Playa Estrella, Bocas del Toro

¿Es Bocas del Toro el paraíso?

Un gran póster en la pared de una agencia invita a una playa de arena blanca, palmeras y aguas transparentes con estrellas de mar color naranja. «Excursión de un día a Bocas del Toro. Ven a conocer el paraíso». Estoy en Puerto Viejo, en la costa caribeña de Costa Rica y es la primera vez que veo este lugar. «Quiero ir», suplico. Mis amigos no lo ven claro: con el coche de alquiler no podemos pasar la frontera. Habría que reservar el tour y es caro; para 24 horas no merece la pena… Prefieren explorar Manzanillo y Cahuita. La democracia ha ganado.

Playa Estrella, Bocas del Toro

Playa Estrella, Bocas del Toro

Bocas del Toro, crónica de un viaje al ¿paraíso?

Cinco años después estoy en un autobús nocturno que salió de ciudad de Panamá a las seis de la tarde. Son casi las cinco de la mañana y estamos llegando a Almirante, donde zarpan los botes al paraíso prometido. A esa playa estrellada que soñé aquel verano al otro lado del Sixaola…

Río Sixaola, frontera entre Panamá y Costa Rica

Río Sixaola, frontera entre Panamá y Costa Rica

El primer bote hacia Bocas del Toro parte a las seis y son seis dólares; cinco si compras ida y vuelta, nos indica la señorita de la taquilla junto al embarcadero. Compramos nuestros pasajes y nos acurrucamos en los bancos de madera a esperar a que simplemente pase el tiempo. Aún es noche cerrada y hace fresco, o quizá estoy destemplada después del viaje en el autobús – congelador. Por suerte el bote marcha puntual por un mar quieto como un plato. Las luces del alba comienzan a clarear el horizonte.

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Amanece en Bocas del Toro

Veinte minutos más tarde nos apeamos en Bocas del Toro, isla de Colón, la capital del archipiélago de estas islas caribeñas. Las casas pintadas con suaves colores se levantan sobre el agua con sus patas de madera. Como el pueblo aún duerme localizamos un café abierto donde echar algo caliente a nuestro estómago y afrontar con ánimo la tarea de buscar alojamiento, ya que no llevamos nada reservado. Por suerte, en la plaza principal hay un bar que nos sirve un café y unos huevos que me saben a gloria.

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Embarcadero de Bocas del Toro

La verdad es que ya tengo una idea en mente: el camping la Y Griega, recomendado por una amiga viajera. Situado a tres kilómetros de Bocas del Toro, es un lugar tranquilo donde descansar plácidamente lejos del turismo un tanto ruidoso que se concentra a veces en la capital, repleta de hostels. El precio es lo más económico que hay en la zona. Pinta bien y lo vamos a comprobar, aunque haya que andar cuarenta minutos con la mochila en la espalda. En taxi es 1 $ por persona, pero es temprano y nos gusta caminar.

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Buenos días, isla Colón

No tiene pérdida: solo hay una carretera en isla Colón que se bifurca a izquierda y derecha. El camping está en esa intersección, de ahí su nombre.

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Fuente: imgur.com

Nos recibe Leo, el argentino que gestiona el camping, muy amable y siempre dispuesto a ayudar. Por 9$ la noche tenemos una tienda de campaña con colchoneta en la planta superior. El camping está limpio, con ambiente muy agradable y en plena naturaleza: qué maravilla la de despertarse con los trinos de las aves tropicales y el rugido de los monos aulladores.

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Camping la Y Griega

Instalados, damos una vuelta por los alrededores. En esta parte de la isla apenas hay playa: el bosque de palmeras entra hasta el agua, como si quisieran fundir sus troncos con el abrazo de las olas. El camino de la izquierda conduce a las playas de surferos, donde el mar ruge y los carteles advierten de corrientes peligrosas. Pasa un lugareño y arroja sin ningún remordimiento una botella de plástico vacía a la orilla. Me indigno. Y es que en Bocas del Toro hay basura: recipientes de comida para llevar, latas… en el mismo margen de la playa.

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Isla Colón

En la plaza salen autobuses al otro lado de la isla, con parada en la Y griega. Son 12 kilómetros de distancia y cuesta 2,5$ el billete. Aguardamos al autobús pero no pasa… Se detiene un taxi: 15 dólares. Ni regateo. Seguimos esperando con el enfado pintado en mi cara. Odio que quieran timarme. Al rato llega y cruzamos el centro selvático de isla Colón. Bocas del Drago es la foto de postal que todos hemos visto en el catálogo de una playa de ensueño caribeña. El agua es de un color que invita al baño, cálida y cristalina, con destellos del sol.

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A la izquierda un senderito de arena bordea el mar entre las palmeras hasta llegar a mi ansiada playa Estrella. Mi sueño se ha cumplido, ¡por fin estoy aquí!

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Sendero a Playa Estrella

Buscar un sitio en el césped, saturado de tumbonas y contemplar las bellezas de cinco puntas bajo el agua. Un cartel advierte sobre «no tocar, no mover, no jugar con las estrellas». Por desgracia, son muchos los que no hacen caso y por un selfie acaban con su vida: las estrellas de mar respiran por la piel. Sacarlas del agua significa su muerte. Al tocarlas con nuestros dedos también podemos contaminarlas. Por esta razón cada vez hay menos estrellas en playa Estrella. ¿Tanto cuesta tomar fotografías tal cuál están, sin tocarlas?

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Playa Estrella, Bocas del Toro

Intento relajarme, olvidarme de los turistas poco respetuosos (por suerte un guía les regaña) y disfrutar de mi momento: hace un día espléndido, bañarse aquí es una delicia. Pero… La música caribeña a todo volumen de los chiringuitos estropea el entorno. Creo que playa Estrella es un paraíso que se ha saturado y convertido en un parque temático.

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Playa Estrella, Bocas del Toro

Al atardecer regresamos al camping con unas nubes en el horizonte que amenazan lluvia. Esa noche en la tienda duermo con la banda sonora de truenos tropicales. Al día siguiente el diluvio continúa, con lo cual nos fastidia los planes de tomar un bote a otras islas: a Bastimentos por 5$, Red Frog Beach y Cayo Zapatillas por 7$, solo ida. Así que pasamos la mañana en el camping leyendo, aprovechando el wifi y conversando con otros viajeros. Por la tarde cubiertos con un chubasquero nos aventuramos por el oeste, para ver playa Bluff. Apenas da tregua la lluvia.

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Playas del este de isla Colón

Como la previsión es que el tiempo no mejore, decidimos al día siguiente marchar a Puerto Viejo, Costa Rica. Con ilusión retorno a la pura vida… Pero eso ya será otra historia. Decimos adiós a Bocas del Toro. ¿Me ha gustado? Sí, sus playas son hermosas, el paisaje una maravilla. Es un paraíso que sin embargo se marchita por el poco cuidado. Aunque seguro que Cayo Zapatillas y las islas más pequeñas son muy bellas… ¡Espero descubrirlo a la próxima!

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cosmopolillaNereaCarmenAlicia (Nomadeando ando)Carmen Autores recientes
Carmen
Invitado/a
Carmen

Tienen que tener mucho cuidado los backpackers porque en Bocas del Toro y sus alrededores hay mucho peligro , estan desapareciendo extranjeras , lean las noticias e informense y eviten el senderismo, los lugares apartados. Hay muchos peligros hace anos en todas esas zonas.

Nerea
Invitado/a
Nerea

Hola. Me ha gustado tu blog mucho, lo explicas todo con mucho detalle. Ya he estado en Costa Rica y estoy planeando un viaje a Panamá. Me encantó Costa Rica por la cantidad de fauna que vimos y por eso queremos visitar Panamá ya que son vecinos pero estoy dudando… Leer más »

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