Visita a la estatua de la Libertad y Ellis island

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«No como el mítico gigante griego de bronce,
De miembros conquistadores a horcajadas de tierra a tierra.
Aquí en nuestras puertas del ocaso bañadas por el mar se erguirá
Una poderosa mujer con una antorcha cuya llama
Es el relámpago aprisionado, y su nombre,
Madre de los Desterrados (…)» El nuevo Coloso.  

Las palabras de la poetisa estadounidense Emma Lazarus están grabadas en la placa de bronce de la base del monumento más mítico de Nueva York: la estatua de la Libertad. Un soneto compuesto para una dama cuya silueta es famosa en el mundo entero. De hecho, tiene réplicas repartidas por diferentes lugares como la bahía de Tokio, la biblioteca Arús de Barcelona, Buenos Aires, París o Taipei. Llegar a su pedestal es fácil: es una de las excursiones más típicas que hacer en Nueva York, ¡imprescindible si se visita la ciudad por primera vez!

Estatua de la Libertad, Nueva York
Estatua de la Libertad, Nueva York

Historia de la estatua de la Libertad.

1886. Ese es el año de inauguración del monumento más icónico de NYC. En 1876 se habían cumplido 100 años de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos de América. Para conmemorar esta fecha y como símbolo de amistad entre ambos países, Francia le hizo un regalo al pueblo estadounidense: una gigantesca escultura de La Libertad iluminando el mundo. Popularmente conocida como la estatua de la Libertad.

El encargado de ejecutar la obra fue escultor francés Frédéric Auguste Bartholdi, natural de Colmar (en esta ciudad alsaciana hay una réplica en miniatura). De la estructura interna del monumento se encargó Gustave Eiffel. La escultura está inspirada en la diosa griega Hécate, protectora de la entrada a los pueblos, representada con una corona de rayos solares y una antorcha para iluminar el camino. Desde el año 1984, la estatua de la Libertad está dentro de la lista de Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Estatua de la Libertad, Nueva York
Estatua de la Libertad, Nueva York

El lugar donde se instaló esta escultura no es casual: está en una pequeña isla en la desembocadura del río Hudson, justo enfrente de Manhattan. Durante décadas, era lo primero que veían los millones de inmigrantes europeos que llegaban a EEUU en barco huyendo de la miseria o la guerra, tras una larga travesía atravesando el océano Atlántico. La estatua de la Libertad no es sólo un símbolo de Nueva York, lo es de toda USA. Monumento imprescindible que ver en Nueva York y al que dedicarle, al menos, una mañana. Te cuento cómo llegar a sus pies.

Río Hudson y Manhattan desde la estatua de la Libertad
Río Hudson y Manhattan desde la estatua de la Libertad

Visita a la estatua de la Libertad en Nueva York. 

Tenía claro en mi viaje a Nueva York en una semana no podía faltar ir a «saludar» a esta gran dama. Con su corona de siete picos, simbolizando los siete continentes y los siete mares, su imagen resulta grandiosa. ¡Ha sido inmortalizada en decenas de series y películas!

Horarios de ferry a la estatua de la Libertad.

¿Cómo visitar la estatua de la Libertad? Fácil. El ferry a la isla sale desde el Battery Park, en la parte sur de Manhattan (parada de metro South Ferry). Hay un pequeño muelle en el parque muy fácil de identificar: siempre hay cola de turistas. Los horarios del barco a la estatua de la Libertad es de un ferry cada media hora, aproximadamente, operando desde las 9 de la mañana (primer barco) hasta las 15.30, cuando sale el último. Antes de volver a Manhattan, el barco hace parada en la isla de Ellis, donde está el museo de la Emigración.

Tienes que saber que no es posible comprar los tiquets allí: sólo se puede adquirir online. El ferry a la estatua de la Libertad está incluido en la New York CityPass (así lo visité yo). Reserva hora con antelación en la web, ya que hay mucha afluencia ¡recibe más de 3 millones de visitantes al año!

Créeme, la New York CityPass compensa si quieres conocer otros lugares icónicos de Nueva York como el Top of the Rock, subir al Empire State o el Museo Americano de Historia Natural… Pero si sólo quieres visitar la estatua de la Libertad, con la parada en Ellis Island, otra opción es reservar una visita guiada. Conocerás todos los detalles de este símbolo de EEUU por excelencia. El precio es de 45€ por persona.

Museo de la estatua de la Libertad
Museo de la estatua de la Libertad

También se puede llegar a la estatua de la Libertad desde Nueva Jersey: el ferry sale del Liberty State Park. Si te estás alojando en esta zona, es mucho más directo que ir desde Lower Manhattan.

Museo de la estatua de la Libertad.

El barco cruza el río Hudson dejando los rascacielos de cristal de la zona financiera de la Gran Manzana al fondo. Una vez en tierra, se puede rodear todo el pedestal sobre el que se eleva la estatua, a 93 metros de altura. Ten en cuenta que la subida al pedestal y al mirador de la corona no está incluida en el precio general del ferry, hay que abonarlo aparte (25$). Te recomiendo que lo reserves con mucha antelación ya que el aforo es muy limitado. Lo puedes comprar en la web oficial: New York City Statue Tickets.

En la parte trasera de la escultura hay un museo muy interesante, abierto desde 2019, ofrece datos históricos, fotografías, bocetos, curiosidades y la posibilidad de ver algunos moldes que fueron empleados en la construcción de la estatua. Dentro se ubica la antorcha original de 1886, reemplazada 98 años después por una nueva antorcha recubierta de láminas de oro, debido a su deterioro-estaba corroída por el óxido-.

Antorcha original de la estatua de la Libertad
Antorcha original de la estatua de la Libertad

Curiosidades de la estatua de la Libertad.

¿Lo sabías? En sus primeros años de vida la estatua de la Libertad no fue sólo un monumento: se usó como faro del puerto de Nueva York hasta 1902. En cuanto a la cara que inspiró a la dama, la creencia más extendida es que  Bartholdi usó a su madre como modelo, rumor que nunca desmintió el autor en vida. Otro dato curioso sobre la estatua de la Libertad es que tuvo que ser desmontada en 350 piezas y viajar en barco hasta el puerto de New York City. Por cierto que su color verde no es el original, se debe a la oxidación del cobre que recubre la estatua.

Cara de la estatua de la Libertad
Cara de la estatua de la Libertad

Museo de la Emigración en Ellis Island.

Tras la visita a la estatua de la Libertad, el barco hace parada el museo de Ellis Island. ¡Seguro que lo has visto en series y películas! Cuando los emigrantes europeos llegaban a los muelles del puerto de Nueva York, les esperaba una larga espera en la Sala de Registro, incluyendo chequeos médicos y preguntas de los policías de la Emigración. Estas instalaciones estuvieron en funcionamiento hasta 1954, cuando se cerraron. Más tarde, el edificio se reformó y acondicionó para su visita turística, como un monumento nacional y un testigo de la historia de EEUU, tierra crisol de culturas, hecha de emigrantes de todo el mundo.

Museo de la Emigración en Ellis Island, Nueva York
Museo de la Emigración en Ellis Island, Nueva York

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