Cinco tierras, cinco colores

En la vieja Europa existen lugares de cuento, villas encantadas que más parecen decorado de una fábula que enclave real, o quizá una acuarela que un artista plasmara en un momento de romántica inspiración. Sin duda el día que pintó Cinque Terre debía de estar estrenando la paleta de colores, porque no escatimó:

Un brochazo de azul intenso para el mar de Liguria, brillando bajo los destellos de un sol radiante…

Mar de Liguria

Mar de Liguria

Un toque de blanco níveo en las cumbres de los Apeninos, al fondo…

Montes Apeninos

Montes Apeninos

Verde pino cubriendo la montaña que muere abruptamente en los acantilados…

Bosques mediterráneos de Cinque Terre

Bosques mediterráneos de Cinque Terre

Y, en los huecos inverosímiles, entre mar y roca, apiñadas casas magentas, ocres y doradas, de los diminutos pueblos que terminan de componer este cuadro de Cinque Terre.

Riomaggiore

Riomaggiore

¿Te imaginas tan bellissimo escenario?

Destino Cinque Terre en Italia.

Al norte de Italia, entre Pisa y Génova se localiza la provincia de La Spezia, a la que pertenecen los «Cinco Pueblos». Desde los años 90 están declarados como Parque Nacional y Patrimonio de la Humanidad. Dada la complicada orografía, no se puede acceder a ellos en coche: hay que coger el tren que circula de La Spezia a Levanto. Un breve trayecto entre la oscuridad de los túneles que atraviesan la entrañas de la montaña, salpicado por fogonazos de sol y de mar.

Vías del tren de Cinque Terre

Vías del tren de Cinque Terre

El que no exista trafico es una particularidad que dota de encanto y serenidad absoluta a estas villas, en las que mansos gatos rondan por las callejas, sin temor a ser atropellados.

Gatito, Vernazza

Gatito, Vernazza

Cómo ir a Cinque Terre.

Desde España la opción más rápida es vía avión Madrid – Pisa. Una vez en Pisa Central, tren de hora y media a La Spezia (horarios de trenes de Italia: Treniltalia.com). Siempre se puede aprovechar la parada técnica para dar una vuelta alrededor de su popular y bonita Torre Inclinada.

Pisa

Pisa

Alojamiento en Cinque Terre: La Francesca.

La verdad es que hasta hace apenas dos años nunca había oído hablar de Cinque Terre. Fue un amigo, que vivió en Florencia, el que me mostró una fotografía, en concreto de Vernazza: me enamoró al instante. Desde ese momento deseé ir. Es por ello que cuando recibí una invitación de La Francesca Resort para asistir al evento de chicas viajeras, organizado con motivo del Día de la Mujer, no lo dudé: era el momento de contemplar con mis propios ojos esa postal que me había conquistado.

Vernazza

Vernazza

Así llegué a La Francesca, un resort ecológico asentado a 4 km de la estación de Levanto, al norte de Cinque Terre. Un entorno de naturaleza pura, con olor a Mediterráneo, a pino fresco y lavanda. Desde la terraza del apartamento solo se capta el rumor del mar, la brisa agitando los árboles y el trino de los pájaros al despertar.

La Francesca

La Francesca

Todo un paraíso de paz y relax, en el que un día despejado se divisa la silueta de Córcega al frente y la costa francesa al norte. Ideal para parejas y familias, el único inconveniente es la necesidad de desplazarse hasta allí en coche, ya no que no llega el transporte público.

Wellcome

Wellcome

Explorando Cinque Terre.

Usando el tren regional, un día intenso da para conocer y patearse los cinco municipios de Cinque Terre. También se puede hacer andando, ya que están conectados a pie por senderos escarpados que suben y bajan la montaña al borde del mar. En la estación se puede adquirir una tarjeta turística para todo un día por 12 euros. ¡Muy importante validar el billete en las maquinitas! Ponen multa, o te echan del tren en la siguiente estación (o en todo caso me tocó un revisor con muy mala gaita… Por si acaso, mejor validar je je 😉

Tarjeta para un día

Tarjeta para un día

¡Empezamos!
Mapa de Cinque Terre

Mapa de Cinque Terre

Monterosso al Mare.

Primera parada: Monterrosso. El agua turquesa y transparente lo bordea en una bahía en forma de herradura, invitando al baño. A pesar de ser marzo unas turistas americanas se atreven y se zambullen. Me da fresco solo de verlas: el sol es intenso pero baja el aire frío de la montaña.

Monterosso

Monterosso

¡Al agua!

¡Al agua!

Desde Monterosso tomamos el sendero a Vernazza, una vereda de 13 km que se traduce en dos horas de caminata entre olor a azahar y campanillas amarillas, viñas y limoneros, que me transportan a mi infancia en los valles al sur de Granada. Un camino de vistas preciosas, pero no apto para quien padezca de vértigo.

Monterosso desde el sendero a Vernazza

Monterosso desde el sendero a Vernazza

Flores de primavera

Flores de primavera

 

Sendero de Monterosso a Vernazza

Sendero de Monterosso a Vernazza

 

Sendero de Monterosso a Vernazza

Sendero de Monterosso a Vernazza

Vernazza.

Tras un ascenso pronunciado, abajo, como en una visión, surge Vernazza. ¡Más hermoso aún que como lo imaginé! No me extraña que ante este panorama las parejas de enamorados se besen y arrojen la llave al mar jurando amor eterno…

La llave al mar

La llave al mar

Ya estoy recorriendo el casco antiguo de Vernazza. Arrivo al puerto pesquero, de embarcaciones pequeñitas a la sombra de la sobria iglesia de Santa Margherina, que reclama plácidamente a sus feligreses. El torreón y castillo de los Doria presiden la colina, antigua protección de invasiones bárbaras y sarracenas. Bajo él se apretujan las casas de colores con ojos verdes de postigo. Las callejuelas, más que calles son escaleras puntiagudas de cuya exploración me llevaré varios días de agujetas en los gemelos como souvenir.

Un habitante de cuatro patas da la bienvenida en Vernazza

Un habitante de cuatro patas da la bienvenida en Vernazza

 

Bar del Capitano

Bar del Capitano

El esfuerzo ha merecido la pena. Ahora toca descansar, disfrutar de una auténtica birra italiana y una sabrosa pizza de salami para recuperar fuerzas y continuar la visita de los tres pueblos restantes… Eso sí, en tren.

Pizza

Pizza

Corniglia.

El más modesto y, a diferencia de sus hermanos, el único que no tiene salida directa al mar. Encaramado en las alturas, a él se accede desde la estación por una escalera interminable, que desemboca en sus calles estrechas y sosegadas. Su mirador sobre el agua es un lugar ideal para dejarse acariciar por la luz del sol y el aire del mar toda la tarde… Pero hay que seguir.

Corgniglia

Corniglia

 

Calles de Corniglia

Calles de Corniglia

Los gatos en Cinque Terre son tan simpáticos que incluso posan para los turistas…

Gatito de Corniglia

Gatito de Corniglia

Manarola.

Siguiente alto: Manarola,  otra villa pesquera y de coloridas viviendas suspendidas literalmente sobre el acantilado. Cuenta la leyenda que fue fundada por los romanos, siendo su nombre»Manium arula», dedicada a los dioses de la casa. Realmente no se conoce su procedencia, pero se cree que es el más antiguo de los cinco pueblos. La mejor instantánea se obtiene dando un paseo al atardecer desde el puerto, sobre la calzada de rocas oscuras y rasgadas, como si las hubiese arañado un gato furioso.

Manarola

Manarola

Manarola

Manarola

Ahora es tiempo de merendar: ¡un rico gelato italiano!
Helado de stracciatella

Helado de stracciatella

Riomaggiore.

Rematamos con el más oriental de los cinco, asentado en la desembocadura del Rivus Maior y el más cercano a la Spezia. Riomaggiore es muy popular por la Via dell’ Amore, la romántica travesía que los novios recorren a pie hasta Manarola, temporalmente cerrado. Una lástima pero, por otro lado, ¡la excusa perfecta para volver!

Fachadas de Riomaggiore

Fachadas de Riomaggiore

El sol va ya descendiendo en el horizonte, envolviendo de dorado las verticales fachadas de las casas sobre el muelle. El mirador de Riomaggiore es punto de reunión para los que hoy tenemos la suerte de contemplar desde aquí este espectáculo. Una joven pareja descorcha un vino y brindan bajo los últimos rayos del día. Sobre el agua las gaviotas danzan al viento un baile de despedida. Un atardecer digno de recordar.

Atardecer en Riomaggiore

Atardecer en Riomaggiore

Me queda el tercer y último día, mucho más tranquilo: disfrutar de La Francesca con un poco de calma…

La Francesca

La Francesca

Un taller de fabricación del pesto en Levanto, con el resto de blogueras viajeras…

Taller de pesto

Taller de pesto

Terminar la jornada saboreando la deliciosa pasta italiana en Pisa…

Gnoccis al pomodoro

Gnoccis al pomodoro

Y, al día siguiente, vuelta a España.

Arrivederci, Cinque Terre!

Sigue viajando por Italia en el blog:

Agradecimientos: muchas gracias a La Francesca por invitarme a conocer Cinque Terre.

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cosmopolillaROSANAEmely LemusGloria@lacosmopolilla Autores recientes
Gloria
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Cosmopolilla!!! En Septiembre haremos road trip por Italia así que nos viene genial post como este. Con muchas ganas de ir a Cinque Terra!!! Ah y también de conocerte a tí que Jose me ha hablado genial de ti 😉

Emely Lemus
Invitado/a
Emely Lemus

Que hermoso lugar. Siempre he querido viajar a Italia pero este lugar se ve de maravilla!!! Muy lindas fotos se ve que te diviertes mucho y disfrutas de tus viajes. Algun dia no muy lejano visitare Italia. Saludos.

ROSANA
Invitado/a
ROSANA

Tengo previsto ir a vivir a la Toscana, más concretamente en la provincia de Pisa para julio, así que me tomo nota de este rinco de Italia que sin didua visitaré este verano!

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