Europa Grecia

El legado de Leónidas: qué ver en Esparta y Mystrás

Escrito por la
el
28 marzo, 2022
Ruinas de la vieja Esparta

La ciudad en ruinas, qué ver en Esparta, Grecia

Siglo VIII a.C. Laconia, sur del Peloponeso. La princesa Helena de Esparta, hija de Zeus, tiene que elegir marido. Son muchos los pretendientes venidos de toda Grecia, entre ellos Ulises, príncipe de la remota isla de Ítaca en el mar Jónico. La joven se decanta por Menelao, hermano de Agamenón, rey de Micenas. El matrimonio no dura mucho: seducida o tal vez embrujada bajo influencia de Afrodita, huye con el príncipe Paris a Troya. Este es el desencadenante de una guerra legendaria relatada en el poema épico La Iliada. En los siglos venideros, en la Esparta de Leónidas, los reyes Menelao, Helena y otros héroes de la guerra de Troya como Aquiles son venerados en la ciudad en templos propios como divinidades menores, junto a los santuarios de Atenea o Ares, el dios de la guerra. Hoy Esparta, la mítica polis cuyos guerreros eran famosos en la Antigüedad, es pasto de la ruina. Demos un paseo por ella…

Las ruinas de la vieja Esparta, la polis de Leónidas.

La estatua del rey Leónidas I, héroe que plantó cara a los persas en las Guerras Médicas, da la bienvenida en la ciudad nueva de Esparta. Una urbe insulsa y moderna rodeada de montañas y olivos, paisaje mediterráneo castigado por el sol en verano y la sequedad durante el invierno. El afán de buscar las huellas de la antigüedad clásica, los vestigios de esta polis que desafió el poder de Atenas es lo que motiva un viaje a este rincón perdido de Grecia. Aunque hoy poco quede de aquella gloriosa Esparta es uno de los sitios más importantes que ver en el Peloponeso.

Estatua de Leónidas, qué ver en Esparta Grecia

Estatua de Leónidas, qué ver en Esparta Grecia

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Acrópolis de la Antigua Esparta.

¡Si estas piedras hablasen! Los restos de una muralla de época helenística es lo primero que ver en Esparta, marcando el límite de la ciudad de Leónidas. El camino de tierra se adentra por un terreno árido, salpicado de olivos, donde hay columnas partidas, esparcidas por el suelo. Soledad, desolación. Dos palabras que acompañan un itinerario por un reino devastado por las guerras y el tiempo, sobre todo el tiempo.

Acrópolis, qué ver en Esparta

Acrópolis, qué ver en Esparta

El templo de Atenea.

Cercado por una valla protectora, una placa indica donde se encontraba el templo de Atenea, diosa de la sabiduría pero también de la guerra. Y es que para ella se preparaban desde que nacían los orgullosos espartanos, cuya estricta y militar educación fue admirada por Platón y toda la Grecia clásica, los filósofos del Renacimiento e incluso los nazis del Tercer Reich, tomando como ejemplo esta arcaica civilización de guerreros. Un pueblo dispuesto a sacrificar la vida en la batalla sin temor, sin nunca rendirse: “Vuelve con el escudo o sobre él”, dicen que era la frase de las madres espartanas a sus hijos antes de partir a defender a la patria. Aquí, en estas mismas piedras, imagino a los espartanos orando por la victoria a la diosa imbatible.

Santuario de Atenea, qué ver en Esparta

Santuario de Atenea, qué ver en Esparta

Santuario de Artemisa Ortia.

Muy cerca del río Eurotas se descubrieron los restos de un templo dedicado a Artemisa, de la época clásica. A esta divinidad eran dedicadas las Gimnopedias, fiestas sagradas durante el verano, donde se organizaban danzas con máscaras, representaciones teatrales y ejercicios físicos entre los jóvenes espartanos. Entre ellos, el rito de la fustigación de los niños para probar su fortaleza y resistencia al dolor. En las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo en el recinto del templo se han encontrado numerosos objetos rituales, testigos de aquella época de esplendor y hegemonía de Esparta: figuras de terracota, marfiles o máscaras. Reliquias que hoy se custodian en el Museo Arqueológico de Esparta. 

Teatro de Esparta.

Bajo la colina donde se alza la Acrópolis, aprovechando el desnivel del terreno, el teatro se construyó durante la era helenística, siendo revestido de mármol en el siglo I, ya bajo la ocupación de los romanos. Entonces el esplendor de Esparta había comenzado a menguar, disuelta la liga del Peloponeso. La traición de Roma, quienes en principio fueron aliados, fue el golpe de gracia. Con la caída del Imperio romano, Esparta no se libró de los saqueos de los visigodos, hasta que fue abandonada por completo y sus habitantes se trasladaron a vivir a Mystras, al pie de las montañas.

El teatro, qué ver en Esparta, Grecia

El teatro, qué ver en Esparta, Grecia

Museo Arqueológico de Esparta.

La historia de la vieja Esparta y los objetos que las excavaciones han recuperado, especialmente en los santuarios, se exhiben en el Museo Arqueológico de Esparta. Máscaras de madera y piel, figuras de terracota, marfil, piedra y metal son algunas de las piezas que eran usadas como ofrendas o en los rituales de culto a Artemisa o Atenea, deidades más queridas en la vieja Esparta. Hoy sirven para encajar las piezas del puzzle de cómo fue la vida en la antigua polis. Estatuas de la era helenística hablan de Aquiles, Afrodita, un guerrero espartano o la propia Helena, la bella princesa de Esparta.

La ciudad bizantina de Mystrás. 

Una visita a Esparta no estaría completa sin acercanos a Mystrás, la ciudad bizantina fortificada situada a 8 kilómetros del yacimiento arqueológico. Y es que no se entiende una sin la otra, ya que su historia está ligada: tras la caída del Imperio romano, con las invasiones de los bárbaros, los habitantes de Esparta se refugiaron en el monte Taigeto.

Mystrás, qué ver en el Peloponeso

Mystrás, qué ver en el Peloponeso

Durante la Edad Media, Mystrás fue un relevante centro de la cultura bizantina. Las ruinas que hoy se contemplan -declaradas Patrimonio de la Humanidad- son del siglo XIII. La época de auge de la ciudad bajo el gobierno de Guillaume de Villeharduin. Las ruinas de su castillo coronan el monte, con vistas a las llanuras de Laconia.

Mystrás, qué ver en Esparta y alrededores

Mystrás, qué ver en Esparta y alrededores

Pero las verdaderas joyas que ver en Mystrás son las iglesias y basílicas que se localizan en la falda de la montaña, conservando los frescos pintados en paredes y bóvedas. Agia Sofía, Agios Nikolaos, el convento de Pantanassa, el monasterio de Perivleptos o la catedral de Agios Dimitrios. Auténticos tesoros de la arquitectura: fácilmente podemos gastar 3 ó 4 horas en explorar su inmensidad. A mi jucio un lugar imprescindible no ya del Peloponeso, si no de toda Grecia. Palabra de viajera.

Mystras, ciudad medieval en el Peloponeso

Mystras, ciudad medieval en el Peloponeso

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