Hoy cruzamos una línea mágica en la parte más septentrional del continente europeo: el Círculo Polar Ártico. Esta raya imaginaria marca el comienzo del territorio polar, donde en verano nunca se pone el sol y en invierno danzan las Auroras Boreales en el cielo. Este punto en el mapa de Noruega se localiza al sur de Bodo y a nada menos que 1046 km de Cabo Norte, donde acaban todas las carreteras de la península escandinava frente al mar de Barents. Siguiendo esta ruta principal -la E6- son muchos los lugares que ver en el norte de Noruega: Narvik, en el fiordo de Ofotfjord. Las maravillosas islas Lofoten. El archipiélago de Vesteralen. Tromso, capital del Ártico o Alta, rozando ya el final del camino. ¡Bienvenidos a la Laponia noruega! Tierra de samis y vikingos, renos, orcas o águilas pescadoras.

Lo mires como lo mires, hacer un itinerario por el norte de Noruega es un viaje épico, lleno de emoción. Quizá la región lapona no sea tan popular como los fiordos o esas rutas de vértigo al sur del país. Pero estos paisajes están impregnados por la fascinante luz del Ártico, cambiante en cada estación.
Contenido del artículo
Cómo llegar al norte de Noruega.
La forma más rápida es el avión: comprar un vuelo interno desde Oslo, la capital noruega, a Narvik, Bodo, Tromso o Alta, cerca ya de Cabo Norte. En invierno hay vuelo directo de Barcelona a Tromso con Vueling. Yo volé al aeropuerto de Narvik desde Madrid con escala en Oslo, y allí cogimos un coche para recorrer parte del norte de Noruega, todo por carretera. Hay ferrys que comunican Bodo con las islas Lofoten y otros puertos del Ártico, pero ten en cuenta que la mayoría de islas están unidas al continente con puentes. Lo cierto es que para moverse por Noruega lo mejor es alquilar un coche, ya que es lo que da más libertad y permite salir a «cazar» auroras boreales por la noche o llegar a los lugares más recónditos. Te recomiendo echar un vistazo a los vehículos y precios diponibles en la web de Discovercars.
Otra opción para llegar al norte de Noruega es el tren: desde la estación Central de Estocolmo (Suecia) sale el tren del Ártico con destino Narvik. Se trata de un tren nocturno que hace parada en Kiruna y Abisko, el lugar donde se ven más Auroras Boreales del mundo. Ubicado muy cerca ya de la frontera noruega, puede ser una excelente combinación para conocer las dos Laponias, la sueca y la noruega.
¿Cuándo viajar al norte de Noruega?
Por razones obvias, es totalmente diferente viajar al norte de Noruega en invierno que hacerlo en verano. Si queremos ver Auroras Boreales, hay que ir desde finales de septiembre hasta finales de marzo, cuando hay oscuridad nocturna. En verano es imposible verlas debido a la luz y el sol de medianoche. En invierno la nieve tiñe de blanco todo el horizonte, teniendo temperaturas bajo cero y muy pocas horas de luz, lo que los samis llaman la penumbra o noche polar. Si quieres saber más, te recomiendo leer con atención este artículo que escribí con 10 consejos para viajar a Laponia.
Eso sí: aunque tu viaje al norte de Noruega sea en invierno, no tengas miedo de alquilar un coche y conducir, los neumáticos son de nieve y están muy preparados, aunque obviamente hay que hacerlo con prudencia y estar siempre pendiente de la predicción meteorológica. Sea cuando sea ¡seguro que disfrutarás mucho! Los paisajes de Noruega Ártica son fascinantes todo el año…

Ideas de itinerario por el norte de Noruega.
- Una semana: vuela a Narvik y alquila un coche para recorrer las islas Lofoten (4 días) y las Vesteralen (2 días). Otra opción es volar a Tromso, la capital del Ártico, y tras pasar un par de días en esta ciudad recorrer la isla de Senja.
- Noruega en 10 días: combina Tromso con las Lofoten y Vesteralen, pasando un par de días en esta ciudad divertida y universitaria. En verano hay ferry entre la isla de Senja (Gryllefiord) y Andenes en Vesteralen, lo que acorta mucho las horas de carretera. Por tierra, desde Tromso, se puede cruzar por el puente Gisund.
- Dos semanas o más en Noruega: desde Narvik llega hasta Cabo Norte, ¡el punto más septentrional del continente! Puedes volar de vuelta a Oslo desde Alta, para no deshacer todo el camino.
¡No viajes a Noruega sin seguro!
Si te preguntas si necesitas seguro médico para viajar a Noruega te diré que no es obligatorio, pero sí recomendable. Aunque Noruega no pertenece a la Unión Europea, sí está dentro del Espacio Schengen (ciudadanos europeos no necesitan pasaporte). En caso de necesitar atención médica, la Tarjeta Europea es válida pero ojo porque la sanidad no es 100% gratuita y puede llevar un copago. Por lo que pueda pasar, recomiendo adquirir un seguro de viaje que cubra no solo gastos médicos, también cancelaciones, robos, necesidad de repatriación, etc. Yo viajo asegurada con la compañía Heymondo desde hace años y la recomiendo: aquí puedes echar un vistazo a las opiniones Heymondo seguros. Si lo compras a través de mi web, tendrás un 5% de descuento:
De Narvik a Cabo Norte: ruta por el Norte de Noruega
Prepara la cámara, el trípode, la ropa térmica ¡próxima parada el Norte de Noruega! Si uno de tus sueños es ver la Aurora Boreal, la escurridiza y mágica Dama Verde… Te recomiendo descargar la aplicación móvil Aurora Forecast. ¡Este encuentro no se olvida nunca! ¿Sabías que el pueblo sami, los nómadas del norte, pensaban que eran los destellos que producía la cola de un zorro gigante al correr por la nieve?
Narvik, a orillas del fiordo Ofotfjord.
Este fiordo sin hielo se convirtió en un deseado puerto durante la Segunda Guerra Mundial, siendo escenario de batallas. Ambos bandos querían dominar las minas de hierro y este estratégico enclave con salida al Ártico cuyas aguas no se congelan durante el frío invierno. Historias de un pasado reciente siguen en la memoria y se cuentan hoy en el Narvik Krigsmuseum, el museo de la guerra junto a la avenida principal de la urbe. Más gélido es el cementerio local, donde las lápidas a soldados desconocidos, tanto del lado británico como del alemán, se exhiben en sombrías hileras cubiertas de nieve.
Narvik es un buen comienzo -o final- de una ruta por el Norte de Noruega gracias a sus buenas comunicaciones por aire y por tren. Te recomiendo alojarte una noche en el hotel Scandic y disfrutar de las vistas del bar en su última planta, el Totta, con las mejores vistas del fiordo y la ciudad.

Las Islas Lofoten.
Indiscutible que estas son las islas del norte de Noruega más famosas. Por su forma puntiaguda vistas desde el aire a este archipiélago se le conoce como «el pie de lince de Noruega» y en verdad que son preciosas. Compuestas por 5 islas principales: Austvagoy, Vestvagoy, Moskenes, Flakstadoya y Gimsoya y otras dos más pequeñas, solo 24 mil personas viven repartidas por sus costas. Montañosas y pintorescas, con pequeños puertos pesqueros y casitas de colores, recorrer las Lofoten es una gozada. En invierno durante la época de pesca del bacalao del Ártico, cuando se tiende sobre las «pirámides» de madera y el blanco es el color de fondo. La época estival es un paraíso para los senderistas.

Alojamiento recomendado en Lofoten.
La mejor experiencia sin duda es alojarse en un rorbuer tradicional. Se trata de cabañas de madera típicas, junto al mar, perfectamente equipadas con calefacción, baño etc. Yo me alojé en la isla de Svolvaer, la principal de las Lofoten, en el Anker Brygge. ¡A unos pasos de los secaderos de bacalao del puerto!
Ruta por las islas Lofoten.
Reserva al menos 4 ó 5 días para visitar las islas Lofoten ¡hay tanto que ver! Hamnoy y Reine son los pueblos más bonitos del archipiélago, sin olvidarnos de Hennigsvaer, la «Venecia» de Lofoten. La iglesia de Vagan, conocida como la «catedral de Lofoten», con capacidad para 1200 personas es el edificio de madera más grande del norte de Noruega. ¿Fan de los vikingos? Apunta entonces otro de los lugares imprescindibles en el norte de Noruega: el museo vikingo de las islas Lofoten, una recreación de cómo era una casa comunal en la época previa a la cristianización.
Tours en las islas Lofoten.
Y aún hay más para disfrutar de las islas Lofoten: hacer kayak en los fiordos, avistar águilas marinas… Te recomiendo echar un vistazo a todas las excursiones en las islas Lofoten ¡qué mejor manera de descubrirlas!

Achipiélago de Vesteralen.
Seguimos en ruta por el Norte de Noruega y estamos ya a 300 kilómetros al norte del Círculo Polar Ártico. Este conjunto de islas es mucho menos conocido que las Lofoten ¡pero también merecen la pena! Hinnøya, Langøya, Andøya y Hadseløya son cuatro islas con enclaves como Sortland, «la ciudad azul» o Andenes, en la puntita norte del archipiélago, destacado destino para salir al mar en busca de orcas y ballenas. Andoya, además, la isla norte, es la del paisaje más escarpado y escénico, con verticales montañas cayendo al océano. Es en esta última, también, donde se ha creado un centro para estudiar y divulgar información sobre la Aurora Boreal y otros fenómenos solares y atmosféricos: el Spaceship Aurora. Ideal si se visita el norte de Noruega con niños.

La carretera termina en Andenes, pequeña urbe pesquera con 2600 habitantes y un faro rojo con 40 metros de altura, construido en 1859. A unos pasos se encuentra el Museo de Cetáceos, didáctico espacio para conocer las diferentes especies marinas de estos increíbles animales en peligro por la sobrepesca y contaminación de su hábitat. Si el mar está en calma, una de las mejores experiencias que hacer en el Norte de Noruega es salir en su búsqueda.
¿Más lugares imprescindibles del norte de Noruega?
Si tienes más tiempo, ¡sigue en ruta hacia el norte! Paradas sugeridas:
La isla de Senja.
Con unos paisajes alucinantes, la segunda isla más grande de Noruega se convierte cada verano en uno de los mejores enclaves del país para hacer senderismo, gracias a sus preciosos caminos e infinitas horas de sol: la ruta más popular es el sendero a la montaña de Segla. En invierno, el esquí de fondo o hacer raquetas es todo un desafío que solo pueden acabar con una humeante taza caliente junto al fuego esperando que aparezca la Aurora Boreal. ¡Planazo!

La conocida como Ruta Turística Nacional de Senja es una carretera panorámica de 102 km que recorre la isla regalando postales árticas impresionantes. Imprescindibles: el mirador Bergsbotn, con vistas a las montañas de Skolpan y el fiordo Bergsfjorden. Tungeneset, otro mirador con vistas a la peculiar montaña de Osken, conocida como la «Mandíbula del Diablo». Husøy, el pueblo más bonito que ver en Senja o la playa de Ersfjordstranda, de aguas turquesas y arena blanca. ¡Aunque en invierno siempre está cubierta de nieve! Senja está a poco más de una hora en coche de Tromso, por lo que es ideal para combinar ambos destinos en un viaje al norte de Noruega.
¿Dónde alojarse en Senja?
Toma nota de estas cabañas ideales para contemplar la Aurora Boreal: Norwegian Wild, a orillas del mar en Vangsvik. ¡De ensueño!
Tromso, la capital del Ártico.
Parece mentira que en este recóndito lugar, a 350 al norte del Círculo Polar Ártico, exista una urbe con tanta vidilla. Tromso es una ciudad universitaria y destila buen ambiente, festivales, arte, música… ¡Por algo se la conoce como la capital ártica! Planes imperdibles: saborear los productos locales en algún restaurante del centro (el salmón y el bacalao del Ártico son increíbles). Visitar la Catedral del Ártico ¡en verano hay conciertos! Recorrer la bahía de Telegrafbukta -y darse un chapuzón, eso solo para valientes-. Y, por supuesto, subir en funicular al monte Storsteinen, para disfrutar de unas vistas impresionantes.

Alojamiento recomendado en Tromso: un hotel en el centro de la ciudad con buena relación calidad – precio es el Enter Skansen.
Consejo: echa un vistazo a las mejores excursiones en Tromso: ¡un crucero por el Ártico o salir en busca de la Aurora Boreal son algunas de las mejores propuestas que hacer en el norte de Noruega!
Alta, territorio sami.
No son muchos los viajeros que llegan hasta aquí, la zona más septentrional del norte de Noruega. Pero tiene su recompensa. Alta es una de las ciudades donde más Auroras Boreales se ven del país: el primer observatorio permanente se construyó en esta urbe, en el año 1800. La cultura sami, el pueblo indígena de la región de Laponia, está muy presente. Aunque sin duda el plan imprescindible es visitar el museo Alta, un centro de arte rupestre Patrimonio de la Humanidad ¡y es que los primeros europeos ya habitaban estas tierras hace miles de años! Sin olvidar la belleza natural del cañón de Alta -ideal para recorrer en bici en verano- y el Hotel de hielo en invierno: toda una experiencia alojarse en el Sorrisniva Igloo Hotel. ¿Te atreverías a dormir aquí? Si no te llega el presupuesto, ¡siempre puedes tomarte una cerveza en su bar!

Cabo Norte, el punto más al norte de Noruega.
La ruta por el norte de Noruega no puede más que terminar en el considerado tradicionalmente como el punto más septentrional de Europa (mediciones posteriores descubrieron que su vecino el cabo Knivskjelodden en realidad está 1,5 km más al norte). Localizado a unas 3 horas y medias en coche de Alta, su nombre «North Cape» le fue dado por el explorador británico Richard Chancellor, en 1553. Hoy, casi 500 años después, este acantilado a 307 metros de altura sobre el océano es un importante centro turístico con un mirador presidido por un globo terráqueo. El horizonte se pierde en una gran mancha azul hasta el Ártico, donde ya no hay más tierra a excepción de las islas Svalbard. El «mayor» y real norte de Noruega.

Mapa de lugares que visitar en el norte de Noruega:
- Narvik.
- Islas Lofoten.
- Vesteralen.
- Tromso.
- Isla de Senja.
- Alta.
- Cabo Norte.
Puedes ampliarlo en Google maps.
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