La floración en Urgell, Lleida
Cataluña España

Preludio primaveral en Lleida: la floración en Urgell

Escrito por la
el
14 marzo, 2022

El invierno se despide a lo grande en la plana de Lleida. A tan solo una hora y media en coche desde Barcelona ciudad, por la A-2 dirección Zaragoza, llegamos a una comarca rural y agrícola, donde los campos se tiñen de blanco y rosado como preludio de la primavera. Estamos en Lleida y así de bonita es la floración en Urgell: no es tan famosa como la que acontece en los campos frutales de Aitona y esto significa que podemos dar un paseo entre olivos y almendros disfrutando de la soledad y el silencio. Y eso, la mente que huye de la gran ciudad lo agradece.

Campos de almendros en flor en Lleida

Campos de almendros en flor en Lleida

Destino: Vilagrassa, Lleida. 

La comarca de Urgell se ubica en una planicie entre 300 y 400 metros de altura. Su capital, la ciudad de Tárrega, supera los dieciséis mil habitantes. Pero para ver campos floridos lo mejor es conducir hasta la pequeña localidad de Vilagrassa, sosegado municipio entregado a la agricultura con poco más de 400 habitantes. Situado en el margen izquierdo del río Ondara, Vilagrassa está rodeada de almendros. Los payeses aprovechan cada gota de agua en un sistema por goteo para producir estos manjares blancos tan apreciados en dulces y repostería. Las almendras del Urgell son famosas por su calidad y sabor. Sólo hay que estacionar el coche en la entrada del municipio y caminar por los senderos siempre de forma respetuosa con el entorno, sin tocar los árboles ni las flores. El aroma que impregna el aire es sensacional, dulce. El espectáculo, una belleza.

La floración en Urgell, Vilagrassa

La floración en Urgell, Vilagrassa

La floración en Urgell.

¿Cuándo ocurre la floración del almendro? Depende del clima. Frío y seco en esta zona del noreste de la península ibérica, las ramas desnudas se suelen vestir de flores blancas desde mediados de febrero a principios de marzo. Justo antes de la primavera. En Andalucía, por ejemplo, los almendros florecen antes: recuerdo los campos del granadino valle de Lecrín durante mi infancia pintados en blancos ya a finales de enero. Eso sí, se trata de un fenómeno tan bonito como efímero: la floración suele durar unas tres semanas o un mes. También frágil: si hay heladas pueden caerse o incluso perder la cosecha.

Floración de los almendros en Lleida

Floración de los almendros en Lleida

El segundo evento importante del pueblo con respecto a este fruto tan importante para la economía de la comarca sucede en el mes de septiembre: la Feria de la Almendra de Vilagrassa. Organizada por el Ayuntamiento, toda la gastronomía gira en torno a la almendra: helados, tartas, garrapiñadas o almendras tostadas con mistela se dan a probar a los visitantes, junto con un programa cultural y actividades lúdicas.

Otros planes que hacer en la comarca. 

Combinar gastronomía con naturaleza y patrimonio siempre es el mejor plan para una escapada completa. Además de deleitarnos y tomar mil fotografías del espectáculo natural de la floración en Urgell, esta comarca es rica en arte románico. Así, guarda tesoros poco conocidos como el monasterio cisterciense de Vallbona de les Monges o la iglesia románica de Santa Maria de Agramunt. En plena ruta del Císter de Cataluña, también el Camino de Santiago atraviesa estas tierras de Lleida con destino final Santiago de Compostela, en el otro extremo de la península ibérica.

Atardecer en Bellpuig, Urgell

Atardecer en Bellpuig, Urgell

Un paseo por Bellpuig. 

Por su cercanía con Vilagrassa, en esta corta escapada a Urgell fuimos al vecino pueblo de Bellpuig, donde se ubican dos de estas joyas arquitectónicas de la comarca: la iglesia de Sant Nicolau, templo gótico sobre una gran escalinata barroca, que oculta en su interior el sepulcro funerario de Ramon Folc de Cardona. La pieza, adherida sobre la pared, es una exquisita obra de estilo renacentista esculpida en mármol en Italia.

iglesia de Sant Nicolau, Bellpuig

iglesia de Sant Nicolau, Bellpuig

Otro sitio que no perderse en la localidad de Bellpuig: el convento de Sant Bartolomé, fundado en 1507 por el virrey de Nápoles y Sicilia Ramón Folc de Cardona, el señor de Bellpuig cuyo sepulcro ya hemos visitado en la iglesia parroquial. Con dos hermosos claustros a caballo entre el gótico y el renacimiento, la vista se pierde en el punto de fuga que dibuja la escalera de caracol en dirección al campanario.

Convento de Sant Bartolomé

Convento de Sant Bartolomé

Hoy, este convento es una de las sedes del Museo de Historia de Cataluña y entre muchas de sus curiosidades se puede contemplar una exposición de cerámica popular de los siglos XVII-XIX. Platos que fueron usados por los campesinos de la zona para dar la extrema unción de los moribundos y, al ser consagrados, ya no podían volver a su uso original. Hoy recuperados como parte del ajuar funerario y restaurados como testimonio de otra época en estas tierras payesas del Urgell catalán.

Exposición de cerámica popular

Exposición de cerámica popular

Alojamiento en Urgell.

Por la zona abundan las casas rurales y masías acondicionadas para el turismo, buscando una inmersión en la naturaleza. Una recomendación: el Hotel del Carme en Vilagrassa: se puede estacionar el vehículo en su parking e ir caminando a ver la floración de los almendros en los campos de alrededor.

La floración del almendro en Vilagrasa

La floración del almendro en Vilagrasa

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