Zarautz, de Isabel II a los cowboys de las olas

Verano en Zarautz

"Antes de que el sueño (o el terror) tejiera mitologías y cosmogonías, antes de que el tiempo se acuñara en días, el mar, el siempre mar ya estaba y era... ¿Quién es el mar?" Jorge Luis Borges.

Mar Cantábrico, Zarautz

Mar Cantábrico, qué ver en Zarautz

Un manto de nubes grises presagian tormenta. El viento del norte me enfría las mejillas. Chispas de espuma fría salpican mis dedos. Son apenas las seis de la tarde pero ya pasó el ocaso. Me fascina el Cantábrico en invierno, cuando sólo es para mí. La playa no existe y el temporal ha inundado un paseo que el verano anterior estaba repleto de risas y barullo. He vuelto a Zarautz, pero la foto que me regala hoy es totalmente diferente. Ni casetas ni bañistas. Ah, pero ellos sí. Ahí están los valientes cowboys de las olas, desafiando al mar…

Qué ver en Zarautz, la villa de veraneo de Isabel II. 

Degustar pintxos artesanos con sabor a océano, hacer surf en la playa más larga del País Vasco español, perderse por las callejuelas del Casco Viejo o caminar junto al mar hasta la vecina Guetaria, lugar de nacimiento del gran marino Juan Sebastián Elcano… Te invito a descubrir Zarautz en cinco experiencias con aroma a Cantábrico:

Centro histórico de Zarautz

Centro histórico de Zarautz

Bañarse en la playa de Zarautz. 

En mitad de la costa vasca se ubica Zarautz. Un municipio aristócrata, que se puso de moda en los albores de la Belle Èpoque al ser elegido como lugar de veraneo por la reina Isabel II. Cuando apretaba el calor en la asfixiante corte de Madrid, el aire fresco del Cantábrico templaba el temperamento impetuoso de la monarca. Y es que no imagino mejor emplazamiento para pasear junto al mar en la playa más extensa de Euskadi: la denominada “reina de las playas” mide nada menos que 2,5 km de longitud. Una auténtica delicia de arena limpia y dorada, lamida por largas olas y abrazada a los frondosos bosques que terminan en la Iteiko Punta y el monte Tailamendi.

Playa de Zarautz

Playa de Zarautz

Iniciarse en el surf en Zarautz. 

La nobleza de alta cuna que puso de moda estas orillas se marchó hace tiempo. En su lugar aparecieron unos fanáticos del mar contagiados por un virus que nació en California y entró arrasando como una ola desde Galicia: los surferos. La ensenada de Zarautz por su fisionomía pronto se convirtió en uno de los destinos más populares para practicar e iniciarse en este divertido deporte. En verano el camping de Zarautz se convierte en un hervidero de gente joven tabla en mano bajando y subiendo del monte al mar. En la calle principal, las tiendas de temática surfera y las escuelas para aprendices se cuentan por decenas. Zarautz se ha consagrado como un gran destino surfero que acoge importantes competiciones de prestigio internacional, como el Rip Curl Pro Surf Zarautz o el Pro Zarautz, que en 2018 se celebrará del 4 al 8 de abril.

Surfero en el Cantábrico

Surfero en el Cantábrico, fuente: Pixabay

Un casco viejo con encanto.

Las callecitas estrechas que recorren el corazón de Zarautz huelen a mar. Recorrerlas, perderse en ellas, asomarse a sus fachadas señoriales sin duda es de lo mejor que ver en Zarautz. Entre ellas destacan las de edificios históricos como la Torre Zulea, del S.XV, una de las construcciones defensivas más emblemáticas de Zarautz; la iglesia gótica de Santa María la Real o la Torre Zarautz, que actualmente alberga el museo de Arte e Historia. A pie de playa se encuentra el palacio de Narros, donde se alojaba Isabel II en sus largos estíos. Y es que de Historia, preciosamente, esta localidad no está exenta. Puerto ballenero hasta que se extinguieron estos increíbles cetáceos del Cantábrico, en sus desaparecidos muelles se construyó la nao Victoria: esa que dio la vuelta al mundo comandada por el paisano Juan Sebastián Elcano.

Torre Luzea, qué ver en Zarautz

Torre Luzea, qué ver en Zarautz

Qué ver en Zarautz: empaparse de naturaleza.

Una de las cosas que más me impresiona del paisaje cantábrico es cómo el verde se fusiona con el azul del mar. La naturaleza rodea a Zarautz con acantilados verticales y colinas de prados de hierba fresca y mullida. Si el tiempo acompaña, una de las mejores experiencias que hacer en Zarautz es pasear hasta la cima del monte Santa Bárbara, entre viñedos donde se cultivan las uvas del txacolí hasta la pequeña ermita y el mirador sobre todo Zarautz y su amplio litoral. Otro agradable paseo que completar a pie o en bicicleta son los 4 km que discurren junto al mar bordeando la costa hasta la vecina y pintoresca Guetaria, cuna de Elcano.

Guetaria

Guetaria

¡De pintxos! Comer en Zarautz. 

Barras atestadas de suculentas delicias que entran por los ojos. Las placitas del centro de Zarautz son dueñas de abundantes bares que se ponen a reventar a la hora del vermut y de la cena, volviéndonos locos a los turistas en verano sin saber cuál elegir… Siempre acompañados de un buen txacolí. En invierno hay igualmente ambiente pero me siento más “guiri” que nunca, y es que sólo oigo hablar en euskera. El mejor consejo me lo dio una de la tierra: elige los pintxos de la pizarra, que están recién hechos.

Pintxos en Zarautz

Pintxos en Zarautz

Bocados gourmet y de mar. Una vieira en su concha, exquisita. Trago de txacolí. Brandada de bacalao ahumado con mousse de higo… Esto es un vicio, un no parar.. En mi ruta de pintxos por los bares de Zarautz las recomendaciones locales me llevan al Txori, en la Patxicu Kalea, y a la plaza Pilar Barrén, con varios donde elegir. En el mercado de Zarautz antes del cierre también hay unas pequeñas mesas donde degustar la gastronomía vasca. Para terminar, a pie de playa en el famoso restaurante de Arguiñaño, uno de los personajes más célebres de Zarautz, con zona de barra y también de mesa y mantel. Sólo un día aquí basta para entender por qué la gastronomía de Euskadi es de la más puntera del mundo.

Mercado de Zarautz

Mercado, qué ver en Zarautz

Zarautz. Datos prácticos.

Cómo llegar a Zarautz: el municipio se ubica  a 20 km de San Sebastián, unos 25 minutos en coche por autopista. El aeropuerto más cercano es el de San Sebastián, pero sin conexión directa. La primera vez que fui a Zarautz en verano lo hice en vuelo directo Málaga – Bilbao. Desde el aeropuerto de Bilbao (80km) el autobús con destino San Sebastián hace parada a la entrada de Zarautz y cuesta unos 12 euros. Tanto en autobús como por vía ferroviaria la villa está bien conectada con su capital. En tren de Zarautz a San Sebastián tarda unos 20 – 30 minutos, y la estación se sitúa en la calle Lapurdi.

Dónde aparcar en Zarautz: en temporada alta todo es zona azul y/o de residentes por lo que hay que pagar por estacionar en la calle o directamente dejarlo en un parking de pago del centro, por unos 15 – 20 euros al día. Fuera de temporada, se puede aparcar de forma gratuita sin problemas a las afueras del centro. Nosotras lo dejamos al final de la misma Nafarroa Kalea, a 15 minutos andado del casco viejo.

En el centro histórico es imposible aparcar en Zarautz

En el centro histórico es imposible aparcar en Zarautz

Dónde alojarse en Zarautz. En verano es una auténtica locura y cuando fui por primera vez con mis amigas nos costó mucho encontrar alojamiento y no quedaba prácticamente nada. Acabamos en un piso compartido. Mi consejo es que reserves con tiempo. Cuando he ido a Zarautz en invierno me he hospedado en el propio centro, en la Pensión Txiki Polit, en la Musika Plaza. Otra opción recomendada más tranquila, pero cercana a la playa y el monte, son los Apartamentos Turísticos Talaimendi.

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