A 974 metros de altura, el aire fresco de la montaña recorre las callejuelas de una pequeña ciudad llena de vida. «Vielha» significa «Vieja» en aranés. Este es el corazón de un valle pirenáico muy singular, ya que estuvo aislado durante siglos conservando costumbres, tradiciones y un idioma propio proveniente del occitano o lengua de oc. Hoy te invito a descubrir todos los lugares que ver en Vielha e Mijaran, municipio constituido en 1970 con la unión de seis pueblos. La capital del valle es el principal núcleo urbano y la puerta de entrada a una Ruta por la Val d´Aran. ¡Benvingut a la cara norte del Pirineo!

Con casi 6.000 habitantes -el 40% de toda la población del valle- esta pequeña ciudad de casas de piedra e inclinados tejados de pizarra es el centro comercial de la Val d´Aran. Aquí se ubican las tiendas, supermercados, hoteles, el hospital comarcal y un buen surtido de restaurantes donde degustar la típica cocina aranesa. En invierno el trasiego de esquiadores es constante, en busca de las pistas de esquí de la popular estación de Baqueira – Beret, a sólo 13km de Vielha. Turistas que al derretirse la nieve se calzan las botas para caminar por los senderos de la montaña. Venir a disfrutar del valle de Arán es un planazo todo el año.
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Lugares que ver en Vielha
Los picos nevados rozan las nubes a más de 2.000 metros. Los glaciares del Besiberri Nord se derriten con el sol primaveral, bajando con fuerza por las crestas y barrancos de la Val d´Aran. Aguas rápidas que confluyen en el río Nere y atraviesan el casco histórico de Vielha hasta fundirse con el Garona. Este es el cuarto más importante de Francia, cuyas aguas desembocan en el Atlántico. La «canción» de ambos caudales acompaña en casi todo el recorrido por los principales sitios que visitar en Vielha. ¡Música para los oídos!

Alojamiento recomendado en la Val d´Aran.
Vielha es una opción excelente para alojarse, no sólo por su ubicación en el centro de la Val d´Aran y cerca de todo. También por los comercios y la oferta de restauración. Para quien quiera darse un capricho: el Parador de Vielha está justo a la entrada de la ciudad viniendo de Lleida, con unas vistas espectaculares al valle. En mi caso, nos quedamos en un hotel a 6km de Vielha, junto a la carretera principal de Francia: el Hotel Peña en El Pont d´Arròs. ¿Motivos para recomendarlo? Es cómodo, admite mascotas, tiene desayuno buffet, restaurante de cocina tradicional aranesa y una piscina climatizada para relajarse tras una jornada de pateo. Muy cerca de la cascada Saut deth Pish, una de las rutas típicas que hacer en la Val d´Aran, ¡es preciosa!

Mochilas en el hotel. Ahora sí, es hora de conocer los lugares imprescindibles que ver en Vielha. Si buscas dónde aparcar en Vielha, el mejor es el Parking 3: es muy amplio y queda a unos pasos del centro histórico y el paseo del río Garona.

Plaza de la Iglesia.
La avenida animada deth Pas d´Arró conduce a la place dera Gléisa, donde se localiza el edifidio del Ayuntamiento de Vielha e Mijaran y, en una esquina, la Oficina de turisme de Vielha. Un buen lugar para comenzar la visita a Vielha y la Val d´Aran, ya que hay mapas, folletos y el personal es muy amable. Me resolvieron varias dudas sobre qué iglesias estaban abiertas al público y cuáles no o cómo hacer la Ruta de senderismo al Santuario de Montgarri.

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Iglesia de Sant Miquèu de Vielha y el Cristo de Mijaran.
Sin salir de la plaza se encuentra el monumento histórico más importante que ver en Vielha y uno de los hitos de la Ruta del Románico en la Val d´Aran: la iglesia de Sant Miquèu. Este templo es de estilo románico tardío, con elementos ya en transición al gótico. Construida entre los siglos XIII-XIV, la portada está esculpida con ángeles, escenas bíblicas y en el centro del tímpano Sant Miquèu (San Miguel arcángel), a quien está consagrada la iglesia. El campanario octogonal, del XVI, fue construido por orden de Fernando el Católico, por entonces rey de Aragón.

Dentro atesora una de las mayores joyas medievales del valle: el Cristo de Mijaran, talla de madera policromada de la que sólo se conserva el busto. Realizado en el siglo XII por el taller de Erill -del vecino Valle del Boì– por su técnica está considerada una de las obras maestras del románico en el Pirineo. Atención también a la pila bautismal románica de la iglesia, esculpida con motivos vegetales de influencia mozárabe. El retablo del altar mayor es gótico, construido por el llamado «Maestro de Vielha».

Ribera del río Nere.
El Carrer Major sigue el curso del río Nere pasando por el puente que sustituyó al medieval tras desaparecer en las riadas del 1937. Las fachadas de las casas pintadas en tonos pastel dan un toque de color, hasta llegar a la señorial Ço de Rodès. Aunque toca una parada en el Museo etnográfico de la Val d´Aran. Una de las visitas fundamentales que hacer en Vielha, para conectar con la historia y la cultura de este valle pirenáico.

Museo de la Val d´Aran.
El antiguo palacete del S.XVII conocido como la Torre del general Martinhon alberga desde los años 80 el museo principal del valle, guardian de sus orígenes. Tras las vitrinas y los paneles informativos, se exhiben objetos arqueológicos de la Prehistoria, obras de arte y otras curiosidades como el armario donde antaño se guardaban los documentos del Consejo de la Val d´Aran.

Horario del museo de la Val d´Aran: de martes a domingo de 10 a 13h y de 17 a 20h (lunes cerrado). La entrada cuesta 3€.
Un poco más arriba, casi al final de Vielha, se localiza el Museo de la Lana. Pequeña fábrica textil del S.XIX, que aprovechaba el cauce del Nere para mover la maquinaria que convertía la lana en hilo. Hoy esta industria local está restaurada y reconvertida en museo, pero no está siempre abierta por lo que mejor es preguntar por sus horarios de visita en el mismo Museo de la Val d´Aran.

Paseo por el río Garona.
Ahora toca deshacer lo andado para ir hasta la parte baja de Vielha, por donde corre el río Garona con agua fresca del Alto Aran. Qué agradable, especialmente si hace sol, caminar junto a sus aguas siempre con la compañía del verde, el color predominante en la Val d´Aran en todas sus gamas cromáticas al llegar la primavera.

Junto a su cauce hay un paseo con puentes y esculturas, incluyendo las letras de «Vielha», donde todo el mundo se fotografía y la escultura de un viejo telesilla. Homenaje a la actividad que cambió radicalmente el valle, pasando de ser un lugar eminentemente rural a un centro deportivo de primer orden: es bien conocido que la familia real acude a esquiar a Baqueira, gracias a la calidad y cantidad de su nieve. El paseo por el Garona es agradable en ambas direcciones. Hacia abajo se puede llegar hasta la iglesia de Santa María de Mijaran, o mejor dicho lo que queda de ella ya que lamentablemente fue un polvorín durante la Guerra Civil.

Río arriba se encuentra el pueblo de Betren, pegado a Vielha y parte del municipio. En él hay otra joya del patrimonio medieval aranés: la iglesia de Sant Estèue. Construida entre el S.XIII – XIV y a caballo entre el románico y el gótico, no hay que perderse la portada del Jucio Final, con figuras zoomorfas.
Mirador de Vilac.
Saliendo del centro de Vielha y en dirección a Francia, se ubican el resto de pueblos que forman parte del municipio de Vielha e Mijarán. Uno de los más bonitos es Vilac, con un pintoresco casco histórico de casitas de piedra y flores. Por supuesto iglesia románica: la de Sant Feliu. Pero lo mejor son las vistas a Vielha y el macizo de montañas en las que se asienta la capital del valle. Una preciosa postal que grabar en las retinas. Más accesible (en kilómetros y curvas) que el mirador de Vielha.

Dónde comer en Vielha.
Como capital del valle, Vielha tiene una gran oferta de restauración, concentrada principalmente en sus dos arterias principales. Nos gustó mucho la Taberna Urtau, en pleno centro. Un bar de pinchos donde también se puede pedir a la carta, con platos tradicionales como la contundente olla aranesa o una tabla de quesos de la Val d´Aran (deliciosos). La popularidad ha hecho que abran local en el vecino pueblo de Arties y en Bossòst, en el Bajo Aran. Otras opciones que no defraudan son Era Coquèla y el Vielhito´s Bar, con las mejores croquetas del valle. ¡Buen provecho!

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