Altún Ha, la ciudad de jade en Belice

Fue el Sol el creador del cosmos, el origen del tiempo, de la Tierra y las estaciones. Del porvenir. Su nombre es Kinich Ahau y su rostro dorado es fuente de vida, el reflejo de la luz, la bondad, el orden. Pero también de la muerte, responsable de la desolación de las cosechas, de la sequía. Su esposa es la diosa Ixchel, la Luna, siendo su casa la bóveda celeste pero compartida en contadas ocasiones. Al caer la oscuridad de la noche el dios Kinich Ahau se traslada al inframundo transformado en jaguar, sólo para renacer al alba aún más brillante y poderoso.

Altún Ha, la ciudad maya de Belice

Altún Ha, la ciudad maya de Belice

Un suave traqueteo me despierta. Abro los ojos. Parece que el barco se ha detenido. ¿Qué hora es? Un pequeño haz de luz se cuela por las rendijas de la cortina mal cerrada. Vaya, sólo son las 6 de la mañana. Qué raro se me hace que amanezca tan temprano, aquí en América. Al menos los primeros días. Luego, como todo, te acostumbras y te adaptas al ritmo. Me asomo por el balcón y sólo veo mar azul celeste. Una masa eterna de agua, transparente y quietísima como un espejo del cielo. Voy en una embarcación de MSC Cruceros bordeando el Caribe y hoy paramos en Belice. El plan: remontar el río Viejo hasta los vestigios arqueológicos de Altún Ha. Mi primer contacto con el mundo maya.

Altún Ha, Belice

Altún Ha, Belice

Caminos de agua: río Viejo de Belice.

Un delicioso desayuno y ya estoy lista para bajar del barco. El calor aprieta; el termómetro marca más de 30 grados. El muelle de ciudad de Belice es uno de esos lugares sin alma, y diría que hasta triste si no fuera por el trajín de turistas. Embarcaciones de recreo, restaurantes y tiendas de souvenires. Sólo hecho para la función para la que se construyó: recibir y trasladar a los pasajeros.

Puerto de Belice

Puerto de Belice

Cambio de barca y el viaje continúa de nuevo por agua. Vamos a rodear la costa de Belice hasta la boca de río Viejo, para adentrarnos por su desembocadura con la intención de observar los animales salvajes que habitan estas orillas. Los primeros en hacer acto de aparición son las aves acuáticas: pelícanos y un cormorán en plena faena de pesca. A lo lejos asoma un manatí, pero se aleja a pesar de que apagamos el motor para no asustarle.

Cormorán, río Viejo de Belice

Cormorán, río Viejo de Belice

Aquí las aguas dulces se funden con las saladas caribeñas. Remontamos río arriba, sólo un trocito de los 290 km de longitud que llevan hasta su lugar de nacimiento: los montes Mayas. Ya en los tiempos de esta cultura milenaria era usado como vía principal de comunicación entre el mar y tierra adentro: de ahí su nombre. La selva tropical dibuja un contorno de palmeras, cedros y caobas, combinado con infraestructuras humanas de puentes metálicos bajo los que pasamos y casas de madera.

Casas, río Viejo de Belice

Casas, río Viejo de Belice

Un juguetón delfín nos saluda haciendo cabriolas. En la hierba toman el sol algunas iguanas del color de las hojas, mimetizadas con el ambiente. Las ramas más altas ocultan a los monos aulladores, especie que ya me resulta familiar tras ser despertada por sus aullidos en las madrugadas de Costa Rica. El agradable paseo termina con un almuerzo a base de arroz de coco, frijoles, carne, ensalada y una fresca cerveza Belikin a la sombra de los árboles. Siguiente parada: Altún Ha.

Iguana, río Viejo de Belice

Iguana, río Viejo de Belice

La ciudad maya de Altún Ha.

A cincuenta kilómetros al norte de ciudad de Belice la tupida selva escondía un secreto. No fue hasta los años 60 del S. XX que se descubrió el gran hallazgo: lo que aparentaban ser unos montículos de vegetación en realidad tapizaban una ciudad maya construida alrededor del año 250, donde residían unos diez mil habitantes que comerciaban en sus canoas a través del cercano río Viejo.

Entrada a Altún Ha, la ciudad maya de Belice

Entrada a Altún Ha, la ciudad maya de Belice

Camino sobre la hierba hasta la entrada de Altún Ha, la ciudad maya cuyo nombre significa “Estanque de piedra”. El original se perdió en la oscuridad de los siglos venideros. Hoy sólo se conserva el recinto ceremonial, corazón espiritual de esta urbe antigua. Ocho templos en forma de pirámide se distribuyen geométricamente en torno a dos explanadas. Sus bases son anchas, de rocas gastadas y grises. Sus picos apuntan a las estrellas, a lo divino.

Explanada de Altún Ha

Explanada de Altún Ha

Por los escalones irregulares busco las huellas que dejaron los sacerdotes mayas hace ya más de mil años, ascendiendo a la cima de la principal pirámide: el templo de los Altares. De esas ceremonias y rituales, de los sacrificios que se realizarían para honrar a sus dioses ya sólo quedan restos de armas y joyas, los símbolos de prestigio y poder que portaban los sumos sacerdotes. Y los huesos de las tumbas que han sido halladas en el interior de la pirámide, incluyendo la de un gran caudillo y su esposa.

Vistas desde la pirámide de Altún Ha

Vistas desde la pirámide de Altún Ha

Restos arqueológicos de Altún Ha, Belice

Restos arqueológicos de Altún Ha, Belice

De todos los sepulcros la llamada Tumba Verde guardaba el mayor bien de Altún Ha: la máscara de jade tallada con el rostro del dios Sol, Kinich Ahau, junto con otros trescientos objetos menores de este precioso cristal. El jade era el material más preciado por los mayas por su dureza, tacto, brillo y pureza. Los caciques más ricos portaban joyas de jade, a las que se les otorgaban poderes espirituales y curativos. La máscara del temido y venerado dios Sol, quizá destinada a dar luz y acompañar al gran sacerdote o cacique en su viaje al inframundo, es una de las más grandes y pesadas localizadas en Centroamérica, por lo que se custodia como el tesoro nacional de Belice.

Máscara de jade del dios Sol, Altún Ha

Máscara de jade del dios Sol, Kinich Ahau, Altún Ha

Hoy Altún Ha es un lugar fantasmal y silencioso, cuya calma sólo es interrumpida por los pequeños grupos de turistas que se acercan, de cuando en cuando, desde ciudad de Belice. Se desconoce por qué fue abandonada y saqueada alrededor del S.XII, cayendo en el olvido durante centurias. Entonces la selva reclamó lo que era suyo abrazando a las piedras y cubriendo con un manto verde sus secretos, dejando aún hoy muchas preguntas sin respuesta. Misterios que sólo esas pirámides conocen.

Contemplando Altún Ha

Contemplando Altún Ha

Echa un vistazo a la ruta completa: Vacaciones en el mar, de crucero por el Caribe

Gracias a MSC Cruceros por esta excursión para conocer río Viejo de Belice y Altún Ha, la ciudad de jade. 

5 Comentarios

  1. Responder

    Jose

    8 agosto, 2017

    Me quedé hace 7 años con rabia por no ir y leyendo tu post me han vuelto a entrar ganas… Si vuelvo por Belice cae seguro junto con buceo en el blue hole.

    • Responder

      cosmopolilla

      15 agosto, 2017

      Pues mira ya tienes la excusa 😉 un abrazo

  2. Responder

    Mochilero Futbolero

    9 agosto, 2017

    que destino tan exotico,

  3. Responder

    Jose Rivera

    15 agosto, 2017

    Un destino muy interesante, realmente la cultura maya apasiona, así como los Incas en Sur América son culturas ascestrales de respeto

  4. Responder

    BetRoviraE

    22 agosto, 2017

    ¿Que interesante post! En mi blog hablo sobre mi experiència e México, ¿te animas a leerlo? https://mevoyamexico.wordpress.com/

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