Qué ver en Catania, Sicilia

Catania, la ciudad del «Carpe Diem»

El lema de la ciudad de Catania es «Carpe Diem». Quizás porque una violenta erupción del Etna la sepultó por completo en el S.XVII, reduciendo sus elegantes edificios a cenizas. Con esa lava se reconstruyó una urbe que hoy es de negra piedra, pero que posee la luz arrebatadora del Mediterráneo y sus habitantes. Risueños, los cataneses tratan de poner en práctica este popular eslogan cada día de su vida cotidiana, que trascurre apaciblemente en la segunda ciudad de Sicilia. ¿Me acompañas a conocer todo lo que ver en Catania? 

Puerta de Garibaldi

Puerta de Garibaldi

Qué ver en Catania, la ciudad del Etna. 

Catania se despierta a la sombra del volcán dormido. Una figura que se alza bella y a la vez amenazante. Las casas se alinean entre el mar y la ladera, desafiantes, o tal vez confiadas en que su furia ya pasó. Los habitantes de Catania siempre tienen un ojo puesto en esa montaña blanca en invierno, a veces humeante y otras con un rojizo fulgor.  Atentos a las señales que preceden a la tormenta. No, es imposible no dejar de mirar al Etna. Su silueta emite la atracción de un imán incandescente.

Catania y el Etna

Catania y el Etna

Plaza del Duomo de Catania.

Comienzo mi recorrido en el corazón de Catania: la plaza de la Catedral. Dedicada a Santa Águeda, patrona de la ciudad y joven mártir torturada por el cónsul romano, sus restos descansan en el mármol. En forma de estatua vela por sus feligreses sobre la puerta principal. Sus cimientos ocultan los restos de unas termas de la época en que Sicilia era una colonia romana, aunque Catania fuera fundada siglos antes por navegantes griegos. Este templo magno ha sido reparado y reconstruido tras terremotos y erupciones. Catástrofes naturales producidas por el volcán a quien al elefante de Vaccarini se le encomendó calmar, esculpido en la propia lava. Dicen que el obelisco egipcio que lo corona proviene de época romana, configurando así una fuente única, amada por los cataneses.

Fuente del Elefante

Fuente del Elefante, qué ver en Catania

La Pescheria, el mercado más auténtico de Catania.

La que fuera la antigua «Platea Magna» de la era romana hoy sigue rebosante de vida, aunque su aspecto arquitectónico sea bien diferente. Rodeada de palacios barrocos, destaca el conocido como Palacio de los Elefantes, sede del Ayuntamiento de la ciudad. En un lateral de la plaza, donde corren las aguas de la fuente del Amenano, se abre paso la Pescheria: el genuino mercado de pescado de Catania.

Fuente del Amenano

Fuente del Amenano

La Pescheria, Catania

La Pescheria, Catania

Abierto cada mañana a las siete, sobre el suelo mojado se colocan centenares de puestos exhibiendo los frutos frescos del Mediterráneo. Jaleo y alegría, colores y sonidos en un mercado que si me sueltan en medio sin decirme dónde estoy juraría que en el norte de África y no el sur de Europa. Sin duda merece la pena madrugar; la Pescheria es de las cosas más auténticas y curiosas que ver en Catania. Sencillamente, es Sicilia pura.

Puestos de fruta y verdura, mercado de Catania

Puestos de fruta y verdura, mercado de Catania

Quiosco, mercado de Catania

Quiosco, mercado de Catania

El castillo Ursino. 

Tras callejear por el mercado hasta la plaza de Giuseppe Mazzini, una pequeña réplica de los Cuatro Canti de Palermo, tuerzo a la izquierda en busca del castillo Ursino. Austero y robusto, se encuentra rodeado de un foso como en los tiempos del medievo, cuando fue mandado a construir por Federico II para defender a la ciudad de los ataques marítimos. Residencia Real en época aragonesa, más tarde cárcel y sede del Comune en los años del Fascismo, actualmente es un museo de la memoria de la ciudad de Catania, con hallazgos arqueológicos que reconstruyen la vida de una gran villa milenaria.

Castillo Ursino, qué ver en Catania

Castillo Ursino, qué ver en Catania

Anfiteatro Romano de Catania. 

Retrocedo ahora sobre mis pasos, en busca de la plaza Stesicoro. En las gradas aún resuenan los ecos de dramas y tragedias, el aplauso de los gladiadores con aquel saludo y despedida mítico de «Ave César». El Anfiteatro Romano de Catania es el segundo más grande del mundo, tras el Coliseo de Roma. Lástima que hoy esté oculto entre los edificios de glorias posteriores como el museo Belliniano.

Parte de atrás, Anfiteatro Romano de Catania

Parte de atrás, Anfiteatro Romano de Catania

Y es que en Catania hay un nombre que hay que recordar: Vicenzo Bellini. Niño prodigio y músico, hijo pródigo de la ciudad del Etna y gran compositor de óperas y música sacra en el S.XIX. Su obra más famosa, Norma, da nombre al plato más famoso de Catania: la pasta alla norma con berenjena y ricota.

Pasta a la norma

Pasta a la Norma

De tiendas por Vía Etnea.

Siguiendo mi recorrido por el centro, la vía Etnea y alrededores es donde se concentra la actividad comercial. Los estudiantes universitarios pasean entre tiendas y heladerías. Una de las cosas que más me gusta de Catania, por cierto, es su ambiente de ciudad universitaria, joven y distendido. Y así llego ante la monumental fachada del Teatro Massimo Vicenzo Bellini, ¿veis como no debíais olvidar este nombre?

Teatro Massimo de Catania

Teatro Massimo de Catania

Qué ver en Catania: parques y jardines. 

La parte norte de la ciudad la ocupan las zonas verdes. Los jardines Bellini son un remanso de paz de refrescantes árboles, fuentes y estanques en los que descansar mirando al Etna. No hay que perderse echar un vistazo al pequeño pero cuidado Jardín Botánico de Catania, con una colección de plantas subtropicales hermanas de las crecen en las islas volcánicas de las Canarias.

Jardín Botánico de Catania

Jardín Botánico de Catania

Pero, sin duda, lo mejor de Catania es callejear sin rumbo por su centro, dejarse llevar y perderse… Sorprenderse con los colores y contrastes de esta ciudad siciliana entre el mar y la montaña sin pensar en el mañana. Ya sabéis, Carpe Diem

Calles de Catania

Calles de Catania

Detalles de Catania

Detalles, qué ver en Catania

Rincones de Catania, Sicilia

Rincones de Catania, Sicilia

Dónde comer en Catania.

Visitar Sicilia y no probar su plato nacional, la pasta a la norma, es pecado. Rodeada de mar, son suculentos todos los platos de pasta con frutti di mare. En la Trattoria de Antonio, en la Via Castello Ursino, pude degustar uno de esos menús típicos del sur de Italia con una decoración tradicional encantadora. Otro que recomiendo: Il Bell´Antonio, en la plaza Sebastiano Addamo. Para acompañar, los vinos del Etna son aromáticos y deliciosos. ¡La gastronomía de Sicilia es fabulosa!

Pasta con frutos del mar

Pasta con frutos del mar

Alojamiento en Catania.

Me hospedé en el Apartahotel Dimora de Mauro, cómodo, limpio y económico en el centro de Catania.

Hotel Dimora di Mauro, Catania

Hotel Dimora di Mauro, Catania

Qué ver en los alrededores de Catania. 

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cosmopolillaFriki por ViajarDavid MaldonadoHappy TravelFrancisco Magana Autores recientes
Friki por Viajar
Invitado/a

Lo que me recuerda de Catania (a golpe de fotos) es pueblos del mediterráneo español, tanto por las casas como por los detalles de los monumentos antiguos, fuentes y demás; aunque con pequeños matices como el del segundo anfiteatro romano más grande del mundo jeje

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