Baltanás, qué ver en el Cerrato Palentino
Castilla y León España

El Cerrato palentino: ruta entre colinas, monumentos y bodegas con puro sabor a Castilla

Escrito por la
el
17 mayo, 2021

Decía Ortega y Gasset que estos eran “pueblos de terrícolas, de hombres que viven como hormigas”. Se refería a Baltanás, localidad de 1.000 habitantes y casi 400 bodegas subterráneas, excavadas en la colina. A mí me recordó a Hobbiton, con su silueta de agujeros con puerta y chimeneas de piedra emergiendo de la ladera: estas inspiraron al propio Gaudí para levantar La Pedrera. Bizarro paisaje donde se fusionan páramos y ondulaciones con campos de cereales, viejos palomares y hasta la iglesia más antigua de España, esta comarca al sur de Palencia es un diamante en bruto aún por pulir. A continuación, te cuento qué ver en el Cerrato para un viaje sin prisas, delicioso y sorprendente.

Chimeneas que inspiraron a Gaudí en Baltanás

Chimeneas que inspiraron a Gaudí en Baltanás

El nombre de “El Cerrato” proviene del latín “Cirratus”. Su significado: “Tierras onduladas dominadas por cerros o cerrales”. Descripción gráfica del panorama dominante en esta zona palentina con colinas y páramos calcáreos, salpicados de bosques de carrascas, encinas centenarias y árboles de ribera a orillas del Pisuerga y el Arlanza.

Paisaje del Cerrato, Palencia

Paisaje del Cerrato, Palencia

Ruta por el Cerrato Palentino: 7 lugares que visitar.

¿Y qué lugares nos esperan en esta tierra con puro sabor castellano? Villas históricas y pequeñas ciudades realengas donde vivieron unos recién casados Reyes Católicos -Dueñas-; también su desafortunada hija Juana tras perder a su príncipe hermoso, el temido inquisidor Torquemada, el poeta Zorrilla o el mismo José Bonaparte. Lagares y bodegas centenarias, tradicionales, donde se fabrican grandes caldos D.O. Monumentos impresionantes cuyos cimientos se remontan a la oscuridad de la Alta Edad Media, a los tiempos de los visigodos en un imperio deshecho. Prometo que no te va a decepcionar.

Bodegas en el Cerrato

Bodegas en el Cerrato

1 – La ciudad de Dueñas.

Saliendo desde Palencia capital, esa “bella desconocida”, la carretera discurre entre extensos prados de cereales que bailan al son del viento dibujando olas y remolinos -el mar verde de Castilla-. La primera parada de sitios que ver en el Cerrato palentino: Dueñas, declarada Conjunto Histórico – Artístico por su concentración de monumentos. Una gran plaza porticada, la de España, ocupa el corazón de Dueñas donde se alzan las ruinas del que fue el palacio de los Buendía a un lado; de otro la iglesia de San Agustín. Si los maltrechos muros de esta mansión hablaran, contarían cómo la noble familia de Acuña apoyó y dio cobijo a unos jóvenes Isabel y Fernando tras desposarse, siendo el lugar de nacimiento de su primogénita Isabel de Aragón, futura reina de Portugal.

Plaza de España, Dueñas

Plaza de España, Dueñas

Iglesia de Santa María de la Asunción en Dueñas.

Dando un paseo por el centro histórico se descubren antiguas casas nobiliarias, con escudos heráldicos esculpidos en las fachadas. La Casa Nava, la Casa de las Tercias o la de Napoleón, edificio del siglo XVI donde según dicen se alojó José I Bonaparte, son algunas muestras. Aunque la joya de Dueñas es sin duda la iglesia de Santa María de la Asunción, templo del siglo XIII en estilo románico tardío. Su interior guarda los sepulcros de los Acuña, la pila bautismal donde se bautizó a la princesa Isabel y el Ecce Homo, talla de Diego de Siloé datada en 1525, entre otros muchos tesoros.

La pila bautismal de Dueñas

La pila bautismal de Dueñas

Para terminar este breve pero intenso recorrido a pie por Dueñas, nada mejor que contemplar sus tejados desde las alturas: el barrio de bodegas subterráneas -se enmarca en plena ruta del vino Cigales- es el mejor mirador de una pequeña ciudad que añora tiempos mejores.

Vistas de Dueñas, qué ver en el Cerrato de Palencia

Vistas de Dueñas, qué ver en el Cerrato de Palencia

2 – Astudillo: los palomares del Cerrato y el monasterio de Las Claras.

Solitario y silencioso. Rodeado de verde bajo un sol de primavera. Así se presenta Astudillo entre extensos campos de cultivo con pinceladas de terracota y blanco: construcciones cuadradas o circulares, algunas restauradas; otras medio en ruinas. Son los populares palomares, típicos del Cerrato y Tierra de Campos. Un patrimonio que forma parte de la identidad cultural de los pueblos que hoy se intentan recuperar con iniciativas como Palomares de Palencia. Titánica tarea la de rescatar este legado de la memoria, intrínsecamente ligada a la vida y el medio rural.

Palomares del Cerrato palentino

Palomares del Cerrato palentino

El Monasterio de Las Claras.

Parada esencial que hacer en el Cerrato Palentino es una visita al Real Monasterio de Las Claras. Fundado en 1356 gracias al empeño de María de Padilla -la amante de Pedro I el Cruel era natural de Astudillo- conserva entre sus paredes una iglesia gótica y el palacio mudéjar. Hoy, su primoroso techo de artesonado alberga un museo de arte sacro con objetos tan valiosos como un manto real que pudo pertenecer al rey Luis XIV de Francia o un Beato Liébana. Casi nada.

Palacio mudéjar, monasterio de Las Claras en Astudillo

Palacio mudéjar, monasterio de Las Claras en Astudillo

3 – Cevico de la Torre.

Siguiendo la ruta por el Cerrato palentino merece la pena hacer un alto en Cevico de la Torre, villa ya habitada en tiempos de los romanos y más tarde los mozárabes gracias a la fertilidad de sus campos. Una gran escalinata de piedra con noventa y dos escalones conduce hasta la iglesia de San Martín, escenario donde Los Danzantes bailan al ritmo de la dulzaina y el redoble cada festividad del Corpus – Christi. Debe ser un espectáculo digno de contemplar.

Cevico de la Torre

Cevico de la Torre

4 – La iglesia visigótica San Juan de Baños.

Año 661. Cuenta una leyenda que el rey Recesvinto regresaba de una batalla tras derrotar a Fruela, caudillo de los vascones. En la vega del río Pisuerga, a tan sólo 7 kilómetros de la capital palentina se detuvo a descansar, ya que el monarca estaba aquejado de una afección renal. Tras beber de un arroyo, milagrosamente se curó de su dolencia y, en agradecimiento, mandó construir una basílica dedicada a San Juan junto a la mágica fuente. Si hay un monumento importante que ver en el Cerrato palentino esta es la iglesia visigótica de San Juan de Baños, la más antigua que se conserva íntegra en España.

Iglesia visigótica de San Juan de Baños

Iglesia visigótica de San Juan de Baños

Su interior es sencillo pero sublime, testigo vivo de 1.300 años atrás en el tiempo. Arcos visigodos sobre columnas de mármol, techo de madera, la lápida de la consagración o la corona volante del rey Recesvinto (una réplica, la original está en el Museo Arqueológico Nacional) son algunos de los elementos más significativos de este templo en sillería y piedra caliza con exquisita decoración.

Corona de Recesvinto, San Juan de Baños

Corona de Recesvinto, San Juan de Baños

5 – Baltanás y las chimeneas de los duendes.

A quien busque pueblos bonitos del Cerrato Baltanás se lleva la palma. Habitada desde tiempos inmemoriales por la tribu celta de los vacceos y más tarde ocupada por legiones romanas, Baltanás es hoy capital de la comarca. Su entramado de callejuelas presididas por la torre de la iglesia renacentista de San Millán asciende en dirección a las bodegas subterráneas. Un total de 376 se hunden en la tierra: cavas profundas con cientos de años, conjunto pintoresco catalogado como Bien de Interés cultural.

Bodegas de Baltanás

Bodegas de Baltanás, lugares que ver en el Cerrato palentino

Visita al museo del Cerrato.

En Baltanás también se ubica el museo del Cerrato distribuido en dos edificios. Uno modernista y el palacio de Santo Tomás del siglo XVIII. ¿Su objetivo? Acercar a los visitantes al patrimonio artístico, cultural, histórico y paisajístico de esta comarca castellana. Atendiendo a una división natural -no provincial- el Cerrato también ocupa una pequeña parte de Burgos y Valladolid.

Museo del Cerrato, Baltanás

Museo del Cerrato, Baltanás

6 –Palenzuela “Ciudad gastada de Castilla”.

A una de las villas más bonitas que ver en el Cerrato palentino se accede cruzando un puente de piedra sobre el río Arlanza. Caminar por el casco antiguo de esta localidad de apenas 200 habitantes es una maravilla para la vista: casas de arquitectura tradicional castellana, murallas medievales, un viejo castillo o la iglesia de San Juan.

Puente sobre el Arlanza, Palenzuela

Puente sobre el Arlanza, Palenzuela

La máxima atracción, para mi gusto, de Palenzuela es una de esas ruinas de aire fantasmal y romántico, tan fotogénicas: la iglesia de Santa Eulalia. Viejo templo gótico que hoy conserva solo el esqueleto; en el pasado tres naves, sacristía, capillas fúnebres y un reloj en el campanario marcaba las horas de los habitantes de Palenzuela.

Santa Eulalia, Palenzuela

Santa Eulalia, Palenzuela

7 – Torquemada, villa de Catalina de Austria.

Otro emblemático puente -este de veinticinco ojos sobre el Pisuerga- conduce hasta Torquemada, localidad natal de Catalina de Austria -la hija póstuma de Felipe el Hermoso y Juana I de Castilla, la mal llamada “Loca”- quien llegó a ser reina de Portugal. También en su centro histórico se conserva la casa solariega donde solía veranear Zorrilla; aún en esta localidad palentina se representa anualmente “Don Juan Tenorio”, en su honor.

Torquemada, Palencia

Torquemada, qué ver en el Cerrato palentino

Más allá de personajes ilustres, Torquemada está rodeada de espacios verdes y frescor: merece la pena pasear por el Soto del Pisuerga junto al rumor del río, cruzando pasarelas de madera hasta el caz del molino. Iglesias medievales y renacentistas, además de un barrio de bodegas de los siglos XVI – principios del XX, declaradas como Bien de Interés Cultural, dan para estirar una jornada descubriendo sus encantos como broche final para esta ruta por el Cerrato palentino. Recorrido que deja tan buen sabor de boca como un vino Arlanza acompañando unos postres caseros. Porque además de naturaleza y cultura, a la hora de comer abundante y bien, con los palentinos no se bromea. Prohibido pesarse a la vuelta. Advertida quedas.

Viejo molino en Torquemada

Viejo molino en Torquemada

Datos prácticos: alojamiento en el Cerrato palentino.

Durante mi estancia en esta comarca de Palencia me hospedé en la acogedora Finca El Cercado en Baltanás. Una casona tradicional heredada tras generaciones y restaurada convirtiéndose en un encantador hotel familiar en plena conexión con la naturaleza. Dormirse con el canto de un ruiseñor y despertar con el de las abubillas no tiene precio.

Finca el Cerrato, alojamiento en Baltanás

Finca en el Cerrato, alojamiento en Baltanás

Comer en el Cerrato.

Apunta estas sugerencias de restauración para catar los mejores sabores de Palencia, donde la estrella indiscutible es el lechazo.

  • Mesón el Cerrato: comida tradicional en Tariego. No hay que perderse los espectaculares postres trampantojos.
  • La Zarcera: taberna y bodega en el barrio más mítico de Baltanás. Productos kilómetros cero de la huerta palentina.
  • Restaurante Catalina de Austria, Torquemada. Platos típicos con un toque especial o diferente; sorpresa en el postre.
Queso y flores en el restaurante Catalina de Austria

Queso y flores en el restaurante Catalina de Austria

Otras experiencias gastronómicas que vivir en el Cerrato:

  • Una cata de vinos D.O. Cigales: bodega Remigio de Salas en Dueñas.
  • Visita a una quesería con degustación final: quesos Crego en Cevico de la Torre.
  • Para amantes del vermut casero: la fábrica Corito se localiza a las afueras de Torquemada.
  • Una cata cervezas artesanales en la fábrica Alma del Cerrato (Torquemada).
Cata de un rosado en la Ruta del vino Cigales

Cata de un rosado en la Ruta del vino Cigales

Más información en la web oficial de Turismo de Palencia.

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Agradecimientos: muchas gracias a Turismo de Palencia, Somos Palencia, Visual Creative y a la agencia Viajes Spacio Libre por la invitación a esta Quedada por Palencia.  Todo lo que he escrito en este artículo sobre qué ver en el Cerrato palentino está basado en mi propia experiencia.

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2 Comentarios
  1. Responder

    Juan José Sarabia Montes

    1 junio, 2021

    Me ha gustado mucho lo conciso de los comentarios y la ilusión con que lo narra. San ganas de montar en el coche e ir a visitarlo ahora mismo. Algunos de los lugares aún los tengo pendientes de visitar pero, por ejemplo, Palenzuela y Cevico me los ha descubierto este trabajo. Prometo acercarme con mi familia, cuando la situación mejore. Gracias por tan estupenda información.

    • Responder

      cosmopolilla

      2 junio, 2021

      Muchas gracias, es una zona preciosa el Cerrato Palentino, a mí me sorprendió para bien 🙂

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