Andalucía España

Motril, el sitio de mi recreo

Escrito por la
el
12 junio, 2015

«Donde nos llevó la imaginación,
donde con los ojos cerrados
se divisan infinitos campos.
Donde se creó la primera luz
germinó la semilla de cielo azul
volveré a ese lugar donde nací…«

Puesta de sol Motril
Destellos de sol en azul Mediterráneo. Olor a mar. A sardinas asadas. Tardes de verano infinitas. Sabor a canela helada, sorbiendo una leche rizada a la sombra de las palmeras, en el Paseo de las Explanadas. Aire fresco de la sierra… Rilke escribió que «la única patria que tiene el hombre es su infancia«. Para mí, regresar a Motril es CASA en mayúsculas. Al pueblo que me vio nacer y crecer. El sitio de descansar los pies fatigados antes de emprender un nuevo viaje, un nuevo sueño.

Motril, mi rinconcito de la costa de Granada.

Motril

Motril

Destino: la Costa Tropical.

Sí, leíste bien. ¡En Granada hay costa! Además de la Alhambra y Sierra Nevada, la que para mí es la ciudad más bonita de España tiene a 45 minutos en coche las orillas del Mediterráneo. Todo un lujo saludar al sol esquiando por la mañana y despedir el día en la playa con una cerveza. En este enclave privilegiado, entre el mar, las montañas y una vega verde, de árboles subtropicales y cañas de azúcar, se ubica Motril.

Motril. Fotografía de Paulino Martínez Moré

Motril. Fotografía de Paulino Martínez Moré

Motril: Arte y Cultura.

Comenzar el día con un delicioso desayuno andaluz, café y tostadas de tomate, en la acogedora plaza de las Palmeras. Pasear por su animado centro, entre tiendas. Seguir las huellas de su Historia, desde que la fundaron los árabes en el medievo, a través de sus museos o iglesias: la de La Encarnación, templo gótico-mudéjar erigido sobre la antigua mezquita Alixara. O ascender a la Iglesia del Cerro, santuario de la patrona, la Virgen de la Cabeza. Cuenta la leyenda que arribó a la playa de las Azucenas, tras una tormenta en el navío de portugueses donde iba a bordo.

Iglesia Mayor de Motril

Iglesia Mayor de Motril

Historias de campesinos y de las manufacturas de la caña de azúcar en el Museo Preindustrial, los restos arqueológicos del Ingenio de La Palma, y en la antigua Fábrica del Pilar. De artesanos del zinc en las minas del Cerro del Toro, a donde nos escapábamos a «explorar» de niños, hoy convertidas en el Centro Geominero de Motril.

Fuente: http://www.elculturalmotril.es/

Fuente: http://www.elculturalmotril.es/

Arte y cultura también la de sus fiestas populares: la Feria de agosto y las Cruces de Mayo, cuando Motril se tiñe de carmesí y clavel. La gente toma sus plazas, a ritmo de rumba y sevillanas. ¡Cuidado con el rebujito, fresquito y chisposo!

La solemnidad de su Semana Santa, declarada de Interés Turístico por el Parlamento Andaluz. No puedo evitar un escalofrío al paso del Silencio, en la madrugada del viernes, cuando se extinguen las luces ante el cristo crucificado, que avanza lánguido al son de un sólo tambor.

Fotografía: Paulino Martínez Moré

Fotografía: Paulino Martínez Moré

Playas de Motril y espacios naturales.

Los contornos de Motril son senderos entre colinas de pino mediterráneo, ideales para buscar setas en otoño. Pero el protagonista, sin duda, es el mar. Sea invierno o verano, nada me gusta más que vagar por la anchura de sus playas: la de Poniente, de guijarros y concurrida. En ella se conserva la Charca de Suárez, humedal hogar de tortugas, garzas, patos, flamencos o zampullines. Playa Granada, amplia y de arena fina. Carchuna, para los amantes del body y el surf. Playas que se tornan incandescentes a la luz de las hogueras de la noche más mágica: la de San Juan. La mejor para mí, Calahonda, de aguas transparentes y profundas. ¿A que apetece zambullirse ahora mismo?

Agua transparente

De todas las playas de Motril, la de Calahonda es mi preferida

Sin salir de la urbe, un respiro de tranquilidad y naturaleza en el parque de los Pueblos de América, por sus caminitos y estanques, en sus veladas de jazz o flamenco. Aunque era bien pequeñita, recuerdo como si fuese ayer el día que lo inauguraron: un día de cielo azul luminoso, con el vaivén de las golondrinas, y la banda de música, de fondo. Entonces nos explicaron que la mayoría eran plantas autóctonas de América, de lugares que además del lenguaje compartían el mismo clima benigno de Motril, allende los mares. Pueblos hermanos.

Fotografía de Paulino Martínez Moré

Fotografía de Paulino Martínez Moré

De tapas por Motril.

El sabor a Motril acompaña a una Alhambra o un verano con blanca en forma de tapa de quisquillas, gambas o cigalas frescas. De tradicionales migas, mi plato preferido. ¿Dónde? A pie de playa, sintiendo el rumor de las olas y las risas de los niños en un chiringuito. Abundantes las del Brisa del Mar, en la carretera. Fuentes de pescado frito y a la brasa en el Katena o el Restaurante Juan García, en la playa de Poniente. Arriba, en el pueblo, de los calamares a la plancha al jamón asado en la calle Cementerio. Mil y una tapas en los bares del Tranvía. A lo que no puedo fallar es a mi cita con El Paso, taberna ruidosa y abarrotada, a pesar de que se esconde a la espalda de la estación de autobuses, y degustar un auténtico pulpo seco.

Las tapas de Motril

Las tapas de Motril

Aunque, si por casualidad ando por Calahonda, me dejo hechizar por El Conjuro y sus sabrosos aperitivos: no os perdáis las jornadas gastronómicas del atún rojo. Otro vicio, las exquisitas pizzas del Sangacho, de masa fina y crujiente, entre otras tapitas con un toque gourmet. ¡Hora de «empapar» el estómago para salir de fiesta!

A quién le apetece cenar una rica #pizza del #Sangacho #Calahonda? Hmm todavía me estoy relamiendo los bigotes @equipo28 😉

Una foto publicada por Cosmopolilla (@lacosmopolilla) el

Chiringuitos de Motril.

La noche tropical también se vive en la arena, en chiringuitos como el popular Hoyo 19, sinónimo de bailes y pachangueo. Un aire más «ibicenco» en el Oleaje. Como ritual previo, qué tal un mojito de fresa en el Sumo. O un Ron Montero, el de la tierra. En invierno la marcha se desplaza al interior, y los más jóvenes se congregan en los míticos pubs de Las Explanadas. Los treintañeros añoramos el rock con tintes de indie en el pub Morgana o el Bucanero, junto a la plaza del Tranvía. Noches que no son nada, si no finalizan desayunando en el bar Terraza un bocadillo de habas…

http://sumomotril.es/

http://sumomotril.es/

Ya es hora de replegar las alas rumbo a casa…

Tarde-en-Calahonda

«…De sol, espiga y deseo
son sus manos en mi pelo,
de nieve, huracán y abismos,
el sitio de mi recreo». (Antonio Vega)

¿Te ha gustado? Anímate a compartirlo, pongamos de moda #Motril.

Gracias a Paulino Martínez Moré por el préstamo de sus bellas imágenes.

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14 Comentarios
  1. Responder

    Borja García Zapardiel

    21 diciembre, 2016

    Andalucía es espectacular y Motril me consta que también (mis padres estuvieron allí de vacaciones el pasado septiembre).

    El sitio de mi recreo, el lugar donde voy a disfrutar y relajarme huyendo del estress laboral y de la ciudad es Chiclana de Segura (Jaén – Andalucía).

    Saludos y un gran post.

    • Responder

      cosmopolilla

      22 diciembre, 2016

      Muchas gracias, cuando quieras te enseño Motril en persona y vamos a comer cigalitas y pulpo seco hmmm besotes, Borja

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