Qué ver en Oña, una villa medieval al norte de Burgos

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Donde el camino de la meseta al mar Cantábrico se torna afilado y agreste, atrayendo a las tormentas. En un paisaje angosto, por el que discurre el río Oca antes de fundir sus aguas con las de un incipiente Ebro. Ahí, justo en la falda de los montes Obarenes -estribaciones de la cornisa cantábrica- encontramos Oña. Baluarte fortificado en los albores de la cristiandad al que el primer conde de Castilla, Fernán González, concedió privilegios en el año 950. De ahí que la villa de Oña junto con la ciudad medieval de Frías y Poza de la Sal, pueblo natal de Félix Rodríguez de la Fuente, formen la llamada mancomunidad “Raíces de Castilla”. Triángulo de municipios para una visita apasionante y cultural; hoy me voy a centrar en la primera: los lugares que ver en Oña, destacando el milenario Real Monasterio de San Salvador, con su panteón real.

Sancho García, primer conde de Castilla
Sancho García, primer conde de Castilla

La villa de Oña se enclava en el llamado Territorio Obarenes. El paisaje que la abraza de abruptos desfiladeros, hogar de buitres leonados y otras rapaces, con bosques mixtos y saltos de agua esconden eremitorios rupestres e iglesias primitivas, cuya antigüedad se pierde en la oscuridad del medievo. Castillos olvidados e iglesias románicas con tallas labradas en honor a antiguas batallas entre cristianos y musulmanes. Aquí nació Castilla y no es casualidad. Pero no solo amantes de la Historia disfrutarán con una escapada a Oña y sus alrededores: avistamiento de aves, paseos en bicis o rutas de senderismo son algunos de los mejores planes que hacer en Oña y alrededores. ¡Te los cuento!

¿Cuándo visitar Oña?

Descubrí Oña en una ruta por Las Merindades de Burgos. Aunque esta localidad ya pertenece a la comarca de La Bureba, su cercanía con maravillosos enclaves del norte de Burgos como Frías o Trespaderne, hacen de este enclave un lugar ideal para una escapada combinando la naturaleza y la cultura. Me gustaría volver en verano, especialmente durante la celebración del Cronicón de Oña, día grande de la villa en la recreación de un evento histórico del que hablaré más adelante.

El monasterio de San Salvador, qué ver en Oña, Burgos
El monasterio de San Salvador, qué ver en Oña, Burgos

Mapa de lugares que visitar en Oña:

    1. Monasterio de San Salvador de Oña.
    2. El Jardín Secreto de Oña.
    3. La Casa del Parque.
    4. Iglesia de San Juan.
    5. Calle Barruso.
    6. Jardines Benedictinos.
    7. Museo de la Resina.
    8. Lavaderos de Oña.
    9. Paseo del río Oca (Vía Verde Burgos – Santander).

Plano turístico de Oña. Fuente: Google maps.

Cómo llegar a Oña.

Oña se ubica entre Burgos y Bilbao. A medio camino de la comarca de la Bureba y las Merindades, norte de la provincia de Burgos. A 60 kilómetros de su capital – una hora en coche por la AP-1 y la E-80 – y a 87 kilómetros de Bilbao -hora y media de trayecto-. Lo que la convierte en una escapada perfecta de fin de semana desde ambas ciudades. ¡Es uno de esos pueblos con encanto en Burgos que hay que visitar sí o sí!

Alojamiento en Oña.

Te recomiendo reservar un hotel rural con encanto en pleno centro de Oña: El Rincón del Convento. En la parte del restaurante sirven menús y cocina castellana tradicional burgalesa en un acogedor comedor de piedra.

Hotel el Rincon del Convento
Hotel el Rincon del Convento

Qué ver en Oña: lugares imprescindibles.

¿Instalado el equipaje? Vamos a conocer los sitios principales que ver en Oña, comenzando por la joya de la corona: un monasterio que impacta al visitarlo. Por su importancia histórica y artística es imperdonable que no sea conocido y valorado más allá de la provincia de Burgos. ¡Hasta que no vine a esta zona no había escuchado hablar de él!

El Real Monasterio de San Salvador: el tesoro de Oña.

Fue el nieto del primer conde independiente de Castilla, Sancho García, quien fundó un poderoso monasterio benedictino en esta pequeña villa a orillas del río Oca. Era el año 1011 y al sur el empuje de los musulmanes sembraba discordia y temor. La abadía fue un regalo para la infanta Tigridia, hija del conde, quien dispuso que varias comunidades religiosas fueran reubicadas de conventos ya existentes. Sin embargo, unos años más tarde y por orden de los reyes de Pamplona, la abadía pasó a ser dirigida únicamente por monjes de la orden del Cluny. Ahí comenzó el esplendor medieval de San Salvador de Oña, como monasterio de cabecera de la región, teniendo bajo su jurisdicción más de 70 conventos e iglesias del norte peninsular.

Escalinata del monasterio de San Salvador, qué ver en Oña, Burgos
Escalinata del monasterio de San Salvador, qué ver en Oña, Burgos

Panteón de la realeza de Castilla.

Una gran escalinata de piedra conduce hasta el pórtico, adornado con las estatuas de los primeros reyes de Castillas. Detrás, la fachada de la iglesia del monasterio de Oña donde se accede a su visita turística en la actualidad. El templo de estilo gótico, aunque reconstruido durante el siglo XV, alberga los sepulcros ricamente tallados en madera de nogal aquellos primeros nobles y reyes castellanos: de ahí lo de “Real Monasterio”.

En el Panteón, Fernán González, el primer conde de Castilla y el rey Sancho García II, primer monarca del reino cuyo cuerpo fue depositado en el monasterio por su más fiel vasallo: el Cid Campeador. Las tumbas fueron labrados por los propios monjes en un primoroso gótico – mudéjar. Merece la pena caminar despacio por el interior de la iglesia: es un auténtico museo.

Sepulcros de la realeza de Castilla en Oña
Sepulcros de la realeza de Castilla en Oña

Un cristo del siglo XII. Retablos barrocos y pinturas gótico – flamencas aportan color a los muros desnudos de piedra desde hace varios siglos. Atención al mural al fresco que en un lateral narra la vida de la asceta Santa María de Egipto, datado en el S.XIV. Su buen estado de conservación se debe a que se mantuvo oculto durante cientos de años y se descubrió por casualidad en una reforma reciente.

Pinturas murales del monsterio de Oña
Pinturas murales del monsterio de Oña

¿Más maravillas que esconde el monasterio de Oña?

No hay que perderse la sacristía de estilo herreriano: en sus vitrinas se pueden ver los sudarios bordados en hilo de oro del infante Felipe o del conde Sancho. La capilla principal, con una bóveda de estrellas obra de 1460 por la mano de Fernando Díaz.  De ella se escora un gran ábside para contener el sepulcro plateado de San Íñigo, el ermitaño mozárabe que vivió en Calatayud en el siglo XI. La capilla funeraria fue decorada a posteriori con pinturas del cuñado de Goya, Francisco Bayeu.

Capilla de San Íñigo, San Salvador de Oña
Capilla de San Íñigo, San Salvador de Oña

Claustro del monasterio de Oña.

Último enclave en la visita al monasterio de Oña: el gran claustro gótico – flamíngero. Espacio diáfano que se abre a la luz natural, obra de Simón de Colonia en el siglo XVI, el arquitecto de la capilla de los Condestables en la Catedral de Burgos. ¡Ya avisé al comienzo que el monasterio de San Salvador era la gran joya que visitar en Oña!

El Claustro del monasterio de Oña
El Claustro del monasterio de Oña

El monasterio hoy…

Hace mucho ya que no viven monjes en el monasterio de Oña. Tras la desamortización, en 1880 lo adquirió la Compañía de Jesús, instalando un colegio y universidad de Filosofía y Teología, en funcionamiento hasta los años 60. Funcionó como hospital durante la Guerra Civil y tras la marcha de los jesuitas, como hospital psiquiátrico, ya cerrado. El edificio pertenece en la actualidad a la diputación de Burgos, con proyecto de instalar un futuro albergue.

Puerta del antiguo hospicio de Oña
Puerta del antiguo hospicio de Oña

El «Jardín Secreto» de Oña.

Las dependencias traseras del complejo monástico, donde estuvo instalado el viejo hospicio, junto a los jardines benedictinos hoy es uno de los lugares más curiosos que ver en Oña. Los jardines benedicictinos se han convertido en un espacio de arte al aire libre, integrando esculturas en la naturaleza.

Si el tiempo acompaña merece mucho la pena dar un paseo por la huerta del monasterio de San Salvador, antaño repleta de tilos y árboles frutales. Los cuatro estanques de la llamada «Ría de Oña» los mandó construir un abad del monasterio en 1516, Diego de Liciniana. Una gran obra de arquitectura en la época con muros de sillería, para canalizar el agua de lluvia: incluso los monjes se desplazaban por el estanque grande en barca de remos. El estanque más pequeño hacía de piscifactoría, criando truchas ya que la orden benedictina no consumía carne de animal terrestre. De hecho, se cree que es la primera de la península ibérica. Sin duda, uno de los lugares curiosos que visitar en Oña.

La Ría de Oña
La Ría de Oña

La casa del Parque de los montes Obarenes – San Zadornil.

Otro de los sitios que ver en Oña, especialmente para ir con niños, es la Casa del Parque Montes Obarenes. La antigua vaquería del monasterio hoy se ha acondicionado como sala de exposiciones, dedicada a la prodigiosa naturaleza que rodea a Oña. Hay mapas con los ecosistemas presentes en los montes Obarenes y el bosque de San Zadornil conocido como “la Metrópoli Verde”. Este es el lugar ideal para coger información sobre rutas de senderismo y las actividades que hacer en el parque natural, como el avistamiento de aves por libre o con guía.

Casa del Parque Montes Obarenes
Casa del Parque Montes Obarenes

Nota: más información en la web: Casa del Parque de los Montes Obarenes.

Centro histórico de Oña.

Fuera ya del ámbito del monasterio de San Salvador, aunque la villa de Oña es pequeñita -no llega a los 1000 habitantes- merece la pena callejear por el casco histórico de la villa. Los principales monumentos que ver en Oña son el antiguo Palacio del Obispo, la calle Barruso donde se ubicaba la antigua judería, además de casonas blasonadas como las de las familias Alonso de Prado y Díaz del Castillo. La oficina de turismo de Oña se ubica a los mismos pies de la escalinata del monasterio, frente a la fuente.

Oficina de Turismo de Oña
Oficina de Turismo de Oña

Otros lugares que ver en Oña son el museo de la Resina y la iglesia de San Juan, en la misma plaza del Ayuntamiento: si está abierta, se puede subir a la torre.

El cronicón de Oña: una recreación histórica en el ecuador del verano.

Cada mes de agosto la villa de Oña revive el esplendor medieval por medio del Cronicón de Oña. Una recreación histórica y espectáculo teatral en el que actúan los propios habitantes de Oña caracterizados de época -llegan a participar más de 120 personas- por las calles de la localidad y dentro de la iglesia de San Salvador. Qué mejor forma de conocer la historia de la fundación de la villa y su monasterio, los acontecimientos acaecidos desde hace un siglo, que contada por sus protagonistas: don Sancho García, doña Urraca Gómez, la reina Munia o el mismo San Íñigo vuelven a pasear por Oña. ¡Tienes que vivirlo en directo alguna vez!

Oña, Burgos
Lugares que ver en Oña, Burgos

Comer en Oña:

Una recomendación gastronómica en Oña: el restaurante Blanco y Negro, en pleno centro histórico de la villa. Cocina creativa fusión de la española con la senegalesa y otros sabores del mundo. A mí me gustó mucho; eso sí, hay que reservar con antelación, pues el local es pequeño y los fines de semana está muy concurrido.

Restaurante Blanco y Negro, Oña
Restaurante Blanco y Negro, Oña

Alrededores de Oña.

Pasar un fin de semana o puente en esta población medieval de La Bureba, rozando ya con las Merindades, es la excusa perfecta para descubrir algunos de los tesoros del patrimonio y la naturaleza que aguardan en esta zona al norte de Burgos. Algunos planes imperdibles:

Ruta en bici por la Vía Verde Oña – Trespaderne.

El trazado de la antigua línea ferroviaria Burgos – Santander se ha convertido en una Vía Verde que discurre paralela al río Oca, justo antes de fundirse con el Ebro. El tramo de Oña a Trespaderne (9km) es muy bonito y sencillo, atravesando el desfiladero. Se puede hacer caminando o en bici: en la oficina de turismo de Oña alquilan bicicletas eléctricas ¡anímate!

En bici por la Vía Verde Oña - Trespaderne
En bici por la Vía Verde Oña – Trespaderne

Avistamiento de aves.

Territorio Obarenes es un escenario privilegiado para el avistamiento de aves. A simple vista desde el centro de Oña es fácil ver las bandadas de buitres leonados surcando el cielo. En este último año se han instalado varios observatorios, uno de ellos en el Desfiladero de la Horadada, ya en la localidad de Tartalés de Cilla, a 9 km de Oña. Pregunta en la Casa del Parque por la ubicación del parque para no perderte.

Mirador de aves en Tartalés de Cilla
Mirador de aves en Tartalés de Cilla

Eremitorios rupestres.

Los montes Obarenes también fueron escondite de las primeras comunidades de monjes ermitaños. Prueba de ello es la Cueva de los Portugueses, también en Tartalés de Cilla, un sorprendente conjunto protomonástico del S.VII. Está al lado de la carretera nacional a Trespaderne; hay que dejar el coche en un lado de la carretera. ¡Respeta este lugar y no dejes basura! Es una pena que el eremitorio rupestre de San Pedro, un poco más arriba, esté vandalizado. El lugar y las vistas son magníficas.

La Cueva de los Portugueses, norte de Burgos
La Cueva de los Portugueses, norte de Burgos

Castillo de Tedeja.

Otro de los lugares poco conocidos y a la vez más increíbles del Territorio Obarenes es la Fortaleza de Tedeja (S.V) ¡nada menos que el primer castillo de Castilla! Las vistas dejan sin aliento. Se puede subir en coche desde Trespaderne haciendo caso de las indicaciones en la carretera (y no de Google maps).

Ruinas del castillo de Tedeja, Burgos
Ruinas del castillo de Tedeja, Burgos

Ruta de pueblos bonitos cerca de Oña.

Acércate a visitar Poza de la Sal, el pueblo natal del naturalista Félix Rodríguez de la Fuente. ¡Está muy cerca y merece mucho la pena! Eso sí, reserva al menos una mañana o día entero, para recorrer su empedrado casco histórico, los lavaderos, las Salinas y subir hasta el castillo de los Rojas ¡por algo se le llama el Balcón de la Bureba!

Y qué decir de Frías, la ciudad más pequeña de España es de cuento. Reserva al menos una tarde o una mañana para callejear por su precioso casco medieval, el puente sobre el río Ebro y subir al castillo de los Velasco. ¡Qué vistazas! Por el Camino Natural se puede llegar a Tobera -en bici o caminando- para disfrutar de la fotogénica estampa de la ermita de la Hoz y el paseo del Molinar en Tobera. Sin duda de los sitios más bonitos que ver en Burgos provincia.

Ermita de la Hoz, ruta de bici de Frías a Tobera
Ermita de la Hoz, ruta de bici de Frías a Tobera

Cascadas de Merindades.

El norte de Burgos es zona de cascadas. A mí me chiflan y alguna de las más bonitas son la cascada del Peñón, en Pedrosa de Tobalina, muy accesible en carretera. También las del río Molinar, en Tobera. Ya hay que caminar un poquito más para llegar a la del río Purón, en Herrán o llegar hasta el Salto del Nervión: solo llevará agua si ha llovido recientemente. ¡Hay tantos sitios alucinantes en Territorio Obarenes!

Cascada de Pedrosa de Tobalina, Burgos
Cascada de Pedrosa de Tobalina, Burgos

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