invierno azul, qué ver en Nerja

Invierno azul en Nerja

Quién no recuerda con alegría y un pellizco de nostalgia aquellos interminables veranos de la infancia. Esos días pintados de azul, con gusto a sal y mar, con las mejillas bronceadas y el pelo alborotado. Quién no se ha dado un paseo en bici saboreando la libertad, silbando esa cancioncilla de aquella serie mítica, «Verano azul». Porque todos hemos sido Bea o Desi, Pancho o Javi. Todos lloramos cuando murió Chanquete e hicimos nuestro ese himno del «No nos moverán». Así que volver a Nerja después de muchos años es un reencuentro con la niñez y a la vez un querer mirar con otros ojos. Recrearme con lo mucho que hay que disfrutar y que ver en Nerja.

Protagonistas de "Verano azul", museo de Nerja

Protagonistas de «Verano azul», museo de Nerja

Qué ver en Nerja: el balcón de Europa.

Es invierno pero no importa: cualquier época del año es buena para venir a Nerja. Inicio mi recorrido por este lindo pueblo blanco aquí. Y es que todos los caminos llevan hasta el balcón de Europa. Así como todas las calles de Nerja van a caer al mar. Al menos esa ha sido mi sensación siempre que he venido: la de que mis pies cobran vida propia y, sin pretenderlo, acabo en esta animada explanada de antiguos cañones, con vistas panorámicas al Mediterráneo.

El balcón de Europa, qué ver en Nerja

El balcón de Europa, qué ver en Nerja

En ella posa un Alfonso XII risueño, culpable de haber bautizado así a este balcón al mar. Las vistas nunca dejan de impresionarme, con los picos de la sierra de la Almijara apuntando al cielo. Bajo mis pies las olas golpean sin piedad las rocas, alcanzando la playa de Calahonda cuyos únicos turistas hoy son las gaviotas. La mirada se me pierde en los acantilados de Maro, que se extienden verticales marcando el límite de la provincia. Sí, allí está Granada, mi casa.

Vistas desde el balcón de Europa, qué ver en Nerja

Vistas desde el balcón de Europa, qué ver en Nerja

Playas de Nerja.

Desde el balcón de Europa tuerzo bajo el arco, bajando hacia el bello rincón de Calahonda. El camino está dibujado con piedras blancas de motivos marineros: estrellas, círculos simulando olas o anclas de barcos. Me encanta la playa en invierno, tranquila, solitaria, con las barcas varadas sobre la arena.

Arco de bajada al rincón de Calahonda

Arco de bajada al rincón de Calahonda

Incrustada en la roca viva hay una casa blanca de puerta azul y alegres macetas. Siempre me he preguntado quién vivirá ahí sin dejar de sentir cierta envidia…

Casa en la playa, Calahonda

Casa en la playa, Calahonda, Nerja

Quizá la playa más famosa de Nerja sea la de Burriana, por sus aguas transparentes. Pero en coche nos podemos perder hacia Maro y sus acantilados que esconden calas hermosísimas en plena naturaleza, donde las antiguas torres vigías aún permanecen en pie guardando la costa.

Calas de Maro, qué ver en Nerja

Calas de Maro, qué ver en Nerja

Qué ver en Nerja: centro histórico.

Qué placer caminar, adentrarme por las callejuelas blancas con ese aire tan andaluz de pura Axarquía. En la iglesia del Salvador, decorada ya de Navidad, tocan las campanas. La calle Pintada exhibe sus tiendas de ropa, artesanía, souvenirs… Por momentos me parece que me transporto a Tánger por los cueros y marroquinerías. En las plazas hay mercadillo. En la iglesia de la Virgen de las Angustias oran los fieles a la patrona envuelta en dorado barroco. Por fin llegamos a la lonja municipal, donde hoy hay feria de quesos andaluces.

Tiendas de Nerja

Tiendas de Nerja

Capilla de la Virgen de las Angustias, Nerja

Capilla de la Virgen de las Angustias. Qué ver en Nerja

Virando de nuevo en dirección al mar, casi llegando ya al río Chíllar buscamos el mítico barco de Chanquete, la Dorada. No somos los únicos turistas que se quieren inmortalizar frente a su madera gastada y sentirse por un ratito parte de aquella serie de la pequeña pantalla. En el parque de «Verano azul» una placa recuerda a sus entrañables protagonistas.

El barco de Chanquete, qué ver en Nerja

El barco de Chanquete, qué ver en Nerja

Qué ver en Nerja: la Cueva de Nerja.

Sin duda es el plato fuerte de la visita. La emoción embarga a Rubén cuando nos habla de su padre, José Luis Barbero, uno de los descubridores de la Cueva de Nerja en 1959. Hemos subido al cueva-tren en la plaza de España hacia Maro, disfrutando de unas preciosas vistas al mar, al acueducto y a las casitas blancas de la pedanía donde destaca la casona de la marquesa de Larios. Y sí, como los niños que fuimos, no pudimos evitar tatarear la tonadilla de «Verano azul».

Rubén junto a la foto de los descubridores de la Cueva de Nerja

Rubén junto a la foto de los descubridores de la Cueva de Nerja

Cinco jóvenes audaces descubrieron este palacio subterráneo que esculpió el agua con magistral arte hace miles de años, hogar de nuestros antepasados. Huesos, pinturas rupestres del hombre del Paleolítico hacen de la Cueva de Nerja un tesoro incalculable de nuestro patrimonio, en la que asomarse a aquella época oscura, desconocida y que en muchos aspectos continúa siendo un misterio.

Pintura rupestre de la Cueva de Nerja

Pintura rupestre de la Cueva de Nerja. Fuente: cuevadenerja.es

De pequeña la visité con el colegio. Algún domingo con mis padres también. Pero igual me quedo con la boca abierta al penetrar a las profundidades de la Cueva de Nerja. Es sobrecogedor, impresionante: la Sala de los Fantasmas, donde aquellos muchachos encontraron los huesos, la Sala del Cataclismo… Las estalagmitas y estalactitas son las columnas de un auténtico palacio de piedra digno del dios Hades.

Interior de la Cueva de Nerja

Interior de la Cueva. Qué ver en Nerja

La sala del cataclismo, Cueva de Nerja

La sala del cataclismo, Cueva de Nerja

El museo de Nerja.

Seguir investigando sobre la cueva y sus hallazgos nos lleva de vuelta al centro, al museo de Nerja. Allí se exponen una interesante exposición que nos hace viajar en el tiempo a través de los antiguos pobladores de estas orillas del Mediterráneo: vasijas de romanos, restos medievales durante la dominación musulmana… Aunque la protagonista indiscutible es Pepita, la joven de 20 años hallada en muy buen estado de conservación en el interior de la cueva. Uno de los pocos recuerdos nítidos de aquella visita en la infancia, ya que me daba miedo.

Pepita, museo de Nerja

Pepita, museo. Qué ver en Nerja

Dónde comer en Nerja.

Me voy de ruta por los bares por Nerja y siento que estoy en Granada más que en la costa malagueña. Y es que la cercanía hace que todo lo bueno se pegue: hablo de la bendita costumbre de poner tapas con la bebida. Parada obligada en el centro es el Pulguilla con tapas de pescado a elección.

Tapa de almejas en el Pulguilla, Nerja

Tapa de almejas en el Pulguilla, Nerja

Otra ración de buenas tapas, con bocados ricos y sabrosos la encontré en la taberna Volapie y, justo al lado, en la Rienda: ¿qué tal una cañita acompañada de carne con tomate? ¿O refrescante ensalada de aguacate de la tierra con atún?

Lágrimas de pollo, Taberna Volapié, Nerja

Lágrimas de pollo, Taberna Volapié, Nerja

Para un menú más consistente, restaurantes con vistas panorámicas el de la Cueva de Nerja, donde probamos exquisiteces como un caldito de bogavante o deliciosos buñuelos de bacalao. ¡Ideal para reponer fuerzas tras recorrer las profundidades!

Vistas de Maro desde el restaurante de la Cueva de Nerja

Vistas de Maro, qué ver en Nerja

De vuelta al centro de Nerja el bocado más delicatessen lo encontré en el Patanegra 57, con una atractiva decoración incluyendo un jardín vertical. Con tapas gourmet para todos los bolsillos, yo encontré delicioso el pulpo y un salmón ahumado «de verdad».

Salmón ahumado Pata Negra

Salmón ahumado en Pata Negra 57

¿Ganas de mar? Una paella en el chiringuito Torrecilla, mirando al horizonte. Su ambiente chill – out en los sillones me trasladan al verano, deseando que brille valiente el sol, para disfrutar de una cerveza.

Me han dicho que hoy toca paella 😋 #NerjaATB en Chiringuito Torrecilla 👏

Una foto publicada por la cosmopolilla (@lacosmopolilla) el

Pero como es invierno la mejor merienda es tomar un té acompañado de un crêpe en la tetería Zaydín, sin olvidar el legado árabe de esta tierra andaluza.

Dónde alojarse en Nerja.

Durante mi fin de semana en Nerja me alojé en el Apartahotel Toboso, en pleno balcón de Europa. ¡Más céntrico imposible!

Iglesia del Salvador, de fondo Apartahotel Toboso

Iglesia del Salvador, de fondo Apartahotel Toboso

Pasear, comer, embriagarse de mar y de tranquilidad… ¡Así es un invierno azul en Nerja!

Gracias a Nerja Turismo por la invitación a los blogueros de Andalucía TB al blogtrip #NerjaATB.

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cosmopolillaRafaDay trip to Nerja – Escapada a Nerja en invierno – MarbellistaMar VaraVeronica (nica) Autores recientes
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[…] repartiendo leche. Fui en invierno, justo antes de Navidad con unos amigos y una de ellos, Patri la Cosmopolilla bautizó nuestro fin de semana como #inviernoazul y efectivamente así lo vivimos, como una […]

Rafa
Invitado/a

Compi, un pequeñica «critica» constructiva, las almejas que dices del pulguilla son «conchas finas» , asi las llamamos allí vaya!! 🙂
Estupenda entrada!!!