Recuerdos del Tiempo Viejo en Lerma

Qué ver en Lerma

"De un elevado castillo que Arlanza orgulloso baña,
un trovador elegante en la puente se paraba.
En el rastrillo golpea con el pomo de una daga,
y en los góticos salones ronco el eco se propaga.
Un joven doncel, del fuerte presentóse en la muralla,
y con semblante halagüeño dijo en alta voz: "¿Quién llama?"
José Zorrilla, "El Trovador".

Estatua de José Zorrilla en Lerma

Estatua de José Zorrilla, qué ver en Lerma

Catalina. Su voz ya sólo es un vago clamor que rasga el viento. Sus pasos se perdieron en las calles silenciosas al caer la noche. Y el poeta, quien ahogaba la nostalgia propia de un amor de juventud paseando junto al Arlanza quedó convertido en piedra. Todos los que fueron ya no están. Ni el duque con aires de gran príncipe ni el cura guerrillero. Se desvanecieron, como la bruma del valle entre los rayos del sol en la mañana. Pero la visitante, turista ocasional, puede sentir la presencia de quienes hicieron de este cruce de caminos una gran villa ducal. La Lerma donde Zorrilla compuso tantos versos dedicados a su musa, inmortalizada en “Recuerdos del Tiempo Viejo”, se despierta. Y toda ella parece, en verdad, un escenario literario. Como de otra época. Ven conmigo. Caminemos por Lerma. 

Lerma, Burgos

Qué ver en Lerma, Burgos

Entre Madrid y Burgos, la villa ducal de Lerma. 

Un enclave estratégico. Próxima a Madrid, Burgos y Valladolid. Así lo vislumbró el valido de Felipe III, Francisco Gómez de Sandoval y Rojas, de quien se dice que mandaba más que el mismo rey. Veinte años de esplendor en la corte, de poder y riqueza se materializan en una pequeña ciudad cuyo palacio y principales monumentos recuerdan al madrileño Escorial. No es casual: el duque se trajo a los arquitectos para construir su pequeña versión herreriana de una villa palaciega destinada al recreo de nobles y monarcas. Al comienzo del Barroco Lerma brilla. Fiestas, bailes, opulencia. Tiembla el escenario instalado en el patio del palacio, improvisado corral de comedias.

Plaza Mayor de Lerma

Plaza Mayor de Lerma

“Quisiera que tú hubieras visto, Leonarda, la hermosa plaza de Lerma. Un cuadro como en pintura”. Lope de Vega, la burgalesa de Lerma.

Qué ver en Lerma, del Arco de la Cárcel a la Colegiata. 

Pero, antes de la llegada del primer duque de Lerma, la pequeña población ya existía. Al pasar bajo el Arco de la Cárcel, puerta de la muralla, se penetra al interior de la villa medieval. Siempre cuesta arriba, el empedrado de la Calle Mayor dirige los pasos hacia la Gran Plaza. Las casas con soportales típicos de la Edad Media quedan a los lados, testigos mudos de otra época. Ya avisé que caminar por Lerma era como viajar en el tiempo… Varios siglos atrás.

Calles medievales de Lerma

Calles medievales, qué ver en Lerma

La gran plaza Mayor de Lerma. 

Se dice de ella que es una de las plazas mayores más grandes de España. Que tiene más dimensiones que la plaza Mayor de Salamanca. Se dice, y es verdad. Espacio privado del rey y el duque, perteneciente al castillo – palacio que la abraza junto con el resto de casas nobles. Cuando la corte desapareció de Lerma fue abierta al pueblo y usada como mercado y celebraciones populares. Aún hoy, conserva el sabor tradicional de una plaza castellana, con sus soportales y tabernas.

Casas porticadas de la plaza Mayor de Lerma

Casas porticadas de la plaza Mayor, qué ver en Lerma

El palacio de las cuatro torres. 

Imponente, el palacio ducal de Lerma es el edificio que centra todas las miradas. Un castillo sobrio de cuatro torres, a pesar de que los palacios ducales sólo podían tener dos. Y es que don Francisco, al pedir permiso al rey para alzar dos torres en su palacio, “olvidó” decir que ya tenía otras dos. Hoy, parte de su interior alberga el Parador de Turismo de Lerma. Las alcobas destinadas a infantas y duquesas, pueden ser disfrutadas por el pueblo llano para descansar tras caminar todos los monumentos que ver en Lerma.

Palacio Ducal de Lerma

Palacio Ducal de Lerma

Ciudad de conventos.

¿Sientes el aire de espiritualidad que envuelve a la villa? Sin salir de los tiempos de Felipe III, los edificios religiosos abundan en Lerma. Hombre de profundas creencias, le gustaba rodearse del clero. Empresa a la que contribuían nobles y adinerados: un día de fiesta; otro fundaban un convento, asegurando así la salvación de su alma. La visitante del siglo XXI puede asomarse al de Santa Teresa: hoy alberga el Ayuntamiento y la oficina de Turismo. De paso, tomar un mapa y, si aún le quedan dudas, preguntar sobre qué ver en Lerma.

Ayuntamiento de Lerma

Ayuntamiento de Lerma

El cura guerrillero. 

Sigamos. Atrás dejamos la plaza Mayor de camino a la Colegiata. La luz de la mañana se cuela por los arcos del mirador al Arlanza. Parecen señalar un sepulcro. En la plaza de Santa Clara se rinde homenaje póstumo al cura Jerónimo Merino. Un hombre de Dios que plantó cara a las tropas francesas en plena retirada y saqueo, organizando un grupo de guerrilleros para amedrentarlos. Sin embargo, este héroe nacional acabó en el exilio: en las guerras carlistas apoyó al bando perdedor.

Tumba del Cura Merino

Tumba del Cura Merino, qué ver en Lerma

La Colegiata de San Pedro, donde cantan los ángeles. 

Eterno José Zorrilla buscando inspiración junto a la casa de su amada Catalina. Próxima a su esfinge, la Colegiata de San Pedro. Consagrada en 1617, los festejos fueron famosos en el país entero ya que duraron 21 días. El poder del duque también se manifiesta en estos muros, en forma de emblema papal. Gracias a sus influencias, consiguió que esta abadía dependiera directamente del Vaticano. Para que nunca se olvide a su benefactor, el escudo de los Sandoval y Rojas está esculpido en la portada.

La Colegiata de Lerma

La Colegiata de San Pedro, qué ver en Lerma

De estilo clásico, líneas sobrias, las bóvedas góticas de la Colegiata están diseñadas expresamente para escuchar música. Su acústica, se dice, tiene el don de transportar a los fieles al mismo cielo gracias a los ecos de las voces de los ángeles. La estatua orante del Arzobispo Cristóbal de Rojas, tío del duque de Lerma y enterrado en la villa, ha asistido todos estos siglos al poder musical de los órganos de la Colegiata.

Arzobispo de Rojas, Colegiata de Lerma

Arzobispo de Rojas, Colegiata de Lerma

Las Edades del Hombre en Lerma. 

De tiempos antiguos a contemporáneos: es noticia que los ángeles retornan a Lerma en 2019. Si aún la visitante no ha quedado convencida de que merece la pena visitar la villa del duque y juventud de Zorrilla, Lerma es sede durante este año, de abril a noviembre, de las Edades del Hombre con leitmotiv, los ángeles.

Colegiata de Lerma, interior

La Colegiata acogerá “Angeli”

El Mirador de los Arcos, “balcón del frío”. 

Mirando al Arlanza y la llanura infinita de Castilla. Así me despido de Lerma, desde la panorámica de un mirador conocido por ser pasadizo del duque. Un mirador, balcón del frío de Alberti y que hoy, recuerda a Zorrilla y su legado. Sus poemas acompañan las vistas dotándolas de sentimiento. Reviviendo los personajes que amaron Lerma, que la honraron y, en definitiva, que la convirtieron en lo que es hoy: uno de los pueblos más bonitos de España.

Mirador de los Arcos, Lerma

Mirador de los Arcos, Lerma

“Tú reías y cantabas,
Niña o ángel en el suelo,
Y tus risas en el cielo
Eran guirnaldas tal vez”. 

Poemas de Zorrilla en el Mirador de los Arcos

Poemas de Zorrilla en el Mirador de los Arcos

Lerma. Datos prácticos.

Cómo llegar a Lerma: ubicada entre Burgos y Madrid, a tan sólo dos horas en coche de la capital de España. Esto la convierte en una escapada ideal para un fin de semana. En transporte público, varios autobuses de la compañía Alsa en dirección Bilbao tienen parada en Lerma.

Alojamiento en Lerma: hotel rural Zaguán.

Durante los dos días que pasé en Lerma, estuve hospedada en el Hotel Rural Zaguán. Una acogedora casa en el centro histórico con amplias y cómodas habitaciones, bodega y completo y exquisito desayuno.

Alojamiento en Lerma, hotel rural el Zaguán

Alojamiento en Lerma, hotel rural el Zaguán

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cosmopolillaMartaMarina [Los Pobres También Viajamos] Autores recientes
Marina [Los Pobres También Viajamos]
Invitado/a

Nosotros estuvimos también y lo cierto es que el palacio y la plaza nos impresionaron bastante. Y las vistas desde el mirador, que son una delicia.

Marta
Invitado/a

¡Qué pueblo más bonito! Creo que iré a visitarlo este fin de semana, además nos pilla cerca al ser de Zaragoza ¿Entiendo que al palacio y demás edificios o monumentos se pueden visitar por dentro verdad?