¡Konnichiwa, Tokio! Perdida en la metrópoli más grande del mundo

Shibuya, qué ver en Tokio en 3 días

Un mosaico de multitudes. Una metrópoli palpitante, frenética. Un enjambre de personas entre las que, abrumada, me pierdo a cada rato para volverme a encontrar… Con casi 40 millones de habitantes en su área metropolitana, Tokio es la mayor aglomeración urbana del mundo. Así pues, decidir qué ver en Tokio en 3 días no me resultó tarea fácil ¡es tan inmensa, tan inabarcable! El tiempo vuela en los desplazamientos; a veces en un mismo barrio, como Odaiba, hay que coger metro de un punto a otro. Siempre nos vamos a dejar cosas que ver… Mejor no agobiarse y tomarlo como excusa para volver. Para ayudarte a aprovechar tu estancia en la capital de Japón, te cuento lo mejor de Tokio en 3 días.

Asakusa, Tokio

Asakusa, Tokio

Qué ver en Tokio en 3 días, lugares imprescindibles.

¿Cuántos días se necesitan para visitar Tokio? Cuando comencé a trazar mi itinerario por Japón y consulté la cantidad de cosas que ver en Tokio, decidí estar 5 días. Teniendo en cuenta que a pesar de aterrizar por la mañana, íbamos a perder al menos medio día en salir del aeropuerto, coger el tren desde Narita al centro, encontrar el alojamiento y ubicarnos en la ciudad… Eso sumado al cansancio de 14 horas volando con escala en Helsinki y el temido jetlag… El primer día lo daba prácticamente por perdido. Con lo que no contaba era con la aparición de un tifón que nos hizo estar casi 24 horas encerrados en el hotel al resguardo de las fuertes lluvias y el viento. Resumen: mis 5 días en Tokio se convirtieron en 3.

Caminando por Shinjuku

Caminando por Shinjuku

Llegada a Tokio: Asakusa y Senso-ji. 

Este primer día de aterrizaje en Japón, con el sabor de la novedad en el pasaporte, me da para instalarme en el alojamiento reservado previamente,  ubicado entre Ueno y Asakusa: el World Travelers House. 

Entrada a Senso-ji desde Asakusa

Entrada a Senso-ji desde Asakusa

Siempre recordaré esa primera tarde en Tokio, en la que rasqué las pocas horas de sol para pasear por Senso-ji, el templo más antiguo de la ciudad. Dedicado a la diosa Kannon, desde la puerta roja de Asakusa con los dioses del viento y el trueno, se recorre un mercadillo con todo tipo de souvenires. Frente a la Pagoda de cinco pisos, el humo del caldero de incienso se esparce entre los fieles que se acercan con la promesa de poseer propiedades curativas. Mi primera impresión de Tokio fue la sorpresa de ver cantidad de personas vestidas con atuendos tradicionales.

Templo de Senso-ji

Templo de Senso-ji

Caldero de incienso de Senso-ji

Caldero de incienso de Senso-ji

Guía de Tokio en 3 días. 

Primera noche, tras cenar en los puestos callejeros de Asakusa, me dispuse a trazar la ruta con lo más importante que ver en Tokio. Mapa en mano, para diseñar un itinerario en Tokio lo fundamental es estructurarse los días por zonas o barrios, partiendo desde lo más cercano (en mi caso Ueno – Asakusa) a lo más alejado.

  • Día 1: Ueno, el barrio cultural de Tokio y la cosmopolita Shibuya. 
  • Segundo día: Meiji – Jingu, Shinjuku y la torre de Tokio
  • Día 3: Mercado de Tsukiji, Palacio Imperial y Odaiba.
Muñecos a tamaño real de Bola de Dragón, Joypolis

Muñecos a tamaño real de Bola de Dragón, Joypolis

Día 1: Ueno y Shibuya.

Museo Nacional de Tokio.

Primer día «oficial» en Tokio y tras superar el choque cultural que supone para mi estómago desayunar té verde, arroz y pescado vamos a comenzar por Ueno, el corazón cultural de Tokio y a tan sólo 15 minutos andando del hotel. En Ueno se ubican varios de los museos más importantes de la ciudad, como el Museo Nacional de Tokio, el Museo de Ciencia y Naturaleza, el Shitamachi o el Museo de Escultura. El Nacional posee la mayor colección mundial de arte japonés, incluyendo espadas samuráis, piezas de cerámica antigua, esculturas budistas, máscaras o los budas dorados de Nara, del año 600.

Museo Nacional de Tokio

Museo Nacional de Tokio

Esculturas, Museo Nacional de Tokio

Esculturas, Museo Nacional de Tokio

Parque de Ueno.

Puestos de comida al aire libre, música y animación… Frente al Museo Nacional de Tokio un paseo por el parque de Ueno, evitando el zoo (odio ver a los animales enjaulados) hasta el estanque de nenúfares es de los mejores planes para hacer en Tokio en verano. En primavera dicen que es uno de los principales lugares de la ciudad para contemplar la floración del cerezo.

Toris en el parque de Ueno

Toris en el parque de Ueno

Estanque de nenúfares, parque de Ueno

Estanque de nenúfares, parque de Ueno

Cementerio de Yanaka – reinen.

Mi ruta a pie por el barrio de Ueno continúa hasta el cementerio de Yanaka, uno de los más grandes de Tokio donde reposan algunas celebridades japonesas como el príncipe Yoshinobu Tokugawa. Más conocido como Keiki, el último sogún.

Cementerio de Yanaka, Ueno

Cementerio de Yanaka, Ueno

Mercadillo de Yanaka  Ginza.

Uno de los lugares que más me gusta de Ueno es la calle de Yanaka Ginza, repleta de puestos callejeros donde comprar un refrescante helado de matcha o unas deliciosas gyozas. Además de souvenires o ropa vintage, dicen que Yanaka Ginza es como el Tokio tradicional de mediados del S.XX.

Yanaka Ginza, Ueno

Yanaka Ginza, Ueno

Luces de Shibuya, el cruce más concurrido del mundo. 

Como Scarlett Johasson en Lost in traslation. Así me sentí yo en Shibuya, entre la marea humana que fluye por el que dicen es el cruce de calles más transitado del mundo. El metro me ha traído para apurar la tarde en este joven y cosmopolita barrio, en contraste con el atracón cultural de Ueno. ¡Contemplar desde la estación esa maraña de humanos como hormigas es apabullante!

Fuera de la estación se encuentra la estatua de Hachiko, el perro más famoso de Tokio. Acudió durante más de 10 años a buscar a su amo, un profesor, después de que éste hubiera muerto.

Hachiko

Hachiko

Perderme por las calles de Shibuya, repletas de tiendas, restaurantes, los famosos cat – cafés y Love hotels, hasta que cae la tarde y se prenden los neones, es una de las cosas que más me han gustado de las que ver en Tokio. Shibuya es el centro del meollo, donde coger el pulso a esa ciudad palpitante y cosmopolita que es la capital japonesa.

Caminando por Shibuya

Caminando por Shibuya

Templo de Senso-ji de noche.

De regreso al hotel, ya que de Shibuya hay línea directa de metro a Asakusa, no puedo evitar asomarme a Senso-ji para verlo bajo la iluminación nocturna, mucho más tranquilo.

Templo Senso-ji de noche

Templo Senso-ji de noche

Día 2: Meiji – Jingu, Shinjuku y la torre de Tokio.

Templo de Meiji – Jingu.

Segundo día para conocer otro de los templos emblemáticos de Tokio. El santuario Meiji está dedicado al emperador del mismo nombre y su esposa Shoken. Cruzo el gran tori de 12 metros de altura y entre árboles encuentro el vestíbulo del templo, donde los fieles se purifican lavándose con agua. Este lugar sagrado se ubica junto al parque Yoyogui, una extensa zona verde donde los locales hacen picnics, practican footing o simplemente, pasean.

Tori de entrada al Meiji

Tori de entrada al Meiji

Barricas de sake

Barricas de sake

Santuario Meiji

Santuario Meiji

Shinjuku, la capital de Tokio.

Dejando atrás Meiji y Yoyogui, a unos quince minutos caminando paso del verde a los rascacielos de cristal. Shinkuju es una ciudad en sí dentro de la ciudad, con tiendas frikis por las que asoma un amenazador Godzilla o restaurantes robots. Un divertido distrito para perderse horas…

Godzilla en Shinjuku

Godzilla en Shinjuku

El mirador del Gobierno metropolitano de Tokio.

Dentro de Shinjuku se localizan los edificios administrativos como las oficinas del Gobierno Metropolitano. Un impresionante rascacielos, finalizado en el año 91, donde se puede tomar el ascensor y subir hasta uno de los miradores de las torres, a 200 metros de altura.

Gobierno Metropolitano de Tokio

Gobierno Metropolitano de Tokio

Tener Tokio a mis pies me deja la boca abierta… ¡La ciudad se pierde en el horizonte! Además, ambos miradores son gratuitos. Dicen que los días despejados se puede divisar el monte Fuji al oeste… Yo, con un tifón en camino, no tuve tanta suerte…

Omote-Sando.

 Otra área comercial para explorar, anexa a Shinjuku y el santuario Meiji es Omote-Sando, con tiendas de moda, caras boutiques o la pequeña Cat-Street. Zona curiosa para vagabundear un ratito, tampoco la pondría entre los lugares imprescindibles que ver en Tokio. Simplemente, me cogía de paso.

Omote - Sando

Omote – Sando, qué ver en Tokio

Roppongi Hills y la torre de Tokio.

Otro día que pasa volando en la frenética urbe y una de las zonas más recomendadas para ver el atardecer en Tokio son las Roppongui Hills. Un gigantesco centro comercial con mirador panorámico sobre Tokio (pero este sí es de pago). Próxima se encuentra otro de los edificios iconos: la torre de Tokio. Una réplica de la construcción de Eiffel, superando a la de París en 13 metros de altura, que se construyó tras la Segunda Guerra Mundial como símbolo del renacer de la ciudad.

La torre de Tokio

La torre de Tokio

Día 3: Mercado de Tsukiji, Palacio Imperial y Odaiba.

Mercado de pescado de Tsukiji.

Famoso por las subastas de atún, que comienzan a las 5 de la mañana, leí en varios blogs que era un poco «turistada» así que decidí dormir un poco más y no tener que pagar un taxi. Así pues, llego en metro. Aunque turístico, me gusta el ambiente callejero de puestos, con cientos de tipos de olores y comidas por las travesías de alrededor.

Mercado de pescado de Tokio

Mercado de pescado de Tokio

Toma nota: una de las mejores maneras de acercarse a la cultura culinaria de  Japón es haciendo un tour gastronómico en el Mercado de pescado de Tsukiji.

Palacio Imperial de Tokio.

Camino hasta a la Estación de Tokio, un centenario edificio que merece un vistazo, hasta los jardines del Palacio Imperial. Se dice que fue la mayor fortaleza del mundo en los tiempos dorados del Imperio del Sol Naciente. Hoy quedan vestigios como el foso, un par de torres defensivas, las murallas de piedra y el frondoso jardín. El punto más fotografiado: el puente tras el que se eleva Fushimi-yagura, de la era Edo.

Palacio Imperial de Tokio

Palacio Imperial de Tokio

Odaiba, el barrio futurista en la bahía de Tokio.

Desde el palacio, sólo un par de paradas de metro distan del comienzo de Odaiba, el conjunto de islas artificiales de Tokio donde se ubican museos y parques de ocio familiares. Todo un día no basta para conocer Odaiba: es inmensa. Dentro de ella, hay que moverse con el monorraíl automatizado que circula por el exterior, dando una visión panorámica de las principales atracciones: la sede de la Fuji TV, la réplica de la estatua de la Libertad, Tokio Joypolis, el Legoland Discover Center, el Divercity con el Gundam Unicorn o Daikanransha, la noria de 115 metros de altura. De vuelta, cruzar el largo Rainbow Brigde de vuelta al centro de Tokio.

Gundam Unicorn, Divercity

Gundam Unicorn, Divercity

Llego justo antes del cierre (a las 17h) para visitar el Miraikan, el museo nacional japonés de Ciencia Emergente e Innovación. A pesar de no ser una friki de la robótica, contemplar cómo contesta a tus preguntas un auténtico cyborg que parece sacado de una película de ciencia ficción me resultó tan inquietante como asombroso.

Miraikan, Odaiba, Tokio

Miraikan, Odaiba, Tokio

Cyborg, Museo de Tecnología y Ciencia de Tokio

Cyborg, Museo de Tecnología y Ciencia de Tokio

El cielo se torna rosado y se van prendiendo las luces del puente del Arcoíris. Junto a la estatua de la Libertad, réplica de la de la isla de los Cisnes en París, se contempla uno de los mejores atardeceres de Tokio. Así me despido de Tokio para seguir mi ruta por Japón, en busca de su mítico volcán: el monte Fuji.

Estatua de la Libertad de Tokio

Estatua de la Libertad de Tokio

Toma nota: una de las mejores actividades que hacer en Tokio es un crucero nocturno por la bahía de Tokio contemplando Odaiba, el Rainbow Brigde o el Skytree.

Otros lugares que ver en Tokio:

Akihabara, el barrio del manga.

Justo antes de que el tifón decidiera entrar con su furia de viento y lluvia, bajo un cielo gris amenazante me dio tiempo a darme una vuelta por Akihabara, el paraíso de los amantes del manga y el anime. Un conjunto de centros comerciales con luminosos, cómics y sobre todo juegos locos y ruidosos. Frikismos aparte, de todos los barrios, quizá Akihabara sea el más curioso que ver en Tokio. El resto del día, lo pasé al amparo del hotel con wifi y lectura, mirando por la ventana esperando que pase la tormenta.

Akihabara, el barrio del anime

Akihabara, el barrio del anime. Qué ver en Tokio

Tokio Sky Tree.

Cerquita de Asakusa, justo al otro lado del río, sólo lo vi de lejos en las noches de retorno al alojamiento: el Tokio Sky Tree. Construido en 2012 como «la torre independiente más alta del mundo», tiene dos miradores a 350 y 450 metros de altura. En sus proximidades se ubica el Museo Edo-Tokio, donde se cuenta la historia de la ciudad y de cómo se transformó del feudalismo a la modernidad. El museo Sumida, con las famosas imágenes de la serie Treinta y seis vistas del monte Fuji. Y el mítico pasillo de las plegarias del templo budista Fukagawa. Si hubiera estado un día más en Tokio (o no hubiera sufrido la visita del tifón), sin duda hubiera optado por conocer este barrio de Sumida – gawa. Asignatura pendiente para cuando vuelva al país del Sol Naciente.

Skytree de Tokio

Skytree de Tokio

Toma nota: puedes reservar la entrada sin colas para subir al mirador del impresionante Skytree de Tokio en este enlace.

Qué ver en Tokio en 3 días. Datos prácticos. 

  • Cómo llegar a Tokio: yo compré un vuelo con Finnair, con escala en Helsinki. Iberia tiene vuelo directo desde Madrid, pero suele ser de coste más elevado. Lo mejor es comparar diferentes compañías en el buscador de Skyscanner.
  • Cómo llegar del aeropuerto de Narita al centro de Tokio: los tickets se compran en la misma estación. Hay tren directo a Asakusa y Ueno, costando unos 13€. Si has comprado la JR Pass, está incluido.
  • Cómo moverse por Tokio: hay tren, metro y metro ligero. Combiné los tres transportes, siempre teniendo en cuenta que los billetes de un tipo de transporte no valen para otro. En el metro no se puede usar la JR Pass. Lo más práctico es comprarse un billete de 24 horas para la zona centro. El pase de metro para todo un día cuesta 600 yenes; el billete sencillo, entre 240 y 370 dependiendo de la distancia recorrida. El metro de Tokio es complicado y un poco laberíntico ¡paciencia!
  • ¡No viajes sin seguro! Yo recomiendo InterMundial. Y si lo compras a través de mi web tienes un 20% de descuento. Usa mi código descuento LACOSMOPOLILLA10. Lo puedes conseguir pinchando aquí


    • Dónde alojarse en Tokio: los hoteles en la capital de Japón, como en todo el país, no son precisamente económicos. Yo encontré un bed and breakfast en booking, con habitación privada, baño compartido por 100€ 5 noches (dos personas), ubicado entre Ueno y Asakusa: el World Travelers House. 
    Desayuno japonés

    Desayuno típico japonés en el hotel de Tokio

    Sigue viajando por Japón en el blog:

    Kumano Nachi Taisha, qué ver en Wakayama

    Kumano Nachi Taisha, Wakayama

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Invitado/a

Hola. Muy interesante el post.
Nos ha parecido una información muy útil y nos apuntamos la ruta que propones para un futuro viaje.
Saludos.

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