiom». La entrada es gratuita pero gracias a su fama en Instagram ¡suele haber cola para hacer la foto!

Pero lo realmente interesante es el Clementinum, uno de los sitios más fascinantes que ver en Praga. Se trata de un conjunto de edificios históricos, centro de la vida cultural y universitaria de la ciudad durante siglos. Antiguo colegio jesuita y universidad, su espléndido interior alberga la Torre astronómica y la antigua biblioteca nacional, una sala de excepcional belleza artística de época barroca, con volúmenes de incalculable valor. Para poder acceder, sólo es posible con tour guiado y hay que reservar previamente.

Nota: te puede interesar este artículo sobre Viajar por Praga, Viena y Budapest en tren.
Josefov, el barrio judío de Praga y sus sinagogas.
En la tienda de recuerdos junto a la Vieja – Nueva sinagoga del barrio judío de Praga se puede adquirir la entrada para visitar un conjunto de 7 sinagogas o lugares sagrados para la que fuera la gran comunidad judía de la ciudad de Praga antes de la Segunda Guerra Mundial. Las placas doradas en las baldosas indican los nombres de los que fueron deportados a los campos de concentración nazis durante la ocupación nazi. El barrio de Josefov sin duda es una visita obligatoria en la capital checa.

Información práctica para visitar el Barrio Judío de Praga:
- Precios 2026: hay un ticket combinado (Museo Judío) que incluye las principales sinagogas y el Cementerio Judío. Cuesta 500 CZK (aprox. 20-21 €) para adultos. Los estudiantes (hasta 26 años) y niños de 6 a 15 años pagan 370 CZK (aprox. 15 €).
- ¿Qué incluye? Acceso al Cementerio Judío, Sinagoga Maisel, Sinagoga Española, Sinagoga Pinkas, Sinagoga Klausen, Sinagoga Alta y Galería Robert Guttman.
- Validez: El ticket permite una entrada a cada monumento durante una semana.
- Horarios: De 9:00 a 18:00 h (abril – octubre) y de 9:00 a 16:30 h (noviembre – marzo).
- Nota importante: Está cerrado los sábados (sabat) y festivos judíos.
El cementerio judío de Praga.
A tan solo unos pasos de la plaza de la Ciudad Vieja, por su historia antigua y reciente, visitar el barrio de Josefov es una de las cosas imprescindibles que hacer en Praga en 2 días. Sus rincones imperdibles: el viejo Cementerio judío, inaugurado en 1439. Un laberinto de tumbas junto a la sinagoga Pinkas, hoy memorial del Holocausto. La tumba más famosa es la del rabino Loew, mítico erudito que creó el Golem de Praga: un hombre de barro para salvar a los judíos.
Además de protagonizar una de las más famosas leyendas de Praga, sobre la tumba del rabino los visitantes del cementerio dejan piedras en señal de respeto. También papeles con deseo escrito. Una bonita tradición que no dudé en seguir… ¿Y te cuento un secreto? Mi deseo se cumplió…

Ruta por las Sinagongas de Praga.
La sinagoga Vieja – Nueva, del siglo XII, es una de las más antiguas que se conserva en toda Europa y la más antigua en funcionamiento del continente. Aunque las más populares son la Maisel, a unos pasos, y la sinagoga Española, con una bella decoración y artesonados de inspiración mudéjar.
Merece la pena caminar en dirección a la estación Central de trenes de Praga: muy cerca se ubica la Sinagoga de Jerusalén, con preciosa arquitectura exterior e interior. Su entrada no está incluida en la general del barrio Judío pero mi consejo es que pagues por entrar ya que tiene un precio simbólico y es muy bonita y fotogénica.

¿Lo sabías? Tras la ocupación nazi de Chequia, los judíos de Josefov fueron deportados a campos de concentración. Sin embargo, las sinagogas y el cementerio permanecieron intactos por orden expresa de Hitler, quien quería preservarlo como parte de su perverso plan y la «Solución Final»: su intención era crear «el museo de una raza extinta». Desde Praga se puede hacer una excursión al Campo de Concentración Terezín, donde tristemente acabaron muchos de estos judíos que vivían en Josefov.
La torre de la Pólvora.
Uno de los monumentos que no te puedes perder en Praga es la torre gótica de la Pólvora, antigua puerta medieval de la ciudad que se conserva desde el siglo XV. Su primer nombre fue el de Torre Nueva, para diferenciar de las otras torres ubicadas a ambos lados del puente de Carlos, en cuya arquitectura se inspiró. Dicen que en el siglo XVII se usó para almacenar pólvora, de ahí la nueva denominación… Aunque realmente no está comprobado «oficialmente».
Recomendación: con la tarjeta turística Prague Visitor Pass se puede subir a la Torre de la Pólvora: hay bonitas vistas a los tejados de la ciudad. También sirve para visitar las sinagogas del barrio judío y demás monumentos de Praga como el castillo, por lo que merece la pena ya que el transporte público también está incluido.

Apunta: si visitas la República Checa en Navidad en la plaza de la República, junto a la torre de la Pólvora, se instala uno de los mercadillos navideños más tradicionales y bonitos.
Nove Mesto: la Plaza de San Wenceslao.
Salimos de la Ciudad Vieja para patear la Praga más contemporánea. En el Nove Mesto hay palacios modernos, galerías de Arte y museos que recuerdan la historia más reciente. Algunos de ellos son la Casa Municipal, con salas dedicadas a Alfons Mucha. En él se ubica el café y restaurante más elegante de Praga; además de exhibir parte de la obra de este gran genio del Art Noveau.
Justo enfrente encontraremos el centro comercial más emblemático de Praga: el Palladium, un edificio protegido de época comunista. ¿Te dan curiosidad los paternoster, ascensores abiertos de Praga? Aquí encontrarás uno: en el palacio Ymza; ¡son una reliquia de otra época!

Si seguimos el paseo por el Nove Mesto, nos encontraremos con la estatua de Kafka o el museo Nacional, en la gran plaza de San Wenceslao. Esta gigantesca explanada hoy cuajada de restaurantes de comida rápida, cadenas internacionales y tiendas de ropa protagonizó en 1989 el comienzo de las protestas que llevó a la caída del Comunismo.

Toma nota: ¿Un rincón «secreto» en Praga? El jardín Franciscano, remanso de paz al que se accede por uno de los callejones laterales de la plaza de S. Wenceslao. Es un sitio muy tranquilo y sin apenas turistas, ideal para huir del bullicio de la ciudad o descansar un rato.
La Casa Danzante de Praga.
Símbolo de la Praga más rompedora, este icono de la arquitectura se sitúa a orillas del Moldava con una propuesta que a nadie deja indiferente. Finalizada en 1996 de manos de un arquitecto checo – croata, uno de los colaboradores del proyecto quiso llamarla Fred and Ginger en honor a una famosa pareja de bailarines. Finalmente se quedó con el nombre de Casa Danzante.

Día 2: Mala Strana y el Castillo de Praga.
Vamos con la segunda jornada en esta ruta por Praga en 2 días, visitando todos sus imprescindibles. Importante madrugar mucho ¡así se disfruta de la ciudad sin apenas gente!
Amanecer en el Puente de Carlos.
Karluv most es el puente más viejo de Praga. Sus adoquines de piedra perfectamente ensamblados unen la ciudad Pequeña, Mala Strana, con la Ciudad Vieja salvando las aguas vertiginosas del Moldava. Construido en los tiempos del rey Carlos I de Bohemia -se finalizó en 1402- se extiende más de medio kilómetro vigilado por 30 estatuas de santos y personajes emblemáticos de la ciudad.
Músicos ambulantes, artesanos, pintores y vendedores de baratijas se dan cita cada día junto a los cientos de transeúntes y turistas que lo circulan. De punta a punta, es una obra medieval espléndida. Al caer la noche y prenderse sus faroles, el ambiente es mágico, transportando a otro siglo.

San Juan de Nepomuceno: volverás a Praga. La estatua más famosa del puente de Carlos es la de San Juan de Nepomuceno, patrón de Bohemia. Cuentan que este mártir era el confesor de la reina y, al negarse firmemente a revelar sus secretosal celoso rey Wenceslao IV, fue torturado y arrojado al río Moldava desde este mismo puente. La leyenda dice que cinco estrellas aparecieron sobre el agua en el lugar donde se ahogó. Hoy en día, una tradición popular asegura que quien toque «la Estrella» (en el relieve de bronce bajo su estatua) se asegura de que volverá a Praga; si bien otros visitantes pasan la mano sobre la figura del perrito en busca de suerte y fidelidad. Yo he tocado siempre la estrella… ¡Y he vuelto tres veces a la capital checa!

Mala Strana, la ciudad pequeña.
El puente de Carlos desemboca en el barrio Pequeño, un histórico distrito a los pies de la colina donde se alza el castillo de Praga. Esta es una de las zonas más auténticas y encantadoras que ver en Praga: no hay tantos turistas como en Stare Mesto. Está repleta de pequeños palacios barrocos -hoy convertidos en embajadas-, iglesias, pasajes y pasadizos, pequeñas placitas… una tranquilidad que se interrumpe de tanto en tanto con el tintineo del viejo tranvía.

La calle más estrecha de Praga.
Dentro de Mala Strana, esta parada es de las más populares que hacer en Praga. Seguro que la has visto en Instagram: la Nejužší pražská ulička es un callejón angosto regulado por semáforos; una parada rápida y curiosa. Lleva a la terraza de un restaurante con vistas al Moldava.
Las marmotas de Praga: Mientras paseas por las orillas del Moldava en Mala Strana, especialmente cerca de la isla de Kampa, es muy probable que te encuentres con unas simpáticas «marmotas» nadando o descansando junto al agua (en realidad son coipos o nutrias de río). Como viajera responsable, te pido un favor: no las alimentes ni las toques. Aunque parezcan adorables y estén acostumbradas a la gente, darles pan u otros alimentos daña gravemente su sistema digestivo y altera el ecosistema local. ¡Disfruta observándolas y haciéndoles fotos desde una distancia prudencial!
El muro de Lennon.
Pero sin duda entre los sitios más emblemáticos que visitar en Mala Strana están la isla de Kampa, con un pintoresco y antigua molino, además del mítico muro de John Lennon. Un mural mutante frente al palacio Buquoy -sede de la embajada francesa- que apareció por primera vez pintado en 1980, cuando asesinaron al cantante pacifista exmiembro de Los Beatles. En aquella época, Chequia estaba sumida en el llamado Telón de Acero: los líderes comunistas habían prohibido sus canciones considerándolas subversivas. Desde entonces, cada varios meses se cubre de blanco surgiendo nuevos grafitis cada vez que reivindican la paz en el mundo.

Consejo: un museo escondido y pequeñito en Mala Strana, dedicado a los tiempos del Comunismo en Chequia: el museo de la Gestapo. Solo se puede visitar con un tour guiado. ¡Escalofriante!
La iglesia de la Victoria: el Niño Jesús de Praga.
Templos con mucha historia hay bastantes por toda Praga. La iglesia de San Nicolás en la plaza de la Ciudad Pequeña con sus cúpulas azules es identificable desde muchos puntos de la ciudad. Nuestra Señora de la Victoria es famosa por albergar un niño de Jesús de cera al que profesan devoción miles de católicos de todo el país, atribuyéndole cualidades milagrosas. En ella tocaba un joven Mozart el órgano: dicen que el músico se sentía mucho más apreciado en esta ciudad que en la propia Viena, donde a menudo sufría los desaires de una corte y monarcas caprichosos.

El distrito castillo de Praga.
Las calles se empinan en dirección a la parte alta de la ciudad, coronada por el castillo de Praga. Los tejados y cúpulas barrocas quedan abajo conforme nos acercamos al recinto amurallado mayor de Europa, antigua residencia de los reyes de Bohemia.
Recomendación: para aprender más sobre la historia de este lugar, uno de los más importantes que ver en Praga, reserva esta Visita guiada por el Castillo. ¡Imprescindible!

La catedral de San Vito.
Hay que reservar al menos media jornada para visitar el conjunto de edificios históricos que alberga el Castillo. Museos, galerías de arte, el convento de san Jorge o el callejón Dorado donde vivió Kafka y hoy es una muestra de los trabajos artesanos de la época. El Palacio Real, la catedral de San Vito o la famosa Torre Daliborka, donde estuvo preso el joven héroe Dalibor en el siglo xv. Un personaje de leyenda al que el Smetana, compositor de “El Moldava” le dedicó una ópera.
El templo católico más importante de la ciudad de Praga es la catedral dedicada a San Vito, San Wenceslao y San Adalberto. Escenario de la coronación de los reyes de Bohemia durante siglos, no hay que perder detalle de los mosaicos venecianos de la puerta Dorada en la fachada Sur: una representación excepcional del Juicio Final. Construida en 1770 y con 99 metros de altura, es posible subir a la torre, ofreciendo vistas de pájaro sobre la capital checa.

La calle de los alquimistas.
El Callejón del Oro es otra de esas paradas obligadas dentro del distrito del Castillo de Praga. Con acceso restringido y de pago, a partir de las 16 horas se abren los tornos y se puede entrar por libre. Se trata de una estrecha callejuela que se conserva como antaño, con una docena de casitas de colores donde vivieron los miembros de la guardia real y más tarde artesanos y orfebres -según la leyenda, también los alquimistas en busca de la piedra filosofal-. En el número 22 de esta calle vivió en 1916 Franz Kafka: fue donde escribió “Un médico rural”.

Loreta: el Sol de Praga.
Fuera del recinto amurallado, en la parte alta del barrio del Castillo encontramos el templo de Loreta y el monasterio Strahov. El Loreto es una iglesia, centro de culto y peregrinación donde se custodia una obra religiosa bañada en oro y diamantes. El Diamond Monstrance o sol de Praga. Más interesante, a mí entender, es la visita al monasterio Strahov, y no sólo por las vistas: fundado por fundado por Vladislao II en 1143, su arquitectura barroca y la biblioteca es espléndida.
Atardecer en el Monte Petrín.
El mejor lugar para ver el atardecer en Praga y una de las mejores vistas panorámicas sobre la ciudad es desde la torre Petrín, cuya estructura de 60 metros de altura recuerda a la parisina torre Eiffel. Además de caminando se puede subir al monte en funicular, desde la parte baja del barrio de Mala Strana. El monte Petrín es un pulmón de la ciudad, donde dar un paseo entre jardines históricos, rosaledas e incluso un laberinto. Sin duda la guinda para estos dos días recorriendo Praga, la inolvidable capital checa.
Actividades nocturnas que hacer en Praga
Al caer el sol, la ciudad se enciende dando paso a espectáculos fascinantes como el famoso Teatro Negro de Praga -yo vi una versión del musical “Cats”-. También hay conciertos de música clásica cuya estrella indiscutible son las notas de Mozart, uno de los más queridos personajes que vivió en Praga.
Las entradas se pueden adquirir on line, en las taquillas de los teatros del centro de la ciudad o en las oficinas de turismo.
Recomendación para salir de noche: Si te apetece tomar unas buenas cervezas o disfrutar del ambiente nocturno para terminar con el mejor sabor de boca posible esta ruta por Praga en 2 días, la calle Dlouhá (en la Ciudad Vieja) es el epicentro de moda.
Te recomiendo el Lokál Dlouhááá para vivir un ambientazo auténtico con pintas excelentes. Si prefieres algo más sofisticado, el Hemingway Bar en la Ciudad Nueva es de mis favoritos. Apunta también el misterioso Anonymous Bar, uno de los locales de cócteles más populares (¡mejor ir con tiempo o reservar!). Y si lo que buscas es alargar la noche bailando, siempre puedes entrar a Karlovy Lázně, la famosa discoteca de cinco plantas a orillas del Moldava.
¡A disfrutar de esta fascinante ciudad a la que yo siempre quiero volver!
Dónde comer en Praga rico y barato. Mis recomendaciones
Platos típicos que probar en Praga
Antes de sentarnos a la mesa, tienes que saber qué pedir. La gastronomía checa es contundente, ideal para reponer fuerzas después de patear la ciudad. Toma nota de estos imprescindibles:
- Goulash checo: un estofado de carne de ternera muy tierno, servido en una salsa espesa y acompañado siempre de knedlíky (unas rebanadas de pan hervido o albóndigas de masa que son perfectas para mojar).
- Svíčková: el plato nacional por excelencia. Carne de ternera asada cubierta con una salsa cremosa de raíces vegetales y nata, coronada con arándanos y nata montada. ¡Una mezcla de sabores brutal!
- Trdelník: lo olerás por todas las calles del centro. Aunque te conté que su origen es húngaro, este rulo de masa dulce asado a la brasa y espolvoreado con azúcar y canela (y a veces relleno de helado) es el vicio callejero por excelencia.
- Cerveza (Pivo): en Chequia la cerveza es religión (y a menudo más barata que el agua). No te vayas sin pedirte una buena Pilsner Urquell o una cerveza negra local.
Mis restaurantes y cervecerías favoritas (y los que están de moda)
Si pinchas en el nombre del local, te llevará a su ubicación en Google Maps:
| Restaurante / Local | Zona | Mi opinión y qué pedir |
|---|---|---|
| Blatnice | Centro histórico (Michalska 6) | A unos minutos de la plaza de la Ciudad Vieja. Buena atención, comida típica riquísima y tienen opciones vegetarianas. Muy recomendable y asequible. |
| U Fleku | Nové Město | La cervecería más antigua de la ciudad. Sentarse en sus mesas corridas de madera a tomar rica cerveza checa y gastronomía local es toda una experiencia. Tienes que ir. |
| U Mecenase | Mala Strana | Cantina tradicional escondida en los pasadizos cubiertos frente a la iglesia de San Nicolás. Auténtico y perfecto para comer tras bajar del castillo el codillo típico o la sopa dentro de un pan (a mí me gustó mucho). |
| Výtopna Railway Restaurant | Plaza de Wenceslao | Está muy de moda. Lo curioso es que ¡tus bebidas llegan a la mesa en un tren de juguete! Ideal si viajas con niños o simplemente quieres una anécdota friki y divertida. |
| Terasa U Prince | Plaza de la Ciudad Vieja | Tiene la mejor vista panorámica a la plaza y la iglesia de Týn. Pero ojo: es muy caro y en mi experiencia son bastante bordes. Mi consejo es que vayas solo a tomar un café o un té rápido para sacarte la foto de rigor, no para comer. |

Sitios que ver cerca de Praga (Excursiones de 1 día)
La capital checa es fascinante, ¡pero hay mucha vida más allá de Praga! La mayoría de turistas pecan de visitar sólo esta urbe, y se pierden joyas históricas a muy pocas horas. Si vas a añadir ese tercer día extra a tu itinerario o estás planeando una Ruta por Bohemia del Sur entre castillos y pueblos de cuento, toma nota de estas escapadas:
- Cesky Krumlov: a poco más de dos horas de Praga, un pueblo medieval precioso abrazado por un meandro del río Moldava.
- Kutná Hora: una ciudad histórica asombrosa, famosa mundialmente por su impresionante y escalofriante Osario de Sedlec.
- Karlovy Vary, la ciudad – balneario de Chequia: el destino termal más elegante del país, famoso por sus fuentes curativas y columnatas.
Recomendación personal: Mi primera vez en el país visité Karlovy Vary en una excursión de un día desde Praga. Pero la segunda vez, en época navideña, decidí quedarme a dormir allí y disfrutar de sus termas con la ciudad iluminada… ¡Todo un acierto!
En cualquier caso… A la República Checa, como destino BBB (Bueno, Bonito y Barato), siempre hay que volver.

Mapa de lugares que ver en Praga en 2 días ó 3:
- Plaza de la Ciudad Vieja.
- Josefov, el barrio judío.
- Viejo cementerio judío.
- Sinagoga Vieja – Nueva.
- La sinagoga española.
- Sinagoga de Jerusalén.
- La Torre de la Pólvora.
- Nove Mesto.
- plaza de San Wenceslao.
- Museo de Mucha.
- La Casa Danzante.
- El puente de Carlos.
- Mala Strana:
- isla de Kampa y muro de John Lennon.
- Iglesia de la Victoria.
- La iglesia de San Nicolás.
- El castillo de Praga.
- Catedral de San Vito.
- El callejón Dorado.
- Palacio Real.
- Monasterio de Loreta: el Sol de Praga.
- El Monasterio Strahov.
- Monte Petrín.
Mapa de lugares que ver en Praga. Fuente: Google maps.
Tienes más información en la web oficial de Turismo de Chequia.
Preguntas frecuentes sobre viajar a Praga (FAQ)
| ¿Cuántos días se necesitan para visitar Praga? | Para conocer el centro histórico, el Barrio Judío, Mala Strana y el Castillo, 2 días completos son suficientes. Si quieres visitar el interior de todos los museos o hacer una excursión a Cesky Krumlov o Karlovy Vary, lo ideal es dedicarle 3 o 4 días. |
| ¿Cuál es la mejor época para viajar a Praga? | Los mejores meses son mayo, junio, septiembre y octubre, ya que el clima es agradable y evitas la masificación del verano. Diciembre también es mágico por sus famosos mercadillos de Navidad, aunque hace bastante frío. |
| ¿Qué moneda se utiliza en Praga? | La moneda oficial es la Corona Checa (CZK), no el euro. Para evitar comisiones abusivas en los cajeros y al pagar en restaurantes, lo mejor es llevar una tarjeta sin comisiones por cambio de divisa, como N26 o Revolut. |
| ¿Es caro comer en la capital checa? | Praga es una ciudad muy asequible para comer si te alejas de las plazas principales (como la Plaza de la Ciudad Vieja). En las tabernas tradicionales puedes comer platos contundentes como el Goulash por muy buen precio, y la cerveza local suele ser más barata que el agua. |
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