Cascada de los Cahorros, 8 lugares que ver en el valle de Lecrín
Andalucía España

8 lugares increíbles que ver en el valle de Lecrín

Escrito por la
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6 junio, 2022

Altas cumbres pintadas de blanco. Campos de amapolas y olor a azahar en primavera. Pueblos tranquilos, suspendidos en el tiempo. ¿Lo sabías? Entre la ciudad de Granada y la Costa Tropical se ubica el granadino valle de la Alegría – ese es el significado de «Lecrín», nombre que le dieron los musulmanes-. Un paraíso donde canta el agua en graciosos saltos y florece el almendro; un pequeño universo en sí mismo, repleto de parajes insólitos, sensaciones, sitios para soñar y perderse. Hoy te hablo de ocho de los mejores lugares que ver en el valle de Lecrín, la tierra de mis ancestros. ¿Me guardas el seccreto?

Acequias, el valle de Lecrín en primavera

Acequias, el valle de Lecrín en primavera

Sin ser tan famoso como la Alpujarra granadina, tierra de brujas, hippies, budistas y artistas que buscan refugio en la cara sur de Sierra Nevada, el valle de Lecrín posee una energía especial. La que emana de las gentes sencillas que han labrado la tierra fértil dando gracias a las montañas del sol -Sulayr- por el tesoro blanco durante el invierno. Gentes como mi abuela, que cocía y preparaba el dulce de membrillo cada otoño y lo conservaba en la alacena. Como mi abuelo, que prensaba la aceituna en el molino fabricando ese oro líquido, manjar de la oliva que todo lo cura. Desde pequeña he pateado sus campos, cerros con historias de batallas de moros y cristianos. Ven al valle: te va a sorprender con sus rincones.

El barranco de la Luna.

Bizarro. Prodigioso. Parece un paisaje de otro planeta pero está en el pueblo de Saleres, parte meridional del valle de Lecrín. Estacionando el coche junto al cementerio, hay que caminar unos metros por la carretera comarcal hasta el sendero que desciende entre naranjos, olivares centenarios, encinas y limoneros. La fragancia de azahar se extiende por el aire entre zumbidos de abejas. Atención a los prados en primavera: es uno de los pocos sitios en los que es posible ver amapolas color violeta. Una rareza de la naturaleza: todo aquí, en el barranco de la Luna, es inusual y extraño.

Amapolas violetas, barranco de la Luna, valle de Lecrín

Amapolas violetas, barranco de la Luna, valle de Lecrín

La ruta del barranco de la Luna es un sendero mitad por tierra, mitad por agua, que permite descubrir uno de los lugares más curiosos que ver en el valle de Lecrín: se trata de un cañón de origen kárstico por el que discurre el río barranco de la Luna -fundiéndose más abajo con el río Santo- entre verticales paredes. Las vetas de piedra, cubiertas de fósiles marinos, son una joya geológica: conchas, moluscos, raspas de peces… fosilizadas hace milenios, cuando toda esta zona era un arrecife coralino bajo el mar de Tetis.

Ruta barranco de la Luna, Saleres, Granada

Ruta barranco de la Luna, Saleres, Granada

Este es uno de esos lugares secretos de Granada -aunque ahora ya no tanto-. Uno de sus enclaves más mágicos. Todo un paraje de fantasía entre rocas que parecen buscarse evitando la luz, formando cavidades cada vez más estrechas. El sendero es corto -unos 4 kilómetros en total- sin embargo la dificultad es media: hay que llevar calzado apto para hacer barranquismo por agua y ropa de repuesto. Por favor: respetad la naturaleza; los fósiles pertenecen al barranco. No molestéis a la fauna local; no dejéis huella de vuestro paso. El barranco de la Luna es un tesoro que se tiene que conservar intacto.

El barranco de la Luna, Saleres

El barranco de la Luna, Saleres

La laguna de Padul.

¿Algún «pajarero» en la sala? La laguna del Padul es uno de los mejores humedales de Andalucía para avistar aves acuáticas, con más de 155 especies distintas. Entre ellas: el martín pescador, la garza real, el avetorrillo, el zampullín, la focha común, el ánade real, aguiluchos laguneros o el águila culebrera, al acecho siempre de alguna presa. Esta cuenca se hizo famosa hace unas décadas cuando bajó el nivel de las aguas y se descubrió el esqueleto de un animal prehistórico: el mamut. El humedal estuvo a punto de desaparecer. Hoy, recuperado, es posible acercarse a la laguna y recorrer sus calles de aguas, cañaverales y aneas por varios senderos de madera habilitados hasta una torre vigía. Sin duda un plan que hacer en el valle de Lecrín para toda la familia.

Laguna de Padul, valle de Lecrín

Laguna de Padul, valle de Lecrín

Cónchar, uno de los pueblos más bonitos del valle.

Desconocido por el gran público, Cónchar se ubica en apartado rincón del valle. Sin embargo, es uno de los pueblos más pintorescos que ver en Granada provincia. Blanco, acostado en una verde ladera, su entramado de callejuelas en torno a la iglesia de San Pedro conducen al barranco del Agua, antes de fundirse con el frondoso río Dúrcal en dirección a la presa de Béznar. Hay muchas rutas de senderismo accesibles desde Cónchar; rutas que usaban los locales para ir a labrar o hasta el próximo pueblo: el camino de la Acequia de los Arcos. El sendero a la cueva de los Riscos, cerca de los baños de Vacamía -una poza natural, auténtico balneario al aire libre-. O incluso hasta el arroyo del Alcázar, un poco más arriba, con unos agradables saltos de agua y los baños de Urquízar, ya en el mismo río Dúrcal. Ideal para el verano. ¡Llevad bañador!

Cónchar, pueblos más bonitos del valle de Lecrín

Cónchar, pueblos más bonitos del valle de Lecrín

Nota: te puede interesar este artículo sobre los pueblos más bonitos de Granada.

El río Dúrcal y el puente de Lata.

Uno de los iconos del valle de Lecrín es sin duda el mítico puente de Lata, vestigio de la revolución industrial que al sur llegó con retraso, como siempre. Por esta enorme estructura metálica – contruida para salvar el gran tajo del río Dúrcal- antiguamente circulaba el tranvía hacia o desde la capital granadina. Fue construido en Bélgica a principios del siglo XX por un discípulo del mismo Eiffel. Desde lo alto de su metálico esqueleto las vistas al barranco son de vértigo.

Puente de Lata, Dúrcal

Puente de Lata, Dúrcal

Aunque mucho más bonito es plantarse en medio de este vergel de vida, gracias a las generosas aguas del deshielo de Sierra Nevada que bajan vertigionsas por el río Dúrcal. Desde el viejo molino -hoy hotel rural- el camino se interna por un bosque de ribera con helechos, alámos, piedras cubiertas de musgo… ¿Dónde están los duendes? ¡Pero si parece que estemos en Galicia!

El río Dúrcal

El río Dúrcal, lugares que ver en el valle de Lecrín, Granada

Río abajo nos juntamos con Cónchar y los lugares anteriormente citados. En dirección ascendente, río arriba, por la Senda Verde de Dúrcal encontramos varios miradores y un despliegue de saltos de agua hasta llegar a la cascada de los Bolos. Un itinerario maravilloso y sin duda de los mejores sitios para hacer senderismo en el valle de Lecrín.

La ruta del Azahar: de Melegís a Saleres.

Mirador de las Alvirillas, Melegís. Una de las rutas más sencillas que hacer en el valle de Lecrín es la del Azahar, especialmente recomendada en primavera por el aroma que impregna el campo. Melegís está ubicado en la parte sur del valle, entre huertas de naranjos y limoneros. Con vistas a la presa de Béznar, pantano que recoge las aguas del río Dúrcal, las Albuñuelas, el arroyo Torrente y el barranco de la Luna, el camino se dirige al vecino pueblo blanco de Restábal, pasando bajo el castillo de Murchas y termina en Saleres. La fuente del Pilar, la iglesia de San Juan o el antiguo Lavadero, magníficamente conservado, son algunos de los puntos por los que discurre esta corta pero agradable ruta de 5,1 kilómetros. ¿Os animáis?

Mirador de las Alvirillas, Melegís

Mirador de las Alvirillas, Melegís

Los Cahorros de Nigüelas.

Bienvenidos al pueblo de «los lentos»: el balcón del valle de Lecrín. Bajo una gran fractura geológica –la Falla de Nigüelas, Monumento Natural- como si un gato gigante hubiera arañado el cerro del Zahor. Al borde de los tajos sobre el río Torrente y sus huertas. Ahí se ubica Nigüelas, el pueblo más alto del valle. El pueblo de mi padre y de tres de mis cuatro abuelos. Por lo que le tengo un cariño especial. Más allá de la Casa Zayas y sus jardines románticos donde se situa el Ayuntamiento; de la iglesia parroquial de San Juan… Una de las rutas más bonitas que ver en el valle de Lecrín es seguir la acequia de la Pavilla hacia la sierra, con el pico del Caballo como telón de fondo -el 3.000 más al sur de Sierra Nevada-.

Sendero de la Pavilla, Nigüelas

Sendero de la Pavilla, Nigüelas

Este sendero de la Pavilla, también llamado «De los Enamorados», transcurre junto a la acequia que transporta las aguas del río Torrente hasta el pueblo. Un trazado que a trozos está excavado en la roca viva, realizado en los tiempos de los musulmanes. Y es que muchas de las acequias aún hoy en funcionamiento, tanto en La Alpujarra como en el valle, son legado centenario de época nazarí, con una gran importancia histórica. Cuevas, vistas vertiginosas y un poco más arriba, al pasar el molino Alto y la presa de Nigüelas, tras la central eléctrica de los Cahorros el agua vuelve a saltar, entre las piedras, sonriente. Las cascadas del valle de Lecrín son música para los oídos, sobre todo en primavera.

Cascada de los Cahorros, Nigüelas, qué ver en el valle de Lecrín, Granada

Cascada de los Cahorros, Nigüelas, qué ver en el valle de Lecrín, Granada

Castillo de Soraya, la cautiva de la Alhambra. 

Sobre el Cerrillo de Mondújar se alza una montaña rocosa. Hasta su cumbre llega un sendero que solo los locales conocemos. Hay que dejar atrás el barranco de las Ánimas, lugar maldito: siglos después con las obras de la autovía a la costa apareció un cementerio musulmán. Una estrecha vereda conduce a la cara oculta de la montaña, acogiendo un castillejo en ruinas. Las cuevas al pie de la ladera hacían de cuadra y refugio para los sirvientes de los criados nazaríes. Aquí, en las tierras de secano, el camino se empina, se borra entre las aulagas y otras malas hierbas que pinchan la piel invitando a darse la vuelta.

Castillo de Móndujar, Granada

Castillo de Móndujar, Granada

¿A quién pertenecieron estos muros desangelados? ¿Esta torre derruida? A 900 metros de altura, en uno de los mejores miradores del valle de Lecrín, si las piedras del viejo Castillo de Soraya pudieran hablar contarían su historia. Cómo su dueña y señora fue Isabel de Solís, cautiva cristiana y la favorita del penúltimo rey de la Alhambra, Muley Hacén, el desterrado. Su regalo de bodas fue este pequeño palacio alejado del mundo, con huertos y aljibe, hoy pasto del frío viento y la maleza. El tesoro de Mondújar – varias piezas de joyería árabe labradas en oro- fue hallado en unas excavaciones arqueológicas en el siglo XIX. Hoy, se exhibe en la colección de arte islámico del Museo Arqueológico de Madrid.

El pueblo fantasma de Tablate.

¿Te gustan los sitios misteriosos? El pueblo de Tablate sería escenario ideal para la grabación de un capítulo del programa Cuarto Milenio. En el tajo sobre la ermita de la Virgen de las Angustias, junto a la antigua carretera que unía el valle de Lecrín con la Alpujarra dirección Lanjarón, se alza el campanario de una iglesia en la que ya no repican sus campanas. Las ruinas de una torre defensiva de época islámica, encargada de controlar el barranco, fue testigo de las escaramuzas en la época de la Rebelión morisca de la Alpujarra. Junto con el puente nazarí, son los vestigios del origen de Tablate. A partir de los 60 comenzó la despoblación. El pueblo quedó aislado, relegado al olvido. Los dos mil vecinos que llegó a tener se marcharon, quedando en el abandono casas, los molinos de grano y aceite. Un lugar de otro siglo por el que pasear entre la curiosidad y la pena.

Tablate, el pueblo fantasma del valle de Lecrín

Tablate, el pueblo fantasma del valle de Lecrín

Hasta aquí estos 8 sitios que ver en el valle de Lecrín, al sur de Granada. Hay muchos más; varias asignaturas pendientes: subir a la ermita del Santo Cristo del Zapato, coronando el cerro sobre el que se asienta Pinos del Valle: dicen que las vistas son espléndidas. ¡Para la próxima!

Datos prácticos. Dormir en el valle de Lecrín.

Junto al verde y frondoso paraje del río Dúrcal, en una antigua hacienda del siglo XVIII rehabilitada, el hotel rural Molino de Dúrcal, es divino, en la pura naturaleza. En Nigüelas, el pueblo más alto del valle, recomiendo el alojamiento con encanto en pleno centro: el Secreto del Olivo.

Mapa de la Ruta por el valle de Lecrín:

  1. Barranco de la Luna (Saleres).
  2. La laguna de Padul.
  3. Cónchar.
  4. El río Dúrcal.
  5. La ruta del Azahar (Melegís)
  6. Los Cahorros de Nigüelas.
  7. Castillo de Soraya (Mondújar)
  8. El pueblo fantasma de Tablate.

Mapa de lugares que ver en el valle de Lecrín. Puedes ampliarlo en Google maps.

Más información en la web oficial de Turismo de Granada.

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Los 10 pueblos más bonitos de la Alpujarra granadina

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2 Comentarios
  1. Responder

    Antonio Castro Delgado

    10 junio, 2022

    Donde figura
    1. Barranco de la Luna (Saleres)
    debe aparecer
    1. Barranco de Luna (Saleres)

    A mí me sonó raro la primera vez que lo escuché, pero es así. Sin «la».

    • Responder

      cosmopolilla

      10 junio, 2022

      Hola Antonio, gracias por tu comentario. He revisado las fotos del cartel de la ruta y aparece como «Barranco Luna», al parecer el nombre correcto no lleva ni la «de» aunque mi familia (somos del valle) lo hemos llamado Barranco de la Luna toda la vida.
      Saludos

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