Carcassonne, la ciudad de los herejes

Qué ver en Carcassonne, Francia

"Felicidad.
No me puedo creer que vengamos a este mundo para ser desdichados.
Soy mujer y escribo. Soy plebeya y sé leer. Nací sierva y soy libre. ¿No es hermoso todo lo que la vida me ha dado?".
Rosa Montero, Historia del rey transparente.

Qué ver en Carcassonne, la ciudad de los herejes

Qué ver en Carcassonne

“Al cabo de 700 años el laurel reverdecerá” profetizó Bélibaste, el último perfecto, antes de ser quemado en la hoguera de Villerouge-Termenés. Corría la primavera de 1321. El Papa y los verdugos de la Inquisición habían combatido con fuego y espada la herejía de los cátaros por todo el Mediodía francés, desde Albi a Toulouse pasando por Carcassonne. Vencieron con la rendición de Montsegur, el último bastión. Su doctrina gnóstica y ascética, la negación de la Iglesia Católica, la creencia en la Reencarnación o el poder de las mujeres (que podían ser ordenadas sacerdotes), representaban una amenaza demasiado peligrosa para el Vaticano que había que erradicar.

La ciudad medieval de Carcassonne

La ciudad medieval de Carcassonne

Toulouse, 2018. De cuatro aspas simétricas terminadas en tres puntas, la cruz de Occitania es también la cruz cátara. ¿Se extinguieron los albigueses? ¿O alguno consiguió sobrevivir en la sombra y el exilio? Tal vez, tal vez sigan entre nosotras esperando a la Profecía del Laurel. Sólo faltan tres años. Veremos… De momento, aprovechando la cercanía ya que estoy en “la Ciudad Rosa” me propongo ir tras sus huellas a la bella Carcassonne, una de las principales ciudades cátaras del sur de Francia, que posee un casco medieval Patrimonio de la Humanidad.

La ciudad amurallada de Carcassonne

La ciudad amurallada de Carcassonne

Qué ver en Carcassonne, la ciudad de los cátaros. 

Sentirse dentro de una historia medieval de cruzados y herejes en Carcassonne no cuesta nada. La ciudadela medieval, erigida sobre una colina a las orillas del río Aude, destaca grandiosa frente al Puente Viejo. Antaño fue una plaza fortificada por los romanos allá por el año 100 a.C., Iulia Carcaso. Inusitadamente, parte de esa primera muralla romana se conserva en la zona más septentrional de la ciudad.

Puente Viejo, qué ver en Carcassonne

Puente Viejo, qué ver en Carcassonne

Ocupada por los visigodos a la caída del Imperio, fue tomada por los árabes más intrépidos que cruzaron los Pirineos en su viaje al norte. Pero el reino de la media luna en Carcassonne fue breve, y 29 años después eran expulsados por el rey Pipino el breve y cedida a Bellón, primer conde de Carcassonne, del que descenderían las casas condales de Barcelona y Occitania. Pero no será hasta el año 1067 que pasa a manos de los Trencavel. Comienza el esplendor medieval de la ciudad.

Carcassonne desde el castillo

Carcassonne desde el castillo

Recorriendo la cité medieval de Carcassonne…

Ya estoy dentro. He cruzado el puente levadizo y la doble muralla que abraza y protege a Carcassonne. Paso bajo la puerta de Narbonna, ¿o el arco del tiempo? Ante mí se abren las calles estrechas y empedradas, tabernas y posadas que me recuerdan a “El Póney Pisador”. Si no fuera por los turistas que me cruzo a cada rato pensaría que realmente acabo de viajar en el tiempo, a plena Edad Media, o que he aparecido de repente en una escena de “El señor de los anillos”. Por algo estoy dentro de la mayor fortaleza de Europa.

Calles de Carcassonne

Calles de Carcassonne

Qué ver en Carcassonne: el castillo Condal. 

Todas las callejuelas conducen al castillo, corazón de Carcassonne y hogar de los Trencavel. Y aquí la Historia continúa su curso. Las ruinas de la domus romana que pertenecieron a un patricio sirvió de base diez siglos después al vizconde para erigir la fortaleza dentro de la fortaleza, un castillo inexpugnable e inaccesible. Para elevar sus plegarias al cielo, mandan a construir una hermosa basílica: la de San Nazario.

El castillo de Carcassonne

El castillo de Carcassonne

Bajo los Trencavel, el castillo de Carcassonne vive durante dos siglos la celebración del arte, la música, la cultura y la filosofía, atrayendo a los eruditos de otros reinos. Hasta que la casa Trencavel, y con ella toda la ciudad, cayó en desgracia. Raimundo Roger Trencavel, vizconde de Albi, Carcassonne, Bèziers y Rasez, armado caballero y príncipe de Occitania en el año 1200, era cátaro. Según el Papa Inocencio III, un hereje. En 1209 se desata la guerra. El Papa llama a los cruzados a acabar con los albigueses y el ejército sitia la ciudad. La defensa de la ciudad fue tan heroica que los juglares le cantaron al conde, vencido, llamándole Parzival. Raimundo fue encerrado en las mazmorras de su propio castillo, despojado de sus bienes, y allí murió de disentería o tal vez envenenado por el nuevo señor de Carcassonne: Simón de Monfort. Esto marca el inicio del exterminio cátaro: en las plazas de las ciudades de Occitania se prenden las hogueras y arderán hasta acabar con el último hereje.

Qué ver en Carassonne, el castillo de los Condes

Qué ver en Carassonne, el castillo de los Condes

Hoy el castillo de los Condes es testigo de aquella época oscura, en la que la luz de los cátaros se apagó. Adelantados a su tiempo, los perfectos eran vegetarianos y no creían en el pecado, en los matrimonios cuyo único fin es el de procrear ni en un Dios castigador ni en el Infierno, basando su doctrina en el Amor. El yugo de la Inquisión fue despiadado e implacable y el único destino de los herejes era el calabozo, la tortura y el fuego purificador.

Torturas de la Inquisición

Torturas de la Inquisición

Sin los príncipes de Occitania, Carcassonne fue una ciudad más del reino francés. Fue perdiendo importancia estratégica y entró en decadencia. Hasta el punto de ser totalmente abandonada la Cité en el S.XIX, quedando en un estado ruinoso. Aquellas gloriosas murallas se marchitaron durante años olvidadas en la colina mientras abajo, al otro lado del río, la nueva ciudad prosperaba. Hasta que un historiador, Jean-Pierre Cros-Mayrevieille y un arquitecto, Eugène Viollete le-Duc, denuncian su lamentable estado y deciden restaurarla esta joya del pasado medieval.

La cité de Carcassonne

La cité de Carcassonne

Datos prácticos. 

Visitar la Cité de Carcassonne.

Hoy, un día basta para visitar la vieja Cité de Carcassonne. Recorrer el perímetro de la Palestra, reciento que separa la muralla interior de la externa. Perderse por sus travesías encantadoras. Entrar al castillo de los condes y a la basílica de Saint-Nazaire, pequeña pero hermosa, a donde iban a rezar los primeros condes de Trencavel. O tal vez atreverse con el tiempo de los horrores, en el museo de la Inquisición, sin duda la visita más escalofriante de todo lo que ver en Carcassonne.

Basílica de Carcassonne

Qué ver en Carcassonne: basílica de Saint-Nazaire

Dónde comer en Carcassonne.

Un paseo que abre el apetito y es hora de buscar dónde comer en Carcassonne. Son varios los restaurantes ubicados en la ciudad medieval. Queremos probar algo tradicional, la comida tipica de carcassonne. Así que nos decidimos por un menú de 14 euros en un pequeño restaurante junto al castillo: la Brasserie le Donjon. Dos platos, bebida y postre. Probamos la Cassoutet, un contundente guiso de carne y alubias y pollo de Occitania.  Nos sorprende pero es posible comer barato en Carcassonne.

la Cassoutet, plato típico de Occitania

La Cassoutet, plato típico de Occitania

Cómo llegar a Carcassonne desde Toulouse.

En coche son 94 km, una hora por autopista (la A61). No se puede aparcar en la Ciudadela, por lo que hay que dejar el coche abajo. Nosotras lo dejamos en un parking público y gratuito junto al puente del río, tan sólo a 10 minutos andando a la ciudad medieval. Junto a la entrada hay un par de párkings de pago. En transporte público también es sencillo, habiendo bastante frecuencia de trenes entre Toulouse y Carcassonne. El directo tarda 40 minutos y cuesta 36 euros ida y vuelta.

Cementerio de Carcassonne

Junto al cementerio de Carcassonne hay un párking

Alojamiento en Carcassonne. 

Hospedarse en el interior de la Cité, observando cómo antes del ocaso los turistas desaparecen y tenemos la antigua ciudad de Carcassonne sólo para nosotras es una experiencia inolvidable. ¡No todos los días se duerme en una ciudad medieval! Un hotel encantador, junto al castillo, es Un gîte dans la cité. Opciones más económicas, ya fuera del recinto amurallado, son los apartamentos Chez Rosa, ideal para levantarse temprano y explorar todo lo que ver en Carcassonne antes de que sea “invadida” por el flujo de turistas cotidiano que quieren ver la ciudad medieval mejor conservada y más hermosa de Francia.

Parte moderna de Carcassonne

Fuera de las murallas de Carcassonne, el alojamiento es más económico

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cosmopolillaRocíomachbel Autores recientes
machbel
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¡Qué bien me viene este artículo! En unas semanas voy por Carcassone, muchas ganas 😀

Rocío
Invitado/a
Rocío

Hola Patri! Me gustaría saber si además de Carcasona has visitado algún pueblo más del sur de Francia y que te parece esa zona, estoy planificando nuestro viaje para Agosto y estoy un poco indecisa entre el sur de Francia o la Selva Negra en Alemania, que opinión tienes de… Leer más »

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