Almuñécar, ciudad Sexi

qué ver en Almuñécar, ciudad Sexi

El barco esculpido en bronce del paseo marítimo de Almuñécar evoca a los fenicios, esos intrépidos navegantes que arribaron a estas costas hace ya muchos siglos. El mar de abundante pesca y el río Verde, con aguas fruto de los deshielos de Sierra Nevada, con una fértil vega que se extendía hacia sus estribaciones fueron razones más que suficientes para fundar una colonia: Seksi, que prosperaría como la ciudad de Sexi en la época romana.

Monumento a los fenicios, qué ver en Almuñécar, ciudad Sexi

Monumento a los fenicios, qué ver en Almuñécar, ciudad Sexi

Hoy regreso a la ciudad milenaria de Almuñécar, de casas blancas y en cuesta, coronada por una fortaleza árabe que vivió tiempos mejores. El aire cálido del sur me acaricia el rostro anunciando la llegada del buen tiempo. Aunque en realidad el clima templado es la tónica en estas latitudes, por algo se denomina la “Costa Tropical” de Granada. La brisa marina mece a las gaviotas en un suave vuelo. Si me pongo poética perdonadme, es que me embarga la emoción cuando hablo de mi tierra.

Qué ver en Almuñécar, la ciudad Sexi

Qué ver en Almuñécar, la ciudad Sexi

Qué ver en Almuñécar, ciudad Sexi.

Aquí en Almuñécar es fácil seguir las huellas de sus antiguos moradores: es historia viva tallada en piedra. La mezcolanza de culturas de la que podemos presumir los andaluces se hace patente con sólo perderse un rato entre las callejuelas empinadas que van a dar al mar, así como al visitar sus principales monumentos.

Almuñécar desde el castillo

Almuñécar desde el castillo

Comenzamos. Estoy en lo más alto del Castillo de San Miguel, dominando la colina, con Almuñécar y el Mediterráneo a mis pies. Una fortaleza que ha sido construida y destruida, tan víctima como testigo del devenir de los años y sus acontecimientos…

Castillo de San Miguel, qué ver en Almuñécar

Castillo de San Miguel, qué ver en Almuñécar

Ahora fijemos la vista en el mar y viajemos al S.VIII a.C. Desde mucho más allá de donde acaba el horizonte, de Asia Menor, vinieron los fenicios. Pero este enclave en cerro rocoso ya se encontraba habitado, como revelan los restos de puñales y vasijas que remiten a la Edad del Bronce y la cultura del Argar. La colonia de Seksi con los fenicios prosperó, gracias a la producción de salazones de pescado que cargaban en sus navíos, tal y como reflejan las antiguas cónicas de Estrabón o Plinio “El Viejo”.

Factoría de salazón El Majuelo, ALmuñécar

Factoría de salazón El Majuelo, Almuñécar

Entonces esta tierra que piso hacía de cementerio: la Necrópolis Laurita, cuyos restos arqueológicos hablan de cómo era la vida en aquellos tiempos ancestrales a través de la muerte. Los rituales funerarios y ajuares de enterramiento revelan la veneración de estos pueblos a los dioses egipcios como Horus o Hator, a quienes se encomendaban en su camino hacia las estrellas.

Restos fenicios, Almuñécar

Restos fenicios, Almuñécar

Qué ver en Almuñécar: restos romanos.

El tiempo se escurre y avanza sin piedad. Llegan los romanos, dueños y señores del Mare Nostrum. Con ellos la floreciente colonia no perdió su prosperidad, sino que se incrementó, siendo nombrada municipio romano en el año 49 a.C. con el nombre de Sexi Firmum Iulium. El recurso primordial siguió basándose en los salazones, fabricando el apreciado garum, una especie de paté a base de vísceras de pescado, que exportaban a todo el Imperio, como se puede apreciar en los restos de piletas excavadas en la factoría de salazón del Parque del Majuelo. Y es que fue en el S.II d.C. cuando la ciudad de Sexi vivió su esplendor, acuñando su propia moneda. A la vera del río Verde se construyó el Acueducto, con más de 7 km. de recorrido. Algunos de sus tramos han llegado hasta nuestros días y se siguen usando para los regadíos.

Factoría de salazón del Majuelo, qué ver en Almuñécar

Factoría de salazón del Majuelo, qué ver en Almuñécar

De esta época dorada podemos encontrar sus vestigios en la Cueva de los Siete Palacios, el actual Museo Arqueológico de Almuñécar. Ubicada en una gran bóveda construida por los romanos aprovechando las cavidades subterráneas bajo el cerro, su función era religiosa: era un templo dedicado a la diosa Minerva. Hoy en su sótano se exhiben piezas arqueológicas de incalculable valor, como un león fenicio procedente de la necrópolis de Puente de Noy, del S.VII a.C., un fragmento de la diosa Minerva o un vaso egipcio de la época del faraón Apofis I, del S.XVII a.c. traído hasta Sexi por los navegantes fenicios. Este contiene el texto escrito más antiguo conservado en la Península Ibérica.

Cueva de los Siete Palacios, Almuñécar

Cueva de los Siete Palacios, Almuñécar

Cueva de los Siete Palacios, qué ver en Almuñécar

Cueva de los Siete Palacios, qué ver en Almuñécar

Qué ver en Almuñécar: restos árabes.

Avancemos. El Imperio Romano se derrumba y la Península es invadida por los pueblos bárbaros. Pero no perdamos de vista el mar: en el año 711 los musulmanes desembarcan en las costas andaluzas y expanden su bandera de media luna hacia el norte. En este punto exacto, Almuñécar, toca tierra el príncipe Omeya Abd al-Rahman el 15 de agosto del año 755, procedente de Damasco. Empieza la era de al-Andalus con el Califato Omeya de Córdoba, seguida por los reinos taifas. Nos olvidamos de Sexi. La ciudad de Al-munakkar (“fortaleza rodeada de montañas”) se convierte en una próspera medina perteneciente al reino de Granada. Los sultanes de la Alhambra descansan en este castillo. Desde la mezquita el almuédano llama a la oración mientras parten los navíos a las costas africanas.

Abd al-Rahman I, Almuñécar

Abd al-Rahman I, Almuñécar

Pero el esplendor nazarí va perdiendo brillo conforme aumenta la presión de los cristianos, que van conquistando terrenos y la línea divisoria cercando la ciudad de la Alhambra. En el año 1489 los reyes Católicos toman el control de la Costa Granadina, firmando las capitulaciones en Almuñécar que significan el fin de ocho siglos de dominación musulmana. Comienza la era cristiana. El rey Fernando se ocupa del castillo y construye el foso y el puente levadizo. Su nieto Carlos V, los cuatro torreones circulares.

Castillo de San Miguel, qué ver en Almuñécar

Castillo de San Miguel, qué ver en Almuñécar

Qué ver en Almuñécar: época cristiana.

En lugar del muecín ahora resuenan las campanas por el entramado de callecitas que configuran el Casco Histórico de Almuñécar, conservando sin embargo el sabor de un pueblo andalusí. Se construye la Iglesia de la Encarnación, primer templo de la provincia de Granada de estilo protobarroco.

Iglesia de la Encarnación, Almuñécar

Iglesia de la Encarnación, Almuñécar

¿No os dije que no había que perder de vista el mar? Pero esta vez navegantes muertos fueron los que arribaron a la orilla, ya que esta costa fue escenario de una tragedia: la del naufragio de la Armada Española el 19 de octubre de 1562 debido a un fuerte temporal. Su misión era, por orden de Felipe II, la de detener la expansión del turco tras la caída de Constantinopla. Los restos del naufragio permanecen aún bajo las aguas de La Herradura, solo visibles para los buceadores que se aventuran a indagar en las profundidades del mar.

Costa Tropical de Granada, Almuñécar

Costa Tropical de Granada, Almuñécar

Transcurren los años y en la Guerra de la Independencia contra los franceses el castillo es bombardeado por las tropas inglesas, quedado derruido. Este enclave recobra entonces la que pareció ser su función en el principio de los tiempos y sería usado como cementerio hasta bien entrado el S.XX.

cementerio-del-castillo-que-ver-en-almunecar

Cementerio del castillo

Hoy, como museo, los restos de todas las épocas se pueden contemplar entre sus muros, incluyendo la espeluznante mazmorra, con restos óseos.

Mazmorra del castillo de San Miguel, Almuñécar

Mazmorra del castillo de San Miguel, Almuñécar

Almuñécar, la ciudad de Sexi hoy.

En la Edad Contemporánea Almuñécar luce de nuevo como importante municipio de la costa granadina, entre el verdor de su vega de cultivos subtropicales como el chirimoyo, el mango y el aguacate, y sus playas escarpadas buscadas por los turistas, que se refugian aquí en busca de sol y de paz.

Almuñécar, costa Tropical

Almuñécar, costa Tropical

Playa de Almuñécar

Playa de Almuñécar

Atardece y me despido de la ciudad Sexi en el Peñón del Santo, un precioso mirador sobre el Mediterráneo. Huele a jazmín y a primavera; se presiente el verano. Esas noches de estío amenizadas por el Festival de Jazz. Fulgura en la oscuridad la cruz que lo preside, desde hace 116 años.

Peñón del Santo, qué ver en Almuñécar

Peñón del Santo, qué ver en Almuñécar

Los aleteos de las golondrinas se entremezclan con los chillidos de las gaviotas, haciéndose la cama en las rocas dispuestas a irse a dormir. Los enamorados sellan su amor con un beso, arrojando la llave al mar.

Peñón del Santo, qué ver en Almuñécar

Peñón del Santo, qué ver en Almuñécar

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8 Autores
cosmopolillaCarmenIreneBelén (Mis viajes y sensaciones)David Autores recientes
Carmen
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Carmen

Pues no tenía ni idea de todo lo que Almuñecar tenía para ver. Había oído hablar de sus playas pero nada más. Así que me ha encantado toda la información.
Un saludo
Carmen