La Fageda d´en Jordá, qué hacer en la Garrotxa, Girona
Cataluña España

Entre hayedos y volcanes: un fin de semana en la Garrotxa

Escrito por la
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14 febrero, 2022

Piensa en una zona volcánica en España: un, dos, tres… Seguro que has visualizado Canarias. Obvio, y más con esa reciente montaña incandescente expulsando lava en la isla de La Palma. Pero si nos quedamos en la Península Ibérica, sin volar hasta el archipiélago de las Afortunadas ya es más difícil, ¿verdad? ¿Y si te dijera que la zona con mayor densidad de volcanes se ubica a hora y media de Barcelona? Su nombre: la Garrotxa; su ubicación: a los pies de los Pirineos en el nordeste de Cataluña. Una abrupta comarca con barrancos y cascadas, hayedos cubiertos de niebla -color cobre en otoño- y un puñado de pueblos pintorescos y encantadores. Te cuento varios planes que hacer en la Garrotxa para disfrutar del interior de Girona más allá de la famosa Costa Brava. Merece la pena.

Paisaje de la Garrotxa

Paisaje de la Garrotxa

Qué hacer en la Garrotxa en una escapada de fin de semana.

Pongamos rumbo a Olot, la capital de la Garrotxa, sin olvidar el chubasquero: hay un dicho popular que afirma «Si no llueve en Olot, no llueve en ningún lugar». Y es que esta comarca es una de las más lluviosas de toda la península. En pleno invierno no es raro encontrar nieve y hielo, ya que el termómetro baja por debajo de los cero grados durante noches oscuras de fríos cielos estrellados. Situada a 60 kilómetros de la bonita Girona; a 105 de Barcelona, tomamos esta ciudad de 36 mil habitantes como base. Desde aquí podemos explorar el parque natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa; adentrarnos por los senderos de la maravillosa Fageda d´en Jordá; acercarnos a los pueblos medievales de Besalú, Castellfollit de la Roca o hacer una sencilla caminata hasta el Salt de Can Batlle. Te aseguro que visitar la Garrotxa da para mucho más que un fin de semana.

Salt de Can Batlle

Salt de Can Batlle

Mapa de lugares que visitar en la Garrotxa y alrededores:

  1. Olot, capital de la Garrotxa.
  2. Fageda d´en Jordá.
  3. Volcán Croscat.
  4. Volcán de Santa Margarita.
  5. Santa Pau.
  6. Salt de Can Batlle.
  7. Castellfollit de la Roca.
  8. Pont de Llierca.
  9. Besalú.
  10. Hayedo de la Grevolosa (Osona).
  11. Salt de Sallent (Osona).

Puedes ampliar el mapa en Google maps.

Alojamiento en Olot.

Reservé en el Hotel Can Blanc, un alojamiento rural en un paraje natural a las afueras de Olot, junto a los humedales de la Moixina. Nos encantó el restaurante con productos locales -de kilómetro cero- ubicado a unos pasos del hotel: el Font Moixina, al que fuimos por casualidad, sin recomendación previa.

Hotel rural Can Blanc, Olot, alojamiento en la Garrotxa

Hotel rural Can Blanc, Olot, alojamiento en la Garrotxa

Olot, capital de la Garrotxa.

Los picos de los Pirineos brillan blancos de nieve como telón de fondo. El bosque y los prados verdes abrazan las casas de Olot, una ciudad que no lo parece por el idílico entorno en el que se localiza. Pero lo más sorprendente son los volcanes: en pleno casco urbano se eleva una colina tapizada de árboles, volcán extinto hace miles de años a cuyo cráter se puede subir para disfrutar las vistas: el volcán Montascopa. No es el único: el volcán de la Garrinada y el de Montoliver forman parte del paisaje de una urbe tranquila que rinde culto a su pasado geológico: se puede visitar el Museo de los Volcanes de la Garrotxa. Por lo demás, es obligado disfrutar de Olot dando un paseo por la ribera del Fluvià y recorrer las callejuelas de su casco histórico entre plazas, iglesias y palacios como la Casa Solà Morales, obra del arquitecto modernista Lluís Domènech i Montaner o Sant Esteve de Olot. Yo tuve la suerte de visitar la ciudad en noviembre, durante la celebración de Lluernia, el festival del fuego y la luz, y me encandiló.

Festival de la Llun en Olot

Festival de la Llun en Olot

La Fageda d´en Jordá, un bosque de cuento de hadas.

Sin duda la ruta estrella que hacer en la Garrotxa en otoño es una caminata por los senderos cubiertos de hojas secas que el viento esparce hasta desnudar las hayas de un bosque mágico, de cuento, pintado de tonos ocres y dorados, con troncos y rocas tapizadas de musgo. Varios itinerarios señalizados -uno de ellos con nombre del poeta catalán que le dedicó unos versos, Joan Maragall– recorren este espacio natural único. Su valor ecológico es inmenso: además de haber crecido en un terreno llano sobre la colada volcánica del Croscat, se encuentra a una altura de 550 metros sobre el nivel del mar, cuando lo normal es encontrar estos bosques a unos 1.000 metros.

Fageda d´en Jordá, qué hacer en la Garrotxa

Fageda d´en Jordá, qué hacer en la Garrotxa

En las inmediaciones de Olot hay otro bosque de hayas menos conocido – y por lo tanto con menor afluencia de turistas-: la Fageda de la Grevolosa. Para caminar por sus senderos, hay que desviarse antes de entrar al túnel que da acceso a la Garrotxa (viniendo desde Barcelona) y tomar la carretera comarcal GIV-5273 para aparcar entorno al kilómetro 23-24. El bosque de la Grevolosa ya no pertenece a la Garrotxa, si no a la vecina comarca de Osona (provincia de Barcelona), pero por su cercana ubicación se puede añadir a esta ruta. Especialmente si es otoño, fin de semana y el aparcamiento de La Fageda d´en Jordá está saturado. En esta comarca también se localiza el Salto de Sallent: con 115 metros es la cascada más alta de Cataluña.

Volcanes de la Garrotxa: el Croscat y el volcán de Santa Margarita.

Dos de las excursiones más populares que hacer en la Garrotxa son los senderos que conducen entre rocas de colores al volcán del Croscat o al de Santa Margarita, en cuyo cráter hay una ermita medieval rodeada de un bosque de castaños. El Croscat es un volcán de manual de geología: en sus paredes se aprecian las capas, los cortes y estratos de la última erupción en la Garrotxa, acontecida hace unos diez mil años. ¿El color predominante? El rojo, como si fuera un escenario de Marte o un planeta extraterrestre. Me recordó a los paisajes volcánicos de la isla de Lanzarote, aunque con mucho más bosque y vegetación. En un día es factible compaginar las tres excursiones: la Fageda d´en Jordà y los dos volcanes, muy próximos entre sí.

Volcán del Croscat

Volcán del Croscat

La villa medieval de Santa Pau.

Dejamos atrás el área de los volcanes. Si continuamos la carretera GI-524 en dirección a Banyoles encontramos un pequeño pueblo congelado en el medievo. Santa Pau nace alrededor de su recia fortaleza, un castillo del siglo XIII que se alza en la parte alta de la villa. Sus irregulares calles de piedra se entrelazan, abriéndose al cielo en la plaza Mayor o la porticada Firal dels Bouls y descienden hasta el Portal del Mar, con vistas al valle. Imperdible.

El Salt de Can Batlle.

Seguimos en ruta por la Garrotxa en un fin de semana intenso, con sabor rural y natural. Una de las cascadas más bonitas y accesibles de esta comarca es el Salt de Can Batlle, a la que se llega tras caminar unos 20-25 minutos por una senda bastante llana y ancha. Para llegar al Salt de Can Batlle no hay que hacer caso de Google o el GPS: indica que atravieses un camino cerrado a los vehículos, ya que pertenece a una finca privada. Lo mejor es aparcar un par de kilómetros antes y seguir las indicaciones del camino hacia el menhir Piedra del Diablo -un monumento neolítico datado en el siglo III o IV a.C. – y la cascada.

Salt de Can Batlle, la Garrotxa

Salt de Can Batlle, qué hacer en la Garrotxa

Castellfollit de la Roca.

Érase una vez un pueblo haciendo equilibrismos sobre el acantilado, suspendido en el vacío. Así se percibe desde abajo la silueta de Castellfollit de la Roca, pequeña población medieval a medio camino entre Olot y Besalú. La calle principal lleva hasta un mirador tras la iglesia entre casas de piedra con comercios locales y gatos sociables. Muy recomendable.

Castellfollit de la Roca

Castellfollit de la Roca, uno de los pueblos más bonitos de la Garrotxa

El pont de Llierca.

Uno de los lugares más fotogénicos de la Garrotxa es este puente medieval que se conserva en muy buen estado a pesar de los siglos y las inclemencias del tiempo en este paraje montañoso. Pertenece al municipio de Tortellà, próximo a la carretera GIV-5231 de Montagut a Saderneshay. Para acceder hasta el puente hay que dejar el coche en la zona de aparcamiento y continuar a pie unos metros. Durante el verano, es una popular zona para darse un chapuzón.

Besalú, el pueblo más bonito de la Garrotxa. 

Al este de la comarca encontramos el pueblo más conocido y reputado que ver en la Garrotxa: su fama se corresponde con su belleza. Protegido como Conjunto Histórico – Artístico, se considera una de las villas medievales mejor conservadas de Cataluña. Y ciertamente visitarla es como hacer un viaje en el tiempo: el puente románico sobre el Fluvià, sus iglesias medievales y la judería con el Miqvé, la casa de baños rituales, constituye un valioso patrimonio que habla del pasado de un antiguo condado que llegó a ser independiente. Una maravilla.

Besalú, Girona

Besalú, Girona, uno de los pueblos bonitos de la Garrotxa

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4 Comentarios
  1. Responder

    SantiMB

    14 febrero, 2022

    Magnífico reportaje sobre la Garrotxa. Es un lugar espectacular que bien vale la pena visitar, aunque un fin de semana es muy poco tiempo. Casi que uno necesitaría al menos dos semanas para descubrir también los valles d’en Bas y de Bianya y los tesoros de la Alta Garrotxa, así como la zona de Les Planes d’Hostoles y Sant Feliu de Pallerols. La Garrotxa es mucha Garrotxa.

    Un saludo.

    • Responder

      cosmopolilla

      14 febrero, 2022

      Muchas gracias, definitivamente tendré que volver porque como dices la Garrotxa tiene muchísimas rutas para hacer y no da tiempo, ni de lejos, en un fin de semana. Ha sido una primera toma de contacto muy fructífera 🙂 me apunto todo lo que dices ¡gracias! Un saludo

  2. Responder

    Ivan

    17 febrero, 2022

    Felicidades por la web y todas las ideas y contenidos que subes con sus explicaciones. Un gran sitio para coger ideas. De haber visto esta zona antes hubiera cambiado alguno de mis planes para este próximo verano, ya que nos vamos a la zona del parc natural de l’alt pirineu y nos pilla algo más retirado. Lo apuntaré para la próxima. Gracias

    • Responder

      cosmopolilla

      18 febrero, 2022

      Hola Ivan, gracias por tu comentario 🙂 la zona del parc natural de l’alt pirineu no la conozco pero seguro que es maravillosa y podéis hacer unas rutas estupendas en verano por la montaña. La Garrotxa la podéis dejar para el otoño, con los bosques de hayas en tonos ocres son pura magia 🙂 en cualquier caso hay muchas rutas que hacer en Cataluña, yo llevo solo dos años viviendo en Barcelona pero trato de ir conociendo poco a poco y todas las rutas que haga las pondré por aquí 😉 Un abrazo

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