Lausanne, un paseo por la Capital Olímpica

Qué ver en Lausanne, la capital Olímpica

El cielo se viste de púrpura y rosa. Sus reflejos tiemblan en las claras aguas del lago Lemán, surcadas por esbeltos cisnes que se acurrucan en la orilla dispuestos a dormir. Atardece en Lausanne, la coqueta capital del cantón suizo de Vaud. Al otro lado parpadean las luces pálidas de Évian-les-Bains, Francia, bajo los imponentes Alpes Saboyanos. Apuro mi copa de vino blanco de Lavaux, suave y afrutado, mientras el sol se va. Me siento inmensamente afortunada por poder disfrutar al anochecer de este bello panorama.

Qué ver en Lausanne, lago Lemán, Suiza

Qué ver en Lausanne, lago Lemán, Suiza

He dejado atrás Basilea, la ciudad del Rin. Un par de horas en tren y me apeo en Lausanne, a orillas del lago Lemán. Rodeada de viñedos, la arquitectura de la urbe asciende y desciende edificada en tres colinas. Sus desniveles son salvados por escalinatas y puentes que acortan distancia entre el borde del agua y su gótica catedral, sede obispal durante mil años. La torre de la aguja se divisa a lo lejos, apuntando al cielo.

Marquesina de madera, Lausanne

160 escalones bajo una marquesina de madera suben a la catedral de Lausanne

Es este, el corazón de Lausanne, mi punto de partida para conocer esta cautivadora ciudad suiza, sede del Comité Olímpico Internacional desde 1914. Daros prisa, pies ¡tengo sólo un día!

Reloj con la cuenta atrás para los Juegos Olímpicos

Reloj con la cuenta atrás para los Juegos Olímpicos

Qué ver en Lausanne, la Capital Olímpica.

La Catedral de Nôtre – Dame.

Una concha amarilla sobre fondo azul me indica la dirección hacia el Pórtico. Por Lausanne pasa el Camino de Santiago Italiano, estampando como credencial un sello del magnífico rosetón de la catedral de Nôtre Dame. La luz de un sol radiante se filtra a través de sus cristales de colores, alegoría de las cuatro estaciones, los cuatro elementos, los cuatro vientos, los cuatro ríos del paraíso y los signos del zodiaco. Se dice que la catedral de Lausanne es el templo gótico más bello de Suiza. Construida entre 1170 y 1215, sus fríos muros de piedra imponen, con exquisitos frescos, relieves y esculturas.

Pórtico, catedral de Lausanne

Pórtico, catedral de Lausanne

Rosetón, catedral de Lausanne

Rosetón, catedral de Lausanne

Originalmente católica, la catedral de Nôtre Dame tras la Reforma se convirtió en protestante. Hoy su interior alberga curiosidades como un magnífico coro, un órgano único en el mundo ya que se puede dirigir a distancia o la tumba de una princesa rusa, Catharina de Orlow, aristócrata aquejada de una extraña dolencia que viajó hasta Lausanne buscando los remedios del famoso doctor Tissot. Bajo su torre quisiera esperar a las diez de la noche, momento en que aparece el sereno para cantar la hora hasta las 2 de la madrugada, costumbre que se mantiene desde hace más de 600 años.

Tumba de Catharina de Orlow, Lausanne

Tumba de Catharina de Orlow, Lausanne

Casco histórico de Lausanne.

Continuo explorando el casco medieval de Lausanne, por las travesías del burgo que rodean Nôtre – Dame. Las casas nobiliarias mantienen su regias fachadas con flores y ventanas, de postigos de madera pintados en verde y azul. Más que en una ciudad del siglo XXI, parece que estoy dentro de un cuento de los hermanos Grimm.

Centro histórico, qué ver en Lausanne

Centro histórico, qué ver en Lausanne

Peatonal y animada, la ciudad goza de una vida universitaria y cultural floreciente, que en verano eclosiona trasformando sus calles y plazas en un festival de música al aire libre. Paseo junto a terrazas, lonjas con tiendas de productos artesanos y chocolaterías, donde se fabrica el exquisito manjar suizo de forma tradicional desde hace más de cien años. Con almendras, avellanas, rellenos de licor… Se funden en el paladar. No hay quien se resista a probar un trocito, ¡o varios!

Tiendas de chocolate, Lausanne

Tiendas de chocolate, Lausanne

Bombones de chocolate suizo, Lausanne

Bombones de chocolate suizo, Lausanne

El casino de Montbenon.

Catalogado como Bien Cultural Suizo, no puedo evitar asomarme al señorial edificio de dos torres edificado como espejo del casino de Montecarlo, a principios del siglo XX. Reminiscencias de la Bèlle Epoque en Lausanne, hoy en sus dos auditorios se celebran conciertos, en su biblioteca se proyectan películas del mejor cine helvético y sus románticos jardines se deleitan con los recitales de verano.

Casino, qué ver en Lausanne

Casino, qué ver en Lausanne

Museos de Lausanne.

Y es que Lausanne desprende cultura por los cuatro costados. Su oferta artística es amplia y variada: desde la Fundación Hermitage,  ubicada en una mansión cuyas vistas inspiró al paisajista Camille Corot, con exposiciones itinerantes, al Museo de l´Élysée, especializado en fotografía. El Mudac, junto a la catedral, está dedicado a las vanguardias y el arte contemporáneo.

Lausanne, Corot

Lausanne, Corot. Fuente: wikimedia.org

Por lo exclusivo, elijo visitar la Collection de l´Art Brut,  ubicado en el Château de Beaulieu. Un catálogo de casi mil obras de artistas desconocidos situados “al margen de la sociedad”: presos, enfermos psiquiátricos y otros individuos que sólo creaban para sí mismos o como evasión de una vida en la que no se sentían encajar. El pintor francés Jean Dubuffet se dedicó a recolectar estas obras, muchas de ellas donadas por las familias a la muerte del autor. En primera instancia para su colección privada; en 1976 abrió al público la galería más bizarra e inquietante que he recorrido nunca.

Museo del Art Brut, qué ver en Lausanne

Museo del Art Brut, qué ver en Lausanne

El Museo Olímpico de Lausanne.

La llama que nunca se apaga arde en este gran edificio consagrado a los Juegos Olímpicos, haciendo un recorrido desde su nacimiento en la Antigua Grecia hasta la Modernidad. Inaugurado en 1993 junto al lago Lemán, recorrer sus salas y jardines es contagiarse del espíritu de los extraordinarios atletas de todos los tiempos.

Escultura, museo Olímpico, qué ver en Lausanne

Escultura, museo Olímpico, qué ver en Lausanne

Proyecciones audiovisuales, objetos únicos como las antorchas usadas en cada edición, recuerdos de momentos gloriosos, las simpáticas mascotas o una muestra de las equipaciones se exhiben en este homenaje al deporte que simboliza el hermanamiento de los pueblos, tan necesario en los tiempos que corren.

Antorchas olímpicas, museo Olímpico de Lausanne

Antorchas olímpicas, museo Olímpico de Lausanne

Museo Olímpico de Lausanne

Museo Olímpico de Lausanne

Un paseo por el aristocrático Ouchy.

El sol del estío invita a caminar bordeando el lago, por el barrio “bajo” de Ouchy, donde se ubica el museo Olímpico. Antiguo pueblo de pescadores, hoy es el principal punto turístico a orillas del Lemán, donde la burguesía y aristocracia de la región fueron instalando sus mansiones y palacetes, así como sus embarcaciones de recreo. Junto a la explanada destaca el torreón del S.XII destinado a proteger el puerto, integrado más tarde en el castillo de Ouchy. Hoy, restaurante y hotel de lujo de estilo neogótico. Otros como el Hôtel d’Angleterre tuvieron el privilegio de acoger entre sus huéspedes a Lord Byron: en él escribió “El prisionero de Chillon”, inspirado en el misterioso castillo medieval del lago Lemán.

Castillo de Ouchy, Lausanne

Castillo de Ouchy, Lausanne

Aires modernos en el Barrio de Flon – Viertel.

De la clásica a la Lausanne más fresca. Al oeste de la Place St-François se ubica el singular barrio de Flon – Vierter. Su nombre proviene de un río subterráneo que antes fluía por el valle. Las galerías de arte, las cafeterías de moda y tiendas más chic se han adueñado de sus callejas, trasformando lo que fue hace décadas una zona industrial y de mala fama. Aquí se vive y se siente Lausanne, se toma el pulso a las tendencias de la ciudad, más joven que nunca. Y yo me dejo seducir por esta mezcla de antigüedad y actualidad, que convive en armonía a tan sólo unas paradas del suburbano.

Arte urbano en Lausanne

Arte urbano en Lausanne

Cena con vistas: terraza del SkyLounge.

Qué mejor manera de terminar el día que con una deliciosa cena sobre los tejados de Lausanne, con vistas al lago Lemán. En la terraza del Royal Savoy Hotel degusto un original menú de sabores sorprendentes, acompañado de vino de la tierra. ¡Uno de esos caprichos que todas vacaciones se merecen!

Ceviche de fera del lago, Royal Savoy Hotel

Ceviche crujiente de fera del lago, Royal Savoy Hotel

Atardecer en el SkyLounge

Atardecer en el SkyLounge

Alojamiento en Lausanne: Hotel Aulac.

Pies agotados pero felices, toca descansar en el Hotel Aulac. Situado en la misma place de la Navigation, junto al reloj Olímpico descontando las horas, desde mi terraza no me canso de contemplar la belleza estática del lago Lemán, recortada por los Alpes franceses al fondo. Con semejante panorama, no me extraña que escritores y pintores se instalaran aquí, a dejar fluir la inspiración mansamente.

Hotel Aulac, mi alojamiento en Lausanne

Hotel Aulac, mi alojamiento en Lausanne

Agradecimientos: muchas gracias a Turismo de Suiza por la invitación a conocer Basilea y el lago Lemán. 

8 Comentarios

  1. Responder

    Jose Lop

    28 septiembre, 2017

    Que bonito!! Gloria estuvo por allí hace unos años y volvió encantada del atardecer en el lago Lemán… Yo por desgracia la tengo aun en la lista de pendientes, ajora con más ganas gracia a tu post!!!

    • Responder

      cosmopolilla

      4 octubre, 2017

      Gracias, Jose, ahora tenéis que ir los dos 🙂 un besazo

  2. Responder

    Laura

    29 septiembre, 2017

    Viví 6 años en Lausanne y sin duda tiene un encanto sin igual.

    • Responder

      cosmopolilla

      4 octubre, 2017

      ¡Cierto! Me sorprendió y gustó mucho 🙂

  3. Responder

    jordi (milviatges)

    5 octubre, 2017

    Muy interesante la visita. Nosotros casi nos limitamos al Museo Olímpico, un lugar muy emocionante para los que nos gusta el deporte.
    El resto de la ciudad lo vimos de pasada. Al menos ahora me la has mostrado un pelín más. Bonito viaje el que hicieste.

    • Responder

      cosmopolilla

      8 octubre, 2017

      Gracias, Jordi, ya tienes una excusa para volver a Lausanne ciudad que merece la pena más allá del museo Olímpico. Un saludo

  4. Responder

    Kris

    5 octubre, 2017

    Una ciudad que no conozco. Y es que aunque Suiza la tenemos muy cerca, al final siempre la vamos dejando para otro momento. Tomo buena nota de todo, porque sin duda nos ha acercado a lo mejor de esta ciudad, que la verdad, me parece moderna y atractiva. Un abrazo

    • Responder

      cosmopolilla

      8 octubre, 2017

      Gracias, Kris,tal y como la describes, moderna y atractiva. ¡Un abrazo!

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