Basilea, 15 curiosidades de la ciudad del Rin

Qué ver en Basilea, la ciudad del Rin

Dicen que en Basilea es la única ciudad de Suiza donde se siente el mar... Cientos de kilómetros tierra adentro, esto es posible gracias al Rin, la majestuosa arteria que fluye entre las dos Basileas, la Ciudad Vieja y la Nueva, que en verano se convierte en una auténtica playa urbana donde relajarse y refrescarse con vistas a sus fachadas y torres medievales.

Tumbas de la catedral, qué ver en Basilea

Estoy segura de que el espíritu de Erasmo de Rotterdam aún sigue vagando por Basilea, la Ciudad del Arte. Este fue el lugar donde recibió sepultura el gran humanista del Renacimiento, centro de peregrinaje e inspiración para los culos inquietos o viajeros incansables como yo. Puedo imaginarlo con su túnica de hombre erudito recorriendo los callejones y recovecos de la ciudad medieval, bebiendo el agua fresca que brota de los basiliscos de bronce de las más de doscientas fuentes que aún se conservan por el casco antiguo. Porque Basilea, a pesar de que se la conoce como ciudad industrial y sede de importantes farmacéuticas, sigue manteniendo ese encanto de ciudad vetusta y eminente de la Vieja Europa. Algo que, confieso, me sorprendió. Esto, y otras muchas otras curiosidades de Basilea…

Calles medievales, qué ver en Basilea

Calles medievales, qué ver en Basilea

Qué ver en Basilea: 15 curiosidades de la ciudad del Rin.

Basilea, una ciudad de dos mil años.

Mucho antes de que Erasmo frecuentara estos lares, Basilea fue fundada por las tribus celtas. En el año 30 a.C. el Imperio romano instaló sus tropas en la colina sobre el Rin, donde hoy se eleva la catedral con sus torres idénticas. Así pues, sus orígenes se pierden en la oscuridad de los tiempos…

Catedral de Basilea

Catedral, que´ver en Basilea

El idioma de Basilea: alemán suizo.

En Suiza existen cuatro idiomas oficiales (francés, italiano, alemán suizo y el romanche, una mezcla de los tres anteriores). La situación estratégica de Basilea la ubica al norte, en la frontera con Alemania y Francia, pero el idioma que se habla en todo el cantón es el alemán. Algo que no dejó de sorprenderme al desplazarme sólo unos kilómetros en tren dirección Berna: de resonar en mis oídos este idioma sajón pasé a escuchar sólo francés. Mi percepción era la de haber cambiado de país, sin haberlo hecho.

Cartel, horario catedral del Basilea

Cartel, horario catedral del Basilea

Turistas are welcome.

«Aquí tiene, su tarjeta de transporte y su clave wifi«. ¿Y esto qué significa? Que por ser turista y alojarme en un hotel de Basilea tengo derecho a tomar el tranvía y autobús urbano gratis, todas las veces que quiera mientras dure mi estancia. También wifi en los puntos indicados en el mapa, ya que Suiza está fuera de la zona europea de libre circulación de datos. Algo que aporta el Ayuntamiento te hospedes donde te hospedes, sea en un albergue o en un hotel de lujo.

Tranvía de Basilea

Tranvía de Basilea

Sí, los turistas somos bienvenidos en Basilea. Una ciudad abierta y cosmopolita que sin embargo no goza de mucho turismo, por lo que en pleno verano es posible pasear por una ciudad medieval sosegada y sin las mareas humanas de Lucerna. Con mi tarjeta turística en mano, ya estoy lista para salir a descubrir lo que ver en Basilea.

Nota. Si quieres reservar una visita guiada por el centro histórico puedes hacerlo en este enlace: tour a pie por Basilea.

El Basilisco y el Báculo de Basilea.

Una terrible bestia con cuerpo de serpiente, patas de ave y alas espinosas cuya mirada es letal. Por la semejanza con el nombre, el animal mitológico del basilisco se considera un símbolo no oficial de la ciudad, estando muy presente en toda la iconografía urbana como si se hubiera escapado de la «Cámara de los Secretos» de un libro de fantasía.

Basilisco, fuente de Basilea

Basilisco, fuente de Basilea

Sin embargo, el emblema oficial es el Báculo de Basilea, que aparece en el escudo de armas de la ciudad. Y es que hasta la Reforma era un príncipe – obispo el gobernador de Basilea y portaba un báculo de plata como símbolo de su poder. Este Báculo está omnipresente en cualquier esquina… ¡Incluso en el suelo!

Adoquín con el Báculo de Basilea

Pavimento con el Báculo de Basilea

Las fuentes de Basilea.

Los niños juegan dentro del agua mientras los adultos se relajan a la sombra. Hace calor y las fuentes de Basilea son el divertimento perfecto para los más pequeños. Nada más aterrizar, una de las cosas que más me llama la atención de esta ciudad es la cantidad de fuentes que hay en sus calles y plazas: más de doscientas. Con ninfas, dioses grecorromanos como Neptuno con su afilado tridente, el popular basilisco… Incluso las hay tan antiguas que representan a santos católicos, construidas antes de la reforma de Lutero y convertirse Basilea al Protestantismo. Todas las fuentes son potables y no tardo en hacer como los locales: llevar una botella de agua en el bolso y recargarla, de cuando en cuando.

Fuente, qué ver en Basilea

Fuente, qué ver en Basilea

Neptuno, fuentes de Basilea

Neptuno, fuentes de Basilea

¿La fuente más curiosa de Basilea? La Fuente de Tinguely, ubicada en una explanada del parque donde se encontraba el antiguo teatro de la ciudad. En 1977 se construyó un nuevo edificio justo enfrente; el antiguo fue demolido. El artista Jean Tinguely diseñó un estanque con forma de elipse, donde los surtidores serían las máquinas del viejo teatro, en continua danza entre aire y agua como lo fueron en el pasado actores y actrices, público y escenario.

Historia impresa en puertas y paredes.

Como ya he subrayado, el casco medieval de Basilea es una joya: uno de los más viejos y mejores conservados de Europa. Un conjunto de casas y edificios cuya antigüedad se puede leer impresa en sus paredes, ya que sobre las puertas reza una fecha. No es la de la construcción de la vivienda, si no del primer documento en el que quedó registro de su existencia.

Casas de Basilea

Casas de Basilea

Secretos de la catedral de Basilea: la tumba de Erasmo. 

Volviendo a Erasmo, el «padre» de los erasmus y cuya nueva traducción de las Santas Escrituras fue usada por Lutero para su Biblia en alemán, no sólo su tumba es el único secreto que guarda la catedral de Basilea. Su claustro alberga una serie de nichos pertenecientes a ricos refugiados protestantes que fueron llegando a la ciudad huyendo de las hogueras de la Inquisición. Nobles alquimistas y químicos que se instalarían definitivamente a orillas del Rin. Combinando sus saberes y experimentos, convertirían a Basilea en lo que es hoy, una de las grandes industrias farmacéuticas del mundo.

Tumba de Erasmo de Rotterdam, catedral de Basilea

Tumba de Erasmo de Rotterdam, catedral de Basilea

Además de recorrer el claustro y la nave principal, se puede acceder a las alturas por una de las torres, para obtener una bonita perspectiva de Basilea. Mas no se admite la subida en solitario desde que hace unos años alguien se suicidó arrojándose al vacío.

Vistas de Basilea desde la catedral

Vistas de Basilea desde la catedral

Qué ver en Basilea: el mercado de la Marktplatz.

Cerca de la catedral se ubica la plaza del Ayuntamiento, la Marktplatz, el corazón de Basilea. Todas las mañanas de lunes a viernes se ubica aquí el mercado de alimentos y flores, pintado la ciudad de alegría. La fachada del Ayuntamiento es color sangre y data de 1501, año en que Basilea se une a la confederación Helvética. Merece la pena entrar bajo los arcos y contemplar su ornamentado patio interior. En las almenas hay colocados los escudos de los doce cantones que entonces conformaban Suiza; faltan algunos como Ginebra o Tesino, que aún no estaban adheridos.

Mercado de la plaza del Ayuntamiento, qué ver en Basilea

Mercado de la plaza del Ayuntamiento, qué ver en Basilea

Otra de la formas más divertidas de conocer Basilea es un tour en un tranvía vintage.

Flohmarkt Barfüsserplatzm, el mercado de antigüedades de Basilea. 

Más curioso es el mercado de antigüedades que cada sábado se instala en Petersplatz. No es como un Rastro corriente, a veces los cachivaches más extraños pueden ser encontrados entre sus tesoros vintage, como una miniatura de basilisco perteneciente a alguna antigua familia de Basilea. Ropa, joyas… Y un espacio de juguetes de segunda mano donde los niños pueden vender los que ya no usan.

Mercado de antigüedades de Basilea

Mercado de antigüedades de Basilea. Fuente: Shutterstock

¡Al agua, patos! Verano en el Rin.

Paseando plácidamente por el Rin y ¡sorpresa! Decenas de personas tirándose al agua, deslizándose por ella a la velocidad de la corriente. Portan consigo unas bolsas impermeables que a la vez hacen de flotadores, llamadas «fishing bag». En cualquier puesto en la ribera las venden por el precio de 25 francos suizos (25 euros).

El Rin, Basilea

Gente en el Rin, Basilea

Fishing bag

Fishing bag

El trasbordador del Rin.

Una ciudad por y para el Rin, principal eje de Basilea, puerto fluvial y vía de comunicación y transporte de riquezas. Pero también el Rin separaba la Vieja y Nueva Basilea, por lo que se instaló un original trasbordador que cruzara ambas orillas en pocos minutos, usando un sistema de poleas y la propia corriente. Cuesta 1,60 francos y, si se encuentra en la otra orilla… ¡Usa la campanilla!

Trasbordador, qué ver en Basilea

Trasbordador, qué ver en Basilea

Basilea, Ciudad del Arte.

La capital cultural de Suiza. Ciudad universitaria. A todos estos apelativos se añade Ciudad del Arte. Basilea es una ciudad de vida cultural apasionante en la que se ubican más de treinta museos y galerías de arte, como la Fundación Beyeler, el museo Tinguely o un museo de Casas de Muñecas.

Andy Warhol en Basilea, Fundación Beyeler, Basilea

Andy Warhol en Basilea, Fundación Beyeler, Basilea

La colección de miniaturas del Hoosesagg Museo.

Mención aparte merece la cristalera de la puerta de casa de la familia Vergeat, en el entramado de calles con nombres de especias. En ella se exhiben miniaturas de todos los rincones del mundo por temáticas, cambiadas cada dos meses. ¿Será este el museo más pequeño del mundo?

Hoosesagg Museo, qué ver en Basilea

Hoosesagg Museo, qué ver en Basilea

Carnaval y Navidad en Basilea.

Fuera estío, el carnaval de Basilea (Basler Fasnacht) es una fecha señalada y uno de los más famosos de Suiza. Autóctonos y visitantes se vuelcan en celebrarlo con diversión y felicidad. Casi tanta como cuando se prende la luz de sus mercadillos navideños, donde lo típico es calentarse el cuerpo con un vaso de vino caliente y las Basler Brunsli, galletas de almendras que sólo se consumen en esta época.

Mercadillo de Navidad en Basilea

Mercadillo de Navidad en Basilea, fuente: Shutterstock

Torres de las farmacéuticas en Basilea.

En el skylinne de Basilea sobresalen dos torres: las del campus de Roche y Novartis, las dos grandes farmacéuticas. Industrias más importantes de la ciudad y donde trabajan miles de empleados de todo el mundo, la torre de Roche con 178 metros de altura es el edificio más alto de Suiza, visible más allá de los límites de la ciudad. Se organizan visitas guiadas a su campus, para todo aquel que sienta curiosidad.

Torre de Roche, vistas desde la catedral de Basilea

Torre de Roche, vistas desde la catedral de Basilea

Más información en Turismo de Basel.

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Qué ver en Lausanne, lago Lemán, Suiza

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cosmopolillaStefaniaNubesypegatinasMaruxaina Bóvedajordi (milviatges) Autores recientes
Nubesypegatinas
Invitado/a

Oooh! Gracias por este post, tengo pendiente este viaje! Tomaré nota de todo, que me ha venido genial toda esta información.

Stefania
Invitado/a

He vivido muchos años en Basel! Gracias por ese maravilloso resumen de esta ciudad tan sorprendente. Vale muchíssssissimo la pena y no entiendo porque se queda fuera del circuito turístico… animo a todos de vivirla unos días, te sorprenderá!!

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