MSC Cruceros, de crucero por el Caribe

Vacaciones en el mar: de crucero por el Caribe

La luz inunda todo mi camarote. Se trata de una claridad celeste y cegadora, de esas cuya intensidad de color sólo es posible en las latitudes tropicales. Me asomo al balcón: mar azul turquesa hasta donde se difumina la línea del horizonte. Consulto el diario de a bordo: ¿dónde atracamos hoy? En Roatán, Honduras. Una isla verde esmeralda tapizada de selva con playas de palmeras. De catálogo. Me duele un poco la cabeza de la resaca del champán y karaoke de la noche anterior, cóctel tan explosivo como divertido. Quizá me de tiempo a un baño en la piscina antes del desembarco. Así transcurren mis vacaciones en el mar en un crucero por el Caribe. Si necesitas una semana de sol y relax, de no pensar en nada… Créeme, tienes que probarlo.

Baño en la piscina al atardecer, de crucero por el Caribe

Baño en la piscina al atardecer, de crucero por el Caribe

Mi primera experiencia en un crucero por el Caribe con MSC Cruceros

«Yo no soy de crucero». «Eso de parar un ratito y pasar tantas horas en un barco… Como que no lo veo». «No te da tiempo a ver nada». Ay, por la boca muere el pez. Está claro que para opinar sobre algo antes hay que probarlo. Reconozco que tenía mis prejuicios e ideas preconcebidas. Que un crucero, en principio, no era de los viajes soñados que ocuparan la parte top de deseos de mi lista. Pero, cuando me llamó Sofía para proponérmelo, acababa de regresar de una serie de viajes locos enganchando uno con otro sin parar. Me visualicé en la piscina disfrutando del sol, tomando un mojito, descansando… Y dije ¿por qué no? Además, la ruta prometía, especialmente por pasar dos días y medio en La Habana, una ciudad que siempre he querido conocer.

Vistas de la Habana Vieja

Vistas de la Habana Vieja

De crucero por el Caribe. Itinerario:

Mapa, itinerario de crucero por el Caribe

Mapa, itinerario de crucero por el Caribe

  • Día 1: La Habana (Cuba)
  • Día 2: navegación.
  • Día 3: Belice. Día 4: Isla de Roatán (Honduras).
  • Día 5: Costa Maya (México).
  • Día 6: Isla de la Juventud (Cuba).
  • Día 7: La Habana.

La Vieja Habana, luces y sombras de una ciudad viva.

La humedad golpea mi cara al salir del aeropuerto. ¡Ya estoy aquí, de nuevo en el Caribe! Un autobús nos lleva al barco, nuestra casa flotante los próximos siete días, mientras capturo las primeras postales de La Habana: murales coloridos, imágenes de Fidel y de «El Ché», coches antiguos, fachadas que un día fueron mansiones y hoy palidecen… Sí, La Habana es tal y como la imaginé, con ese encanto decadente que te atrapa.

Mural de El Ché, La Habana

Mural de El Ché, La Habana

El barco de MSC Cruceros está atracado en el mismo puerto junto a la plaza Vieja, dentro de la ciudad. Mi camarote es como una habitación de hotel provista de todas las comodidades y además un balcón con vistas al Malecón y al Morro Cabaña. Tras cenar sólo puedo pensar en dormir: aún estoy con hora española y para mí son las cinco de la mañana…

Crucero atracado en La Habana

Mi barco de MSC Cruceros atracado en La Habana

¡Buenos días, La Habana! Tenemos toda una jornada para perdernos por su casco viejo: la plaza de la Catedral, asomarnos a sus palacios coloniales, la monumental plaza de Armas, saborear el ambiente de la calle Obispo y Mercaderes con sus bares, tiendas, músicos ambulantes y mimos intercambiando alegría por unos pesos cubanos… Los tambores resuenan en el callejón de Hamel poniendo ritmo a las paredes cubiertas de arte urbano.

Paladar de Fresa y chocolate, qué ver en La Habana

Paladar de Fresa y chocolate, La Habana

Ante la cúpula del Capitolio en obras desfilan los descapotables rosas chicle y azules turquesas. Sí, ya me lo decía una amiga, que a Cuba hay que ir ahora, antes de que cambie. Y ya se empieza a ver: grúas que recortan el paisaje urbano y un centro comercial que acaban de inaugurar. Termino la tarde con un paseo por el Malecón, donde se reúnen los cubanos a pescar, darse arrumacos o simplemente conversar… Hay que arreglarse para asistir al Tropicana, un cabaret emblemático en el que dejarse hipnotizar por el espectáculo de cientos de bailarines sobre el escenario. Famoso desde los años 30, dicen que los mejores artistas de Cuba actúan en Tropicana, tristemente un lujo sólo para turistas ya que por su precio los cubanos no se lo pueden permitir.

El Capitolio, qué ver en La Habana

El Capitolio, La Habana

¡Cruzando el mar! ¿Qué hacer en un día de navegación?

Dejamos atrás La Habana. Zarpamos a medianoche y nos espera todo un día de navegación. Me pierdo buscando el buffet del desayuno. Escaleras arriba, abajo… El barco es una ciudad que trato de explorar: teatro, restaurantes, tiendas, bares, casino, piscinas, solarium, gimnasio, zona spa… Los animadores montan coreografías y hay un sin fin de actividades a las que apuntarse. Juegos de mesa, un cóctel a media tarde, quizás una sesión de belleza…

De crucero por el Caribe

De crucero por el Caribe

Aquí el que se aburre es porque quiere. Confieso que entre baños de sol y piscina las horas en alta mar vuelan, ¡está bien esto de mimarse!

Sesión de belleza de crucero por el Caribe

Sesión de belleza de crucero por el Caribe

Río Viejo de Belice y la ciudad maya de Altún Ha.

Un nuevo país de Centroamérica, Belice, y he escogido una excursión de las ofertadas en MSC Cruceros para remontar en lancha el río Viejo y conocer la ciudad maya de Altún Ha. Una pareja de manatíes, aves tropicales, monos aulladores, iguanas que toman el sol plácidamente en las ramas… Y hasta un simpático delfín que viene a saludar y nos acompaña durante un tramo en nuestro paseo río arriba. Una experiencia tan deliciosa como la fría cerveza Beliquin que degusto en el almuerzo en plena naturaleza.

El sol brilla en lo más alto mientras exploro Altún Ha atenta a las explicaciones del guía. Es la primera vez que visito un asentamiento maya y no puedo dejar de contemplar las estructuras piramidales rodeadas de selva. Datada en el año 200 de nuestra era, fue descubierta en los 60 con un espectacular hallazgo: una gran una máscara de la divinidad maya del sol, Kinich Ahau, tallada en jade. El tesoro más valioso de Belice.

Altún Ha, Belice

Altún Ha, Belice

Roatán, la isla paraíso de Honduras.

Seguimos surcando el mar Caribe. Próxima parada: Roatán, una isla de aguas cristalinas y frondosa selva. Desembarcamos y nos vamos a dar una vuelta por la isla. Estas horas transcurridas en Roatán bastan para conquistarme ¡tengo que volver a Honduras! Una tienda – factoría de chocolate, un baño en la playa, subida al mirador, pueblos con niños vestidos de colegial en los que intercambiamos bolígrafos por sonrisas… Realmente aquí el tiempo transcurre más despacio.

 

Honduras, Roatán, de crucero por el Caribe

Honduras, Roatán, de crucero por el Caribe

De vuelta al puerto no puedo evitar curiosear por el pueblecito e interactuar con los locales, comprar unas frutas, asomarme a la escuela… ¡Y de nuevo a bordo! Nos alejamos de la costa y nos enteramos de que una familia española no ha subido a bordo. Cosas que suceden por contratar excursiones «no oficiales», más económicas pero con el riesgo real de quedarte en tierra.

Isla de Roatán, Honduras, crucero por el Caribe

Isla de Roatán, Honduras, crucero por el Caribe

Costa Maya en México.

Abro los ojos y ya estamos en un nuevo puerto: Costa Maya, al sur de México, muy cerca de la frontera con Belice. La parada aquí es corta, sólo medio día. Decidimos dar un paseo por el pueblo costero de Mahahual, con animados bares y tiendas de souvenires, en busca de un rato de sol en la playa. ¡Qué gustazo bañarse en el Caribe! Me fascina cómo se van degradando los distintos tonos de azul del fondo a la orilla… Un chupito de tequila cortesía de una taberna decorada con artesanía de México lindo, y a la hora de comer ya estamos de nuevo a bordo, rumbo a Cuba.

Costa maya, México, crucero por el Caribe

Costa maya, México, crucero por el Caribe

Regreso a La Habana.

Un temporal de lluvia acaecido en las últimas semanas impiden al barco atracar en la isla de la Juventud, por lo que nos dirigimos directamente a La Habana. En compensación, la compañía presenta esa noche la actuación del Buena Vista Social Club en el teatro a bordo, unos artistas de fama mundial con varios grammys en su palmarés musical. Además, una excursión extra al día siguiente antes de partir de vuelta a España. No lo dudo: quiero hacer el tour de la Revolución. Una apasionante inmersión en la historia cubana de las últimas décadas visitando lugares tan simbólicos como el museo de la Revolución, la fortaleza de San Carlos donde instaló El Ché su comandancia en 1959 o la plaza de la Revolución. ¡Historia viva que aún palpita entre las paredes!

Museo de la Revolución, La Habana

Museo de la Revolución, La Habana

«Si avanzo seguidme. Si me detengo, empujadme. Si retrocedo, matadme.»

Ernesto Guevara, «El Ché».

Plaza de la Revolución, La Habana

Plaza de la Revolución, La Habana

Con un atardecer en el Malecón me despido de La Habana Vieja y linda, prometiendo volver pronto…

Conclusión de la experiencia: ¿merece la pena hacer un crucero por el Caribe?

Mis vacaciones en el mar en un crucero por el Caribe han sido toda una experiencia. He de decir que lo he pasado genial: han sido innumerables los ratos de risas, relax, buen rollo y desconexión de la vida en la gran urbe. La «noche en blanco», dos cenas de gala, karaoke, discoteca, musicales como «Dirty Dancing» y actuaciones de acrobacias en el teatro… Las noches de navegación son una fiesta. Si eso es lo que estas buscando ¡adelante! Creo que para un grupo de amigos que quieren unas vacaciones fáciles, sin complicarse mucho y que lo den todo hecho son perfectas. Para una familia también, ya que el crucero dispone de guardería donde poder dejar a los pequeños y salir del barco a explorar el exterior.

Roatán

Roatán

Consejos para un primer crucero:

  • Leer el Diario de a bordo cada día. Se cuenta la información importante como los cambios de huso horario, las horas en las que se atraca y la hora de salida del barco. También los espectáculos nocturnos y otras actividades disponibles.
  • Sé respetuoso: la economía local depende de la escala que hace el crucero, cada semana o cada quince días en ese puerto. Escuché varias frases de «qué pesados», «déjame en paz». Ser educado y sonreír no cuesta nada, aunque no quieras consumir o comprar.
  • Todos a bordo: es de vital importancia estar en el barco con antelación a la salida. El barco no va a esperar y tiene que zarpar a la hora prevista. En Honduras unos turistas españoles se quedaron en tierra.
  • ¡El barco se va sin mí! ¿Qué puedo hacer? En caso de que ocurra la tragedia, nos comentaron que MSC Cruceros tiene un agente en cada puerto para hacerse cargo de los pasajeros que se puedan perder. Eso sí, todos los gastos asociados: hotel, nuevos vuelos, etc. correrán a cargo del pasajero ya que es su responsabilidad.
  • Relájate y disfruta de tus vacaciones en el mar.

Este viaje de crucero por el Caribe ha sido posible gracias a la invitación de MSC Cruceros. Las opiniones que expreso aquí están basadas únicamente en mi propia experiencia personal vivida durante esta semana a bordo. 

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Agencia de viajescosmopolillaandrea Autores recientes
andrea
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andrea

Unas fotos preciosas

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Creo que no conocía el caribe de esa manera, gracias por tan bonito post.

¡No olvides contratar tu seguro de viaje!