Amor AZUL: Mallorca en 7 días

Calas de Betlem, Mallorca en coche

¿Existe un azul más azul que el mismo azul? Abro y cierro los párpados. Cómo es posible… Y sí. No es fruto de mi imaginación: ¡este agua es de verdad! Azul turquesa, azul cobalto, azul cielo, azul Mediterráneo… Aquí están los tonos de esa paleta imposible que un pintor inspirado derrochó con energía en calitas y playas de ensueño. Estoy en una isla paraíso y no he tenido que volar hasta el Caribe. Acabo de aterrizar en Baleares y estoy nerviosa por la novedad de un destino cercano y que llevaba resistiéndose demasiado tiempo. Ahora tengo que decidir cómo gastar el tiempo, qué ver de Mallorca en coche durante siete días.

Cala Almunia, playas de Mallorca

Cala S´Almunia, playas de Mallorca

Mallorca…

Paisajes de montaña y mar. Afilados picos que cruzan las nubes en la sierra de la Tramuntana, señorío de águilas y cabras montesas. Pueblos de interior color tierra, de calles solitarias adornadas con macetas. Cuevas de techos y columnas donde el agua esculpió hace miles de años un palacio de piedra. Playas de arena dorada. Calitas escondidas abrazadas por los pinos. Una isla para recorrérsela, saborearla y hacer un pacto con el sol al atardecer: ¡volveré, como las golondrinas de los aleros, una vez al año!

Cap de Formentor, Mallorca

Cap Formentor, Mallorca en coche

Mallorca en coche: ruta de 7 días por la isla. 

Las esperadas vacaciones comienzan en el aeropuerto de Palma. Tres chicas, un mapa y un coche alquilado con Budget para dar vueltas por toda Mallorca de norte a sur, de este a oeste, buscando sus mejores rincones. Lamentablemente hay que seleccionar, ¡la isla es tan preciosa como extensa! No importa, vamos a exprimir la semana al máximo. Ya habrá tiempo de regresar… Ponemos rumbo al norte ya que nuestro cartel general será Artá, donde hemos alquilado una casita. Una opción genial para ahorrar en comidas. Tenemos muchas ganas de baños de sol y mar transparente, de relax. Así que zonas muy concurridas y turísticas como Magaluf son lugares a evitar.

Coche de alquiler en Mallorca

Mallorca en coche con Goldcar

Qué ver en Mallorca en 7 días. Mapa de Mallorca. Ruta por la isla:

  1. Día 1: Artá, colonia de St. Pere, Son Serra de Marina y Na Clara.
  2. Día 2: Sierra de la Tramuntana. Sóller, Deiá y Sa Calobra.
  3. Día 3: playas del este de Mallorca. Cuevas de Artá.
  4.  Cap Formentor.
  5.  Valldemosa y Banyalbufar.
  6.  Portocolom y Caló des Moros.
  7. Día 7: Palma de Mallorca.

Destino: Artá, la tranquilidad rural del norte.

Dejamos atrás campos cobrizos con molinos de viento, montes de pinos, prados de ovejas… ¡Esto no parece Mallorca! O al menos la idea que tenía en mi cabeza… La elección del municipio de Artá no ha sido otra que el precio. Un pueblo tranquilo, un poco retirado de la costa, siempre es una opción mucho más económica que en plena playa. Un gran acierto: sus callejuelas apacibles de casas de piedra con postigos de madera ascienden hasta la iglesia de la Transfiguración y el recinto amurallado del Santuario de Sant Salvador, coronando la colina.

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Artá, autenticidad mallorquina.

Un municipio que conserva la autenticidad de los pueblos mallorquines. Posee, además, un sistema de recogida de residuos en los que se establece un calendario que obliga a reciclar y sacar cada día lo que corresponda. No existen los contenedores. ¿Lo único negativo? Que es tan, taaaan tranquilo, que por la noche es misión imposible encontrar un pub donde tomar una cerveza más allá de la medianoche. Los coquetos restaurantes de la calle principal tienen cocina de horario europeo y cierran a las diez y media de la noche. Me encantó el jardín del Café Parisien y la Bistró Forn Nou, en la plaça de l´Aigua. Buen ambiente y comida rica a precio asequible.

Artá, ruta por Mallorca en coche

Artá, ruta por Mallorca en coche

Día 1: Mallorca en coche. Explorando el noreste. 

Solazo a 27 grados. Trajes de baño y zapatillas. Cerca de Artá se ubican algunas de las calas «secretas» de Mallorca, donde aún no ha llegado el turismo masivo. El Cap Farrutx es un alto acantilado que se desploma de forma abrupta en el mar, cobijando en sus laderas cabras montesas y águilas pescadoras. Seguimos la carretera hasta el final, Betlem, y aquí hay que aventurarse por los senderos hasta pequeñas calitas de aguas turquesas, como la de cala de na Clara. Esto es el «Caribe» mallorquín y aquí me doy mi primer y mejor baño.

Cala de na Clara, Mallorca en coche

Cala de na Clara, Mallorca en coche

Colonia de Sant Pere.

Betlem no es más que una urbanización, pero la Colonia de Sant Pere huele a verbena popular, de esas de orquesta y dulces de feria. Con una curiosidad: en lugar de banderas hay ropa tendida, ondeando bajo la brisa marinera. Sonrisas cómplices; habrá que volver por la noche…

Colonia de Sant Pere, Mallorca

Colonia de Sant Pere, Mallorca en coche

Son Serra de Marina.

Siguiente parada apenas a diez minutos: Son Serra de Marina. Otra recomendación personal. Así nos hemos movido por la isla: entre mensajes de amigos que vivieron en Mallorca y anotaciones en servilletas de papel de los camareros a los que preguntábamos de bar en bar con una demanda precisa: ¿cuáles son las playas más bonitas de Mallorca? No existe mejor forma. Eso y los blogs de viajes, obviamente (guiño), de los que también tomé buenas notas.

Son Serra de Marina, Mallorca en coche

Son Serra de Marina, Mallorca en coche

Terraza El Sol.

Aparcamos al final de Son Serra y donde desemboca un riachuelo encontramos Sa Canova, una playa virgen de arena amarilla rodeada de un parque natural. Almorzamos en la terraza de El Sol, un refrescante ceviche y un pulpo a la brasa estilo tradicional de Mallorca.

Ceviche y pulpo en El Sol, dónde comer en Mallorca

Ceviche y pulpo en El Sol

La tarde es para descansar en otra playa rodeada de naturaleza: la de Muro, una vez rebasado el pueblo típico de veraneo Can Picafort. La playa es bonita, de aguas muy azules jaspeadas de espuma.

Playa de Muro, Mallorca en coche

Playa de Muro, Mallorca en coche

Atardecer en Cala Ratjada. 

El primer día finaliza persiguiendo el atardecer en el faro de Cala Ratjada. Un entorno idílico pero un tanto saturado, especialmente el pueblo donde abundan los restaurantes de comida rápida para turistas extranjeros y tiendas de souvenires.

Atardecer en Cala Ratjada, Mallorca

Atardecer en Cala Ratjada, Mallorca

Día 2: Mallorca en coche. Tramuntana, de la sierra al mar.

¡Hoy toca madrugar! Queremos atravesar la isla en dirección a la sierra de la Tramuntana, el techo de la isla y uno de sus paisajes más emblemáticos, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Traspasamos Pollensa y la carretera empieza a ascender en sinuosas curvas. La campiña se vuelve agreste. Desfiladeros, cuevas y cañones. Las cabras almuerzan sobre las ramas como en los arbustos del Argán, de camino a Essaouira en Marruecos.

Cabra en un árbol, sierra de Tramuntana, Mallorca

Cabra en un árbol, sierra de Tramuntana, Mallorca

Águilas y cabras montesas.

Paradas en miradores para observar las águilas sobre nuestras cabezas, en busca de alguna presa. En medio del bosque sagrado se ubica el monasterio del Lluc, lugar de peregrinaje rodeado de misterio. Desde las cuevas prehistóricas con Ses Cometes des Morts (las Cometas de los Muertos), por hallarse restos humanos en ataúdes de madera, las apariciones marianas que consagraron un oratorio o la presencia de los Templarios, a quien entregó las tierras el rey Jaime I.

Sierra de la Tramuntana, Mallorca en coche

Sierra de la Tramuntana, Mallorca en coche

La cala de Sa Calobra.

De la montaña a la playa por una carreterita imposible de curvas en forma de herradura alcanzamos la popular cala de Sa Calobra, en la desembocadura de un río, el Torrent de Pareis. Una playa de postal que sin embargo dada su fama en pleno verano está completa. El parking cuesta casi 3€ la hora y apenas hay sitio para dejar la toalla sobre las piedras. Aún así, no hay que perdérsela.

Sa Calobra, calas de Mallorca

Sa Calobra, calas de Mallorca. Qué ver en Mallorca en 7 días

Sa Calobra desde el agua

Sa Calobra desde el agua

Los naranjos de Sóller.

La tarde es para perdernos por Sóller, la preciosa capital de la Tramuntana. Situado en un valle, rodeado de naranjos y olivos, su casco histórico es una amalgama de callecitas y plazas por las que se desplaza el viejo tranvía hasta el puerto. ¿Qué mejor plan que comerse una tradicional ensaimada o una coca en la plaza de la Constitución, escuchando el toque de campanas de Sant Bartomeu?

Tranvía de Sóller, Mallorca

Tranvía de Sóller, Mallorca

Calles de Sóller, Mallorca

Calles de Sóller, Mallorca

Deiá, el pueblo «perfecto» de Mallorca. 

Apurando al máximo las horas de luz de los largos días de estío seguimos la carretera hasta un último pueblo: Deiá. Cuidado hasta el extremo, es un cuadro perfecto enmarcado entre la montaña y el brillo azul del mar. Sus calles color terracota suben en dirección a la parroquia, junto a la que asoman los cipreses de la tapia del cementerio, mirando al Mediterráneo. Huertos, jardines, terrazas… Y sólo un gato que nos salude. Deiá desprende paz.

Deiá, Mallorca en coche

Deiá, Mallorca en coche

Calles de Deiá, Mallorca

Calles de Deiá, Mallorca en coche

Un baño en la calita de Deiá.

Los últimos rayos de sol me acarician el rostro mientras me sumerjo en las cálidas aguas de la calita de Deiá. Pedregosa y de ambiente hippie, es como una piscina salada en la que es un placer bañarse y desprenderse del calor. En un lateral se almacenan varias barquitas y una escalera de piedra conduce a un restaurante playero de esos que no molesta en el paisaje ya que se mimetiza, al contrario que los de Sa Calobra. Un vino blanco para despedir un día intenso con sabor a roca y sal.

Cala de Deiá

Bajada a la cala de Deiá

Baño en la cala de Deiá, Mallorca

Baño en la cala de Deiá, qué ver en Mallorca en 7 días

Chiringuito, cala de Deiá, Mallorca

Chiringuito, cala de Deiá, Mallorca

Día 3: playas de Mallorca: investigando el este.

Tras la pequeña paliza de coche del día anterior nos merecemos un día de playeo. Una ruta por las playas recomendadas en el este, bajo el puerto de Manacor. Tupper de ensalada y gazpacho en la nevera, nuestro objetivo es dar con Cala Varques, sólo accesible tras veinte minutos andando por un sendero entre el bosque desde un parking al borde de la Ma-4014. Merece la pena: la cala es una maravilla. Rodeada de pinares, con cuevas bajo las que nadar y acantilados desde los que saltar para los más intrépidos.

Acantilados de cala Varques, Mallorca

Acantilados de cala Varques, Mallorca

Cuevas de cala Varques, Mallorca

Cuevas de cala Varques, Mallorca

Las calitas de Manacor.

Una playa para gastar toda una jornada… Aunque cerca del puerto de Manacor encontramos otras dos calas más concurridas pero también de arena fina y aguas transparentes: Cala Anguila y Cala Mendia.

Cala Anguila, Mallorca

Cala Anguila, Mallorca

¿Cuevas del Drach o cuevas de Artá?

A un paso se localizan las famosas Cuevas del Drach, una de las postales más reconocidas de Mallorca con su estanque en penumbra. Buen plan para terminar el día. Finalmente, nos decidimos por las Cuevas de Artá, mucho menos visitadas y al lado de «casa». Cuenta un poema antiguo escrito en mallorquín que «la cueva busca un corazón». Ciertamente por el espectáculo de música, luces y sombras parece que esta caverna es un ente vivo, desde el «Infierno» a la Sala de la Reina, donde majestuosas columnas conforman un auténtico bosque de piedra con formas que desafían a la imaginación.

Cuevas de Artá, Mallorca

Cuevas de Artá, Mallorca

… Y tú ¿qué ves?

Formas, cuevas de Artá, Mallorca

Formas, cuevas de Artá, Mallorca

Si quieres conocer las famosas Cueva del Drach también puedes reservar una visita con concierto.

Día 4: Qué ver en Mallorca en 7 días. Cap Formentor, un mirador a Menorca.

Los días en esta isla paraíso transcurren rápido. El relax y playa de la jornada anterior nos da fuerzas para madrugar y seguir nuestro Mallorca en coche. Decidimos volver al oeste, al extremo norte de la Tramuntana con varias paradas clave: Alcudia, villa amurallada de las más bonitas de Mallorca; una cala mítica: la de San Vicente, famosa por sus aguas turquesas y bosque de pinares pero también concurrida. Y seguir hasta el final: nos adentrarnos por la carreterita de montaña hasta la punta norte de la isla: el Cap Formentor.

Cala Figuera, Cap de Formentor, Mallorca en coche

Cala Figuera, Cap Formentor, Mallorca en coche

Cabra en el faro de Cap Formentor

Cabra en el faro de Cap Formentor

Calas de Formentor.

Un día claro y espléndido para una ruta panorámica con vistas de vértigo desde los miradores al azul mar. Simpáticas cabras no dudan en acercarse. Divisamos la silueta de Menorca dibujada en el horizonte. Como broche final, un baño en la playa de Formentor: Cala Pi de la Posada. Una bahía de agua transparente cercada por el islote del Geret. ¿Problema? Como todas las populares, hay que pagar parking y aún así la encontramos un tanto saturada por ser temporada alta.

Mirador de Cap Formentor

Mirador de Cap Formentor, Mallorca en coche

Cala Pi, playas de Mallorca

Cala Pi, playas de Mallorca

Día 5: Qué ver en Mallorca en 7 días. Valldemosa y Banyalbufar, flores y cascadas.

La sierra de la Tramuntana es inmensa, imposible recorrerla en sólo una jornada. De nuestro día explorando Sóller, Deiá y Sa Calobra nos quedó pendiente el encantador pueblo de Valldemosa. Estaba claro que había que volver, aunque nos quedara en el otro extremo de Mallorca. A tan sólo 19 km de Palma y enmarcado en un bosque Mediterráneo, sus estrechas travesías decoradas con flores y macetas trazan un pequeño laberinto hasta la Cartuja, de torre azulada y románticos jardines.

Valldemosa, Mallorca en coche

Valldemossa, Mallorca en coche

Valldemossa, el pueblo de Chopin.

Su entorno tiene algo especial, se dice que invita a la inspiración y la creatividad. Debe ser porque grandes compositores de la música y las letras habitaron estos lares y de las plumas surgieron obras como los Preludios Op.28 de Chopin, «Un invierno en Mallorca» escrito por George Sand, o pequeños poemas de Rubén Darío. Otros ilustres huéspedes de la Cartuja fueron Borges o Jovellanos. Por lo tanto el ambiente intelectual se desprende de estas paredes, por las que es posible pasearse sin muchos turistas incluso en verano. ¡Valldemossa es uno de los pueblos más bonitos de Mallorca!

Cartuja de Valldemosa

Cartuja de Valldemosa

¿Una experiencia gastronómica auténtica? Quitarse «las penas» con una deliciosa tosta de sobrasada mallorquina, queso del lugar y vino de la tierra en el bar del mismo nombre, QuitaPenas. Y que de paso te recomienden otro pueblo y playa al que acuden los locales: Banyalbufar.

Tostas de embutido típico de Mallorca, taberna QuitaPenas en Valldemosa

Tostas de embutido típico de Mallorca, taberna QuitaPenas en Valldemosa

La cala «secreta» de Banyalbufar.

Y así, sin planear, Banyalbufar. Nos conquista su arquitectura de casitas en cuesta pegadas al acantilado, con viñedos de Malvasía y una torre para hacer frente a los ataques corsarios. Para bajar a la playa hay que hacer piernas y no pensar en que la pronunciada cuesta abajo luego habrá que hacerla a la inversa. La cala es pedregosa, de agua cristalina y unas frescas cascadas bajo las que darse una ducha a temperatura muy inferior a la marina.

Cala de Banyalbufar

Cala de Banyalbufar, Mallorca en coche

Día 6: Inesperado sur, el encanto de Portocolom.

¿Un poquito de sur para el penúltimo día? Nos queda tachar de esa servilleta de papel de nuestro camarero favorito de Artá las dos últimas recomendaciones: la Caló des Moros y Portocolom, «un pueblito genuino sin mucho turismo». Las recomendaciones de los locales hasta el momento nos han funcionado a la maravilla así que conducimos hasta Cala Llombards, aparcando el coche al final de la urbanización y preguntamos. Como en cala Varques, sólo hay que seguir a la gente campo a través. Ahí está Caló des Moros: otra playita de ensueño, pero abarrotada. Continuamos un poco más y pasamos la mañana al otro lado de Es Castellets, un pequeño embarcadero, en la cala de piedra de S´Almunia. Está claro que la fama las precede y se encuentran entre las mejores playas de Malloca.

Caló des Moros, Mallorca

Caló des Moros, Mallorca

«No cabe una sombrilla más… Mejor, seguimos andando…»

Cala S´Almunia, Mallorca

Cala S´Almunia, Mallorca

Portocolom, un puerto de colores.

¿Y una playa de arena? De camino a Portocolom pequeña parada en Cala Esmeralda (Cala D´or), como su nombre indica agua color esmeralda en una zona ya urbanizada de hamacas y hoteles. Portocolom es tal y como lo describieron: un pueblo marinero con puerto y casas de colores, sin apenas gente. ¿La prueba? Podemos aparcar junto a su iglesia y dar un paseo por el muelle, con tradicionales embarcaderos pintados en rojo y verde. Sólo escuchamos hablar mallorquín.

Portocolom, Mallorca en coche

Portocolom, Mallorca en coche

Día 7: Palma de Mallorca.

Último día en la isla y hemos dejado su capital para el final, ya que tenemos el vuelo a las ocho de la tarde. Soy consciente de que un sólo día no es suficiente para conocer Palma, pero me basta para callejear por el centro histórico con sus cafeterías, comercios tradicionales con productos típicos de la isla, asomarme bajo los arcos de la plaza de Sant Miquel a la Fundación March, museo de arte contemporáneo, o admirar las fachadas modernistas de algunos señoriales edificios como el Gran Hotel.

Edificios modernistas, Palma de Mallorca

Edificios modernistas, Palma de Mallorca

Palma es una ciudad que mira al mar, y lo hace desde las almenas del Palacio Real de l´Almudaina, la ciudadela árabe del S.X, la Seu o Catedral de Palma y el Parc de la Mar. Aquí se vive el verano recorriendo su largo paseo marítimo, andando o en bici, para volver a constatar una y otra vez que sí, que este AZUL que soñaste es de verdad…

Catedral de Palma de Mallorca

Catedral de Palma de Mallorca

Si quieres visitar la catedral de Palma de Mallorca y el museo de la Diócesis sin colas, puedes reservar en este enlace.

¿Y por qué son tan azules las aguas de Mallorca?

Por la poseidonia. El organismo vivo más grande del mundo es un alga que filtra y limpia las aguas baleares produciendo oxígeno. Es la que le da esa maravillosa pureza y transparencia, de la que disfrutamos habitantes y turistas. Las praderas de poseidonia rodean las islas conformando un ecosistema marino de vital importancia para el Mediterráneo. El problema es que se está muriendo, desapareciendo a pasos agigantados debido a la contaminación, cambio climático y la gran cantidad de embarcaciones de recreo. El gobierno balear estudia ahora crear una legislación que la proteja, que esperemos no llegue cuando sea demasiado tarde.

poseidonia muerta

Poseidonia muerta, Fuente: Shutterstock

Datos prácticos. Presupuesto para viajar a Mallorca en verano.

¿Es caro viajar a Mallorca en julio? Baleares en verano no es un destino barato. Los «guiris» no son tontos, y hace décadas descubrieron en las islas un paraíso natural a donde escapar del frío invierno. Comer y beber es caro (si lo comparamos con otras zonas de España, por ejemplo mi Andalucía), por lo que para no arruinarnos alquilamos una casa e hicimos compra de comida para tener desayuno y preparar el almuerzo que llevarnos a la playa. Claro que un día nos dimos el capricho de comer en la terraza de El Sol y un par de noches cenamos en dos bonitos restaurantes de Artá por unos 17 euros por cabeza.

Tienda de comestibles en Palma de Mallorca

Tienda de comestibles en Palma de Mallorca

En total, los gastos del viaje de una semana en Mallorca por persona:

  • Vuelo: 72€ (con Iberia, Madrid – Mallorca, buscado el mejor precio en el buscador Skyscanner).
  • Casa: 163€ (AirBnb)
  • Coche: 50€
  • Gasolina: 30€
  • Parkings: 9€
  • Compra de comida: 35€
  • Cenas/cervezas: 62€
  • Entrada cueva: 14€
  • TOTAL: 435€

Decidido. Ahora que he comenzado ya no hay vuelta atrás. ¡Quiero conocer todas las Baleares! Impregnarme de ese azul Mediterráneo que me acompañe los días nublados en Madrid. 

Playa de Muro, Mallorca

Playa de Muro, Mallorca

Código ético: este es un post patrocinado y contiene enlaces de afiliados. Esto significa que si reservas a través de estos enlaces obtengo una comisión, sin que por ello se incremente el precio final. Todo lo que he escrito sobre la ruta por Mallorca en coche está basado en mi experiencia. Gracias a este sistema, puedo seguir adelante con el blog.

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cosmopolillaGloriaAlbertoAndrea Cuadrado LavadoPaola Autores recientes
Alberto
Invitado/a
Alberto

Hola Paola, me encantan tus fotos. Vivo en Mallorca y la mayoría de sitios ya los he visitado pero, donde hiciste la primera foto de todas? Esa en la que apareces con dos árboles a los lados y de fondo unas montañas?

Gracias, saludos.

Gloria
Invitado/a
Gloria

Muchas gracias por este post tan práctico y con datos tan útiles. Menudo road trip tam chulo hicisteis. Nos ha venido genial para nuestro viaje