Lo que bien empieza bien acaba. No se me ocurre mejor frase del refanero español para resumir un final épico para un viaje alucinante: el broche de oro a mi Ruta por Uganda fue hacer el trekking a las Sipi Falls. Un paraje de ensueño entre montañas de cafetales y plataneras con tres preciosas cascadas en las faldas del monte Elgon. Volcán de 4321 metros de altura, se encuentra ya en la frontera de Kenia. Ubicadas al norte del país, son muchas horas de carretera y dada la paliza que llevábamos en el cuerpo dudamos hasta última hora si llegar hasta allí. Lo hicimos y vaya si mereció la pena: es uno de los lugares más increíbles que ver en Uganda. ¡Una maravilla!

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¿Por qué visitar las Sipi Falls?
A la hora de viajar a Uganda este enclave no suele estar en los itinerarios típicos. El principal reclamo de la Perla de África son los gorilas de montaña, los últimos en libertad del planeta que se encuentran en el bosque impetrable de Bwindi. En el sur de país, al otro extremo de Uganda. La mayoría de turistas que viajan a Uganda visitan esta selva en primer lugar, el Parque Nacional Queen Elizabeth, para hacer un safari entre elefantes y leones, para terminar en Murchison Falls, el parque nacional más grande del país. Pocos, muy pocos, se aventuran más al norte de Jinja y fuentes del Nilo Blanco hasta las cascadas de Sipi, y mucho menos hasta el Parque Nacional de Kidepo. Pero si tienes tiempo descubrirás uno de los parajes más bonitos del país, muy diferente a las praderas de sabana del Queen Elizabeth o las selvas tropicales lluviosas donde se ocultan los grandes primates.
Nota: en este artículo te cuento todo sobre el trekking de los gorilas en Uganda.
Cómo llegar a Sipi Falls.
Si te desplazas en coche de alquiler en una ruta por Uganda por libre -como hice yo- hay que conducir 3 horas desde Jinja. La carretera está asfaltada y no demasiado mal en cuanto a baches. De hecho, me pareció que estaba bastante bien en comparación con las dirty road que hay por todo el país. La ruta atraviesa la ciudad de Mbale, una de las más pobladas del país con casi 100 mil habitantes, con tráfico intenso y caótico. Si viajas en transporte público tardarás bastante más ya que tendrás que coger varios autobuses desde Kampala a Sipi, la aldea de montaña donde salen el trekking a las Sipi Falls y para coronar el monte Elgon.

Alojamiento en Sipi Falls.
Hay varios hoteles familiares en los alrededores del pueblo. Se trata de logdes ecológicos y sencillos, integrados en la naturaleza y regentados por gente local. Yo reservé 2 noches en el Mise Cave Logde y me gustó mucho. Un lugar agradable y muy bonito, con cocina casera y rica. Habitación cómoda y limpia y, como en toda Uganda, muy amables.
En el mismo alojamiento reservamos el trekking a las Sipi Falls con un guía local: más que necesario porque el sendero no está señalizado. ¡Es fácil perderse! Nos preguntó si queríamos añadir una visita a una finca de café y accedimos: muy recomendable la experiencia. El precio del trekking a las Sipi Falls con visita a la plantación de café fue de 70$ y la duración, unas 7 – 8 horas.

¡No viajes a Uganda sin seguro médico!
Siempre es necesario viajar con seguro que cubra los imprevistos que puedan surgir: una emergencia sanitaria, necesidad de atención médica, hospitalización, repatriación etc. Además de robos, cancelaciones etc. Yo viajo asegurada por la compañía Heymondo desde hace años y por su buen servicio la recomiendo. Si contratas el seguro a través de mi web por ser lector o lectora de La Cosmopolilla tendrás un 5% de descuento en Heymondo seguros. Asegúrate de coger la póliza que incluya actividades de deportes y aventura, como es el caso del trekking. Puedes conseguir el descuento pinchando aquí:
Trekking a las Sipi Falls en Uganda: mi experiencia
Instalados en el logde y tras descansar de la paliza del día anterior, ya que veníamos de la reserva de rinocerontes de Ziwa, durante el desayuno conocimos a nuestro guía del día. Yovan, un chico de 26 años con mucha curiosidad por conocer cosas de España; a cambio pude freírle sobre preguntas de la vida cotidiana en Uganda. A su corta edad ya estaba casado y con dos hijos, algo más que habitual en este país. Él había tenido suerte porque sus padres tenían terrenos y había podido estudiar; la mayoría de niños no terminan la escuela en la aldea – la cual tampoco es estatal si no que entre los vecinos se organizan- y antes de la adolescencia ya están trabajando en las plantaciones. La dura realidad de África golpea a nuestra cómoda visión de europeos donde damos tantas cosas por sentado como la educación básica gratuita. Y así, pasamos todo el día charlando y caminando de cascada en cascada.

Visita a una plantación de café.
Con Yovan lo primero que hicimos fue caminar hasta la aldea, a pocos minutos del alojamiento, para comprar el almuerzo: unos rolex hechos al momento en el puesto local. Siguiendo sus pasos nos adentramos por las plantaciones de café, entre vacas y gallinas sueltas, hasta llegar a la casa de Denis, el encargado de Sipi Coffee Tours. La siguiente hora será una didáctica clase sobre cómo se recolecta el café, cómo molerlo y tostarlo de manera que acabamos tomando el café hecho con nuestras propias manos. Mientras Denis nos cuenta que además de productor trabaja en un proyecto de acercar el café de Uganda a la población local, ya que la mayoría de ugandeses no suele tomar del «bueno», si no el soluble. Y como sucede en muchos casos, el bueno se exporta.
La verdad es que tengo que decir que me gustó mucho la experiencia. Además, tiene una pequeña tienda para comprar y llevarlo como regalo o recuerdo de Uganda, contribuyendo así a la economía local. ¡Lo malo es que dura muy poco! El café de Uganda es de gran calidad, suave y con mucho aroma. ¡Ojalá me hubiera traído más!

Las tres cascadas de Sipi.
El trekking a las Sipi Falls es de dificultad media. Echamos casi todo el día, con un par de paradas para descansar, por supuesto hacer fotos y vídeos y el rato del almuerzo: un picnic en una pradera con vistas.
La cascada pequeña.
El sendero para llegar a la primera cascada, la más pequeña, es cuesta abajo y bastante estrecho. Las plantaciones de plataneras -el plátano verde de Uganda con el que hacen el matoke– quedan a uno y otro lado. La primera cascada es una preciosa cortina de agua con 68 metros de altura, por una pared vertical y rocosa. El agua cae con tal fuerza que empapa nada más acercarse: acabé totalmente mojada.

Desde aquí comienza la subida, con tramos de bastante pendiente y alguna escalera de madera. La cantimplora de agua más que necesaria para hidratarse y recuperarse del esfuerzo. Hay cuevas por el camino a las que se puede entrar con el guía: lugares en los que antaño vivían los habitantes de esta comarca y que hoy siguen usando para guardar al ganado. Los tonos de verde van cambiando de más oscuro en las zonas de bosque al verde claro de las plantaciones. El guía nos muestra una pareja de camaleones que cazan insectos en las plantas del café: que preciosidad de animales. Según nos cuenta, son esenciales para mantener a raya las plagas y que haya una buena cosecha.

La cascada mediana.
Tras la parada del almuerzo seguimos el camino. Para alcanzar la segunda cascada el camino se estrecha por una pared rocosa, donde los locales exhiben artesanías pero sin ser nada pesados -en la tónica general del viaje por Uganda-. La segunda cascada cae sobre una gran cueva, a la que se puede acceder, en un salto de 80 metros de altura. Espectacular. Y sí, de nuevo nos mojamos a causa del vapor de agua.

Cascada grande de Sipi.
El trekking a las Sipi Falls culmina con la más grande de las tres cascadas, un espectacular catarata de 100 metros de altura, atronadora. Ascender por el camino que la bordea, entre arcoíris, da diferentes perspectivas del salto. Acabé tan mojada como si me hubiera dado una ducha con la ropa puesta. ¡Menos más que hacía sol! Empredimos la vuelta al hotel siguiendo el curso del río, que se desliza con fuerza montaña abajo. Sus aguas recorren un largo camino hasta fundirse en el lago Victoria. En el norte del país el verano es la época de lluvias. Al contrario que en la parte sur de Uganda, por debajo de la línea del Ecuador que atraviesa el país a la altura del Queen Elizabeth. Nos quedaba la tarde y noche de relax antes de volver a la ciudad de Entebbe, al día siguiente, para tomar el vuelo a España.

Rutas por el Monte Elgon.
Hay más rutas de senderismo que hacer en Sipi, dependiendo del tiempo disponible. Los amantes del trekking de alta montaña pueden elegir alguno de los tours de varios días por el Monte Elgon. Los hay panorámicos, de avistamiento de fauna y también más técnicos. El más duro, solo para montañeros expertos, ascienden hasta la cima de este volcán solitario y extinto, con más de 4000 metros de altura. Dividido entre Uganda y Kenia, es Parque Nacional por lo que hay que pagar un permiso. Sin duda esta puede ser una aventura diferente, fuera de lo típico que hacer en Uganda. ¡Tal vez para la próxima!
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