Torres medievales en la Toscana

Cierra los ojos y pronuncia despacio Firenze, reteniendo cada sílaba un segundo entre los labios. Ahora imagina una ciudad tan bella que no han bastado lustros de canciones ni poesías para hacerle justicia, porque el ARTE (en mayúsculas) pervive en cada rincón y se hace más persistente a cada paso que se da por sus angostas calles, dejando al viajero sin aliento y casi mareado, sin saber dónde posar la mirada… ¿Viajamos a La Toscana italiana?

Florencia

Florencia, La Toscana

Del encanto de la preciosa Venus de Botticelli, con su media sonrisa y ante la que pasan al año miles de admiradores sin pertubar sus ojos acuosos y ausentes, al David de Miguel Ángel, la eterna escultura, quizá la más perfecta jamás creada… De postre, ¡un delicioso gelatto de nutella al atardecer paseando por el Puente Vecchio!

Fuente: www.italianrenaissance.org

Fuente: www.italianrenaissance.org

Pero la Toscana es mucho más que la hermosa Florencia. En sus onduladas y verdes colinas, coronadas por antiguas villas de piedra amarilla entre lánguidos cipreses, se localizan pueblos de ensueño detenidos en la Edad Media: Lucca, Siena, Volterra o San Gimignano, donde los nobles allá por el S.XIII competían entre sí para ver quién construía la torre más alta…

San Gimignano

San Gimignano

Viajemos a Italia, a esa tierra de nuestros ancestros latinos, desafiando las leyes de la verticalidad en la Toscana…

Lucca

Como diría Dante, cuyos restos reposan para siempre en la Santa Croce:

«Sé firme como una torre, cuya cúspide no se doblega jamás al embate de los tiempos.»

Ruta de cuatro días por la Toscana. 

Día 1: Bolonia – Pisa – Lucca – Florencia.

Bolonia – Pisa: 181km (2h)

Pisa – Lucca: 19km (20 min.)

Pisa – Florencia: 60 km (50 min)

Día 2: Florencia.

Día 3: Florencia – Siena – San Gimignano – Bolonia.

Florencia – Siena: 74 km (1h)

Siena – San Gimignano: 47 km (50 min.)

San Gimignano – Bolonia: 157 km (1h 50 min.)

Día 4: Bolonia – Madrid.

– Relato de viaje –
Día 1: Madrid – Bolonia – Pisa – Lucca y Florencia.

Un puente de octubre y unos billetes low cost con Ryanair a Bolonia, (volar directamente a Florencia suele ser muy caro), ciudad universitaria y con poco que ver (o eso me habían dicho). En el mismo aeropuerto nada más aterrizar alquilamos un coche y rumbo a la Toscana, a tan sólo una hora al sur. De Bolonia a Florencia hay tren, pero íbamos tres amigos con poco tiempo y ganas de visitar muchos lugares…

Precio  con Europcar: 18€ al día.

PISA: Primera torre medieval – la famosa Torre Inclinada.

Nuestra primera parada: la archiconocida Pisa, con su célebre torre inclinada a la que subimos por una claustrofóbica escalera cada vez más torcida hasta su cumbre, desde la que se divisa una buena vista sobre la ciudad y el resto del conjunto monumental: La Piazza dei Miracoli, con su catedral del S.XII y el Baptisterio. ¡Sin duda una de las postales más famosas de toda Italia!

Pisa

Pisa

Salvo esto, Pisa tiene demasiados turistas, puestos de souvenirs y caros restaurantes a su alrededor. Comimos un rápido trozo de pizza y rumbo a Florencia.

LUCCA: una bonita sorpresa.

A medio camino de nuestro destino hicimos una parada en Lucca, a tan sólo 17 km. de Pisa, mucho más tranquila y desconocida. Una pausa que mereció mucho la pena, aunque nos recibiera con una pequeña tormenta otoñal.

Plaza lucca

Plaza de Lucca

Un agradable paseo por su centro nos acercó a la típica arquitectura de la Toscana medieval: la Catedral de San Martín, con su esbelta torre cuadrada, la Plaza de San Miguel, núcleo de la villa, o el emblemático y curioso edificio de la Torre del Reloj, escondido entre estrechas callejas de tradicionales tiendas y tabernitas, donde hicimos un alto para saborear un vino de la región.

Una agradable paradita en Lucca…
Lucca

Lucca

A la hora de cenar ya estábamos en el centro de Florencia, justo para dejar los bártulos y cenar un buen plato de pasta italiano en una pequeña trattoria que localizamos muy cerquita del hotel. Un chupito de limoncelo de postre y a dormir, ¡día muuuy largo!

Nuestra elección, reservado desde España: Hotel Santa María Novella, céntrico (junto a la estación de tren) y barato, limpio y bien situado, y con parking para poder dejar el coche.

Día 2: Florencia, la «Ciudad del Arte».

Abro los ojos. Son las 7 de la mañana y no me lo puedo creer: ¡estoy en Florencia! Vamos a dedicar todo el día a explorarla… 

Florencia

Florencia

Viajar a la ciudad de los Médicis es sentir y respirar cultura por los poros de la piel! En tan sólo una jornada se puede ver lo imprescindible:   La Galería de los Uffizi, una impresionante pinacoteca muestra del glorioso pasado medieval y renacentista de la ciudad, con la Venus de Botticheli como estrella, iluminando la estancia y el ánimo de los que la contemplan. Por sus galerías también se pueden admirar cuadros de Miguel Ángel, Rafael o Piero della Francesca. Las entradas, para huir de las interminables colas que desde bien temprana la mañana se forman ante sus puertas, las reservamos con antelación por Internet (Galería Uffizi). Muy cerquita encontramos el Palacio Vecchio, inconfundible con su alta torre rasgando el cielo, sede del Ayuntamiento desde la época medieval.

Palazio Vecchio

Palazio Vecchio

El centro administrativo de Florencia se encuentra rodeado de marmóleas estatuas al aire libre, dando vida a héroes mitológicos como Hércules o Perseo, que desafían las inclemencias del tiempo en la maravillosa Piazza della Signora, el corazón de Florencia.

Piazza della Signora

Piazza della Signora

Éste fue también el emplazamiento original de El David de Miguel Ángel, hasta que fue trasladado a la Galería de la Academia. La estatua que se puede contemplar hoy es una réplica.

el david

El David, réplica

El Palacio Vecchio bien merece una visita al interior de sus sobrios muros de piedra, donde el poderío y la riqueza de los Médicis todavía impregnan sus ricas galerías, patios y salones.

Palazio Vechio

Palazio Vechio

Continuando el itinerario por la ciudad llegamos ante la majestusoa Catedral o Duomo, consagrada a Santa María del Fiore, obra cúspide del genial Brunelleschi. Por dentro no me resultó tan espectacular como por fuera, aunque sin duda lo mejor es subir a su magnífica cúpula, desde la que tomar instantáneas y admirar la ciudad a vista de pájaro. ¡Desde allí es imposible no enamorarse de Florencia!

Florencia desde la cúpula

Florencia desde la cúpula

Por la tarde nos acercamos hasta la Santa Croce: imprescindible visitar la iglesia gótica y el claustro de este magnífico templo, en un respetuoso y silencioso paseo entre las sepulturas de genios tan eminentes como Nicolás Maquiavelo, Dante, Rossini, Miguel Ángel, o Galileo Galilei.

Santa Croce

Santa Croce

 

Sepulcro de Rossini

Sepulcro de Rossini

Con los pies ya cansados, cruzamos al otro lado del río Arno, muy cerca del Puente Vecchio, para visitar el Palacio Pitti. Ésta es una enorme mansión renacentista, residencia oficial de los Grandes Duques de la Toscana, en el que vivían suntuosamente entre delicados tapices, obras de arte y exuberantes jardines, convertidos hoy en un museo más de la ciudad.

Para cerrar un día perfecto en la ciudad del Arte, ¡nada más inspirador que un paseo al atardecer por el Puente Vecchio!

Puente Vecchio, Florencia

Puente Vecchio

Qué no hacer nunca en Florencia o las «turistadas»:

Si quieres que te claven: tomarte una cerveza, o un simple helado, cerca de la catedral. Precio: entre 7 y 8 euros (¡te cobrarán hasta el sentarte y el cubierto!) no quiero ni pensar lo que costará almorzar…   Sí que es aconsejable comer/cenar por el barrio de San Lorenzo, universitario y un poco más alejado del centro, con precios más asequibles e innumerables trattorías donde degustar la auténtica pizza o pasta italiana. Eso hicimos por la noche y salimos encantados.

Día 3: Florencia – Siena – San Gimignano – Bolonia.

Nos levantamos temprano para otro atracón de cultura: toca deleitarnos con el David de Miguel Ángel, «el de verdad», en otro de los típicos museos de la ciudad: la Galería de la Academia. ¡Imposible no sucumbir ante sus formas clásicas y perfectas!

Fuente: es.wikipedia.org

Fuente: es.wikipedia.org

Tras visitar la Galería, otras paradas interesantes y cercanas son el Museo Arqueológico, con una gran muestra de arte etrusco, y el Monasterio de San Marcos, del S.XIII, donde se conservan casi intactas las celdas de los monjes que allí habitaban. Entre ellos, Fra Angelico: en su humilde celda se pueden observar restos de los delicados frescos que pintaba, presumibles ensayos a su Anunciación.

Museo Arqueológico Florencia

Museo Arqueológico Florencia

A media mañana decimos adiós a Florencia desde la Piazzale Michelangelo, mirador situado en una colina y desde donde se disfruta de una preciosa panorámica de la ciudad, destacando la impresionante cúpula de la catedral sobre el resto de rojizos tejados.

Florencia

Programamos el GPS  y ¡rumbo a nuestro siguiente objetivo! La segunda capital de la Toscana: Siena.

SIENA: un paseo por el S.XII.

Eterna rival de Florencia en cuanto a belleza, la ciudad gótica se conserva en un estado quasi perfecto, otorgando un placer visual el simplemente pasear entre sus estrechas calles de casas de piedra amarilla, salpicadas de ventanales con postigos de madera, verdes y azules.

Siena

Siena

Siena es una de las maravillas de la Toscana…
Siena

Siena

Un buen punto de partida es la Catedral, del S.XII. cuya pila bautismal esculpió Donatello. Confieso que su interior me resultó mucho más hermoso que el del Duomo de Florencia…

Catedral de Siena

Catedral de Siena

Seguimos por sus encantadoras calles hasta la Piazza del Campo, con una curiosa forma de abanico, centro neurálgico de la ciudad ya que se encuentra el ayuntamiento, y famosa por las carreras de caballos que aún en ella se celebran.

Piazza del Campo

Piazza del Campo

Un trozo de pizza y un sabroso helado de nutella fueron nuestro tardío almuerzo, del que disfrutamos sentados al sol en la propia plaza. ¡Muy italiano!

SAN GIMIGNANO: el pueblo de las 72 torres.

Apenas a 35 minutos en coche de Siena llegamos al punto más lejano del viaje, el extraordinario y silencioso pueblito de San Gimignano. Erigido en una colina, entre sus murallas de piedra sobresalen las altas torres que construyeron sus nobles, en una guerra de demostración de poder y riqueza. De las 72 que llegó a haber en tiempos inmemoriales, aún se mantienen en pie 15 de ellas.

San Gimignano

San Gimignano

Un atardecer digno de recordar, en una tabernita tradicional, con taburetes de madera, saboreando de un vino de la tierra: un delicioso Chianti… ¡Así se disfruta de la Toscana en estado puro!

un-vinito

Antes de irnos, un pequeño secreto: en su linda placita se encuentra la heladería campeona del mundo en el arte de hacer esos deliciosos placeres dulces y cremosos.

Ya cayendo las sombras de la noche, vuelta de 2 horas en coche por autovía hasta Bolonia, donde únicamente paramos para cenar y dormir en un hotel muy cercano al aeropuerto. No nos dio tiempo a visitar villas tan sugerentes como Volterra, o Montepulciano… ¡Para la siguiente ocasión!

Día 4: Bolonia – Madrid.

Desayuno y vuelo de regreso a Madrid.

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Gian Paolo@lacosmopolillaovejanegraviajeraVeronicaGranPumuki Autores recientes
Gian Paolo
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Complimenti anche per questo resoconto,io sono di Pietrasanta in provincia di Lucca,anche tutti questi luoghi mi sono molto familiari come le Cinque terre del cui commento ti ho già elogiato.Grande! Sembra che tu abbia vissuto qui da sempre.Se ti può interessare su faceb. c’è un bel gruppo su Tramonti,una zona… Leer más »

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