Fuente de langostas, Les Grand Buffets de Narbona

El mejor buffet del mundo está en Narbona

Patisserie. Fromage. Une coupe du vin… Hay palabras que, irremediablemente, suenan mejor en francés. Como más refinadas o elegantes. Se pronuncian, despacio, recreándolas en el paladar. Y el milagro sucede. Se materializan en exquisitos manjares ante nuestros incrédulos ojos. Si bien suena, sabe aún mejor. Como la suave bechamel que recubre esta deliciosa Coquine Saint Jacques servida a petición en la sección caliente de Les Grands Buffets. Basado en la cocina tradicional francesa y no en la alta gastronomía de lujo, presume de ser el mejor buffet del mundo. Toda una experiencia gastronómica en la sureña ciudad de Narbona. Créeme, si te gustan las experiencias culinarias diferentes, lo tienes que probar.

Coquine Saint Jacques

Coquine Saint Jacques

Les Grands Buffets, cuando comer es un arte.

Empuja esa puerta de cristal y pasa dentro. Antes, te pido que te deshagas de la idea tradicional de «bufet» de hotel de guiris y vacaciones de verano que tenemos en nuestra mente. Esto es otro mundo. Es el planeta de disfrutar con los sentidos. Para empezar, con la vista: vamos a dar una vuelta, a ver qué hay antes de decidirnos… Espero que tengas hambre para hacer frente al despliegue: selección de 45 quesos de toda Francia, el rincón de los mariscos, la zona caliente… Importante: dejar hueco para degustar alguno de los 100 postres caseros, el pasillo perdición de los golosos.

Postres de Les Grands Buffets

Postres de Les Grands Buffets

Les Grands Buffets en «Master Chef». 

Sí, como ya te habrás dado cuenta esto no es un bufet cualquiera. Es el concepto innovador que su creador, Louis Privat, ha desarrollado sumando todos los ingredientes que se pueden encontrar en un buen restaurante francés: presentación, atención exquisita, con productos de primera calidad. Cada zona tiene su propio jefe de cocina, lo que le ha llevado al reconocimiento por parte de chefs con estrellas Michelín. La fama consolidada, el ser escenario de un capítulo del popular reality show de altos fogones «Master Chef». Su ubicación tampoco es casual. Narbona representa el arte de vivir, ese amar la vida a través de pequeños placeres como un buen vino o un bocado delicatessen.

Buffets de quesos

Hay 45 tipos de quesos diferentes en Le Grands Buffets

¿Cuánto cuesta comer en Les Grands Buffets?

Dubitativa, camino con el plato vacío tratando de escoger. La recomendación del queso brie con trufas es un acierto. Ostras frescas de la Bretaña, carabineros, salmón ahumado… Me llevo el mar a la mesa recordando que tampoco está tan lejos: las costas del Mediterráneo se ubican tan sólo a 8 km de Narbona. Bien, y ahora la pregunta clave: ¿Cuánto cuesta comer en Les Grands Buffets? 32,90 euros, bebida aparte. Los vinos se eligen en la sección de Bodega y los hay desde 2 euros la copa a 30, capricho del consumidor. No es de extrañar que la lista de espera sea de unos dos meses. Por lo tanto, ¡ni se te ocurra presentarte sin haber reservado antes!

Zona caliente de Les Grands Buffets

Zona caliente de Les Grands Buffets

Narbona, la Roma francesa. 

¿Hemos venido a Narbona (sólo) a comer? No, de verdad que no… (¿O sí?) Es cierto que Les Grands Buffets ya es motivo suficiente para viajar hasta esta pequeña ciudad francesa, que además está a tiro de piedra de España. Pero si podemos sumar al turismo gastronómico una visita cultural ¡mucho mejor! Tengo que confesar que Narbona me sorprendió gratamente. Coqueta y tranquila, es un placer recorrer su cuidado casco histórico de trazado medieval. Aunque su origen es mucho más antiguo: fue la primera colonia de los romanos en tierras galas, paso estratégico en el camino a Hispania. Este pasado del Imperio de los césares se oculta bajo sus cimientos. Una pequeña parte se puede recorrer por los pasadizos subterráneos del Horreum Romano, antiguo almacén de vino y grano.

Horreum Romano

Horreum Romano

Pasadizos del Horreum Romano en Narbona

Pasadizos del Horreum Romano en Narbona

Cerámicas romanas

Cerámicas romanas

La catedral de Narbona.

Continuando por este viaje en el tiempo saltamos a la época oscura de las brujas y los cátaros. La tercera catedral más alta de Francia es el símbolo contra la lucha de la herejía, la que protegían las cercanas murallas de Carcasonne. Una de esas hechiceras trata de escapar y emprender el vuelo en el claustro, convertida ahora en gárgola de piedra.

Catedral de Narbona

Catedral de Narbona

Interior de la Catedral de Narbona

Interior de la Catedral de Narbona

Torreón de Giles.

Narbona a mis pies desde lo más alto del Torreón de Gilles, con los tejados rojizos y el resplandor del río Aude bajo el sol del otoño. Una mancha azul brilla en el horizonte. Sí, tras las casas y los viñedos allí está el mar. Merece la pena haber subido los 162 escalones. Buena fórmula para abrir el apetito antes de presentarse en Les Grand Buffets.

Vistas de Narbona

Vistas de Narbona

El Puente de los Mercaderes.

Las hojas secas se arremolinan en el paseo junto al canal. Nuestros pasos nos conducen hasta el animado mercado de Les Halles donde se dan cita los locales, para comprar verduras kilómetro cero, charlar o degustar un trozo de queso acompañado de un buen vino. Atrás hemos dejado el fotogénico Puente de los Mercaderes, el único puente habitado de Francia, cuya silueta recuerda al más viejo de Florencia.

Paseo de Narbona

Paseo de Narbona

Puente de los Mercaderes

Puente de los Mercaderes

La Abadía de Fontfroide.

Lo malo de los días próximos al solsticio de invierno es que las horas se acortan. Un temprano atardecer nos recibe en la Abadía de Fontfroide, envuelta en luces psicodélicas y una música ambiental que le dota de una atmósfera mística, diferente. Ubicada en un paisaje boscoso, a 14 km de Narbona, la visita sensorial al lejano mundo monacal nos deja un poso de paz en el alma. Siento que con este viaje hemos saciado no sólo el estómago; también el espíritu.

Abadía de Fontfroide

Abadía de Fontfroide

Datos prácticos.

Cómo llegar a Narbona: situada en la región de la Occitania, tan sólo 2 horas en tren de Renfe – SNCF la unen con Barcelona, con frecuencia diaria. Desde Madrid parte un tren diario cuyo destino final es Marsella.

Dónde dormir en Narbona: nuestro alojamiento durante el fin de semana fue una preciosa casona entre cipreses y viñedos, en plena campiña francesa: Le Domaine de La Ramade. Un lugar que invita a un reparador descanso tras patear Narbona y probar todos (o casi todos) los platos de Les Grands Buffets. En su acogedor restaurante también pudimos probar vinos de cosecha propia acompañando una exquisita cena con productos de la región.

Alojamiento en Narbona

Le Domain de La Ramade: un alojamiento con encanto en Narbona

Agradecimientos: muchas gracias a Les Grands Buffets, la Oficina de Turismo de Narbona, el hotel Domain de La Ramade y Tryptic Comunicació por organizarnos un fin de semana perfecto en Narbona para el tercer encuentro anual de la familia de Tu Blog de Viajes

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Ya sabemos a dónde hay que ir el próximo año, rumbo a Narbona!!

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