Cenotes, la puerta al Inframundo de los mayas

Se cuenta que un día se secarán todas las fuentes y los ríos, agotándose el agua dulce en el mundo. Sólo quedará agua en uno de los sagrados cenotes de Yucatán. Entonces, de lo profundo emergerá una anciana portando una serpiente emplumada, que no es otro que el dios Kukulcán. Exigirá a los mortales un sacrificio humano, un ser puro recién nacido que le acompañe en su viaje de vuelta al Inframundo. Tras ese acto, la mujer les dará a cambio una cáscara de cocoyol con agua en la que mojarán su boca. Y ya nunca más volverán a tener sed".
(Leyenda maya del cenote de Maní, Yucatán)

Cenote Cascabel, Mérida

Cenotes de Yucatán, cenote Cascabel

Un pequeño chipe amarillo agita las alas entre las ramas. Alza el vuelo, marcando el camino a Xibalba. Ese lugar legendario donde habitan los dioses y antepasados, situado bajo el subsuelo y bajo el agua. Ese lugar también conocido como el Inframundo, cuyo portal de agua cristalina son los cenotes de Yucatán. Al sur de México estos pozos de agua dulce producían tanta fascinación como aterraban. Hoy, además de epicentro de mitos de la cultura maya, son sagrados por su pureza y el ecosistema frágil y valioso que acogen.

Cenote subterráneo

Cenote subterráneo

¿Qué es un cenote?

En maya “dzonot” significa, literalmente, “pozo sagrado” o “abismo”. En la península del Yucatán no hay ríos que nazcan en montañas ni recorran la selva para morir en el mar. Al menos sobre su superficie. Sin embargo, el manto de árboles se ve salpicado de oquedades inundadas de agua fresca. Manantiales subterráneos que nutren la vida desde la oscuridad y el silencio. Los cenotes son estanques de agua dulce formados durante miles de años en la piedra caliza gracias a la lluvia. Agua que se filtra, desgasta la roca creando cuevas donde se almacena. Se calcula que en toda la península del Yucatán puede haber unos 9000 mil cenotes. Pero sólo han sido descubiertos y explorados 2000. Un queso gruyere de tamaño kilométrico.

Cenote de Kantun Chi

Cenote de Kantun Chi

Los cenotes de Yucatán. 

La edad de un cenote varía según su configuración. Los hay completamente abiertos -los más antiguos- semiabiertos y subterráneos. Ya no se realizan ancestrales rituales ni sacrificios en sus bordes. Pero su utilidad como fuente de agua dulce sigue siendo de vital importancia para las comunidades. Por lo que, aunque ahora forman parte del reclamo turístico, es importante ayudar a su preservación. ¿Cómo? Sumergiéndose con la piel limpia, libre de químicos que puedan enturbiarla. Por ello en los cenotes habilitados para el baño se han instalado duchas de uso obligatorio. No se permite el repelente de insectos ni la crema solar. A cambio, la refrescante experiencia de nadar en un espacio mágico, santuario natural. Una conexión con las entrañas de la madre Tierra.

Normas de uso del cenote cascabel, Homún

Normas de uso del cenote cascabel, Homún

Los cenotes más bonitos de México. 

Es fácil descubrir los cenotes más turísticos en un recorrido por la península del Yucatán: están señalados al borde de la carretera. Los hay cercanos a los puntos arqueológicos y en las rutas principales, como Tulum, Cobá, Chichén Itzá o el pueblo mágico de Valladolid, accesibles y concurridos. En pueblos perdidos en medio de la selva poseen cenotes escondidos, más difíciles de localizar.

Cenote de Ik Kil

Cenote de Ik Kil, Valladolid

Estos son algunos de los cenotes que he tenido la suerte de conocer en mis recientes dos viajes por el sur de México:

Cenotes de la Riviera Maya.

La cercanía con las ciudades arqueológicas de la Riviera Maya hace posible combinar un maravilloso día de excursión paseando entre pirámides centenarias para después un fresco baño. A 4 kilómetros de Tulum se localiza el Gran Cenote, a cielo abierto y con forma de media luna, en el que además se puede hacer buceo y snorkel. A media hora de Tulum también se encuentra el popular cenote Dos Ojos. Cerca de Cobá, se ubican los cenotes de Multun-Ha y Tankach-Ha. Me bañé en este último, una laguna subterránea en una cueva totalmente cubierta cuya tenue iluminación se proyecta sobre las estalagmitas.

Cenote Tankach-Ha, cenotes de Yucatán

Cenote Tankach-Ha, cenotes de Yucatán

En la carretera de la costa, entre Playa del Carmen y Tulum se ubica el Ecopark Kantun Chi. En maya “Boca de piedra amarilla”, es un parque en el que se localizan varios cenotes a cielo abierto donde darse un plácido baño. Además de una larga gruta subterránea por la que sentirse en un viaje al mundo secreto y prohibido del universo maya. No apta para quien padezca de claustrofobia, visitar este parque fue una de mis mejores experiencias en la Riviera Maya.

Cenotes de Yucatán, Kantun Chi

Cenotes de Yucatán, Kantun Chi

Cenotes de Yucatán: Mérida y Valladolid. 

Según cuenta la leyenda, fue un cenote a cielo abierto el origen de la ciudad de Chichén Itzá, Maravilla del Mundo. “La Boca del pozo de los Brujos del Agua”, es su significado literal en maya. De color esmeralda, aún se puede contemplar en un agradable paseo de diez minutos desde la pirámide de Kukulcán.

Cenote de Chichén-Itzá

Cenote de Chichén-Itzá

Cenotes de Valladolid.

La zona que rodea a la ciudad de Valladolid es conocida por la cantidad de cenotes que posee. Incluso sin salir de ella: hoy cubierto por la noria, el monasterio de San Bernardino que fundaron los españoles se surtía de agua del pozo natural en torno al que construyeron un jardín.

Noria, monasterio de San Bernardino

Noria, monasterio de San Bernardino

Casi todos los tours que incluyen Chichén-Itzá y el pueblo mágico se detienen a la hora del almuerzo en la zona de restauración del cenote Ik Kil: muy bello pero saturado de bañistas. Otro bonito cenote abierto entre Valladolid y la ciudad maya es el de Saamal. Aunque el cenote más fotogénico de la zona de Valladolid es el Suytun, al que me quedé con las ganas de acercarme.

Cenote de Saamal, Valladolid

Cenote de Saamal, Valladolid

Cenotes de Homún.

A una hora y media de Mérida, la capital del estado de Yucatán, se encuentra el apacible pueblo de Homún. Rodeado de cenotes de diferentes colores y profundidades, como Tza Ujun Kat junto al cementerio, el de Santa María o Yaxbakaltún, yo me bañé en los cenotes de Santa Bárbara. Un complejo en medio de la selva, con buenas instalaciones y bar donde poder degustar delicias yucatecas.

Entrada al cenote Cascabel

Entrada al cenote Cascabel

Pedaleando un kilómetro se encuentran tres espectaculares cenotes: Cascabel, completamente cerrado; Pool Cocom, semiabierto y Chaksikin, uno de los cenotes más bonitos de México ¡y que pudimos disfrutar sólo para nosotras!

Cenotes de Santa Bárbara

Cenotes de Santa Bárbara

Bañarse en un cenote resulta una experiencia purificadora y todo un ritual. Ducha para desprenderse de la suciedad. Bajar las escaleras como si descendiéramos al Inframundo. Nadar, flotar, en las aguas frescas y transparentes. Volver a emerger a la superficie y a la luz, con el alma renovada. ¿Te gustaría sumergirte en un cenote de Yucatán?

Flotar en un cenote

Baño en un cenote

Sigue viajando por México en el blog:

Agradecimientos:

Gracias a Mochileros TV por la foto de portada realizada con dron en los cenotes de Santa Bárbara. 

Gracias a Visit México por este viaje descubriendo los cenotes de Yucatán.

2
Deja un comentario

avatar
1 Comentarios
1 Respuestas
0 Seguidores
 
Comentario con más reacciones
Comentario más polémico
2 Autores
cosmopolillaDiana Autores recientes
Diana
Invitado/a

Creo que en cuanto a cenotes, cuantos más, mejor! Y tú has visitado muchos y muy variados en Yucatán. Yo tengo ganas de volver y visitar más!

¡No olvides contratar tu seguro de viaje!

Seguros Iati Cosmopolilla