7 experiencias que vivir en Salobreña

Qué hacer en Salobreña, costa de Granada

¿Qué se siente al asomarse al agujero del tiempo? ¿Al regresar a los rincones de la infancia? Alegría, una pizca de nostalgia, el peso de los años y la sensación de que hay lugares eterno refugio. Esos en los que, pase lo que pase, sabes que siempre se está bien y te reciben con un cálido abrazo. Para mí visitar Salobreña, la Caleta, el castillo, sus playas y callejuelas… Es verme correteando cuesta abajo con un vestido de algodón blanco y coletas; bañándome en este Mediterráneo de aguas transparentes; un atardecer en el Peñón siendo adolescente… Bienvenida a casa, de nuevo, parece que me dice. ¡Cómo me gusta mi tierra! Y lo bueno es para compartirlo: te cuento a ti, viajera, deseosa de explorar nuevos destinos, varias experiencias inolvidables que hacer en Salobreña, en la Costa Tropical de Granada.

La Caleta, Salobreña

La Caleta, que hacer en Salobreña en la costa granadina

Destino: Costa Tropical de Granada. 7 experiencias que vivir en Salobreña. 

Deliciosa gastronomía -con los productos subtropicales como bandera ¡bendito clima! -. Varios kilómetros de anchas playas y también calas escondidas. Historia y Patrimonio en un pequeño Albaycín árabe coronado por un castillo. Recuerda al de Granada, pero con vistas al mar. Sendas, barrios de pescadores que huelen a ron de caña… Salobreña, pueblo de pura fachada andaluza, es uno de los municipios con mayor encanto de la Costa Tropical. A tan sólo 67 km al sur de la ciudad de la Alhambra, al borde del Mediterráneo, se ubica Salobreña. ¡Sígueme que te lo voy a mostrar!

Calle del Castillo de Salobreña

Calle del Castillo de Salobreña

1 – Recorrer el casco histórico de Salobreña. 

¿Quién dijo miedo a las cuestas? Empaparse de la Historia de un lugar privilegiado, entre el mar y las cumbres de Sierra Nevada, es necesario mientras se ascienden callejones y escaleras rumbo al castillo. Vega fértil regada por las aguas del deshielo que trae el Guadalfeo -nombre árabe, de feo este río no tiene nada- por aquí han pasado numerosos pueblos. Fenicios, griegos, romanos y musulmanes se instalaron en el promontorio rocoso dispuestos a defender este reino del sol y la abundancia. El legado nazarí tras ocho siglos es lo que hoy se adivina en su trazado de recovecos, bóvedas, patios… De casitas blancas y encaladas adornadas con flores y macetas.

Calles con buganvillas, Salobreña

Calles con buganvillas, barrio del Albaycín

Macetas en Salobreña

Macetas en Salobreña

Barrio del Albaycín: una iglesia sobre la antigua mezquita. 

La iglesia de Nuestra Señora del Rosario, de estilo mudéjar, se alza sobre la que fuera Mezquita tras la conquista cristiana. Reminiscencias de al-Andalus se advierten en su puerta de madera y azulejos. Bajo ella la Bóveda del siglo XVI conecta la tranquila plaza del Ayuntamiento, donde aún juegan los niños, con el barrio de la Villa. Calles con nombre de flor -Orquídea- y miradores al Mediterráneo como el de Enrique Morente son el preludio a la calle más bonita, para mí, de Salobreña: la escalinata que asciende hasta el castillo árabe.

Puerta de la iglesia de Salobreña

Puerta de la iglesia de Nuestra Señora del Rosario

Subida al castillo de Salobreña

Subida al castillo de Salobreña

El casco medieval de Salobreña conserva el encanto de una villa detenida en el tiempo, aún no invadida por el turismo. En verdad te digo que sigue siendo uno de los mejores secretos de la provincia de Granada. Al caer la tarde se prenden las luces tenues de sus plazoletas, impregnándose de silencio, de olor a jazmín y azahar. Créeme: es toda una experiencia dar un paseo nocturno por sus tranquilas travesías, con tan sólo la compañía del eco de tus pasos sobre el pavimento. Prueba y después me dices.

La Bóveda, qué hacer en Salobreña

La Bóveda, pasaje del siglo XVI

El castillo: el mejor atardecer de Salobreña. 

Fortaleza defensiva, palacio nazarí de invierno (en La Alhambra pasaban los reyes los veranos) y cárcel Real. Entre sus muros que miran al mar y a la montaña se jugó la partida de ajedrez más famosa del reino -gracias a la cual se salvó de la pena de muerte Yusuf III-. En la literatura popular, aquí se educaron y convirtieron en mozas las tres princesa: Zaida, Zoraida y Zorahaida. Leyenda de amor trágico que, siglos después, recogería Washintong Irving en sus «Cuentos de la Alhambra». Las mejores vistas de Salobreña y su tajo se aprecian desde este bastión de roca y ladrillo, especialmente al atardecer.

Murallas del castillo de Salobreña

Murallas del castillo

Bajo las murallas del castillo, se encuentra el Paseo de las Flores, con preciosas vistas a la verde vega, el mar, y las cumbres blancas de Sierra Nevada entre buganvillas y palmeras. 

Fortaleza árabe, qué ver en Salobreña, Granada

Fortaleza árabe

Toma nota: la entrada general al castillo cuesta 4€. El horario de visita en invierno es de 10 a 14h y de 16 a 18h. En verano se amplía hasta las 20h. 

Casco histórico y la vega desde el castillo de Salobreña

Casco histórico y la vega desde el castillo de Salobreña

La zona baja o «nueva». 

¿Una experiencia local? Aunque el mayor interés cultural e histórico lo albergan los barrios «altos» de Salobreña, en la zona nueva (abajo) también podemos encontrar lugares pintorescos como el mercado de Abastos, con puestos de frutas y verduras cada viernes por la mañana en la plaza. Degustar productos de temporada -aguacates, chirimoyas, mangos, nísporas…- con sabor a fruta «de verdad» y no refrigerada, es una de las mejores experiencias que hacer en Salobreña.

Mercado de frutas, Salobreña

Mercado de frutas, Salobreña

2 – «Perderse» por La Caleta.

Olor a melaza flota en el ambiente. Al otro lado de la playa de la Guardia se localiza uno de mis rincones favoritos: la Caleta, un barrio de pescadores y obreros del azúcar de la vieja Fábrica Guadalfeo que pertenece a Salobreña. Anexas al acantilado se despliegan por la ladera las casitas, en equilibrio, sobre el mar. Blancas, radiantes, de verjas pintadas en azul y con geranios al sol donde bostezan gatos atigrados… La tranquilidad que desprenden sus ángulos es contagiosa, invitando a querer quedarse varada, como las barquitas de la orilla, un largo tiempo. Y así hago, conteniendo al reloj, tomando un café en una terraza acompañado de uno de los deliciosos panes de sabores artesanales que preparan en la panadería Los Tolinos.

Barcas de pescadores, la Caleta, Salobreña

Barcas de pescadores, la Caleta, Salobreña

Rincones de la Caleta, Salobreña

Rincones de la Caleta, Salobreña

3 – Disfrutar del Mediterráneo en las playas de Salobreña.

Mar azul, aguas tranquilas gracias a la protección del rocoso Peñón -antiguamente un islote separado de la orilla- . Salobreña tiene varias playas en las que conectar con un Mediterráneo limpio y abierto. Playa urbana la llamada como el municipio –Playa Salobreña– de chiringuitos y tumbonas en las que hacer realidad la mejor de las vacaciones. Menos concurrida mi favorita, la playa de La Guardia ¡qué de buenos ratos leyendo un libro hasta el ocaso! Salvaje, de cañaveras y chinas junto a la desembocadura del Guadalfeo la playa Punta del Río, que se extiende hasta mi Motril. ¿Una cala secreta? La que lleva el sendero entre las rocas desde La Guardia al Caletón.

Playa de La Guardia

Playa de La Guardia

El Caletón, La Guardia

El Caletón, La Guardia

4 – La Senda Mediterránea.

Otra opción para llegar al Caletón -y de paso estirar las piernas- es a través de una ruta de senderismo que arranca junto al Hotel Salobreña Suites y finaliza en La Caleta. Un camino entre arbustos mediterráneos, vinagreras y chumberas, con olor a tomillo y romero, siempre mirando al mar. Bordeando la arista donde mueren las olas el camino se puede extender por toda la playa hasta el Peñón de Salobreña.

Senderismo junto al mar

Senderismo junto al mar, Costa Tropical de Granada

Vistas al mar desde la senda Mediterránea

Vistas al mar desde la senda Mediterránea

5 – Visitar una finca ecológica.

¡Cuántos años hacía que no degustaba un plátano basto! El conocer de la mano de un agricultor las frutas subtropicales es una experiencia tan enriquecedora como deliciosa que es posible vivir en Salobreña. El recibimiento de Juan Carlos Vinuesa, en la finca ecológica Matagallares no puede ser mejor. Con unos aguacates recién cogidos, aderezados con mermelada de tomate y unas chirimoyas de primavera. ¡Qué privilegiados somos en la Costa Tropical de Granada!

Finca ecológica Matagallares

Finca ecológica Matagallares

Plataneras, Costa Tropical de Granada

Plataneras, Costa Tropical de Granada

Toma nota: para visitar la finca hay que reservar con antelación; la cata de frutas oscila entre 6 y 12€.

Aguacates con mermelada de tomate

Aguacates con mermelada de tomate

Plátano basto de la Costa Tropical

Plátano basto de la Costa Tropical

6 – Diversión marina en el 18 nudos Surf Club.

Kayak por los acantilados del Peñón y la Caleta. Kitesurf al capricho del viento. Surf cabalgando olas… Todo el año se pueden practicar actividades naúticas en la playa más salvaje de Salobreña, Punta del Río, con los monitores expertos del 18 Nudos Surf Club. ¡Diversión asegurada! ¿Te apuntarías?

Surf en Salobreña

Surf en Salobreña

7 – De la huerta al plato: los mejores restaurantes de Salobreña.

Yo que soy de la tierra reconozco que en Salobreña me llevé una sorpresa. Por la gran calidad y variedad de la oferta gastronómica en sus restaurantes. Así que como última experiencia que vivir en Salobreña: ¡disfrutar de una deliciosa gastronomía local! ¿Dónde? Aquí una pequeña muestra:

Frutas y mariscos en Casa Emilio.

La ensalada tropical de frutas que abre el menú del Casa Emilio, ubicado en la Playa de Salobreña, es un gustazo para la vista y el paladar. Aunque, si tengo que elegir, me quedo con el exquisito pulpo y la zarzuela de marisco. ¡Y además a pie de playa! ¿Qué más se puede pedir a un chiringuito que abre los 365 días del año?

Ensalada Tropical en el chiringuito Emilio

Ensalada Tropical en el chiringuito Emilio

Cena en La Roka.

Buena presentación y combinación sorprendente de platos tradicionales con un toque «chic». Todo en un ambiente distendido y una atmósfera romántica en un restaurante ubicado en pleno casco antiguo con una bonita terraza – mirador. Recomiendo probar sus «babuchas», ¡pero sólo para hambrientas!

Una babucha en La Roka

Una babucha en La Roka

Propuesta vanguardista en Restaurante Aráis.

Con dos ambientes y una de las bodegas más eminentes de la Costa Tropical granadina, su chef Francisco Izquierdo sorprende a cada plato con fusión de sabores. Una bocadito de alga con bacaladilla, quisquillas de Motril… Y, para hacer la digestión, un licor de producción propia: Ron Mondero de caña.

Espetos en Arais

Espetos en Aráis

«Masterchef» en La Bahía.

Al pie del Peñón de Salobreña pincho y aso por vez primera espetos de sardinas. De acompañante: una tortilla de aguacates. La Bahía es un chiringuito con dos ambientes que permite combinar las sugerencias más tradicionales de la viajera que va buscando sabores del mar con otras propuestas más creativas. Un pulpo picón, un pargo con mango… Y una tentación de chocolate de postre para ya morir de gusto y dejar el más dulce sabor de boca.

Cena en el restaurante La Bahía

Cena en el restaurante La Bahía

Dónde dormir en Salobreña: Salobreña Suites y Hotel Miba.

Para alojarse recomiendo el Hotel Salobreña Suites, todo un clásico renovado con vistas panorámicas al mar desde el balcón de la habitación y la piscina.

Hotel Salobreña Suites

Hotel Salobreña Suites

Otra opción, en la que almorcé con unas maravillosas vistas a todo el pueblo, es el Hotel Miba. Un alojamiento boutique con terraza y exquisita decoración. Un lujo asequible para disfrutar de todo lo que tiene que ofrecer este bello municipio de la Costa Tropical granadina.

Comida en el Hotel Miba

Comida en el Hotel Miba

Vistas desde la habitación del hotel Miba

Vistas desde la habitación del hotel Miba

Como embajadora y paisana, espero haberte convencido y que te enamores del blanco, azul y verde. Te espero en mi tierra, Salobreña, en la Costa Tropical de Granada. 

Salobreña desde el hotel Miba

Salobreña desde el hotel Miba

Sigue viajando por Andalucía en el blog:

Agradecimientos: gracias a la Oficina de Turismo de Salobreña por su invitación a disfrutar de #ViveSalobreña. Todo lo que he escrito en este artículo sobre qué hacer en Salobreña está basado en mi propia experiencia. 

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