Hiroshima 6 de agosto, lámparas de luz en el Aniversario de la Bomba Atómica

Visitar Hiroshima 6 de agosto

6 de agosto de 1945. Una bomba nuclear lanzada por los EEUU sobre Hiroshima destruye la ciudad por completo arrasando cientos de miles de vidas. La bomba estalló encima del que era el Pabellón de la Promoción Industrial. Todas las personas que había en su interior murieron al instante. Aunque el edificio fue de los pocos que quedaron en pie de la ciudad. Aún hoy se conserva su cascarón vacío junto al río, como símbolo de lo que nunca debió de suceder. Cada año, al atardecer del 6 de agosto se prenden lamparas de luz sobre el agua, que fluyen hacia el mar en memoria de las víctimas. Si visitar Hiroshima de por sí es una experiencia impactante, hacerlo durante la ceremonia de la Paz es un escenario tan escalofriante como conmovedor. Recordar para no repetir nunca. NO MÁS HIROSHIMAS.

Hiroshima después de la bomba atómica

Hiroshima después de la bomba atómica

Visitar Hiroshima en el Aniversario de la Bomba Atómica. 

Hace 70 años ocurrió uno de los peores capítulos en la Historia de las atrocidades cometidas por el ser humano. Las heridas de Hiroshima cicatrizaron. Pero su testimonio queda plasmado en una ciudad totalmente diferente a las del resto que he conocido en el país del Sol Naciente. En Hiroshima hay oscuridad y dolor, pero también luz y concordia. Relata su pasado en memoriales, llamas que no se extinguen, monumentos, paredes fracturadas que pretenden enseñarnos y concienciarnos de que, como ya advirtió Gandhi, no hay otro camino que la PAZ. Visitar Hiroshima debería ser obligatorio en un itinerario por los imprescindibles de Japón. Si vas, como yo, en agosto, cuadra el viaje para vivir la noche del aniversario de la bomba atómica. Será inolvidable.

Farolillos en el río de Hiroshima

Farolillos en el río de Hiroshima

Lámparas de luz en la penumbra. 

Llegamos a Hiroshima el mismo 6 de agosto, en el autobús de la mañana desde Osaka. Tras almorzar algo rápido en un supermercado, dejar las mochilas en el hotel y refrescarnos del intenso calor, nos dirigimos al Parque Memorial de la Paz. Aún faltando un par de horas para el crepúsculo, ya está abarrotado. Desde el puente diviso el famoso edificio de la cúpula de la Bomba Atómica, con su silueta resquebrajada y fantasmal. Apenas baja el sol comienza la ceremonia. La gente adquiere sus farolillos, los dibujan o introducen mensajes de paz escritos en todos los idiomas. Descienden por la escalinata donde los distribuyen en las barquitas que se encargan de encenderlos y soltarlos a merced de la corriente.

Noche del 6 de agosto en Hiroshima

Noche del 6 de agosto en Hiroshima

Un cuarteto de violines pone banda sonora a tan emotivo momento. A pesar de la multitud, reina un respetuoso silencio y las notas de la música se expanden nítidamente. Es un momento solemne que invita a la reflexión. El cielo se ha oscurecido por completo y no sé cuántas horas he pasado contemplando los faroles, cómo se pierden río abajo…

Lámparas de luz en Hiroshima

Lámparas de luz en Hiroshima

El museo Conmemorativo de la Paz.

7 de agosto. Toca conocer Hiroshima de día. Volvemos al Parque Conmemorativo de la Paz, corazón de la ciudad, ahora bajo la luz del sol. Con una superficie de 122.000 metros cuadrados, este espacio diseñado por el arquitecto japonés Tange Kenzo en los años 50 está dedicado plenamente a honrar a las víctimas del día que cambió Hiroshima para siempre. Una llama que arderá hasta que desaparezcan todas las armas nucleares del mundo. El Monumento a la Paz de los Niños, donde aún los escolares depositan grullas de papel. En el Cenotafio están escritos los nombres de todos los que fallecieron a causa de la bomba. Por la mañana de cada 6 de agosto, aquí se realiza una ceremonia a la hora que explotó la bomba, las 8.15.

Parque Conmemorativo de la Paz, Hiroshima

Parque Conmemorativo de la Paz, visitar Hiroshima

Sin duda lo más esencial es el museo Conmemorativo, con audiovisuales, testimonios, fotografías y hasta objetos que pertenecieron a las víctimas y también consumió la radiación. Visita dura, pero fundamental.

Bicicleta tras la explosión de la bomba nuclear

Bicicleta tras la explosión de la bomba nuclear

El castillo de Hiroshima.

Tras emplear la mañana en el Parque y museo Conmemorativo de la Paz, nos asomamos a otra Hiroshima mucho más tradicional. Rodeado por un foso, el castillo de Hiroshima fue totalmente reconstruido tras la bomba a imagen del que alzó en 1589 uno de los cinco sabios del Consejo de Toyotomi, el emperador regente. Abrazado por un apacible jardín al que huir en las horas de mayor sofoco estival, su interior está dedicado a un museo sobre la historia de los castillos en Japón.

Castillo de Hiroshima

Castillo de Hiroshima

De Hiroshima a Miyajima por libre.

La tarde del 7 de agosto es para ir en busca de uno de los atardeceres más bellos de todo Japón: el del torii rojo en el mar en la isla de Miyajima. Tan sólo veinte minutos de tren conectan el centro de Hiroshima con la estación de donde parten los barcos a esta popular isla de Japón. Fuimos por libre en una excursión de ida y vuelta, regresando para dormir a Hiroshima. La verdad, me hubiera gustado disfrutar la tranquilidad de la noche en la isla, una vez que la mayoría de turistas se han marchado, y contemplar por la mañana el torii en la arena, cuando baja la marea. El famoso torii “flotante” pertenece al santuario de Itsukushima, uno de los templos mejores conservados de todo Japón.

Atardecer en Miyajima

Atardecer en Miyajima

santuario de Itsukushima, visitar Miyajima desde Hiroshima

Santuario de Itsukushima, visitar Miyajima desde Hiroshima

A pesar de la gran cantidad de turistas, algunos de ellos empeñados en alimentar y tocar a los ciervos ignorando los carteles, tengo que decir que Miyajima me pareció un lugar espectacular y al que volvería con calma para dedicarle más tiempo. Ese fue mi pensamiento surcando las aguas con las primeras estrellas titilando en el firmamento. Pero esperaba otra ciudad legendaria, Kyoto, al día siguiente.

Ciervos de Miyajima

Ciervos de Miyajima

Visitar Hiroshima durante el Aniversario de la bomba atómica. Datos prácticos. 

Alojamiento en Hiroshima el 6 de agosto.

Dada la gran afluencia en esta fecha especial, recomiendo reservar con mucha antelación: los alojamientos se agotan y los precios se triplican. Yo reservé dos noches en el hotel Sumiya, muy próximo a la estación de tren y autobuses, y a unos quince minutos caminando del Parque Memorial de la Paz de Hiroshima. Si bien resultó muy confortable y con buena ubicación, fue el alojamiento más caro que pagué en todo mi viaje por Japón.

La cúpula de la bomba atómica

La cúpula de la bomba atómica

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4 Autores
cosmopolillaJordiMaria Josealejandro martinez notte Autores recientes
alejandro martinez notte
Invitado/a

Me ha gustado mucho contar el lado de resistencia y la fuerza con la que se renace de una tragedia semejante. Si bien muchas veces la humanidad me desesperanza mucho, creo que ver este costado de las cosas me da un poco de aire para el futuro… ¿aprenderemos alguna vez?

Maria Jose
Invitado/a

Tu lo has dicho: Hiroshia impacta. Lo habíamos estudiado…. Hiroshima, Nagasaki y las bombas atómicas, como otras tantas cosas que pasan desapercibidas. Pero cuando vas allí, lo vives en primera persona, la cosa cambia. Lo que se siente no se puede describir. Además se sacan muchas conclusiones, entre ellas, aprendes… Leer más »

Jordi
Invitado/a

Verdaderamente emocionante tu relato. Desde luego, es uno de los lugares más tristes que hemos podido visitar. Sin embargo, creo que un viaje a Japón sin acercarse a Hiroshima quedaría incompleto.

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