Atardecer en Medinaceli, qué ver en Castilla y León
Castilla y León España

9 rutas increíbles por Castilla y León (1 por provincia)

Escrito por la
el
27 enero, 2021

Bienvenida a la comunidad autónoma más extensa de España. Nueve provincias distribuidas a lo largo y ancho de casi 95 mil kilómetros cuadrados. Tesoros naturales, montañas de nieves eternas, páramos solitarios y desconocidos, cuevas que son auténticos palacios subterráneos, ermitas románicas cuyos orígenes se pierden en los albores de la Edad Media… Hacer una lista con todo lo que ver en Castilla y León sería poco menos que escribir la historia interminable. Pueblos, ciudades, lugares para elegir donde empaparse de buena comida y mejor cultura es una tarea tan enriquecedora como inabarcable. He elegido estas 9 rutas por Castilla y León para hacer en 5 ó 7 días, con la idea de inspirar el redescubrimiento de tan agradecida tierra, con miles de senderos y carreteras por transitar.

Visitar Castilla y León es asomarse a la Historia, en torreones, castillos y fortalezas donde se forjaron reinos antiguos, con nombre de reinas de leyenda pioneras en su tiempo: doña Urraca, Isabel I o Juana, la mal llamada “Loca”. Adentrarse por paisajes de belleza natural tan sobrecogedores como Las Médulas, el lago de Sanabria -el más grande de origen natural en España- el Monumento Natural de Ojo Guareña o los bosques de la Montaña Palentina. Mucho arte románico, templos y santuarios milenarios que invitan a la paz y el recogimiento. Vamos a recorrer algunos de los mejores rincones de Castilla y León.

Las Médulas, León, qué ver en Castilla y León
Las Médulas, León, qué ver en Castilla y León

9 rutas para hacer en Castilla y León.

  1. Las Merindades de Burgos.
  2. Ruta por la Montaña Palentina.
  3. Entre viñedos, caballeros y monjes: ruta por la provincia de León.
  4. Ávila y la sierra de Gredos.
  5. Pueblos de cuento en Segovia.
  6. Los mejores rincones de Soria.
  7. Lagos y románico en Zamora.
  8. La Sierra de Francia (Salamanca).
  9. El Camino de Madrid por la provincia de Valladolid.

1 – Las mágicas Merindades burgalesas.

Norte de Burgos, raya con Cantabria. Al hacer una Ruta por Las Merindades nos sorprenderá un entorno montañoso y profundamente agreste, de desfiladeros, cascadas y valles pasiegos que más parecen pertenecer al otro lado de la cordillera cantábrica por su frondosidad y verdor. Para los primeros días de ruta lo mejor es establecer un “campamento base” en la bonita Espinosa de los Monteros, villa que presume de poseer, tras la capital, el mayor número de monumentos catalogados de la provincia de Burgos. Desde allí podremos pasar unos días conociendo las cuevas de Ojo Guareña, Puentedey o Medina de Pomar, en pleno Camino del Emperador Carlos V. Todo ello enmarcado en el impresionante paraje de Las Merindades. Para los siguientes días, podemos alojarnos en la ciudad de Frías, la más pequeña de España.

Descripción del itinerario por Las Merindades:

Día 1: llegada a Espinosa de los Monteros. Recorrer a pie la villa a través de la ruta heráldica: la Torre medieval de los Velasco. El Palacio renacentista de los Fernández Villa; el palacio de Chiloeches… Disfrutar de la gastronomía burgalesa en la plaza de Sancho García, corazón del pueblo.

Ermita de San Bernabé, Ojo Guareña, Las Merindades de Burgos
Ermita de San Bernabé, Ojo Guareña, Las Merindades de Burgos

Alojamiento recomendado: La Posada Real Torre Berrueza en Espinosa de los Monteros.

Segundo día: la montaña pasiega y las Cuevas de Ojo Guareña.

Subida a Estacas de Trueba hasta el límite entre Burgos y Cantabria, admirando el paisaje de los valles pasiegos con sus típicas cabañas. En el kilómetro 21 de la carretera se ubica la cascada de Guarguero. Después podemos acercarnos hasta el Monumento Natural de Ojo Guareña, con la ermita pintada de San Tirso y San Bernabé. El complejo kárstico, con 110 kilómetros de galerías subterráneas, es de los lugares más sorprendentes que ver en Castilla y León.

Día 3: visita a Medina de Pomar, el corazón de Las Merindades.

El Alcázar de los condestables de Castilla o el monasterio de Santa Clara. Puentedey, el impresionante “puente de Dios” excavado en la roca por el río Nela es uno de los pueblos más bonitos de Burgos. Dos citas con el románico: las ruinas del monasterio de Rioseco en el valle de Manzanedo, junto al Ebro, y la ermita de San Pedro de Tejada.

Cuarto día: vamos en dirección a la frontera con Álava. Los misterios del Santo Grial aguardan entre los muros de la ermita de San Pantaleón de Losa. El salto de agua más alto de España, con 222 metros de caída, es la impresionante cascada que forma el río Nervión al desplomarse por una pared vertiginosa.

Día 5: lo ideal sería dormir en Frías, la ciudad medieval más pequeña de España, para explorar su magnífico casco antiguo y acercarse hasta la cascada de Tobera. Otro fotogénico salto de agua en las inmediaciones: la de Pedrosa de Tobalina en La Orden.

Encuentra un hotel rural en Frías o alrededores:

Día 6: Oña y Poza de la Sal.

Muy próximas a Frías se localizan la villa de Oña, con el Real monasterio de San Salvador y Poza de la Sal, pueblo natal de Félix Rodríguez de la Fuente. Sería una pena que, antes de marchar del norte de la provincia de Burgos no echáramos un vistazo a Orbaneja del Castillo, uno de los pueblos más bonitos que ver en Castilla y León, ya en el valle de Sedano. Si tenemos más tiempo para estar en ruta, otro imperdible de la zona es el soberbio Cañón del río Ebro.

Cuevas de Ojo Guareña
Cuevas de Ojo Guareña

2 – Ruta por la Montaña Palentina.

Una magnífica muestra de arte románico y un paisaje de naturaleza salvaje, virgen. Esos son los principales atractivos que ofrece el hacer una ruta por la Montaña Palentina. Un entorno rural, auténtico, de hayedos y bosques de castaños, cumbres bajo las que se ocultan manadas de ciervos -la berrea en octubre es espectacular- y el oso pardo. Esta es mi segunda propuesta de ruta por Castilla y León:

Día 1: Descubrir Palencia ciudad.

A su catedral la llaman “La Bella Desconocida” muy acertadamente. Por fuera su sobriedad engaña; dentro es un tesoro. Desde la cripta de San Antolín al Papamoscas palentino en el triforio del crucero, la de Palencia es una de las catedrales más bonitas que ver en Castilla y León. Después, callejear Palencia, asomarse a sus iglesias y conventos, pasear por la dársena del Canal de Castilla… Hasta admirar sus tejados y la infinita llanura de Castilla desde el Cristo del Otero. Una feliz jornada antes de partir al monte.

Segundo día: rumbo a la Montaña Palentina.

Destino: Cervera de Pisuerga. Visita al eremitorio rupestre de San Vicente, primitiva iglesia y necrópolis excavada en la roca en el siglo VIII. Senderismo de Rebanal de las Llantas hasta la Pradera del Corral de la Espina y hayedo de Peña Redonda.

Cervera de Pisuerga, Montaña Palentina
Cervera de Pisuerga, Montaña Palentina

Alojamiento recomendado en la Montaña Palentina: el Parador de Cervera de Pisuerga, en plena naturaleza y con vistas maravillosas desde la terraza.

Día 3. Arte románico.

La Montaña Palentina posee la concentración de iglesias románicas más importante de Europa. De todas ellas, no hay que perderse la iglesia de San Cornelio y San Cipriano de Revilla de Santullán; el monasterio de San Andrés de Arroyo (Ojeda) o la iglesia de Moarves de Ojeda. También podemos hacer un recorrido a pie por la bonita villa de Aguilar de Campoo, a orillas del Pisuerga.

Cuarto día: Geoparque de Las Loras.

Explorar el Monumento Natural de Las Tuerces, la “ciudad encantada” de Palencia con caprichosas formas esculpidas en un paisaje kárstico fruto de la erosión. Próximos a este surrealista paraje se ubican el Cañón de la Horadada y la iglesia rupestre de Olleros de Pisuerga.

Día 5: Seguimos explorando las Loras, el Geoparque catalogado así por la UNESCO por ser un paisaje de patrimonio geológico singular junto con otros recursos culturales. Espacio compartido con la vecina provincia de Burgos, no nos podemos marchar de Las Loras sin descender a las profundidades de la cueva de los Franceses, 500 metros de pura fantasía. Cerca de la boca de la cueva, terminamos esta ruta por la Montaña Palentina con el impresionante desfiladero que marca el límite entre Cantabria y Castilla y León, apreciable desde el mirador de Valcabado.

La Montaña Palentina, lugares que ver en Castilla y León
La Montaña Palentina, lugares que ver en Castilla y León

3 – Entre caballeros, viñedos y monjes: ruta por la provincia de León.

350 kilómetros desde las llanuras de Tierra de Campos hasta el Bierzo, visitando castillos y monasterios, sin perdernos la irresistible gastronomía de León. Esta es mi tercera propuesta para una ruta por la provincia de León que aúna historia y sabor.

Primer día: Tierra de Campos.

Partimos de Sahagún, a los pies del monasterio de la virgen Peregrina, punto emblemático para los peregrinos a Santiago de Compostela. Pequeña ciudad medieval en el sureste de León, a tan sólo 7 kilómetros se localiza el majestuoso palacio renacentista de Grajal de Campos. A orillas del Esla encontramos el monasterio de San Agustín (Mansilla de las Mulas). Seguimos con la iglesia mozárabe San Miguel de la Escalada y Santa María la Real en Gradefes.

San Miguel de la Escalada, ruta por la provincia de León
San Miguel de la Escalada, León

Alojamiento recomendado: Hotel Rural Monasterio de Ara-Mada, en Santa Colomba de las Arrimadas, a media hora en coche de Gradefes. Tranquilidad pura.

Segundo día: comarca de La Vega.

Más palacios con el de Toral de Los Guzmanes, del siglo XIII, donde se alojaron los Reyes Católicos y el de Valencia de don Juan, conocido como el castillo de los Acuña. Estamos muy cerca de León ciudad, por lo que si no la conocemos es la excusa perfecta para alargar la ruta: su magnífica catedral -la Bella Leonina- la basílica de San Isidoro y tapear en el barrio Húmedo lo merecen.

Tercer día: La Magatería.

Entramos en tierra de los Templarios, a cuya orden perteneció el torreón de los Osorio en Turienzo de los Caballeros. Parada obligatoria para el resto de la jornada es Astorga, villa de romanos y astures donde hoy se ubica el precioso Palacio Episcopal de Gaudí. ¡No dejes de probar el cocido maragato, el plato estrella de la comarca!

Palacio episcopal de Gaudí
Palacio episcopal de Gaudí

Alojamiento recomendado en Astorga: un capricho de relax en pleno centro histórico, a cinco minutos caminando del Palacio Episcopal: el Hotel SPA Vía de la Plata.

Cuarto día: el Bierzo.

En Ponferrada, la capital del Bierzo, espera su impresionante castillo Templario. Parada antes de adentramos por las montañas para conocer Peñalba de Santiago, uno de los pueblos más bonitos de España, con casas de piedra gris y tejados de pizarra. El Bierzo, entre valles abruptos de pueblos escondidos entre viñedos, posee muchos tesoros. Me temo que hay que elegir: el monasterio de San Andrés, el castillo de Cornatel y Villafranca del Bierzo, conocida como “la pequeña Compostela”.

Quinto día: Las montañas del oro.

Patrimonio de la Humanidad, uno de los paisajes más impresionantes que ver en Castilla y León son Las Médulas, la mina de oro romana a cielo abierto más grande del mundo.

Castillo Templario de Pomferrada en León
Castillo Templario de Ponferrada en León

4 – Ávila ciudad y sierra de Gredos.

Una ruta más típica que hacer en Castilla y León es visitar la ciudad de Ávila, con sus bonitas murallas y su chuletón. Después, perderse por los pueblos de la sierra de Gredos, buscando ese aire fresco de montaña tan saludable. Cuando vivía en Madrid, era una opción genial para desconectar del ruido y el estrés.

Día 1: Itinerario a pie por Ávila ciudad.

La catedral, las Murallas de Ávila, tapear por la plaza del mercado Chico, visitar el Real Monasterio de Santo Tomás y ver el atardecer desde el mirador de los Cuatro Postes. Todos los clásicos para esta romántica y medieval urbe, una de las más encantadoras que ver en Castilla y León, a mi parecer.

Murallas de Ávila
Murallas de Ávila, una de las ciudades más bonitas que ver en Castilla y León

Alojamiento recomendado en Ávila: hotel Palacio de Monjaraz, muy próximo a la catedral: ubicación y relación calidad -precio inmejorable.

Segundo día: valle del Alberche.

Ponemos rumbo a Navaluenga. En la vertiente sur de Gredos se ubica este pueblo entre melocotoneros, donde relajarse a orillas de su río -piscina natural en verano- hacer senderismo hasta las Chorreras de Muñogrande -deliciosos saltos de agua- una cata de vinos de la comarca y alucinar por la noche con su cielo estrellado desde el mirador de Estrellas. Mi alojamiento recomendado en Navaluenga: El mirador del Alberche.

Tercer día: Hoyos del Espino y laguna Grande.

Una ruta típica de senderismo en Gredos, desplazarse hasta Hoyos del Espino y completar esta caminata hasta la laguna Grande en el Círculo Glaciar de Gredos. 7 kilómetros de ida y otros tantos de vuelta en un sendero sencillo, entre águilas y cabras montesas. Aún así, hay que ir preparadas con equipación dependiendo de la época, agua y comida.

Cuarto y quinto día: pueblos bonitos de la sierra de Gredos.

tras la pateada, esta ruta por Gredos se puede combinar con un circuito en coche sin prisas, haciendo parada en algunos de sus pueblos más bonitos: El Tiemblo, ubicado en la orilla derecha del Alberche. Villarejo del Valle. Las casas de flores en los balcones de Cuevas del Valle. Mombeltrán con el castillo de los duques de Alburquerque. San Bartolomé de Tormes, con el famoso mirador Balcón de Gredos… Si es verano no olvides el bañador: en la mayoría de estos pueblos hay piscinas naturales en las que refrescarse.

5 – Pueblos de cuento en Segovia.

Vamos con otro recorrido básico y recurrente por su cercanía con Madrid y otras capitales. Segovia, la ciudad del Acueducto, enamora gracias a su casco medieval encantado. Pero es que los pueblos de su provincia son de leyenda, escenario para enmarcar historias de príncipes y princesas. O de series de terror, como se ha visto recientemente con Pedraza y “30 monedas”, la última “locura” de Alex de la Iglesia. Mi propuesta de ruta:

Primer día: a los pies del Acueducto.

Saborear Segovia ciudad entre judiones y sopa castellana con todos sus clásicos: el Acueducto Romano. La catedral y el Alcázar. La plaza de las Sirenas y el mirador de la Canaleja. Recorrer las estancias de la pensión de doña Luisa, hoy Casa – Museo de Antonio Machado. Comer o cenar en El Duque es religión.

El Acueducto de Segovia
El Acueducto de Segovia

Nota: alojamiento recomendado en Segovia: el hospedaje San Francisco.

Segundo día: la Granja de Sal Ildefonso.

Visita al Palacio Real de La Granja, mandado a construir por el rey Felipe V en 1717 a los pies de la sierra de Guadarrama. Residencia estival y palacio de recreo, en sus jardines de fuentes y estanques el monarca buscó recrear un pequeño Versalles que le recordara a su infancia en la corte de Luis XIV, el rey Sol. A 11 kilómetros, si da tiempo en el mismo día, se puede visitar otro palacio real: el de Riofrío, usado por los reyes para las cacerías, ya que se ubica en medio de un extenso bosque de ciervos y gamos.

Tercer día: la villa de Pedraza.

Pueblo amurallado, declarado Conjunto Histórico, la Puerta de la Villa da acceso a un perfecto trazado medieval. El empedrado discurre por callejuelas hasta la típica plaza castellana con soportales, corazón de Pedraza, la antigua cárcel y el castillo, fortaleza del siglo XIII.

Pedraza, Segovia
Pedraza, Segovia

Alojamiento recomendado en Pedraza: el encanto de la Hospederia de Santo Domingo, casa aristócrata del siglo XVIII rehabilitada como hotel rural.

Cuarto día: Sepúlveda.

Siguiente pueblo de cuento en la provincia de Segovia: Sepúlveda y las Hoces del Duratón. Histórica y monumental, Sepúlveda pertenece a la organización de pueblos más bonitos de España. Su bien conservado casco histórico atrae a tantos visitantes como el parque natural de las Hoces del río Duratón, hermoso cañón excavado por este afluente del Duero. Puedes encontrar más información en la web de Turismo de Sepúlveda.

Quinto Día: Ayllón y Riaza. 

Último día de esta ruta por la provincia de Segovia es para acercarnos hasta Ayllón y Riaza, a los pies de La Pinilla. Ayllón es otro de esos pueblos medievales declarado Conjunto Histórico Artístico, gracias a su puente romano de piedra, un arco medieval, la iglesia románica de San Miguel o su coqueta plaza Mayor. El día se puede completar dando un paseo por Riaza, cercana villa también con mucha solera y encanto.

6 – Los mejores rincones de Soria.

“Soria ni te la imaginas” reza el eslogan de turismo. ¿Por qué será? Otra de esas grandes provincias “olvidadas” de Castilla y León pero con atractivos tan increíbles como el Cañón del río Lobos, El Burgo de Osma y San Esteban de Gormaz, Numancia o la propia Soria ciudad. Esta es mi propuesta de ruta por la provincia de Soria:

Día 1: Medinaceli.

Empezamos por el sur de tierras sorianas. Sobre una colina, a 1000 metros de altitud, se alza una pequeña ciudad vetusta, ocupada desde los celtas y los invasores romanos, conservándose un Arco Romano de aquella época. Un antiguo castillo usado como cementerio, la Colegiata donde se venera una imagen del Cristo de Medinaceli o el Palacio Ducal renacentista hacen un conjunto al que es difícil resistirse.

Castillo de Medinaceli, Soria
Castillo de Medinaceli, Soria

Alojamiento recomendado en Medinaceli: excepcional para una escapada romántica, La Casa Palaciega El Cuartel.

Segundo día: El Burgo de Osma y San Esteban de Gormaz. 

Seguimos en ruta por la provincia de Soria rumbo al norte. Por la monumental ciudad El Burgo de Osma pasaba la vía romana que unía Zaragoza con Astorga, siendo desde tiempos imperiales un relevante cruce de caminos. Ciudad episcopal, nadie duda que es una de las ciudades más bonitas que ver en Castilla y León. Dejando hueco, claro está, para la vecina San Esteban de Gormaz, villa cidiana famosa por su buen comer.

Alojamiento recomendado para estos días: El Balcón de la Catedral, en el corazón de El Burgo de Osma.

Tercer día: Calatañazor y alrededores. 

Otro clásico soriano: el pueblo de Calatañazor, donde “Almanzor perdió su tambor” según la tradición. No pueden faltar la Fuentona de Muriel, Monumento Natural con una espectacular cascada y los Sabinares de la Sierra de Cabrejas.

Cuarto día: Cañón del río Lobos.

Compartido entre Burgos y Soria, este brutal cañón es de los parajes naturales más impresionantes que ver en Castilla y León. Las mejores vistas se obtienen saliendo desde Ucero, en la parte baja del Cañón. Una misteriosa umbría donde se ubica la esotérica ermita templaria de San Bartolomé ¡Imperdible en una ruta por la provincia de Soria!

Quinto día: Soria y Numancia.

La pequeña capital soriana aún recuerda cuando entre sus frías calles paseaba el poeta taciturno que tanto cantó a las Tierras de Castilla: Antonio Machado. El rumor del Duero se percibe en su puente medieval que conduce al antiguo monasterio de San Juan. Tras conocer monumentos como la concatedral de San Pedro o el convento del Carmen, fundado por Santa Teresa, en las callejuelas de su centro histórico se tapea genial -hay que probar sí o sí los champiñones-. Excursión mítica a las afueras de Soria: las ruinas de la antigua ciudad de Numancia, con tan trágico final.

Cañón del río Lobos en Soria
Cañón del río Lobos en Soria

Extra: si hay tiempo, otro lugar “obligado” que ver en la provincia de Soria: la laguna Negra de Urbión. Más información en la web de Turismo de Soria.

7 – El lago más grande de España y la ruta del románico en Zamora.

Si piensas en Zamora, ¿qué te viene a la mente? A mí el lago de Sanabria, el más grande -natural- que existe en España, un paisaje que me conmovió profundamente la primera vez que viajé a Galicia, de pequeña. La Puebla de Sanabria sigue siendo muchos años después uno de mis pueblos favoritos que ver en Castilla y León ¡y es que es precioso! Y también Zamora la asocio a arte románico: junto con Palencia posee gran cantidad de ermitas, iglesias, monasterios que son tesoros del medievo en sus pueblos y páramos. Mi propuesta de ruta por la provincia de Zamora:

Día 1: Ruta del vino de Toro.

A 33 kilómetros de la capital zamorana se ubica esta pequeña localidad que llegó a tener gran importancia en el reino de León al ser sede de las cortes. Además de su famoso vino, Toro posee un gran patrimonio histórico: el Alcázar del siglo X -último refugio de la Beltraneja-, la Torre del Reloj o la Colegiata de Santa María la Mayor, a caballo entre el románico y el gótico con uno de los “cimborrios del Duero”.

Zamora, ciudades que ver en Castilla y León
Zamora, ciudades que ver en Castilla y León

Alojamiento recomendado en Toro: Palacio Rejadorada, un palacio restaurado del siglo XV.

Segundo día: Zamora, ciudad del románico.

¿Lo sabías? Zamora es la ciudad con más románico por metro cuadrado del mundo. Sobre el río Duero, la “bien cercada” es otra de esas ciudades antiguas, repletas de historia y patrimonio. Pero, sorpresa, también presume de edificios modernistas, obra del barcelonés Francisco Ferriol. Imprescindibles que ver en Zamora en un día son: la puerta de doña Urraca, la catedral de Zamora, el castillo, la plaza Mayor, la plaza de los Momos y la Casa del Cid -donde se dice que el héroe castellano habitó durante su infancia, antes de ser armado caballero-.

Día 3: Fermoselle y mirador de las Barracas.

Dejamos atrás Zamora ciudad y seguimos en ruta con rumbo a Fermoselle. Típico pueblo de la comarca de Sayago, se considera la capital de Arribes del Duero y sin duda es uno de los más bonitos de toda la provincia zamorana. Próximo a la raya con Portugal, desde los restos del castillo de doña Urraca se puede contemplar la ribera del Duero y, al otro lado, las tierras lusitanas. Una gran idea es hacer un crucero fluvial, admirando la belleza de este paraje de pura naturaleza. Después, seguir hasta el mirador de las Barrancas -un sendero fácil de un kilómetro- para ver el atardecer sobre los Arribes del Duero, haciendo noche en las inmediaciones.

Cuarto día: Puebla de Sanabria.

Otro de esos pueblos de catálogo que hoy pertenece a “los más bonitos de España” es Puebla de Sanabria. Sus calles empedradas recorren una villa fortificada con pintorescas casas de piedra con flores en los balcones. La plaza del Ayuntamiento, es una postal de casas de pizarra y madera, conservando los escudos heráldicos en las fachadas. Maravilla de pueblo en el que descansar unos días haciendo excursiones a su maravilloso lago y la sierra de la Culebra.

Quinto día: ¡disfrutar del lago de Sanabria!

Lago de Sanabria
Lago de Sanabria

Alojamiento en Puebla de Sanabria: el Parador de Puebla de Sanabria.

Más información sobre rutas por la provincia en la web de Turismo de Zamora.

8 – La Sierra de Francia salmantina.

Una de mis rutas favoritas que hacer en Castilla y León es la que recorre las sinuosas carreteras por la Sierra de Francia, entre pueblos cuajados de exquisitas cerezas a principios de verano. Desde Béjar, al pie de la montaña, sólo hay que comenzar la subida y disfrutar del frondoso paisaje, de pueblo en pueblo.

Día 1: La Alberca.

Un precioso pueblo que conserva en su casco antiguo las casas de arquitectura típica, con entramado de granito y vigas de madera. La decoración de geranios y hortensias le da un colorido y alegría especial, que enamora a quien la visita. Zona muy turística, su centro está repleto de vida: tiendas de artesanía, bares y restaurantes donde degustar la gastronomía local y pequeñas hospederías rurales.

La Alberca, Salamanca
La Alberca, Salamanca

Alojamiento recomendado en La Alberca: Hotel Termal Abadia de Los Templarios.

Segundo día: ruta de senderismo al Santuario de la Peña de Francia.

Un clásico, descubriendo el valle de las Batuecas con el convento carmelita y las pinturas rupestres. Otros senderos populares en la zona son el del Bosque de los Espejos o el Camino del Agua. Puedes encontrar más información sobre las rutas de senderismo en la Sierra de Francia en la web oficial: Turismo de la Sierra de Francia.

Tercer día: ruta de pueblos típicos: Mogarraz, San Martín del Castañar, Sotoserrano, Cepeda…

Cuarto día: la ciudad de Salamanca.

En mi caso cuando visité la Sierra de Francia no pude más que extender la escapada un día y disfrutar de la monumental y universitaria ciudad de Salamanca. Con sus dos catedrales, la Nueva y la Vieja, la icónica plaza Mayor, la Casa de las Conchas, el puente Romano o el huerto de Calixto y Melibea, ¡la capital salmantina siempre es un acierto!

9 – El Camino de Madrid (Valladolid).

Para esta ruta por Castilla y León te pido que aparques el coche, prepares la mochila de peregrina y calces las botas. Vamos a andar durante 6 días una de las rutas jacobeas más solitarias, desconocidas: el Camino de Madrid a Santiago, atravesando la provincia de Valladolid. ¿Te atreves con el reto?

Simancas, Valladolid
Simancas, Valladolid

Etapa 1: Alcazarén – Puente Duero. 23 km.

Entre bosques de pinares se localiza Alcazarén, cuya iglesia de Santiago se considera la cuna del mudéjar vallisoletano. Otro punto a resaltar: el puente romano sobre el río Adaja en Valdestillas.

Segunda etapa: Puente Duero – Ciguñuela. 13 km.

El Camino atraviesa la histórica villa de Simancas, con el gran puente medieval sobre el Pisuerga. No hay que perderse el Archivo Real de Simancas, ubicado en el castillo del siglo XV.

Tercera etapa:  Ciguñuela – Castromonte. 22,1 km.

Con los montes Torozos en el horizonte, en este tramo se visita la localidad de Wamba, única en España cuyo nombre comienza por “W” (aunque se pronuncia Bamba), donde se encuentra un osario con más de 3.000 huesos y cráneos humanos. Merece la pena acercarse hasta el monasterio de la Santa Espina, fundado por doña Sancha en 1142 para custodiar una espina de la corona de Cristo que regalaron a Alfonso VII.

Cuarta etapa: Castromonte – Medina de Rioseco. 13,5 km.

En Medina de Rioseco hay una dársena del Canal de Castilla, por el que se puede navegar admirando la ribera de álamos y las ruinas de antiguas fábricas harineras.

Quinta etapa: Medina de Rioseco – Cuenca de Campos. 25 km.

Las lagunas de Tamariz, antiguos palomares, iglesias en ruinas como la de San Juan o el monasterio de San Bernardino de Siena ofrecen postales de la Castilla más profunda, olvidada.

Última etapa: Cuenca de Campos – Melgar de Arriba. 23 km.

Muchos ignoran que en la plaza central de Cuenca de Campos se alza junto a la iglesia un Rollo Jurisdiccional de estilo gótico, realizado con la piedra sobrante de la catedral de Burgos. En Santervás de Campos se rinde homenaje a su vecino más ilustre por medio de un museo: Ponce de León, descubridor de La Florida y fundador de San Juan de Puerto Rico. En Melgar de Arriba finaliza este recorrido, aunque el Camino sigue hasta Sahagún, provincia de León. Donde se funde en la ruta jacobea procedente de Francia en el santuario de la Peregrina.

Sin duda, si buscas paisajes insólitos, territorios poco explorados y desconocidos que ver en Castilla y León, el Camino de Madrid cumple todos los requisitos.

Nota: el Camino de Madrid fue un viaje que realicé en colaboración con Turismo de Valladolid. Puedes encontrar más información sobre qué ver en Castilla y León en la web oficial de Turismo de la región: Castilla y León es Vida.

Sigue viajando por el blog. Te pueden interesar estas otras rutas por España:

De Santiago a la playa de las Catedrales: ruta por Galicia en coche

Al son del Cantábrico: ruta por Asturias en coche

Ruta de 7 días por Aragón

 

Código ético: este post contiene enlaces de afiliados. Esto significa que si reservas a través de estos enlaces obtengo una comisión sin que por ello se incremente el precio final. Así me ayudas a continuar con mi web de viajes. Todo lo que he escrito sobre lugares que ver en Castilla y León, 9 rutas increíbles están basadas en mi propia experiencia.

TAGS

DEJA UN COMENTARIO