Invierno de 1592. Las palabras de la princesa de Éboli se pierden en la desesperanza desde su habitación – celda, donde vive confinada con la menor de sus hijas, Ana de Silva, por orden del rey Felipe II. El balcón, tapiado con una celosía, sólo puede abrirse durante una hora al día; el tiempo permitido a la duquesa para asomarse al exterior. De ahí el nombre que dieron sus vecinos a la gran explanada donde el Palacio Ducal, principal monumento que ver en Pastrana: la Plaza de la Hora. Reducida a la oscuridad y la tristeza, doña Ana de Mendoza murió el 2 de febrero de 1592 en sus aposentos. Hoy, su pintura mira a las visitantes con un único ojo desde la estancia vacía, a quienes nos acercamos a conocer su alcoba, su pueblo. Pastrana en La Alcarria, comarca de Guadalajara con aires literarios y una gran historia.

«Nos ponen en cárcel oscura, que nos falta el aire y el aliento para poder vivir. Que no es posible que Su Majestad tal quiera ni permita siendo que es tan cristianísimo. Estos aposentos, donde no se podía vivir sin rejas, cuanto más ahora hechos cárcel de muerte, oscuros y tristes…” Palabras escritas desde la prisión – alcoba de Ana de la Cerda en el Palacio Ducal de Pastrana.

En esta guía te voy a contar qué ver en Pastrana en un día o un fin de semana, cómo organizar tu visita al Palacio y al Museo de Tapices, dónde encontrar los mejores miradores y, por supuesto, dónde disfrutar de la gastronomía de La Alcarria.
Contenido del artículo
Destino: Pastrana, un viaje a La Alcarria
En junio de 1946 Camilo José Cela subió a un tren en la estación de Atocha, rumbo a Castilla profunda. En su cuaderno viajero describió un paisaje dorado y ondulado, las colinas de lavanda, cerros azules y secos. A Pastrana llegó para encontrarse un Palacio Ducal en estado lamentable, desolado, en el olvido. Se alojó en la misma Plaza de La Hora y recorrió el pueblo de la madre del autor de «El sí de las niñas» asombrándose de su belleza medieval, a pesar de la dejadez reinante. Su «Viaje a La Alcarria« en el siglo XXI puede recrearse en un tren de alta velocidad a Guadalajara -y en autobús local desde esta ciudad-. Mismo paisaje con la brevedad de las nuevas comunicaciones.

Cómo llegar y dónde aparcar en Pastrana
Pastrana se encuentra en la provincia de Guadalajara, a poco más de una hora de Madrid y a unos 45 minutos de Guadalajara. Si vienes en coche, una de las grandes dudas es el estacionamiento, ya que el casco histórico es medieval y de calles estrechas.
- Aparcamiento gratuito: Existen zonas habilitadas como el parking disuasorio cerca de la Plaza del Deán o este parking a unos pasos del convento de San Francisco. Es recomendable dejar el coche ahí y caminar, ya que todo está cerca.
- Transporte público: Si no dispones de vehículo, hay autobuses desde la Estación Sur de Autobuses de Madrid (Méndez Álvaro) y desde Guadalajara con la empresa Samar.
Alojamiento en Pastrana
Toma nota: mi recomendación para alojarse en Pastrana es el Hotel Palaterna. Más céntrico imposible: en pleno casco histórico, junto a la fuente de los Cuatro Caños. Tranquilo, cómodo y rural, con exquisito desayuno.
Sigue leyendo, a continuación te cuento los lugares que ver en Pastrana, la villa de la princesa de Éboli.

Qué ver en Pastrana, la villa ducal en un fin de semana
Cela llamó a Pastrana una «Instantánea del tiempo pasado». Pese a su pequeña población -cuenta tan sólo con 885 habitantes- Pastrana posee un gran patrimonio: el municipio fue declarado Conjunto Histórico – Artístico en 1966 por la abundancia y riqueza de sus monumentos. No sólo por la opulenta residencia de la princesa de Éboli – el Palacio Ducal– también en sus lindes hay varios conventos renacentistas fundados por Santa Teresa de Jesús. Ademas de los famosos tapices flamencos de Pastrana, que pertenecieron a Alfonso V, rey de Portugal. Una villa repleta de Historia, por la que desfilaron importantes personajes de la época.

1. El Palacio Ducal de Pastrana
Desde la gran Plaza de la Hora se contempla su gigantesca y maciza estructura de piedra. Un palacio renacentista, de planta cuadrada con cuatro torres en cada esquina es el principal monumento histórico que ver en Pastrana. En la fachada principal aún se puede leer el nombre de sus primeros dueños y señores: «De Mendoza y De La Cerda». La pequeña ciudad medieval de Pastrana se desarrolló a la sombra de este palacio, construido por el arquitecto Alonso de Covarrubias para residencia y disfrute de Doña Ana de la Cerda, noble Grande de España que había comprado la villa en 1541. Más conocida como la Princesa de Éboli tras su matrimonio con Ruy Gómez de Silva, noble portugués valido del rey Felipe II.

La visita al interior del Palacio Ducal de por sí justifica ya un viaje a Pastrana. En sus salas y salones, escalinatas y pasillos aún parece que flota la presencia de la princesa cautiva, quien fue prisionera en su propia casa -en la Torre de Levante – tras ser acusada de unas intrigas palaciegas que nunca fueron demostradas. Además de los exquisitos zócalos mudéjares, se conservan los artesonados de estilo plateresco diseñados por Alonso de Covarrubias. Este monumento es sin duda la principal atracción que ver en Pastrana, aunque no la única.


Consejo: La Oficina de Turismo se encuentra dentro del propio palacio. Es recomendable reservar la visita guiada con antelación, especialmente si vas en fin de semana.
Historia de la princesa de Éboli
El personaje histórico más querido de la villa, doña Ana de Mendoza, fue una noble de alta alcurnia perteneciente a una de las familias más poderosas de Castilla. Casada de niña con el príncipe de Éboli, amigo de la infancia de Felipe II y ministro del rey, ocupó un relevante papel en la corte de Madrid. Enviudó joven y se le atribuyeron diferentes amantes, incluyendo el mismo rey durante la época en que fue amiga íntima de Isabel de Valois. La estrecha relación con el secretario del rey, Antonio Pérez, y el asesinato en extrañas circunstancias de Juan de Escobedo, quien se dice que había descubierto a los amantes, llevó a la detención de la princesa.
Culpable o no de estas intrigas palaciegas, lo cierto es que tuvo un triste final en el Palacio de Pastrana. Ella que lo tuvo todo, se fue marchitando poco a poco, encerrada en vida presa en su propio palacio… ¿Vagará por sus alcobas el espíritu de la princesa clamando justicia?

2. La Colegiata de Pastrana: Museo Parroquial de Tapices
Tras el Palacio Ducal, el segundo lugar más importante que ver en Pastrana es la sala capitular de la Colegiata de nuestra Señora de la Asunción. En ella se conservan los tapices de Pastrana, en las salas que hoy comprenden el Museo Parroquial de Tapices. ¡Son increíbles!
Se trata nada menos que la serie de tapices gótico – flamencos más importante del mundo de finales del siglo XV. Telas históricas de gran tamaño que narran la conquista de las plazas del norte de África por las tropas de Alfonso V de Portugal: Assilah, Tánger o Larache.


Además de esta colección de tapices, de incalculable valor, La Colegiata en su museo alberga tallas y pinturas renacentistas y barrocas de autores como Juan de Borgoña y Juan Carreño de Miranda. Mandada a construir por el Arzobispo Fray Pedro González de Mendoza, hijo de los primeros duques de Pastrana, es uno de los lugares imprescindibles que visitar en Pastrana. Especialmente para amantes del Arte y la Historia que quieran alucinar en esta villa de La Alcarria.


3. Paseo a pie por la villa medieval de Pastrana
Como mejor se descubre Pastrana como Conjunto histórico – artístico es en un paseo a pie por su empedrado antiguo. La visita al Palacio Ducal y a La Colegiata no estaría completa sin pasar bajo el Arco de San Francisco -restos de la muralla medieval que la protegía- y caminar por su laberinto de callejas y pasadizos.


Un pequeño lugar «secreto» de Pastrana: en La Alcarria se fabrica una miel de calidad fabulosa. Acércate hasta la Plaza de Abajo para buscar un pequeño comercio local: Miel La Relaña, donde venden miel cruda o tarros de polen.
La casa de Moratín
Es increíble cómo se mantienen intactas, tal y como cientos de años atrás. La vivienda en la que Leandro Fernández de Moratín escribió algunas de sus obras de teatro más célebres aún sigue en pie. Aunque el autor nació en Madrid en 1760, su madre era de Pastrana: se sabe que a ala villa ducal acudía buscando inspiración y tranquilidad. Otras viviendas históricas que ver en Pastrana son la Casa del Dean, un palacio del siglo XVII residencia del prior de La Colegiata. Atención a la Fuente de los Cuatro Caños es todo un emblema de la villa: una gran fuente señorial de la misma época que la princesa de Éboli.

Más casas nobles que ver en Pastrana
Las casas solariegas y mansiones de nobles menores e hidalgos que servían a los Mendoza y sus descendientes abundan en la villa de Pastrana. Un ejemplo:
- La Casa del Caballero Calatravo, de imponente portón de madera y piedra.
- El Palacio de Burgos aún conserva su escudo de armas sobre el portón arquitrabado que hace de entrada.
- En la calle de La Palma se percibe el rastro de la presencia de la Santa Inquisición: la casa marcada por una cruz, una palma y una espada, símbolo de haber sido sede de la mano negra de la iglesia en su cruenta persecución de brujas y herejes.



4. Los conventos de Santa Teresa
«La princesa monja, la casa doy por deshecha». Con estas palabras Santa Teresa de Jesús proclamaba su desacuerdo con que Doña Ana de Mendoza, tras la muerte de su marido Ruy, se internara en el convento de las hermanas carmelitas descalzas sin despojarse de sus lujos cotidianos, fundado y dirigido por la monja. Se cuenta que llevó con ella a todas sus criadas, a las que también obligó a ser monjas. Con la santa Ana tuvo más que palabras, lo que provocó que la princesa abandonara la vida espiritual y volviera a la corte de Madrid.

5. El convento de San José y otros lugares del patrimonio religioso que ver en Pastrana
Las huellas de Santa Teresa en Pastrana han sido permanentes: además del convento de San José – ocupado por las monjas franciscanas tras las desavenencias con la princesa- fundó el convento del Carmen donde años después estuvo San Juan de la Cruz como maestro de novicios. La cueva donde se dice que se retiraba el religioso a meditar durante algunas temporadas aún permanece junto a la ermita del Calvario, uno de los lugares más desconocidos que ver en Pastrana y con mejores vistas sobre el pueblo.
Algo más alejado del centro histórico (a un kilómetro) se encuentra el convento del Carmen, donde también estuvo Santa Teresa, para quien desee seguir conociendo esta relevante figura del siglo de Oro español. Hoy se celebran eventos privados.

6. El pequeño Albaycín de Pastrana
Y, para mi mayor sorpresa, encontré en La Alcarria exiliados de mi tierra: La Alpujarra granadina. Cuentan las crónicas que en 1570 se produjo la entrega de manos de don Juan de Austria al duque de Pastrana de doscientas familias de moriscos expatriados de las Alpujarras tras las revueltas. Los moriscos se asentaron a las afueras de Pastrana, construyendo un barrio con nombre granadino: el Albaycín, donde continuaron ejerciendo la producción de la seda -por lo que después sería conocida la villa- y labores agrícolas, tal y como hacían en su pequeño paraíso perdido para siempre al sur de Sierra Nevada.
La ubicación actual de este antiguo barrio del siglo XVI son las travesías comprendidas entre la Calle del Pilar y la Calle Moriscos, por donde continua el Camino Albaicín, tras la plaza de Toros de Pastrana.

7. Miradores de Pastrana: Las mejores vistas de la villa ducal
Para entender la orografía de Pastrana y llevarte la mejor foto panorámica, tienes que subir a las alturas. Dos puntos que no te puedes perder:
- Mirador del Sagrado Corazón de Jesús: Ofrece una vista frontal del pueblo y el Palacio Ducal. El acceso puede ser un poco empinado pero merece la pena.
- Ermita del Calvario: Cerca de donde meditaba San Juan de la Cruz, ofrece una perspectiva de paz sobre la vega del río Arlés.
- Desde el Mirador de las Eras, un poco más alejado, se tiene una panorámica de toda la villa ducal al fondo.
8. Extra: vivir el Festival Ducal de Pastrana
Si tienes oportunidad, visita la villa a mediados de julio. Se celebra el Festival Ducal, fiesta de Interés Turístico Provincial, donde el pueblo viaja al Siglo de Oro. Desfiles de trajes renacentistas, mercado medieval, música y recreaciones históricas que dan vida a la época de la Princesa de Éboli y Santa Teresa.
Dónde comer en Pastrana: Gastronomía alcarreña
No puedes irte de La Alcarria sin probar sus platos típicos. En los restaurantes de la Calle Mayor y alrededores podrás degustar:
- Cabrito asado y cordero.
- Migas alcarreñas con uvas o tropezones.
- Morteruelo y gachas.
- Y de postre, las famosas Yemas de Santa Teresa o bizcochos borrachos, típicos de la zona de Guadalajara. Si quieres llevarte unos dulces típicos para regalar o tomar en casa, en la misma Calle Mayor, junto a la fuente de los Cuatro Caños, encontrarás la Pastelería Éboli.
Recomendación: yo almorcé en el Restaurante Convento de San Francisco y me encantó. ¡Recuerda reservar con antelación si vas en puente o festivo!
Mapa turístico de los lugares que ver en Pastrana
- Palacio Ducal.
- Arco de San Francisco.
- Plaza de los Cuatro Caños.
- Museo de Tapices de Pastrana.
- Casa del Caballero Calatravo.
- Plaza del Dean y convento de San Francisco.
- Casa de Moratín.
- Mirador de Pastrana (monumento al Sagrado Corazón de Jesús).
- Ermita de San Francisco.
- Mirador de las Eras.
- Ermita del Calvario.
- Convento del Carmen.
- Antiguo Albaicín de Pastrana (barrio morisco).
Sigue viajando por Castilla-La Mancha en el blog:
La villa ducal es una escapada ideal para un fin de semana de turismo rural fuera de la capital, entre la naturaleza y las leyendas de la corte de los Austrias. Escapada en la que se pueden combinar otros municipios de La Alcarria como Trillo, un pueblo entre cascadas, con su histórico balneario de Carlos III. Y también Brihuega, la ciudad de la lavanda. ¿Te apuntas?
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8 comentarios en “Qué ver en Pastrana: un paseo por la villa de la Princesa de Éboli y sus secretos”
Hola, enhorabuena por este magnífico recorrido a través del tiempo y del pueblo de Pastrana.
El autor del cuadro de la princesa de Éboli que utilizas es Javier Cámara Sanchez-seco, pintor local.
Agradecemos tu visita a nuestro restaurante en el que se encuentra el cuadro presidiendo la sala del Convento de San José.
Saludos cordiales
Muchas gracias 🙂 deseando volver a Pastrana, un saludo
buenas tardes me gustaria si son buenas fechas para visitar el pueblo el puente 15 agosto
Hola Alberto, en la Alcarria hace mucho calor en verano, yo creo que para visitar Pastrana la época ideal es el otoño o la primavera. Un saludo
¿Dónde está el cuadro de la Princesa viuda como monja? ¿Se sabe de quién es?
Hola María Teresa, el cuadro de «La princesa de Éboli como monja carmelita» se encuentra en el museo parroquial de Tapices de Pastrana, en el centro histórico del pueblo, y el cuadro es de Javier Cámara. Un pintor contemporáneo pero especializado en realizar pinturas con la técnica y los personajes del siglo de Oro. Un saludo