El viento me despeina y el mar de Liguria brilla azul bajo el sol de otoño. Frente a mí, una postal de fachadas pintadas en colores crema con ventanas de postigos verdes. Estoy en Génova, recorriendo la carretera costera hasta Boccadasse en un Fiat 500 descapotable, sintiéndome como en una de esas películas antiguas de Fellini o Visconti. ¡Qué ilusión!
Génova, la sexta ciudad de Italia, es mediterránea, decadente y profundamente pintoresca. A menudo eclipsada por sus vecinas de Cinque Terre, esta ciudad me sorprendió con un patrimonio envidiable de palacios, basílicas barrocas y un laberinto de caruggi (callejones) donde el tiempo parece haberse detenido.
📝 En esta guía de viaje a Génova encontrarás:
- Los lugares imprescindibles que ver en Génova (Lista completa).
- Ruta optimizada de 2 días paso a paso.
- Consejos de seguridad, transporte y Museum Card.
- Mapa turístico y mis recomendaciones de gastronomía local: dónde comer el mejor pesto, focaccia y tiramisú.

¿Le damos una oportunidad a la capital de Liguria? Te aseguro que es una de las ciudades más «de verdad» que encontrarás en el norte de Italia. ¡Empezamos!
Contenido del artículo
Preparativos para tu viaje a Génova
Génova es una «ciudad vertical» y su logística tiene truco. Antes de perdernos por sus callejones, aquí tienes los datos prácticos para que tu viaje sea perfecto:
Cómo llegar desde el aeropuerto (Volabus vs Tren)
Actualización 2026: El Aeropuerto de Génova (GOA) – Cristoforo Colombo está a solo 7 km del centro. Tienes dos opciones principales:
- Volabus: Es el shuttle oficial. Cuesta 6€ (incluye 60 min de transporte público tras el trayecto) y te deja en las estaciones de Principe o Brignole en unos 30 minutos.
- Tren (Genova Airlink): Un bus lanzadera te lleva a la estación de Sestri Ponente y de ahí conectas con el tren regional al centro. Es la opción más barata (aprox. 1,60€) si viajas con presupuesto mochilero.
En mi caso, tras aterrizar y obtener una panorámica de la ciudad desde las alturas —atrapada entre las montañas de pinos y el mar—, opté por el autobús que conecta con la estación central. Me bajé en la parada de Brignole, a solo cinco minutos caminando de mi alojamiento.
¿Merece la pena comprar la Genova Museum Card?
Si tu intención es entrar en más de dos palacios o museos (como los Museos de Strada Nuova y el Galata Museo del Mare), la Genova Museum Card de 24 horas (aprox. 15€) suele salir a cuenta. Además de las entradas, incluye el uso ilimitado del transporte público urbano (bus, metro, funiculares y ascensores), lo cual es una maravilla para moverte por esta «ciudad vertical» sin preocuparte de los billetes sueltos.
Dónde alojarse en Génova: Mi experiencia en el Palazzo Gropallo
Para dormir en Génova, buscaba algo que respirara la historia de la ciudad. Me alojé en el Palazzo Gropallo, una acogedora casa de huéspedes ubicada en una antigua mansión señorial. Es el punto de partida perfecto: techos altos, suelos de época y una ubicación estratégica cerca del centro pero con la tranquilidad necesaria para descansar.
¿Buscas hotel en Génova? Te recomiendo mi alojamiento por ubicación y encanto:
➔ Reserva aquí el Palazzo Gropallo (habitaciones con alma genovesa).

Una ducha rápida y ya estaba impaciente por salir a descubrir todo lo que ver en Génova. ¡Además, hacía un día espléndido!
Itinerario: Qué ver en Génova en 2 días (Vistazo rápido)
Si tienes poco tiempo y quieres organizar tu visita de forma lógica, aquí tienes mi propuesta de ruta optimizada para exprimir la capital de Liguria al máximo. Al final del artículo te dejo un mapa de Génova con todos los lugares imprescindibles para que puedas localizarlos rápidamente en Google Maps.
| Día 1: El Corazón Histórico | Día 2: Vistas y Mar |
|---|---|
|
|
Una de las mejores formas de romper el hielo con la ciudad y entender su compleja historia de navegantes es hacer un recorrido guiado por sus callejones.
Consejo de La Cosmopolilla: Los caruggi pueden ser un laberinto. Te recomiendo empezar con este tour para situarte:
Qué ver en Génova: Día 1 de ruta
Génova no es una ciudad para recorrer con prisas. En este primer día vamos a centrarnos en su núcleo histórico, un laberinto de contrastes donde conviven palacios nobiliarios con callejones decadentes llenos de vida. No te pierdas mis recomendaciones gastronómicas al final del artículo sobre los mejores lugares dónde comer en Génova ¡a Italia se viene a disfrutar con el paladar y mucho!
El Mercado Oriental y la Vía XX de Settembre
Mi primera parada es el Mercado Oriental de Génova. Tras babear ante la visión de la tarta Paradiso ante el escaparate de una pastelería histórica, la Tagliafico (la pastelería más mítica de Génova, en la Vía Galata), toca internarse por los puestos de productos frescos y flores a la búsqueda de un trozo de parmesano. ¿Me acompañas?

Me encanta visitar los mercados locales, repletos de vida y gente, con la mejor muestra de productos de la región. En este caso, Liguria.

La lista de la compra es sencilla: quesos parmesano y pecorino, albahaca, piñones, ajo, aceite de oliva y sal gruesa. ¿Adivináis qué voy a preparar? ¡Sí, un auténtico pesto para preparar pasta!

Piazza de Ferrari y el Palacio Ducal
Caminando bajo el paseo abovedado de tiendas de la concurrida Vía XX de Settembre admiro fachadas señoriales de antiguos palacios hasta desembocar en el corazón de Génova: la plaza de Ferrari. El «ombligo» de la ciudad, como dicen los italianos, es la gran ágora principal con una monumental fuente de 1836.
Un giro de 360 grados al pie de sus aguas me permite observar nada menos que la fachada lateral del Palacio Ducal, el Palacio de la Región de Liguria, el Palacio de la Nuova Borsa, el Teatro Carlo Felice y el Palacio de la Academia Lingüística de Bellas Artes.

Curiosidad histórica: El Palacio Ducal, antigua sede del gobierno de la República desde el siglo XVI, es hoy el principal centro cultural de la ciudad. Lo que no todo el mundo sabe es que en su pequeña cárcel estuvo preso el mismísimo virtuoso del violín, el genovés Niccolò Paganini.

Un paseo por los caruggi y el centro histórico
El tiempo parece haberse congelado en la zona medieval de Génova. Disfruto deambulando entre laberintos de caruggi (callejones) con arcos, escaleras y pequeñas plazas solitarias. Las farolas, la ropa tendida y los templetes religiosos le dan un aspecto de ciudad con alma, auténtica. No se trata de un casco viejo perfecto; puede que incluso en algunos rincones resulte descuidado y decadente. A ratos tengo déjà-vu con Palermo y Nápoles.
Me gustan las ciudades así, que son «de verdad». Me faltan horas para perderme por este casco histórico, uno de los más amplios de Europa, desde la Puerta Soprana a la iglesia barroca del Gesù (con cuadros de Rubens), pasando por la casa-museo de Colón hasta la Loggia dei Mercati.

El Duomo de Génova: La Catedral de San Lorenzo
Otra parada imprescindible dentro del casco histórico no es otra que el Duomo de Génova: la catedral de San Lorenzo, construida entre los siglos XII y XIV. Su fachada gótica de mármol a rayas (típica del gótico genovés) alberga unas bellas capillas laterales, la mayor de ellas dedicada a San Juan Bautista, patrón de la ciudad.
Es posible subir a la torre para admirar los tejados de la capital de Liguria. Además, te recomiendo visitar el Museo del Tesoro, bajo la catedral, donde se encuentra el Sacro Catino, que durante siglos se creyó que era el mismísimo Santo Grial.

Génova, ciudad de palacios: El tour de los «Rolli»
Una visita imprescindible en Génova es la suntuosa Vía Garibaldi (antigua Strada Nuova). En esta calle peatonal se concentran el Palacio Bianco, el Palacio Rosso y el Palacio Tursi, que juntos forman los Musei di Strada Nuova.
Los «Rolli» eran las listas de palacios señoriales de las familias genovesas que, por sorteo, debían acoger a personalidades de Estado en tiempos de la República. Hoy, 42 de estos palacios son Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Gracias a la visita guiada por el Rolli´s Tour (puedes reservarlo aquí), pude acceder a interiores que parecen sacados de un sueño barroco, con frescos, espejos y colecciones de arte que incluyen obras de Rubens y Van Dyck.




Tiendas con siglos y solera: la ruta de comercios históricos de Génova (Botteghe Storiche)
Fruterías, confiterías artesanas, carnicerías y farmacias con siglos de historia… Algo que me fascina del casco histórico son sus comercios tradicionales. Pasear por ellos es viajar al pasado de una ciudad que siempre fue comercial y cosmopolita. Apunta estos lugares que no aparecen en las guías típicas de sitios que ver en Génova ¡y a mí me encantaron!
- Pasticceria Liquoreria Marescotti: Fundada en 1780, un lugar increíble para el aperitivo, muy fotogénico.
- Pietro Romanengo Fu Stefano: en la Vïa de Roma y local también de 1780; conservan el mobiliario original y techos de seda. Sus frutas escarchadas son legendarias.
- Antica Farmacia Sant’Anna: Ubicada en un convento (junto a la Chiesa de Santa Anna), sigue vendiendo remedios naturales y jarabes tras sus vitrinas de madera.
- Chocolatería Romero Viganotti: El aroma te guía hasta su puerta desde varios metros atrás. ¡Irresistible esta fábrica de chocolate artesanal! Una de las visitas más deliciosas que hacer en Génova.
Recomendación experiencia foodie en Génova: en la Cantine Moretti realicé uno de los talleres más auténticos de mi viaje: aprendí a hacer el auténtico pesto genovés con mortero, gracias a los ingredientes que compré en el Mercado Oriental. Podéis consultar toda la red de tiendas en la web oficial de Botteghe Storiche Genoa.

Alternativa divertida: Tour en triciclo
Una de las formas más divertidas de conocer estos rincones es con un tour en triciclo eléctrico. Parten desde la plaza del Palacio Ducal (con Treecycle Genoa). Es ecológico y permite recorrer sin cansarse la Puerta Soprana o las lindas plazas de San Matteo y Banchi. Gracias a este paseo descubrí la encantadora Piazza dei Trogoli di Santa Brigida, un remanso de paz con sus antiguos lavaderos.

Qué ver en Génova: Día 2 de ruta
En nuestra segunda jornada vamos a buscar la brisa marina. Tras un delicioso capuchino, empezamos elevándonos sobre la ciudad para terminar en su rincón más pintoresco y marinero.
Spianata Castelletto: El mejor mirador de Génova
Subo al que es, para mí, el mejor mirador de la ciudad: Spianata Castelletto. Desde la plaza de Portello se toma un precioso ascensor Liberty (una joya de cristal y madera) que te eleva directamente a esta terraza de 360 grados sobre el casco histórico.
A mis pies, los tejados de Génova con sus cúpulas barrocas y renacentistas; al fondo, el movimiento constante del puerto y el azul del mar de Liguria. Es el lugar perfecto para entender por qué a Génova la llaman «La Superba».

Porto Antico: Entre Renzo Piano y el mar
Bajamos hacia el Porto Antico, la zona remodelada por el arquitecto genovés Renzo Piano para las celebraciones de 1992. Es un área llena de vida donde se mezclan estructuras modernas con el pasado marinero.
En esta zona también verás el Bigo (una estructura que imita las grúas de carga del puerto con un ascensor panorámico) y la Biosfera, una burbuja de cristal sobre el agua. Aunque son iconos visuales, prefiero dedicar mi tiempo a caminar por los muelles y ver el Galeón Neptuno, una réplica construida para el cine que impone por su tamaño.
Boccadasse: El barrio marinero de las casas de colores
Corso Italia es el paseo marítimo de Génova, una avenida armada de terrazas, cafés sobre el mar y pequeñas playas privadas. Desde la iglesia de San Pietro la carretera se extiende hasta el barrio de Boccadasse. Sin duda, es la postal más bonita y lo mejor que ver en Génova.
Es un bello conjunto de casas color pastel amontonadas en torno a una pequeña cala donde descansan las barquitas de madera. Pero para llegar hasta allí, elegimos hacerlo a la «manera italiana»: en un Fiat 500 descapotable con Slow Vintage Tour.
La diversión, lo mítico y la sensación de libertad hicieron que la experiencia valiera la pena… ¡Fue el mejor momento de mi fin de semana! Para rematar, un exquisito almuerzo de pescado y gnocchi frutti di mare en uno de los pequeños locales de la cala, sintiendo la brisa en la cara.

Se puede llegar a Boccadasse caminando (unos 45 min desde el centro) o en autobús público, pero si puedes, date el capricho del coche clásico. ¡Es inolvidable!
Gastronomía Genovesa: Dónde comer
No se puede entender Génova sin su cocina. Es la patria del pesto, de la focaccia y de sabores marineros que te persiguen por los caruggi. Aquí te dejo mis recomendaciones personales para saborear la ciudad:
| Lugar | Especialidad / Por qué ir |
|---|---|
| Piazza delle Erbe | Pasta al pesto y focaccia en un ambiente bohemio con música. |
| Il Genovese | El tiramisú más rico del mundo y pasta artesanal (reserva antes). |
| Focacceria Mario | Un clásico histórico para probar la auténtica focaccia de Liguria. |
| Vittorio al Mare | El mejor restaurante para comer en Bocadasse (pescado o pasta marinera) con vistas al mar ¡capricho! |
Tras un primer día completo conociendo el casco histórico, no me resisto a cenar un plato de pasta aderezado con pesto. También es imprescindible la Focaccia, un pan plano con sal que puede cubrirse de aceitunas o queso.
¿Mi lugar favorito? La ambientada Piazza delle Erbe, a rebosar de terrazas y músicos ambulantes interpretando a Paolo Conte a cambio de unas monedas.

Como despedida, mi última noche cené en un restaurante típico: Il Genovese. De esos en los que hay siempre cola si no se ha reservado. Al probar la comida entendí la popularidad: la pasta es una delicia, pero en especial me seduce el tiramisú más rico que he probado nunca. Y eso que este postre legendario no se inventó en Génova, si no en el Véneto: en concreto en la ciudad de Treviso. ¡La vida es bella en Italia!

Otras atracciones turísticas que ver en Génova
La ciudad se me hace grande y dos días, muy cortos. Si tienes más tiempo, hay lugares que se quedaron en mi tintero pero que son paradas obligatorias para muchos:
- Galata Museo del Mare: El museo marítimo más importante del Mediterráneo. Imprescindible si viajas con niños o te apasiona la historia naval.
- Castello D´Albertis: Un castillo neogótico con vistas increíbles.
- Cementerio Monumental de Staglieno: Considerado uno de los más bonitos de Europa, es un museo al aire libre diseñado en 1835 donde descansan figuras como Mazzini.
- Parque de las Murallas: Para los amantes del senderismo, una ruta por los fuertes defensivos entre naturaleza y cultura.
Mapa de los lugares que ver en Génova en dos días
- Mercado Oriental (MOG).
- Piazza de Ferrari (Palacio Ducal y la Ópera).
- Duomo de San Lorenzo.
- Musei di Strada Nuova (Palazzo Rosso, Vía Garibaldi).
- Piazza delle Erbe.
- Ascensor de Spianata Castelletto.
- Mirador Castelletto.
- Porto Antico de Génova.
- Corso Italia (jardines y vistas al mar).
- Bocadasse.
Puedes ampliarlo en Google Maps.
Qué ver en los alrededores de Génova
Génova es la puerta de entrada perfecta para explorar la Riviera Italiana. A un paso en tren o excursión de un día, no te puedes perder:
- Cinque Terre: Los cinco pueblos más famosos de Italia con sus casas de colores amontonadas sobre el mar.
- Portofino: El glamour y la exclusividad de un puerto pesquero convertido en icono de la Dolce Vita.

¡No viajes a Italia sin seguro de viaje!
Por todos los imprevistos que puedan ocurrir (atención médica, retrasos o robos), yo recomiendo siempre contratar el mejor seguro de viaje. Yo confío en Heymondo por su chat médico 24h y su app de asistencia.
Preguntas frecuentes sobre viajar a Génova
¿Merece la pena visitar Génova?
Rotundamente sí. Aunque a menudo se usa solo como base para ir a Cinque Terre, Génova posee uno de los cascos históricos medievales más grandes de Europa, una gastronomía de primer nivel y un patrimonio de palacios (los Rolli) que es único en el mundo.
¿Cuántos días se necesitan para ver Génova?
Lo ideal son 2 días completos. Un día para explorar el centro histórico, el Duomo y los Palacios de la Vía Garibaldi, y un segundo día para disfrutar del Puerto Antiguo, los miradores y el barrio marinero de Boccadasse.
¿Cómo ir del aeropuerto de Génova al centro?
La opción más cómoda es el Volabus (6€), que te deja en las estaciones de Brignole o Principe en 30 minutos. La opción más económica es el Genova Airlink, que combina un autobús lanzadera con el tren regional.
¿Es peligroso el centro histórico de Génova?
Génova es una ciudad segura en términos generales. Sin embargo, como en cualquier ciudad portuaria, conviene evitar los callejones (caruggi) más solitarios y oscuros de la zona del puerto durante la noche. Por el día, el ambiente es familiar y muy vivo.
¿Cuál es el mejor mirador de la ciudad?
Sin duda, la Spianata Castelletto. Se accede mediante un ascensor de estilo Art Nouveau desde Piazza Portello y ofrece una panorámica de 360 grados sobre los tejados y el mar.
Agradecimientos: muchas gracias a Visit Genoa por la invitación a conocer la ciudad. Todo lo que he escrito en mi artículo sobre qué ver en Génova en dos días está basado en mi propia experiencia y criterios de turismo responsable.
12 comentarios en “Qué ver en Génova en dos días, donde la vida es bella”
Conocí poco de Génova cuando viajé a Italia por primera vez. Fue un parada obligada en nuestra ruta en coche desde Madrid, y el primer recuerdo que me viene a la cabeza es el de una ciudad muy oscura al caer la noche y con un marcado aire portuario durante el día. Vi poco de la ciudad en aquella ocasión y leyendo tu artículo tengo claro que esta ciudad italiana merece que se la dedique más tiempo que el de una rápida parada en ruta.
Un abrazo
Sin duda, Cris, tienes que darle a Génova otra oportunidad, yo creo que te gustará ¡un abrazo!
A nosotros es que Italia nos puede… ¡Nos ha robado el corazón! No sabíamos que el pesto era famoso de Génova… ¿Lo probaste allí y era diferente el sabor? Conociéndonos la novelería que tenemos… Seguro que lo hubiéramos comido todos los días… Y ver la ciudad desde un coche antiguo descapotable.. ¡Es un planazo!
La verdad es que a mí el pesto en toda Italia me sabe igual de rico pero es especialidad de la región de Liguria, cuya capital es Génova 🙂 el mío me salió muy fuerte ja ja ja me pasé con el ajo 🙂 ¡lo del Fiat 500 es para repetir! Abrazo
Visité Génova el año pasado y no veas, me dejó encantadísimo. Además, a pesar de ser invierno y del frío que había hecho los días anteriores y posteriores a mi viaje por el norte de Italia, en Génova me hizo un tiempo de escándalo. Uno de mis recuerdos más bonitos fue comprarme una focaccia de pesto genovese y coméremla sentado en los escalones de la catedral de San Lorenzo.
Un artículo fantástico y evocador Patri. As always. 🙂 un abrazo
Muchas gracias 🙂 a mí también me hizo muuuuy bueno en Génova, debe tener microclima por aquello de estar a orillas del mar de Liguria, je je ¡ganas de volver! Un abrazo