Étretat, verano de 1885. Claude Monet se obsesiona con la forma caprichosa del acantilado de roca blanca caliza que simula la trompa de un elefante hundiéndose en el mar. Y lo pinta al amanecer, a medio día y en el ocaso, con los destellos del sol poniente reflejados en el agua. Óleos al lienzo que cobran vida con la visita a los acantilados de Étretat, uno de los rincones más famosos que ver en Normandía tras el épico Mont Saint – Michel o las playas del Desembarco. Amante del arte y la naturaleza, ¡tenía claro que no podía faltar en mi ruta por el noroeste de Francia!

Junto con las «Ninfeas» flotantes de los Jardines del Agua, la fachada de la catedral de Rouen o el clásico «Impresión, amanecer» en el puerto de Le Havre, la serie de los acantilados de Étretat figuran entre los cuadros más famosos del Impresionismo. Su ubicación: este pequeño pueblo de la costa de Alabastro, Ètretat. Con sólo 1200 habitantes, es una popular localidad de veraneo para los franceses. Te cuento cómo disfrutar de este entorno único donde la naturaleza ha moldeado un litoral de sublime belleza. ¿Acaso no son los acantilados más famosos que visitar en Francia?
Contenido del artículo
Cómo llegar a Ètretat.
La localidad de Ètretat, en Normandía, se localiza a 206 kilómetros de París. La forma más rápida de llegar es en coche (yo alquilé uno en el aeropuerto) pero también es posible en transporte público: hay que tomar el tren a Le Havre en la Gare de Paris Saint-Lazare. El trayecto dura 2 horas. Una vez en Le Havre hay que tomar el bus en la estación de autobuses de Le Havre a Ètretat (una hora). Es una buena idea pernoctar en Ètretat para así disfrutar del maravilloso paisaje marítimo por la mañana temprano, antes de que llegue la masa de turistas y al atardecer. Yo me alojé en un pueblo cercano, también en la ruta de los pintores impresionistas: en Fécamp, en el céntrico Appartement aux portes des rues.
Cómo visitar los acantilados de Ètretat
¿Dónde aparcar en Ètretat? Si, como yo, te desplazas en coche, lo mejor es estacionar el coche junto al paseo marítimo: en el parking de pago de la plaza del General de Gaulle. A unos pasos de este punto se abre la bahía de pedregosa playa, recortada por impresionantes acantilados a uno y otro lado del pueblo. Esa primera estampa resulta maravillosa: un mar azul sereno y azul intenso. Pequeñas olas golpean los guijarros. El arco de la Porte d’Aval regala esa postal que retrató en sus lienzos Monet, con L’Aiguille -la Aguja- alzándose puntiaguda a 70 metros sobre el mar.

Fruto de la erosión del viento y las mareas sobre la roca caliza, algún día no muy lejano colapsarán y se romperán, como ya sucedió con otros arcos de roca -por ejemplo, la mítica y ya desaparecida Azure Window en la isla de Gozo (Malta)-. ¡Hay que verlos antes de que esto suceda!
El sendero costero de Ètretat.
Es hora de subir a las alturas y contemplar la inmesidad del horizonte sobre el Canal de la Mancha y los tejados de Ètretat desde arriba. Sólo hay que caminar todo el paseo hasta el final, hacia la izquierda. Pasando junto a un nido de ametralladora de la Segunda Guerra Mundial se inicia el ascenso a la parte alta de los acantilados, por las escaleras.
La Costa de Alabastro mide en total 140 kilómetros, pasando por localidades tan icónicas como Veules-les-Roses, Trèport o Fècamp, donde se encuentra la mayor altura (casi 200 metros de caída vertical). A la altura de Ètretat no son tan elevados: se alzan unos 90 metros sobre el mar. Pero sin duda son la imagen más icónica gracias a las grutas, arcos y cavidades tan fotogénicas.

El sendero, bien marcado, trascurre pegado al litoral por varios miradores. Son unos 4,2km ida y vuelta de mágica emoción, con vistas de vértigo sobre el Falaise d’Aval y el Falaise La Manneporte, otro arco de mayor tamaño, al fondo. Naturaleza en estado puro que guarda una popular historia: la del tesoro oculto de los antiguos reyes de Francia. Motivación que atrajo hasta este enclave al ladrón francés más famoso de todos los tiempos, Arsenio Lupin, en la novela de Maurice Leblanc. Escritor normando, por cierto.

Leyenda de la habitación de las damas.
Otro de los rincones con leyenda de los acantilados de Ètretat es la llamada Chambre des Demoiselles, pequeña cavidad en la roca a la que se accede por una pasarela de madera, situada en lo más alto del acantilado de Aval. Según la leyenda, aquí encerró el barón de Fréfossé a tres hermanas de Ètretat, Jacinthe, Eléonore y Catherinette, tras el rechazo de estas a su petición de matrimonio. Las jóvenes murieron al cabo de tres días de inanición, sin que nadie las auxiliara, por lo que cuentan que en los días de bruma es posible ver sus espíritus vagando por los acantilados en busca de venganza.

Otros lugares que ver en Ètretat
Si hay tiempo disponible, te recomiendo dar un paseo por el pueblo de Ètretat. No es el más bonito de Normandía -para mi gusto es Honfleur– pero tiene rincones bastante coquetos. Como enclave eminentemente turístico, gran cantidad de restaurantes y hoteles se localizan en cada esquina. Las calles estrechas de casa de ladrillo se extienden alrededor de la plaza central; el viejo mercado de abastos se ha convertido en una galería de tiendas de souvenirs con toda clase de artesanías, cachivaches y recuerdos de Ètretat. Para amantes de la literatura, la Maison Maurice Leblanc se ubica en el número 15 de la rue Guy-de-Maupassant: se trata de un museo dedicado al héroe ficticio Arsène Lupin, en la misma casa donde vivió su creador.

Otra idea de ruta por Ètretat a pie es caminar hasta el final de la playa y subir a los acantilados por la parte derecha: la Falaise d’Amont. El conocido como Chemin des Douaniers tiene unas vistas preciosas sobre la playa y el pueblo, además de una pequeña capilla neogótica construida por los marineros de la villa: la Chapelle Notre-Dame-de-la-Garde. ¡Ideal punto para contemplar el atardecer y despedir un nuevo día desde Ètretat! En este punto también se encuentran los peculiares Jardins d´Etretat, un mundo de fantasía inspirado en el Impresionismo, obra del arquitecto Alexandre Grivko. ¡Una gozada para los sentidos!

Sigue viajando por Normandía en el blog. Te puede interesar:
Código ético: este artículo contiene enlaces de afiliados. Esto significa que si compras o reservas a través de mi web obtengo una comisión sin que por ello se incremente el precio final. Así me ayudas a seguir con el blog. Todo lo que he escrito en este artículo sobre cómo visitar los acantilados de Ètretat está basado en mi propia experiencia.