Ruta por el Tíbet en 14 días ❤️ De Lhasa al Campo Base del Everest

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Los puntiagudos picos del Himalaya sobresalen entre las nubes, en un paisaje blanco y azul que se extiende hasta donde la vista alcanza. Esa fue mi primera visión del Tíbet desde la ventanilla del avión minutos antes de aterrizar en el aeropuerto de Lhasa Gonggar. ¡Qué impresión, qué emocionante! Con esta imagen épica dio comienzo mi Ruta por el Tíbet en dos semanas: un viaje al corazón del Budismo, del Himalaya, por uno de los territorios más vírgenes de la tierra, atravesando las costuras más altas del mundo. Hoy lo recuerdo con una punzada de nostalgia y a la vez ese convencimiento de que sé que volveré algún día: viajar a Tíbet te cambia para siempre. ¿Me acompañas en esta inolvidable aventura?

📌 En este artículo encontrarás…

Sobrevolando el Himalaya en avión
Sobrevolando el Himalaya en avión

Resumen de ruta por Tíbet en dos semanas

Días Etapa Visitas destacadas
Día 1 Llegada a Lhasa Aclimatación y descanso (3.650 metros de altitud).
Días 2 y 3 Shannan Monasterio de Samye, trekking a la ermita de Chimpu, Palacio de Yumbulagang y Monasterio de Tradruk.
Días 4, 5 y 6 Nyingchi («Suiza Tibetana») Valle de Kading, bosque de Lulang, lago Sijinlacuo, lago Basum Tso y monasterio de Tsodzong.
Días 7 y 8 Lhasa a fondo Palacio de Potala, Templo de Jokhang, calle Barkhor, Monasterio de Sera y Templo de las Mil Estatuas.
Día 9 Ruta hacia Shigatse Lago Yamdrok, Glaciar Karola y Monasterio Gyantse Pelkor Chode.
Día 10 Rumbo al Everest Paso de Gyawu La, Tashi Dzom (transbordo) y noche en el Campo Base del Everest (5.200 metros).
Día 11 Amanecer y regreso Vistas al Everest, Monasterio de Sakya y ruta hasta Shigatse.
Día 12 Shigatse – Lhasa Monasterio Tashi Lhunpo (tumbas doradas) y viaje de regreso a la capital.
Día 13 El mar del Tíbet Excursión de día completo al sobrecogedor Lago Namtso.
Día 14 Despedida Vuelo de salida desde Lhasa.

Consideraciones previas para esta ruta por el Tíbet: logística para un gran viaje

Sí, mirar a la montaña más alta del planeta y dormir en el Campo Base del Everest es todo un sueño. ¡Pero no es tan fácil llegar ya que requiere una planificación previa! Todo lo que tienes que saber para preparar tu viaje al Tïbet:

1 – Agencia de viaje obligatoria.

Para empezar, lo primero que tienes que saber es que no puedes organizar una ruta por Tíbet por libre. Está prohibido para los viajeros extranjeros. Desde 1959 este país está ocupado por China y ahora mismo es una región autónoma con zonas restringidas y bajo control militar (como la parte del Everest, fronteriza con Nepal). Es por ello que se requiere un permiso especial para visitar Tíbet que solo lo puede tramitar una agencia autorizada, quien se encarga de organizar la ruta, gestionar visado etc. Una vez en Lhasa, tampoco se puede recorrer Tíbet libremente: hay que ir acompañado de guía oficial todo el tiempo. Si, como yo, te gusta viajar por libre por los destinos, esto puede sonar un poco bajón (y lo es). Pero créeme que merece la pena. Y dándole la vuelta a la tortilla, nosotras tuvimos un guía tibetano estupendo (Sonam), perfecto para una inmersión cultural total en el país y conocer detalles sobre la vida, la religión o las costumbres que de otra forma no hubiera sido posible.

💡 Yo hice el viaje con la agencia Eastogotravel. Nos tramitó todos los permisos obligatorios (Tibet Travel Permit) y nos organizó el itinerario de Lhasa al Everest con guía y conductor. La agencia se encargó también de reservar los hoteles, buscar los restaurantes en función de lo que nos apeteciera en el momento y toda la logística del viaje en sí. Todo fue genial y puedo decir que la recomiendo 100%. Eso sí, si te decides hacer una ruta por Tíbet sea con la agencia que sea, por favor recalca que vuestro guía sea siempre tibetano. No solo por conocer el destino de mano de una persona local, también por mostrar su apoyo a este pueblo que no lo tiene nada fácil.
Sonam, nuestro guía local en Tíbet
Sonam, nuestro guía local en Tíbet

2 – Seguro de viaje para Tíbet.

Lo que no está incluido en el itinerario por el Tïbet de la agencia es el seguro de viaje. Como siempre, yo recomiendo la compañía Heymondo (con la que viajo yo asegurada desde hace 8 años). Ojo porque en esta ocasión un seguro estándar NO VALE, Tíbet está por encima de los 3000 metros de altura (alta montaña) por lo que hay que coger un seguro específico.

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3 – Internet en Tíbet.

También tienes que saber que Internet está capado en toda China. El wifi funciona pero solo para sus aplicaciones chinas, es decir que usar WhassApp, Instagram, Facebook, Google Maps, Email etc. NO es posible por el gran cortafuegos chinos que bloquea todas las URL extranjeras. ¿Cómo saltárselo? Con una VPN.

Yo usé la eSIM de Holafly para tener Internet en Tíbet y me funcionó bastante bien (excepto en zonas muy remotas donde no hay cobertura), incluso en el Campo Base del Everest pude chatear con mi pareja… Tener Internet es fundamental no solo para comunicarte con tu familia o tener acceso a tus redes sociales, también para usar Alipay o Wechat (en China no funcionan las tarjetas occidentales). Para poder usarla tienes que comprarla unos días antes de aterrizar en China, si usas mi código LACOSMOPOLILLA tendrás un 5% de descuento.

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Y ahora sí, voy con la descripción de mi itinerario por Tíbet en 14 días jornada a jornada. ¡Un viaje alucinante que nunca olvidaré! Ten en cuenta que si tienes menos días para ir al Tíbet puedes quitar la parte de la «Suiza tibetana» o, si no te ves con fuerzas de ir al Campo Base Everest, puedes quedarte en Shigatse y disfrutar de sus monasterios y paisajes.

Etapa 1: Aclimatación y la cuna del Budismo (Días 1-3)

La aventura comienza (y termina) en el aeropuerto de Lhasa, al que volé con Air China desde Barcelona (escala corta en Beijing). ¡Cómo me gustaría volar desde Katmandú, la capital de Nepal, para la próxima! Es la mejor manera de ver el Everest desde el aire, además de otros ochomiles del gran Himalaya.

Día 1: Llegada a Lhasa (3.650 metros)

El aeropuerto de Lhasa es pequeño y no hay oficina de cambio de divisa, pero sí un puesto donde venden botellas de oxígeno por 5$. No necesito comprarla: nuestro guía Sonam nos obsequia con una como recibimiento y recordatorio que esto es el techo del planeta y sí, cuesta respirar porque el cuerpo tiene menos capacidad de absorber oxígeno que al nivel del mar. Este primer día es de descanso en el hotel, de tomárselo con calma después de muchas horas volando y comenzar la aclimatación. Seguir estrictamente las recomendaciones para evitar el mal de altura:

  • No hacer grandes esfuerzos físicos (descansar básicamente).
  • Evitar ducharse con agua caliente (solo fría o templada).
  • Nada de alcohol ni café. Hidratarse mucho (agua, infusiones).
  • Comer ligero (esto cuesta ya que nos llevan a un restaurante tradicional tibetano en el centro de Lhasa).

El mal de altura provoca dolor de cabeza, náuseas, insomnio, fatiga, dificultad para respirar e incluso alucinaciones o complicaciones pulmonares en los casos más agudos, así que no hay que tomarlo a broma y hacer caso siempre de las recomendaciones.

En este artículo cuento en detalle qué ver y qué hacer en Lhasa, la fascinante capital del Tíbet. ¡Mucho más que el Palacio de Potala!

templo de Jokhang en Lhasa de noche
Templo de Jokhang en Lhasa de noche, ruta por Tíbet en 14 días

Días 2 y 3: El valle de Yarlung y Shannan.

¡Comenzamos la ruta por el Tíbet con su cara más espiritual e histórica! Haciendo base en la ciudad de Shannan, visitamos varios lugares icónicos que ver en Tíbet, con gran importancia para peregrinos y creyentes budistas.

Monasterios en el Tíbet
Monasterios en el Tíbet

El monasterio de Samye.

Ubicado a 120 km al sureste de Lhasa, Samye es el monasterio budista más antiguo del Tíbet y por tanto, un relevante centro de peregrinación. Construido en el siglo VIII por el gran gurú y maestro indio Padmasambhava, quien llevó el Budismo a Tíbet y levantó este monasterio en el año 779, a los pies de un monte sagrado. Se trata de un gran recinto fortificado con una empalizada blanca, donde el monasterio principal está en el centro, rodeado de templos menores. La devoción que se palpa en este lugar tan sagrado es contagiosa: peregrinos recitando mantras y prendiendo velas con mantequilla de yak en cada esquina, frente al Buda de la Compasión, el del Futuro (Maytreya) o el Protector. Atención a una estupa lateral con una capilla dedicada a los difuntos, es sobrecogedora. ¡Me conmovió esta visita!

monasterio de Samye, el más antiguo de Tíbet
monasterio de Samye, el más antiguo de Tíbet

Ermita de Chimpu.

¿Un pequeño trekking de aclimatación a 4000 metros de altura? ¿Y por qué no? Otra de las visitas que hicimos en nuestro segundo día de ruta por Tíbet fue conocer una pequeña comunidad mixta, de monjas y monjes -algo raro en Tíbet- en un monasterio dividido en varias alturas. Para llegar al nivel superior, donde están las cuevas de los ermitaños, hay que subir la montaña. Algo nada fácil cuando acabas de aterrizar y aún no estás habituada a la falta de oxígeno. No me avergüenza decir que no completamos el trekking, pero sí llegamos a las grutas y el mirador.

Hora del rezo en la Ermita de Chimpu
Hora del rezo en la Ermita de Chimpu

Palacio de Yumbulagang.

Valle de Yarlung, sureste de Tíbet. Sobre una colina dominando el río Yarlung se alza el castillo más antiguo de Tíbet, construido en el siglo II por Nyatri Tsenpo, primer rey del país. Fue usado durante siglos como residencia real, enclave defensivo -por su privilegiada situación-y también como palacio de verano del primer emperador tibetano Songtsen Gampo y la princesa china Wencheng. Según la leyenda, la estatua de Buda sedente que hay en el monasterio de Jokhang (Lhasa) la trajo consigo la princesa, budista y encarnación en la Tierra de la Tara Blanca según los escritos antiguos.

Hoy este baluarte es un monasterio habitada por una pequeña comunidad de monjes y en su interior, aunque no es posible tomar fotografías, se pueden contemplar las estatuas del primer rey tibetano, el emperador y otros monarcas que habitaron estas tierras antaño. ¡Las vistas desde el mirador superior son brutales!

El Palacio de Yumbulagang en Tíbet
El Palacio de Yumbulagang en Tíbet

Etapa 2: Rumbo al este, la «Suiza Tibetana» (Días 4-6)

La mayoría de turistas que se plantean una ruta por Tíbet se saltan esta parte, por lo que aquí solo encontramos turismo local. ¡Ni un occidental! La razón es que queda a desmano, son bastantes horas de carretera para llegar a esta provincia ubicada en el sureste, cerca ya de la frontera con India. Pero la verdad es que tras visitarlo, nos alegramos de haberlo incluido en el itinerario, pues es muy diferente al resto del Tíbet. Para empezar, la altitud es un poco más baja, por lo que el paisaje cambia radicalmente: la aridez extrema y los paisajes marrones de la meseta tibetana aquí se transforman en bosques de coníferas verde intenso, praderas alpinas, lagos esmeraldas y azulados, cascadas… A rato me parecía estar en Laponia; otras en Suiza ¡de ahí el nombre!

Haciendo base en la ciudad de Nyingchi, visitamos:

  • El valle de Kading.
  • Sejila Pass. Un puerto de montaña a 4.728 metros de altura, rodeado de valles glaciares. Si está despejado, se puede ver una de las montañas sagradas de Tïbet: el Namjagbarwa (7.782 metros de altura).
  • El bosque de Lulang, situado bajo el paso.
  • Basum Tso, un precioso lago con una aldea tradicional tibetana (Jieba Village) y el monasterio de Tsodzong, situado en una isla. Dormimos a orillas del lago.
  • De vuelta a Lhasa paramos en el lago Sijinlacuo, semi congelado a 5.000 metros de altura ¡una preciosidad!
El Namjagbarwa desde el bosque de Lulang, la Suiza Tibetana
El Namjagbarwa desde el bosque de Lulang, la Suiza Tibetana

Etapa 3: Lhasa, el corazón del budismo tibetano (Días 7-8)

Vuelta a la capital tibetana, «hogar de los Dioses», para dedicar dos días intensos a explorar a fondo todo lo que ver en Lhasa. Una urbe moderna y vibrante que sin embargo conserva su centro histórico y eje de la tradición, además del impresionante Palacio de Potala ¡hay que verlo una vez en la vida! Experiencias imperdibles:

  • Visita el Palacio de Potala, conocido como el palacio más alto del mundo. ¡Se dice que tiene más de mil habitaciones! Antigua residencia del Dalai Lama, hoy es un museo histórico con un amplio recorrido por las estancias privadas del Dalai (sala del trono, audiencias…), templos y las tumbas de los antiguos dalais lamas, recubiertas de oro y piedras preciosas. Es difícil explicar lo que se siente al asomarse a estos pasillos, durante años totalmente vetados a los occidentales, testigos de tantos siglos de historia.
  • Monasterio de Sera: uno de los más importantes de Tíbet, donde se celebra a diario el debate de los estudiantes ¡es digno de ver!
  • Centro histórico de Lhasa, con el templo de Jokhang en el centro, corazón de la ciudad. Lugar de peregrinación y devoción, cientos de peregrinos hacen a diario la sura alrededor del santuario, caminando o de rodillas, por la calle Barkhor y sus alrededores (zona comercial).
El Debate de los estudiantes, Lhasa, Tíbet
El Debate de los estudiantes, Lhasa, Tíbet

Otra de las experiencias locales que vivimos en Lhasa fue visitar una casa familiar y hacer un taller de momos, plato tradicional tibetano (de verduras y de carne de yak). Fue muy divertido ¡y rico!

Lhasa, al ser la capital, está repleta de tiendas, mercados, restaurantes de todo tipo (tibetano, nepalí, hindú, hot – pot, noodles…) incluso locales cuquis, tea houses y cafeterías como el Mecha Café. Y esto es algo que disfrutamos mucho. Saboreando y disfrutando los diferentes sabores de esta parte del mundo.

Taller de momos en Lhasa, viaje al Tíbet
Taller de momos en Lhasa, viaje al Tíbet

Etapa 4: El Techo del Mundo (Días 9-11)

Tras superar los primeros ocho días en el Tíbet estamos listas para subir al techo del mundo. Totalmente aclimatadas, ¡es hora de poner rumbo al Everest!

Lago Yamdrok, Himalaya, ruta por Tíbet en 14 días
Lago Yamdrok, Himalaya, ruta por Tíbet en 14 días

Día 9: Lagos turquesas y estupas.

Dejamos Lhasa atrás en dirección a Shigatse, la segunda ciudad en población de Tíbet y desde donde parten la mayoría de expediciones al alto Himalaya. Bordeando la frontera con Bután (otro sueño viajero) paramos en varios paisajes alucinantes, la imagen que esperas de Tíbet:

  • Lago Yamdrok, en color azul intenso y bellísimo, con el pico nevado del Noijin Kangsang como telón de fondo (7.206 metros) ¡qué maravilla!
  • El Glaciar Karola, con sus banderas de colores bailando al viento.
  • Complejo budista Gyantse Pelkor Chode. Una maravilla de monasterio amurallado donde se encuentra la estupa más alta del Tíbet (35 metros de altura) con 108 capillas decoradas con murales. Aquí hay que buscar a la Tara Verde (la Buda mujer), ¡es de las más bonitas! En el templo principal se custodia una icónica y gigantesta estatua del Buda Shakyamuni. Impresionante.
Estupa del monasterio Gyantse Pelkor Chode
Estupa del monasterio Gyantse Pelkor Chode

La parte negativa de Tíbet: la explotación animal, ¡no participes!

En varios miradores de camino a Shigatse, al igual que en el Sejila Pass, fuimos testigos de cómo usan a las cabras bebés, los yaks, perros enormes con el pelo teñido (y gafas de sol) y otros animales como reclamo turístico: pasan atados todo el día allí para que el turista se haga la foto. No es ético ni responsable; no formes parte de este negocio. Ya lo sabes, si no hay demanda no hay oferta. Los animales no son objetos decorativos, tienen sentimientos.

Yaks en los miradores para la foto, explotación animal en Tíbet
Yaks en los miradores para la foto, explotación animal en Tíbet

Día 10: Tashi Dzom y el Campo Base del Everest

Después de dormir en Shigatse, llegó el gran día de encontrarse cara a cara con el gigante. La montaña más alta del mundo espera. El temor de que no se deje ver, por las nubes, o de que un cambio de tiempo cierre súbitamente el acceso es un fantasma que acompaña cada kilómetro, inevitablemente. Nuestra oración a la Tara Verde fue escuchada y, aunque en Gyawu La Pass no se dejó ver (nevaba), al llegar a Tashi Dzom el clima comenzó a mejorar. Este es el último pueblo donde se puede llegar con la furgoneta de la agencia: en este punto hay que bajar y solo se puede acceder al Campo Base del Everest en eco-bus eléctrico.

Nublado en Gyawu La Pass, de camino al Everest
Nublado en Gyawu La Pass, de camino al Everest

Dormir en el Campo Base del Everest es toda una experiencia. A unos 5.200 metros de altura cuesta respirar y el frío corta la piel. Pero tener el Everest de frente, con sus glaciares y nieves perpetuas, compensa todo el esfuerzo. Disfrutamos de una tarde despejada y cuando la luz comenzó a caer visitamos el monasterio de Rongbuk, el más alto del mundo, donde conviven unos 30 monjes y monjas budistas con varios yaks, que campan libres a sus anchas.

Vistas del Everest cara norte desde el Campo Base de Tíbet
Vistas del Everest cara norte desde el Campo Base de Tíbet

Día 11: Amanecer a 5.200 metros y regreso.

¡Menos mal que tuvimos la tarde sin nubes! El tiempo cambia drásticamente en el Himalaya y, al día siguiente, nos levantamos con un manto blanco y una copiosa nevada que retrasó la llegada de los buses y por poco no podemos salir…

Monasterio de Sakya.

De vuelta a Shigatse paramos en este espectacular monasterio de arquitectura defensiva, como si de un castillo se tratase. Su biblioteca, de cientos de libros y manuscritos apilados hasta casi el infinito, parece sacada de una película.

Etapa 5: El mar del Tíbet y despedida (Días 12-14)

¡Últimos días de ruta por Tíbet!

Día 12: Shigatse y el largo camino de vuelta a Lhasa.

Antes de volver a Lhasa, una visita imprescindible en Shigatse es el Monasterio de Tashilhunpo, por su importancia histórica y simbólica para el Budismo. Este centro activo -con un gran movimiento de estudiantes- es la sede tradicional de los Panchen lama, segunda autoridad religiosa tras el Dalái Lama. El primer Panchen Lama de la historia fue el abad de este monasterio, el «Gran Sabio» y su función más importante es la de buscar y reconocer la reencarnación del Dalái Lama cuando este deja su cuerpo físico y vuelve a la tierra.

Dentro se pueden visitar sus diferentes santuarios y capillas, y los diferentes mausoleos de los panchen lamas; algunos tan opulentos y dorados que en nada tienen que envidiar a las tumbas del palacio del Potala.

Monasterio de Tashilhunpo en Tíbet
Monasterio de Tashilhunpo en Tíbet

Día 13: El sobrecogedor Lago Namtso.

Último día de ruta por Tíbet y desde Lhasa hacemos la excursión a este paraje natural protegido (también en bus en el último tramo): el lago salino más alto del mundo, a 4.700 metros de altura. Sagrado para los tibetanos, quienes lo llaman «el lago Celeste», el contraste de las aguas azules con la nieve del fondo y las piedras redondeadas de la orilla recuerda a un lejano mar, donde el viento helado levanta olas, ondeando la superficie.

Con casi 2 mil kilómetros cuadrados, es el mayor de los lagos de la región autónoma de Tíbet. Tiene cinco islas deshabitadas que han sido durante siglos refugio de ermitaños, a donde se retiraban a meditar (práctica que hoy no está autorizada por el gobierno chino). Cada 12 años se celebra en sus orillas una de las peregrinaciones más importantes del Tíbet, coincidiendo con el año de la oveja: el próximo se celebra a partir de febrero de 2027. ¡Tenlo en cuenta si estás planeando un viaje al Tíbet pues tiene que ser digno de ver!

Yak en el lago Namtso, Tíbet
Yak en el lago Namtso, Tíbet

Día 14: Vuelo de salida.

Me despido de Tíbet volando de vuelta de Lhasa a Beijing, con mucha pena. ¿Volveré a ver estas montañas? Ojalá que algún día… Pondré una velita al Buda de la Compasión (ya que no hay buda viajero) mientras tanto…

Mi valoración final de la Ruta por Tíbet con Eastogotravel: ¿lo recomiendo?

Tras haber realizado este itinerario por el Tíbet con Eastogotravel en general mi valoración es bastante buena, destacando a favor:

  • El diseño de la ruta: dejar el Everest para el final fue un acierto, por la propia aclimatación (empezar por zonas bajas para que se acostumbre el cuerpo) y por sentir que vas de menos a más. Fue el colofón perfecto del viaje. Meter zonas más desconocidas como la Suiza tibetana también nos permitió conocer otra cara diferente del Tíbet de la que sale en los catálogos o de lo que esperas al aterrizar en este país (los picos blancos, la estepa, los yaks).
  • Nuestro guía fue muy divertido y nos hizo el itinerario muy ameno, adaptándose y ayudándonos siempre. Aunque no sabía inglés perfecto, nos manejamos bastante bien. El conductor un diez, paciente y muy prudente por esas carreteras de alta montaña.
  • Los hoteles perfectos, mucho mejor de lo esperado, categoría cuatro estrellas nuevos, comodísimos y excelente desayuno. Con oxígeno y humificador.
  • Lo único quizá que se nos hizo un poco pesado fueron algunos trayectos en general, muchas horas de carretera (por ejemplo a la hora de ir / venir a la Suiza tibetana). Pero en este tipo de viajes, si quieres ver muchas cosas, es un «mal» necesario. Aunque si bien es cierto que los paisajes compensan (me pasaba horas pegada a la ventanilla mirando las montañas) y los divertidos y sorprendentes snacks que seleccionaba nuestro guía, también (los de picante no).
Palacio del Potala al anochecer, Lhasa, Tíbet
Palacio del Potala al anochecer, Lhasa, Tíbet

Mapa del itinerario de 14 días por el Tíbet

Puedes ampliarlo en Google Maps.

Preguntas Frecuentes sobre la ruta por el Tíbet (FAQ)

¿Se puede hacer esta ruta por el Tíbet en menos de 14 días?

Sí. Si tienes menos tiempo, puedes omitir la etapa de Nyingchi (la «Suiza Tibetana») o el lago Namtso, y hacer una ruta más corta de unos 8 o 10 días centrada en los imprescindibles: Lhasa, el lago Yamdrok, Shigatse y el Campo Base del Everest.

¿Es muy dura físicamente la ruta hasta el Campo Base del Everest?

La mayor dificultad no es el esfuerzo físico, ya que casi todos los desplazamientos son en furgoneta privada y en el eco-bus desde Tashi Dzom. El verdadero reto es la altitud. Dormir a 5.200 metros puede provocar dolor de cabeza o insomnio, por eso es vital la aclimatación progresiva de los días previos en Lhasa y Shigatse que incluye este itinerario.

¿Cómo son los baños durante los trayectos por carretera?

En los hoteles de la ruta disfrutarás de baños occidentales muy cómodos y limpios. Sin embargo, en las largas paradas en ruta y en los puertos de montaña (como el Gyawu La Pass), los baños públicos son letrinas muy básicas y sin intimidad. Es imprescindible llevar siempre en la mochila papel higiénico y gel desinfectante.

¿Las entradas a los monasterios y el Potala están incluidas en la ruta?

Por lo general, al contratar el paquete con la agencia (como en mi caso con Eastogotravel), todas las entradas a los monasterios, palacios y los tickets del autobús ecológico del Everest están incluidos en el precio cerrado, además de la tramitación del TTP. Tu guía se encarga de toda la logística para que tú solo te preocupes de disfrutar.

Agradecimientos: gracias a Eastogotravel por organizarnos esta increíble ruta por Tíbet en 14 días. Todas mis opiniones escritas aquí están basadas únicamente en mi propia experiencia y mis opiniones son totalmente independientes.

1 comentario en “Ruta por el Tíbet en 14 días ❤️ De Lhasa al Campo Base del Everest”

  1. It was such a pleasure sharing this unforgettable journey with you. We hope that in the future we can continue exploring more hidden gems together, and through your storytelling, inspire more curious travellers to discover China — the place we were born, grew up in, and deeply love.

    Wishing you all the best, and we miss you here in China!

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