Cro cro cro. El sonido del crotoreo de las cigüeñas entrechocando sus picos es la banda sonora del amanecer en Peralada. Uno de esos pueblos medievales y bonitos que ver en una ruta por el Empordá en coche, hábitat de una de las más grandes colonias de cigueñas blancas de toda Cataluña. El olor a pino en las calas turquesas de la Costa Brava; el viento de la Tramontana barriendo las ruinas de la vieja Empúries o las escenas surrealistas del universo Dalí en Figueres… Son paradas clave en un itinerario por esta comarca encantada entre Francia y la ciudad de Girona.
Si has llegado hasta porque quieres organizar un itinerario por el Empordà y te han asaltado las dudas típicas: ¿Empiezo por el Baix o por el Alt Empordà? ¿Me dará tiempo a verlo todo en 4 días? ¿Dónde están realmente esos pueblos de postal que salen en las películas? Quédate que te lo cuento todo. Vamos a recorrer desde el corazón medieval de Peratallada hasta el blanco infinito de Cadaqués.
Lo que encontrarás en esta guía para recorrer el Empordà:
- Itinerario detallado para 4 o 5 días en coche.
- Selección de los pueblos más bonitos del Baix y Alt Empordà, con monumentos y calas.
- Consejos logísticos para evitar las multitudes (y las multas de parking).
- Mapa interactivo con todos los puntos clave.

El Empordà guarda algunos de mis lugares favoritos que ver en Cataluña, como el misterioso monasterio de Sant Pere de Rodes o el maravilloso Cap de Creus, el punto más oriental de la Península Ibérica ¡arrancamos!
Contenido del artículo
Itinerario de la ruta por el Empordà (4-5 días)
Si tienes poco tiempo y quieres ir «al grano», aquí te dejo el esquema de mi ruta optimizada. He dividido el viaje estratégicamente en dos bases para evitar kilómetros innecesarios y disfrutar de cada parada sin prisas. Al final del artículo te dejo un mapa del Empordà para que localices todos estos rincones en Google Maps.
| Día | Ruta / Qué ver | Base recomendada |
|---|---|---|
| Día 1 | Pals, Peratallada y Monells. | Arkhé Healthy Stay (Pals) |
| Día 2 | Begur (calas) y Palafrugell (verano) / La Bisbal y Ullastret (fuera de verano) | |
| Día 3 | Visita a Figueres (Museo Dalí) y Peralada | Sercotel President (Figueres) |
| Día 4 | Cadaqués, Cap de Creus y Port de la Selva (Monasterio de Sant Pere de Rodes) | |
| Día 5 | Castelló d’Empúries, Roses y Ruinas de Empúries. |
Hacer base en estos dos puntos te permitirá saborear tanto la calma medieval del Baix como el espíritu salvaje del Alt Empordà sin pasar demasiadas horas al volante.
Preparativos para tu viaje al Empordà
Organizar una ruta por esta zona de la Costa Brava y su interior es sencillo, pero tiene sus trucos. No es lo mismo pasear por las calles de Pals en un martes de mayo que intentar aparcar en Cadaqués un domingo de agosto. Aquí te dejo los puntos clave para que tu logística sea de diez.
Cómo llegar y mejor época para viajar
Si vienes de fuera de Cataluña, lo ideal es volar al Aeropuerto de Girona-Costa Brava (el más cercano) o al de Barcelona-El Prat. Desde ambos puedes alquilar un coche y estar en el corazón del Baix Empordà en poco más de una hora.
¿Cuándo ir? Mi consejo personal:
- Primavera (Abril – Junio): Mi favorita. El campo está verde, las cigüeñas están en pleno apogeo y el clima es perfecto para caminar sin sudar la gota gorda.
- Otoño (Septiembre – Octubre): La luz es preciosa, el mar aún está caliente y las hordas de turistas ya se han ido.
- Verano: Si buscas calas, es tu momento, pero prepárate para madrugar mucho para aparcar y reservar mesa con días de antelación.

Alquiler de coche y consejos de conducción
Para esta ruta el coche es innegociable. Aunque el transporte público conecta las ciudades principales (hay AVE Barcelona – Girona – Figueres), es imposible llegar a los pueblos medievales más pequeños, las calitas secretas de la Costa Brava o al faro del Cap de Creus sin vehículo propio.
🚗 Alquiler de coche al mejor precio:
Para mis rutas siempre utilizo este comparador porque incluye compañías locales y grandes marcas con seguros a todo riesgo muy claros. Puedes ver precios y reservar aquí: Alquiler de coche en el Empordà con Discover Cars.
El gran reto: los parkings. La mayoría de los núcleos históricos de pueblos como Peratallada o Monells son peatonales (y es parte de su encanto). Verás parkings habilitados a la entrada; no intentes entrar con el coche a menos que quieras llevarte un «souvenir» en forma de multa de la policía local o quedar encajado en un callejón de piedra.
💡 Tip de «La Cosmopolilla»:
En verano, si vas a Cadaqués, llega antes de las 9:00h de la mañana. El parking del centro se llena rápido y la carretera de acceso tiene curvas de infarto; mejor hacerla con poca circulación y luz del día.
Etapa 1: El corazón del Baix Empordà (Pueblos Medievales)
Arrancamos motores en el sur del Empordà. Una zona que, para muchos (incluida yo), concentra la esencia más pura de la comarca. Aquí el paisaje es un mosaico de campos de cultivo salpicados de cipreses y pequeñas lomas coronadas por castillos de piedra dorada. Es el momento de bajar las revoluciones y dejarse llevar.

Peratallada y Pals: El triángulo de oro medieval
Hablar del Empordà es hablar de Pals. Caminar por su recinto gótico es como entrar en una cápsula del tiempo, de callejuelas y plazas con mucha alma y encanto, a la sombra de altísimos cipreses. Pero lo que más me fascina no es solo su fotogénico mirador del Pedró, con vistas al mar. ¿Sabías que su nombre podría tener un origen divino? Se dice que esta villa empedrada fue fundada por los romanos en honor a Palas Atenea (de ahí su nombre: «Pals»).
Además, si te fijas bien al caminar por sus alrededores, podrás encontrar tumbas medievales excavadas directamente en la roca. Estas sepulturas de la Alta Edad Media son testigos mudos de que este rincón ha sido sagrado y habitado desde hace siglos. Si quieres explorar cada rincón de este pueblo (y no perderte sus mejores rincones para fotos), echa un vistazo a mi guía detallada sobre qué ver en Pals en un día.

🚩 ¡No te pierdas nada de Pals!
La mejor forma de descubrir todos los secretos, las leyendas y los rincones fotogénicos de esta villa medieval es de la mano de un guía experto. Puedes reservar aquí tu plaza sin coste: Free Tour por Pals ¡Gratis!.
A pocos kilómetros se ubica Peratallada. Si en Pals se mira hacia arriba para ver sus torres, en Peratallada se mira hacia abajo: el foso excavado en la roca que la rodea es, sencillamente, impresionante. Es, sin duda, uno de los conjuntos medievales mejor conservados de España y uno de esos rincones que no perderse en una ruta por el Empordà en coche. ¡Es un pueblo precioso!

🍴 ¿Qué comer en el Baix Empordà? Recomendaciones de «La Cosmopolilla»:
Obligado probar el Arròs de Pals, de textura y calidad excepcionales gracias al microclima de la zona. Marídalo siempre con un blanco de la DO Empordà.
- Plato típico: Pide el Arroz a la cazuela en cualquiera de las fondas tradicionales de la zona.
- Dulce final: Prueba el Recuit de drap con miel, un queso fresco artesanal que es gloria bendita.
- Lugar recomendado: Si pasas por Peratallada, busca cualquier terracita escondida para tomar un vermut frente a las murallas.
- El Restaurant Sol Blanc (a las afueras de Pals) es un clásico para comer arroz y cocina tradicional catalana con menú de temporada. Si quieres algo más céntrico, apunta el Ca la Teresa, con la típica butifarra de la zona.
Consejo de movilidad: Entre Pals y Peratallada apenas hay 10 minutos en coche. Mi recomendación es visitar uno a primera hora de la mañana para evitar las excursiones organizadas y el otro al atardecer, cuando la piedra se vuelve de color naranja intenso. ¡Querrás hacer mil fotos!
Monells: Plazas de cine y arcos con historia
Si al llegar a la Plaza Mayor de Monells sientes un déjà vu, no es que hayas vivido allí en otra vida. Es que estas piedras fueron el escenario de la película «Ocho apellidos catalanes». Pero más allá de los focos, Monells es pura poesía visual.
Lo que lo hace único son sus calles porticadas y sus arcos de piedra que parecen sostener el cielo. Es un pueblo pequeño, ideal para recorrerlo sin mapa. Mi rincón favorito es la calle de los Arcos; fíjate en las antiguas medidas de grano que aún se conservan grabadas en la piedra de la plaza. Un lugar perfecto para hacer una parada técnica y tomar un refresco bajo la sombra de sus soportales.
Ullastret y las ruinas ibéricas
Seguimos con esta ruta por el Empordà en coche por sus pueblos más bonitos. Un salto en el tiempo mucho más profundo es la siguiente parada: Ullastret. Su trazado amurallado no solo transporta al medievo: alberga el poblado ibérico más grande de Cataluña.
Caminar por el yacimiento arqueológico, la antigua Ciudad ibérica de Ullastret, es entender cómo se vivía en la península ibérica antes de que los romanos pusieran un pie. Atención a la reconstrucción en 3D del museo, una recreación única que permite asomarse al espejo del tiempo 2.500 años atrás en la Historia. ¡Impresionante!

La Bisbal d’Empordà: Capital de la cerámica
Última parada del día: La Bisbal d’Empordà. Aquí el color gris de la piedra medieval deja paso al colorido de las piezas de barro. Es la capital de la cerámica por excelencia y se nota en cada esquina: desde los tejados hasta los rótulos de las calles. La calle de la Aigüeta es el «centro comercial» al aire libre de la artesanía. Encontrarás decenas de talleres donde los artesanos siguen trabajando el torno como antaño. Es el lugar ideal para comprar ese recuerdo auténtico de tu ruta por el Empordà (por ejemplo, alguna ensaladera o jarra vidriada).
💡 Tip de «La Cosmopolilla»:
Si tienes tiempo, visita el Terracotta Museu. Está ubicado en una antigua fábrica de cerámica y es visualmente precioso, además de explicarte por qué esta industria salvó a la comarca en el siglo XIX. ¡Un imprescindible cultural! Y si aún sobran horas de luz y quieres apurar, desvíate a Madremanya (puro silencio y piedra) o Palau-sator, donde comer el famoso «pastel de chocolate» en la plaza tras atravesar su torre de entrada.
Púbol: El refugio de la musa de Dalí
Para completar el Triángulo Daliniano, debes desviarte apenas 15 minutos desde La Bisbal hasta Púbol. Aquí se encuentra el Castillo que Dalí le regaló a Gala, una fortificación medieval transformada en un espacio surrealista y romántico. Es la cara más íntima y menos masificada del genio ampurdanés y un rincón «secreto» pero mágico que ver en el Empordà que pocos conocen.
Etapa 2: Costa, castillos y calas de Begur (verano)
Si la primera etapa de la ruta por el Empordà era un viaje al pasado, esta segunda es una oda al Mediterráneo más salvaje. Begur es, posiblemente, el pueblo con más estilo de toda la Costa Brava. Aquí las casas coloniales de los indianos se mezclan con un litoral recortado que esconde algunas de las mejores playas de Cataluña.
Eso sí, en verano este paraíso tiene un precio: la logística de aparcamiento.
Qué ver en Begur: Del Castillo a sus calas escondidas
Lo primero que te recomiendo es subir al Castillo de Begur. No queda mucho de la fortaleza en sí, pero las vistas de 360 grados sobre el Empordà, las Islas Medas y el Cap de Creus son el mejor mapa que podrás tener. Después, toca bajar al agua.
Las calas de Begur parecen pintadas con acuarela, pero cada una tiene su personalidad:
- Aiguablava: Es la joya de la corona. Arena fina y aguas tan claras que parecen una piscina. Es la más famosa, así que si no llegas antes de las 9:00h, olvídate de aparcar cerca.
- Sa Tuna: Mi favorita personal. Es una cala rodeada de antiguas casas de pescadores con puertas de colores. Conserva ese aire marinero que te hace querer quedarte a vivir allí.
- Aiguafreda: Más que una playa de arena, es una cala de rocas perfecta para hacer snorkel y huir un poco (solo un poco) de las multitudes. Para mí, la mejor ¡una auténtica piscina marina! Eso sí, hace honor a su nombre: no sé si por aquí pasa una corriente especial, pero aunque me bañé en pleno verano, doy fe de que el agua estaba mucho más fresca.

🅿️ Guía de supervivencia: ¿Dónde aparcar en las calas de Begur?
La mayoría de calas tienen parkings de pago (zona azul) que se llenan en tiempo récord. Si vas en temporada alta (julio – agosto):
- Usa el «Bus de la Costa»: El Ayuntamiento de Begur suele poner un servicio de bus lanzadera desde el pueblo a las calas. Es la opción más inteligente para evitar multas y nervios.
- Parkings alternativos: En Sa Tuna hay un parking pequeño arriba; si está lleno, no bajes hasta el final, da la vuelta en cuanto puedas.
- Caminos de Ronda: Mi consejo pro es aparcar en el pueblo y bajar caminando por los Camins de Ronda. Las vistas son increíbles y llegas a la playa con el chapuzón más que merecido. Eso sí, lleva agua de sobra y comida.
🤿 ¿Quieres ver las Islas Medas de cerca?
Desde el cercano Estartit puedes coger un barco con suelo de cristal o hacer una excursión de snorkel para ver la reserva marina de las Islas Medas. Es uno de los fondos marinos más importantes del Mediterráneo. Puedes reservar la experiencia aquí: Paseo en barco por las Islas Medas.¡Merece la pena!
Calella de Palafrugell: El pueblo de las habaneras
Si hay un lugar que personifica el idilio mediterráneo, ese es Calella de Palafrugell. Este antiguo barrio de pescadores ha sabido mantener su esencia a pesar de la fama, con sus barcas de madera descansando sobre la arena de Platja d’en Calau y sus famosas vueltas (arcos) frente al mar. Es el lugar perfecto para pasear sin prisa. Mi recomendación es que recorras el Camino de Ronda que une Calella con Llafranc; es un paseo sencillo de unos 20 minutos con unas vistas de escándalo y túneles excavados en la roca que te harán sentir en una película. Eso sí, advertencia: en verano está saturado de turistas.

📍 Tip logístico de parking:
Aparcar en el centro es misión imposible. Te recomiendo ir directamente al parking de pago de la entrada (cerca de la zona de jardines de Cap Roig) y bajar caminando. Te ahorrarás muchas vueltas y algún que otro dolor de cabeza.
Etapa 3: El Alt Empordà, entre el mar y el genio de Dalí
Cruzamos la frontera invisible hacia el norte. Aquí el paisaje se vuelve más indómito, los Pirineos empiezan a asomar y el espíritu de Salvador Dalí lo impregna todo. Es una etapa de contrastes: desde los cimientos de nuestra civilización hasta el surrealismo más puro en el Teatro – Museo de Figueres ¡uno de esos sitios que no perderse en el Empordà!

L’Escala y las Ruinas de Empúries: Grecia y Roma frente al mar
Primera parada en la ruta por el Alt Empordà es L’Escala, famosa mundialmente por sus anchoas, Y es que no puedes decir que has estado aquí si no pruebas las auténticas Anchoas de L’Escala. Te recomiendo visitar alguna de las fábricas-museo de la zona (como Solés o El Xillu) para entender el proceso de salazón tradicional que trajeron los romanos y se mantiene desde hace siglos. No te vayas sin un tarro: es un souvenir que pesa poco y sabe a tradición e historia.
Pero el verdadero tesoro son las Ruinas de Empúries. Es el único yacimiento de la Península donde conviven los restos de una ciudad griega (Emporion) y una ciudad romana (Emporiae). Caminar entre columnas frente al azul del Mediterráneo tiene algo de mágico. Es el lugar donde empezó todo.

Consejo para la ciudad de Empùries: Si lo visitas en verano, aprovecha para bañarte en la playa que hay justo al lado del yacimiento arqueológico; las vistas de las murallas desde el agua son únicas. Pero ojo si vas en invierno: los mosaicos de la ciudad están tapados para protegerlos de las inclemencias metereológicas.
Figueres: Capital del Empordà y Universo Dalí
Dejamos la costa un momento para entrar en la capital. Figueres es una ciudad vibrante, pero el imán absoluto es el Teatro-Museo Dalí. No es un museo convencional; es el objeto surrealista más grande del mundo, diseñado por el propio genio sobre las ruinas del antiguo teatro municipal. Este espacio de arte es lo más famoso que ver en Figueres ¡pero hay mucho más! La capital del Empordà es la base perfecta, en mi opinión, para explorar la comarca; los precios de los alojamientos, además, son más asequibles que en los pueblos de la Costa Brava.
🎨 Imprescindible en Figueres:
Las colas para ver a Dalí son legendarias. Te recomiendo reservar tu entrada con antelación para no quedarte fuera (y si puedes, haz la visita nocturna en verano, es pura magia). Puedes comprar tus entradas o contratar una visita guiada aquí: Visita guiada por el Museo Dalí (Sin colas).

🍴 Recomendación gastro de La Cosmopolilla en Figueres:
Si buscas un lugar especial para reponer fuerzas tras la visita al museo, apunta La Boga Gastroteca (Baixada Mercer, 4). Está en pleno casco antiguo y es una taberna vasco-catalana con un menú delicioso; también tienen una barra de pinchos ideal si prefieres algo más informal pero con buena calidad – precio. ¡A mí me encantó!
Peralada y las cigüeñas del Empordà.
«Por San Blas, la cigüeña verás». Un dicho que se cumple a rajatabla en este pueblo medieval del Empordà, a solo 14 minutos en coche del centro de Figueres. A finales de enero estas visitantes regresan desde África, recorriendo una travesía de más de 3.000 kilómetros, para reconstruir sus nidos y tener polluelos. Y es que se ha conseguido recuperar con éxito la población de cigüeñas blancas con éxito (trayendo varias parejas de Cáceres) tras haber quedado extinguida hace unas décadas. Su intenso cro cro se puede escuchar de febrero a agosto ¡y regala una estampa de paz maravillosa!

El pueblo, además, es una delicia de callejuelas, templos y el fotogénico castillo de Peralada, hoy convertido en casino. ¡Sus bodegas de cava son famosas! Visitar Peralada es una de las cosas imprescindibles que hacer en el Empordà.
Castelló d’Empúries, los canales de Empuriabrava y la Bahía de Roses
Volvemos hacia la bahía para visitar Castelló d’Empúries. Su silueta está dominada por la Basílica de Santa María, conocida como la «Catedral del Empordà» por su grandiosidad. Perderse por su barrio judío es un must. Al atadecer, las lucecitas del jardín trasero del templo se prenden, organizando veladas mágicas de conciertos durante el verano en la terraza del el Palau Maccelli ¡no te lo pierdas!

🍴 Recomendación gastro de La Cosmopolilla:
Si buscas un lugar con alma donde comer en Castelló d’Empúries, no te pierdas la Taverna de les Cols. Situada en pleno centro histórico, ofrece cocina local en una terraza con mucho encanto. El placer de disfrutar de las vacaciones con un vino D.O. Empordà, un pa amb tomàquet con embutidos típicos de la comarca… ¡Planazo!

Otro plan alternativo para terminar el día: pon rumbo a Roses. Aunque es un núcleo más turístico, su Ciudadela (una fortaleza militar que esconde restos de todas las épocas) merece la visita. Pero lo mejor es contemplar la puesta de sol sobre la Bahía de Roses, una de las más bellas del mundo según la UNESCO. Si el organismo internacional me permite opinar, aún es mejor desde el castillo de Verdera, ¡ahí sí que tendrás toda la bahía a tus pies!
Otro municipio muy turístico que visitar en el Empordà es Empuriabrava. De casitas blancas y sorteada por canales, le resta encanto la cantidad de cadenas de restaurantes «para guiris» y de comida rápida que recuerda a una pequeña versión del Magaluf mallorquín. No es de mis pueblos favoritos en esta ruta por el Empordà pero si quieres hacer una parada diferente, es un paseo agradable (y pintoresco gracias a los canales).

Etapa 4: La magia del Cap de Creus y Cadaqués
Llegamos al lugar más especial de la ruta por el Empordà: las estribaciones de Los Pirineos vienen a morir aquí, al Mediterráneo, de forma dramática. Parque natural cubierto de bosque y matorral azotado sin piedad por la Tramontana, en los abruptos acantilados se esconden calitas de aguas transparentes accesibles solo a pie -como cala Jugadora o Fredosa-.
💡 Una curiosidad en el fin del mundo:
En 1853 prendió su luz el faro del Cabo de Creus, uno de los más bonitos de España. Pero atento a este dato: la vieja casa de los carabineros ha sido restaurada como apartamentos rústicos. Se trata de la hospedería – restaurante Cap de Creus. Es una oportunidad única para disfrutar de la cocina catalana en una increíble terraza al final del camino, sintiendo la fuerza del mar de cerca.
Cadaqués: El pueblo más bonito de la Costa Brava
El pueblo más oriental de la península ibérica está en pleno cabo de Creus, tras una carretera curva tras curva a través de la montaña, lo que hizo que se mantuviera aislado por tierra hasta hace un siglo. Casitas encaladas, calles de rastell (piedra de pizarra), escaleras y macetas, esta es la postal idílica y mediterránea embrujó a artistas como Marcel Duchamp, Picasso o Miró, convirtiéndose en el refugio estival favorito de Dalí ¡no te puedes perder su casa – museo! La iglesia de Santa María con la marina y las barquitas es esa imagen marinera que todos tenemos en la mente al pensar en Cadaqués. ¡Es perfecta!

⚠️ SOS Parking en Cadaqués:
Entrar en Cadaqués con coche es un suicidio. Olvida buscar sitio en las calles; mi mejor consejo: ve directo al Parking Saba (a la entrada del pueblo). Es caro, sí, pero es la única forma de no perder dos horas de tu vida y evitar una multa segura. El centro es casi íntegramente peatonal o solo para residentes.
Port de la Selva y Sant Pere de Rodes.
El Port de la Selva es un pueblo blanco y marinero mucho más tranquilo que Cadaqués. Puedes pasear junto al puerto deportivo y, si tienes tiempo, uno de los mejores planes que hacer en el Empordà es subir al Monasterio de Sant Pere de Rodes. Una joya del románico catalán colgado literalmente de la montaña, con vistas al Cap de Creus y el mar.

Además de visitar el monasterio por dentro, si quieres alucinar con una de las mejores panorámicas de toda Cataluña, haz la ruta de senderismo hasta el Castillo de Sant Salvador de Verdera.
Un auténtico anfiteatro al Mediterráneo y a los Pirineos de telón de fondo con la bahía de Roses a tus pies; incluso se divisan las costas francesas en el horizonte. Aunque de la fortaleza medieval poco queda, créeme: ¡merece la pena el esfuerzo de caminar 20 minutos cuesta arriba para gozar con esta visión 360! Es el cierre perfecto para esta ruta por el Empordà en coche ¡a mí me dejó sin palabras!

Los mejores Caminos de Ronda del Empordà
Si te sobra tiempo y quieres vivir la Costa Brava a pie, los Camins de Ronda son la mejor forma de descubrir calas inaccesibles en coche. Mis favoritos en esta ruta son:
- De Calella de Palafrugell a Llafranc: El más familiar y elegante (20 min).
- De Playa de Pals a Sa Riera: Con dunas de arena y pinos asomados al mar.
- Camino de Ronda de S’Alqueria (Cadaqués): Para rodear la península y sentir la Tramuntana.
¡Después de todos estos sitios que te he contado seguro que vuelves al Empordà! Si enamoró a tantos artistas… A ti también lo hará.

Mapa de la ruta por el Empordà en coche
Baix Empordà (Pueblos Medievales y Costa)
- Pals.
- Peratallada.
- Monells.
- Ullastret: pueblo medieval y Poblado Ibérico.
- La Bisbal d’Empordà.
- Castillo de Begur.
- Cala Sa Tuna.
- Aiguablava.
- Cala Aiguafreda.
- Islas Medas (Estartit).
- Callela de Palafrugell.
- Púbol (castillo de Gala).
Alt Empordà (Historia, Dalí y Paisaje Salvaje)
- Ruinas de Empúries (L’Escala).
- Figueres.
- Peralada.
- Castelló d’Empúries.
- Ciudadela de Roses.
- Cadaqués.
- Faro del Cap de Creus.
- Port de la Selva.
- Monasterio de Sant Pere de Rodes.
- Castell de Verdera.
Puedes ampliarlo en Google Maps.
Preguntas frecuentes sobre la ruta por el Empordà
Para terminar de organizar tu viaje, he recopilado las dudas más comunes que suelen surgir al planificar una ruta por esta zona de Girona.
| ¿Cuántos días se necesitan para ver el Empordà? | Lo ideal son entre 4 y 5 días. Esto te permite dedicar 2 días al Baix Empordà (pueblos medievales y calas) y 2-3 días al Alt Empordà (Figueres, Cadaqués y el norte). |
| ¿Cuál es la mejor base para dormir? | Si quieres verlo todo, divide tu estancia: Pals o Begur son perfectos para el sur, y Figueres o Roses son ideales para explorar el norte sin dar demasiadas vueltas con el coche. |
| ¿Es difícil aparcar en los pueblos medievales? | Los centros son peatonales, pero todos cuentan con parkings públicos señalizados a la entrada. En temporada alta (julio y agosto) es imprescindible llegar antes de las 10:00 h. |
| ¿Cuál es el pueblo más bonito del Empordà? | Es subjetivo, pero Peratallada suele ganar en el interior por su arquitectura de piedra, mientras que Cadaqués es el rey indiscutible de la costa. |
| ¿Qué comer típico de la zona? | No te vayas sin probar el Arroz de Pals, las anchoas de L’Escala, el recuit de drap con miel y, por supuesto, acompañar todo con vinos de la D.O. Empordà. |
Espero que esta guía te ayude a disfrutar de una de las comarcas más mágicas de Cataluña (mi tierra adoptiva). Si tienes cualquier otra duda, ¡te espero en los comentarios!
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