Annapurna, la reina de las montañas

Trekking al Campo Base del Annapurna

“Al Himalaya no se vuelve. Cuando has venido aquí por primera vez, él se queda contigo para siempre. Habita en ti como una costumbre, quizás como un virus, siempre como una necesidad. Puedes escapar a ratos, hacia casa, pero el resto del tiempo tú le perteneces”. Iñaki Ochoa de Olza

Trekking al Campo Base del Annapurna, Nepal

Trekking al Campo Base del Annapurna, Nepal

7.00 de la mañana. Santuario del Annapurna. Silencio. Sólo el viento helado sacude las banderitas de colores sobre mi cabeza. Susurrando las voces de los que perdieron la vida en estas cumbres. Sus sonrisas congeladas permanecen junto a sus nombres, grabadas en las placas de metal de la ladera. Bajo mis pies se abre un gran abismo, una lengua de roca que en otros tiempos fue un glaciar. El dolor de cabeza y la sensación de mareo son el tributo a pagar por haber rebasado los cuatro mil metros. La reina de las montañas se deja entrever blanca y majestuosa, entre jirones de nubes que se deslizan a velocidad vertiginosa. Sin duda el rey de la Tierra es el Everest. Pero la inexpugnable, la de la belleza letal, peligrosa, es ella; Annapurna, capital de las alturas. La diosa de las cosechas, en sánscrito.

Placa de Iñaki Ochoa, Santuario del Annapurna

Placa de Iñaki Ochoa, Santuario del Annapurna

Trekking al Campo Base del Annapurna.

¿Campo Base del Annapurna o el Poon Hill? Los verdes campos de arroz, barrancos, ríos bravos color chocolate,  casas de cemento sin pintar, van quedando a un lado por la carretera destartalada según el autobús avanza de camino a Pokhara. Atrás dejamos el valle de Katmandú, corazón de Nepal, y aún no nos hemos decidido. Queremos hacer un trekking por los senderos del Himalaya, bajo el macizo del Annapurna, y barajamos dos opciones. La más corta y sencilla al Monte Poon, o atrevernos con el Campo Base. Tres o cuatro días subiendo hasta los tres mil metros, al mirador del Annapurna, frente al Campo Base, una semana. Un té massala al atardecer en una coqueta cafetería con vistas al lago de Pokhara nos envalentona. Podemos y queremos vivir esta aventura. O al menos intentarlo.

Lago Pokhara

Lago Pokhara

Llegada a Pokhara, la puerta al Annapurna.

Pokhara es agradable y tranquila, un remanso de paz comparada con la caótica Katmandú. Nos alojamos en The North Face Inn, un hotel cómodo y económico con ducha caliente y unos dueños encantadores que nos guardan las mochilas sin coste adicional durante la semana que dura el trekking, además de reservarnos los billetes de autobús para el regreso a Katmandú. En nuestra terraza llueve mientras deseo que el Monzón remita pronto y nos permita contemplar los puntiagudos picos del Himalaya. Es sábado y no podemos gestionar los permisos: es el único día que cierra la oficina. Pacientes, aguardamos al domingo paseando por el lago, las tiendas, visitando el casco viejo de Pokhara, el barrio tibetano, las estruendosas cascadas de Devi y la Pagoda de la Paz, sin que las nubes nos den tregua. Ay, Himalaya, dónde estás…

Pagoda de la Paz, Pokhara

Pagoda de la Paz, Pokhara

Permisos para el trekking al Campo Base del Annapurna.

A unos veinte minutos caminando del centro se ubica la oficina gubernamental. Queremos subir al ABC por nuestra cuenta, sin porteadores ni guías, por lo que debemos de sacar el permiso de senderistas independientes. Son necesarios el TIMS y el ACAP. En total un par de horas rellenamos los formularios, adjuntamos dos fotografías y pagamos los 40$ de tasas por persona. A cambio, obtenemos nuestras tarjetas que dan acceso al área protegida del Annapurna y un mapa que nos servirá para orientarnos en la aventura. 80 kilómetros y un desnivel de tres mil metros. Nuestro reto: 7 días, 4 para subir y 3 para bajar.

Mapa del trekking al Campo Base del Annapurna

Mapa del trekking al Campo Base del Annapurna

Seguro de viaje para ascender al Annapurna. 

Es obligatorio tener un seguro de viaje que incluya rescate en helicóptero. Este no es un tema menor: cualquier torcedura de tobillo o pequeño accidente puede ser el peor capítulo de tu vida allí donde no llegan las carreteras ni las ambulancias. Además de cobrarte miles de euros por el rescate, en el caso improbable de que consigas saltarte el control donde revisan los permisos. Yo recomiendo Intermundial. Si lo compras a través de mi web tienes un 10% de descuento usando el código LACOSMOPOLILLA10. Puedes comprarlo pinchando aquí:

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Trekking al Annapurna por libre.

¿Se puede hacer en más días el trekking al Campo Base del Annapurna? Sí. Lo bueno de esta ruta es que cada hora y media o, como mucho, dos horas y media, hay un pequeño pueblo, Té House o lugar para alojarse. Así pues, se puede distribuir las etapas como cada uno considere en función del esfuerzo y tiempo que quiera emplear. ¿Y en menos? También, pero no es aconsejable. Si se sube mucho desnivel en un día aparecerá el temido mal de altura. Lo mejor es ir tranquilos, saboreando ese paisaje de ensueño que es el Himalaya, con sus bosques, ríos, cascadas, gentes… Como una de las experiencias más increíbles que se pueden vivir en el techo del planeta Tierra.

Camino a Chhomrong, Trekking al Campo Base del Annapurna

Camino a Chhomrong, Trekking al Campo Base del Annapurna

Mochila para el trekking al Campo Base del Annapurna.

La tarde del domingo la empleamos en preparar la mochila. Todo pesa allí arriba y sólo queremos llevar lo imprescindible: tres mudas de ropa (de secado rápido), jersey y forro polar, chubasquero para nosotros y para el equipaje, cantimplora, pastillas potabilizadoras, botas de montaña y chanclas, toalla y jabón, pasaportes y permisos en funda plastificada, una bolsita de sal para ahuyentar a las sanguijuelas, dinero en efectivo ya que no existen los datáfonos (12 mil rupias, unos 100 euros por persona, de los que nos sobrará bastante ya que al final gastaremos unos 10 $ por día y por persona, entre alojamiento y comida). Lo que nos falta lo compramos en las tiendas de la calle principal de Lakeside: el chubasquero para la mochila por 300 rp, la cantimplora y un paquete de pastillas potabilizadoras.

Subiendo al Annapurna

Subiendo al Annapurna, campos de arroz de Ghandruk

Primera etapa: Naya Pul – Ghandruk.

Tiempo y distancia: 7 horas, 13 kilómetros, 900 metros de desnivel.

A las 6 de la mañana suena el despertador. Cogemos un taxi por 200 rp a la estación de autobuses para tomar el público hasta Naya Pul. La mañana huele a lluvia y las nubes negras amenazan. ¡Comienza el desafío! El autobús va abarrotado de locales y en mitad de las dos horas de trayecto hace una parada en una caseta situada en un páramo nuboso. Sirven una sopa tan picante que me lloran los ojos a cada trago. No hace frío pero la humedad ya se ha impregnado a mi ropa y cabello. No volveré a sentirme seca hasta ocho días después.

Autobús a Naya Pul

Autobús a Naya Pul

Sopa de verdura picante

Sopa de verdura picante

Naya Pul es un pueblo de casas colocadas en anarquía alrededor de un camino embarrado. La lluvia suave nos acompaña hasta Birethanti, donde están los puestos de acreditación de los permisos para hacer el trekking. Aquí se divide el camino: derecha ABC; izquiera, Poon Hill. Los funcionarios nos sellan. Ya sí que empieza la travesía entre campos de arroz, labradores y bueyes, siempre hacia arriba.

Birethanti, Nepal

Birethanti, Nepal

Escaleras infinitas de piedra con parada a comer en Kimche, unos deliciosos noodles y arroz con verduras. El sol sale, se despejan las nubes y el Himalaya nos regala una efímera visión del Annapurna entre las nubes, llegando a Ghandruk. Son las 5 de la tarde y estoy agotada físicamente. Antes de que anochezca nos hemos instalado en un precioso logde con vistas, el hotel Milán. Ducha de agua caliente y una amable familia que nos prepara una sopa de ajo. Lo mejor para no tener mal de altura: la sopa y no beber cerveza, la cual además es carísima.

Ghandruk

Ghandruk, vistas al Annapurna desde la terraza del alojamiento

Segunda etapa: Ghandruck – Sinuwa.

Tiempo y distancia: 7 horas, 15 kilómetros, 400 metros de desnivel.

Me despierto al amanecer entre mugidos de vacas y cantos de gallo. Hace fresco y salgo a respirar el aire frío de la montaña. Ghandruck aún duerme, sumergido en la niebla. Desayunamos en el restaurante con la familia, cuyos niños se preparan para ir al colegio. Estamos solos. Ha sido un acierto venir en temporada baja. No hay problemas de alojamiento, casi no hay montañeros en marcha. En compensación, la lluvia a ratos de finales del Monzón, que aceptamos con resignación. No hay agujetas, así que emprendo con energía y emoción la segunda etapa del trekking al campo al Campo Base del Annapurna.

Ghandruk entre la niebla

Ghandruk entre la niebla

Dejamos atrás Ghandruk, uno de los pueblos más bonitos y mejores cuidados que he visto en Nepal. La subida a Komrong Danda es dura y empinada. Luego bajar hasta el río y volver a subir. Llego sin aliento a Chhomrong, donde hay otro control de permisos. Después del almuerzo la lluvia y las sanguijuelas hacen acto de aparición en una encharcada escalinata a Sinuwa. ¡Cómo muerden! ¡Y cómo son capaces de atravesar los calcetines! Puñado de sal al canto. Queríamos llegar a Bambú pero estoy sin fuerzas. Apenas queda una hora de luz, así que nos quedamos a dormir en la casa de una señora que nos ofrece gratis una escueta habitación sin enchufes, sólo dos camas y una mesita, a cambio de cenar y desayunar en su pequeño restaurante. La acompaña un gato atigrado de tres meses tan gracioso y juguetón que me conquista. Por la noche, con nuestra ya tradicional sopa de ajo, caza bajo mis pies un ratón más grande que él. Me duermo con la canción de la lluvia golpeando los cristales.

Atardece en Sinuwa

Atardece en Sinuwa, trekking al Campo Base del Annapurna

Tercera etapa: Sinuwa – Deurali.

Tiempo y distancia: 6,5 horas, 10 kilómetros, 900 metros de desnivel.

¡Tras la tormenta siempre llega la calma! El amanecer en Sinuwa nos brinda la divina imagen del pico del Machhapuchhre, la montaña partida. Con 6.993 metros forma parte del macizo del Annapura y su pico es sagrado para los nepalíes: es la única que no está permitido escalar.

Vistas al Machapuchre, trekking al Campo Base del Annapurna

Vistas al Machapuchre, trekking al Campo Base del Annapurna

Desayuno un delicioso té massala y huevos recién hechos. La visión de la montaña recortando el cielo me sopla ilusión y valor para enfrentarme a la jornada más dura: queremos llegar a Deurali, a 3.230 metros de altitud, antesala del Campo Base y con las cuestas más difíciles de todo el recorrido. A eso hay que sumar el cansancio acumulado en mis gemelos, que ya se quejan de los dos días anteriores.

Camino a Deurali, Trekking al Campo Base del Annapurna

Camino a Deurali, Trekking al Campo Base del Annapurna

El bosque de bambú del pueblo del mismo nombre es un lugar de cuento, para perderse. Cascadas, puentes tambaleantes sobre ríos caudalosos… Y monos del Himalaya que nos observan desde las ramas más altas con cara de pocos amigos. A cada rato nos cruzamos con porteadores que llevan en sus cestas víveres a los alojamientos, así como bombonas para el agua caliente. ¡Ellos sí que son unos héroes! ¿Y aún habrá gente que se queje de que una ducha cueste 300 rp?

Porteadores camino del Campo Base del Annapurna

Porteadores camino del Campo Base del Annapurna

La subida a Himalaya me cuesta la vida. Me falta el aire, tengo que parar a descansar y beber agua en varias ocasiones. Cuando por fin alcanzamos la plataforma y pedimos el almuerzo aprieta la lluvia. Estamos rozando los tres mil y nos asaltan las dudas con el calor de un té. ¿Seguir? ¿Parar? No queremos dejar lo más duro para la última jornada y llegar al Campo Base holgadamente. Además, apenas es medio día. Toca apretar los chubasqueros y continuar entre gotas y niebla hasta Deurali. Justo antes de los pequeños logdes -a estas alturas ya no hay pueblos, sólo alojamientos para los que hacemos trekking- camino a cuatro patas por un peligroso puente de madera que se tambalea sobre un río que ruge al borde del precipicio. Piso Deurali con alivio y el corazón a mil. Sólo puedo pensar en una sopa y una ducha de agua caliente, al precio que sea. El agua resuena en forma de cascadas, pero no puedo verlas, tan sólo intuirlas.

Puente de Himalaya a Deurali, Trekking al Campo Base del Annapurna

Puente de Himalaya a Deurali, Trekking al Campo Base del Annapurna

Cuarta etapa: Deurali – Campo Base del Annapurna.

Tiempo y distancia: 3,5 horas, 8 kilómetros, 600 metros de desnivel.

¡Buenos días, Deurali! Aquí ya hay más senderistas. También hace más frío. He dormido como un bebé desde las 8 de la tarde a las 7 de la mañana, envuelta en dos mantas. No puedo creer que estemos a tan sólo tres horas y media del Campo Base. Emoción a flor de piel mientras saboreo un té que en esos momentos es el más rico del mundo.

Alojamiento en Deurali

Alojamiento en Deurali

Con ilusión enfrentamos la última etapa de subida del trekking al Campo Base del Annapurna. El bosque ha desaparecido y ya sólo queda maleza. Las escalinatas también, caminamos por un sendero estrecho de tierra, bordeando el abrupto valle, con vistas a la montaña sagrada. Hasta el Campo Base del Machapuchre se me hace un paseo, fácil y cómodo. Como premio, un descanso de media hora saboreando un té de menta del Himalaya. A dos horas de la victoria parece que el cansancio remite y sólo pienso en algún dios hindú que invoque a las nubes y se las lleve, lejos. Annapurna, quiero ver tu majestuosa cima arañando el cielo.

Camino al Campo Base del Machapuchre

Camino al Campo Base del Machapuchre

Paisajes del Himalaya, trekking al Campo Base del Annapurna

Paisajes del Himalaya, trekking al Campo Base del Annapurna

Como vengo observando todos estos días en el Himalaya, amanece despejado y conforme pasan las horas las montañas se van cubriendo de nubes. Ya estamos a cuatro mil metros, lo más alto que he subido nunca, en prados cuajados de flores rosas, moradas, azules y amarillas. La niebla nos va alcanzado en este paisaje de otro mundo, de roca, agua y verde.

Prados de flores. Trekking al Campo Base del Annapurna

Prados de flores. Trekking al Campo Base del Annapurna

Llegamos al Campo Base, apenas son las 12 de la mañana. Un amable señor nos invita a un té y quedarnos en su logde sin huéspedes. 200 rp la habitación, si queremos ducha 300. Aceptamos y nos relajamos en la tarde que nos hemos ganado al final del camino. El Santuario del Annapurna es un monumento budista dedicado a los que han perdido la vida en las montañas. La gran cumbre se mantiene oculta, bajo las nubes. Cae una noche oscurísima, sin estrellas. Pido una manta extra y me voy a dormir soñando con un amanecer más claro.

Llegada al Campo Base

Llegada al Campo Base

In memorian, Santuario del Annapurna

In memorian, Santuario del Annapurna

Quinta etapa: Campo Base del Annapurna – Sinuwa.

Tiempo y distancia: 7 horas, 18 kilómetros, 1.700 metros de desnivel.

Me despierto a las cinco con un terrible dolor de cabeza, como si me martillearan. Vaya, al final me ha atacado el mal de altura. Apenas hay un poco de luz me abrigo y subo de nuevo al santuario. Frustración: no está despejado. Las cumbres son invisibles bajo un manto gris de nubes.

El Machapuchre desde el Santuario del Annapurna

El Machapuchre desde el Santuario del Annapurna

Esperamos. Desayunamos. Volvemos a esperar. Son las nueve y hay que emprender la vuelta. Decimos adiós a nuestro acogedor anfitrión y comenzamos el descenso. De repente, se despeja el pico del Annapurna Sur, apenas unos instantes, a modo de despedida. Como si nos diera las gracias por haber llegado hasta allí. Ay, Annapurna, sé que voy a soñar de aquí en adelante contigo…

Annapurna

Adiós, Annapurna

Descender conlleva la mitad de tiempo y esfuerzo que subir. Almorzamos en Dovan y pretendemos hacer noche en Bambú, en unos preciosos lodges de piedra pintados de azul, con macetas de flores. Pero llegamos pronto y decidimos continuar hasta Sinuwa. Empiezan los problemas: la bota me va rozando en el pie izquierdo con las bajadas tan pronunciadas. Al quitármela, tengo la uña del dedo gordo totalmente levantada y morada. No me puedo volver a calzar del dolor.

Bosques del Himalaya, Trekking al Campo Base del Annapurna

Bosques del Himalaya, Trekking al Campo Base del Annapurna

Sexta etapa: Sinuwa – Bhedi Kharka.

Tiempo y distancia: 8 horas, 13 kilómetros, 600 metros de desnivel.

El día más penoso para mí. Con la uña levantada no puedo ponerme las botas, así que tengo que terminar el trekking al Campo Base del Annapurna en chanclas. Para más inri, la lluvia se agudiza y las sanguijuelas se multiplican. El tramo de New Brigde se hace insoportable, teniendo que parar cada 5 minutos a echarme sal y quitármelas de encima. Cuento hasta siete a la vez chupándome la sangre entre los dedos y los tobillos. Con las chanclas avanzo mucho más lento que con las botas. Un tramo que en el mapa marca hora y media tardamos el doble. Acabo llorando y con ganas de que el trekking llegue a su fin. Solos, en un pequeño alojamiento de Bhedi, recupero el ánimo con una sopa de pollo deliciosa. Ya queda poco para volver a Pokhara.

New Brigde, Trekking al Campo Base del Annapurna

New Brigde, Trekking al Campo Base del Annapurna

Sanguijuelas en el Trekking al Campo Base del Annapurna

Sanguijuelas en el Trekking al Campo Base del Annapurna

Séptima etapa: Bhedi Kharka – Phedi.

Tiempo y distancia: 7,5 horas, 12 kilómetros, 600 metros de desnivel.

¡Último día! Una pequeña subida y alcanzamos Pittam. Los pueblos ya tienen entidad, ganado, niños, ultramarinos, labradores y artesanos que nos saludan. La bajada hasta Dhampus es larga, por un bosque espeso. Ya no hay sanguijuelas y remite la lluvia. Por fin llegamos a Phedi y podemos coger el bus de vuelta a Pokhara. Reto conseguido. Estoy agotada y feliz. Nunca olvidaré este viaje…

Puente, Trekking al Campo Base del Annapurna

Puente, Trekking al Campo Base del Annapurna

Consejos para hacer el trekking al Campo Base del Annapurna. 

  • ¿Cuál es la mejor época para hacer el Trekking al Campo Base del Annapurna? La mejor es en otoño: octubre y noviembre. El Monzón, que va de mayo / junio a septiembre ha acabado y no hace mucho frío. En invierno se necesita equipo especializado y en primavera, aunque la climatología es favorable, puede haber aludes y a veces cortan la subida. Nosotros subimos a principios de septiembre y, como habéis leído, llovió y sólo divisamos las cumbres pequeños ratitos.
  • La parte negativa de ir en temporada alta es que los alojamientos se saturan y es necesario llamar por teléfono para reservar. No suelen estar disponibles en booking pero algunos aparecen en Tripadvisor.
  • Subir con guía: por los precios que vimos en las agencias, una semana sale 200$ por persona.
  • Tal y como hicimos nosotros se puede hacer por libre, el camino está bien señalizado, sólo dudamos en un par de ocasiones y siempre nos ayudaron los locales.
  • No se permite la subida solo.
  • Imprescindible llevar los permisos ACAP y TIMS y el seguro de viaje que incluya rescate en helicóptero. 
  • Ropa y calzado: imprescindible chubasquero, botas de trekking y chanclas. Forro polar y ropa que se seque rápido.
  • ¿Saco de dormir? Yo no lo llevé, en todos los logdes había mantas.
  • La cantimplora también es imprescindible, ya que por motivos ecológicos no venden recipientes de plástico en todo el parque del Annapurna. En los restaurantes hay fuentes de agua potable para rellenarlas (por 50 ó 100 rp). Las pastillas potabilizadoras siempre son de ayuda. Para evitar el mal de altura hay que hidratarse con frecuencia. Hay multitud de ríos y fuentes en el Himalaya, pero nunca se sabe si el agua puede estar contaminada por el ganado o animales salvajes. Así que lo mejor es introducir una pastilla y esperar treinta minutos para que se purifique. Las pastillas y los impermeables para las mochilas los compramos en Pokhara, también la cantimplora.

¿Quieres ver esta aventura en formato audiovisual? ¡Pulsa “Play”!

Si vas en invierno o quieres hacer un trekking más corto echa un ojo a la ruta del trekking al Poon Hill de mi amigo Erik de Tierras Insólitas.

Muchas gracias a mis buenos amigos Jose y Gloria de El viaje me hizo a mí por sus consejos y valioso post del ABC. La “varita mágica” me salvó la vida en New Brigde ;).

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acampada y senderismoEmiliocosmopolillaLauraMar Vara Autores recientes
emilio
Invitado/a
emilio

Hola Cosmopolilla
que trekking se puede hacer durante el monzón?
Mi otra pregunta es , que me recomiendas hacer en Nepal durante el monzón?
Gracias

acampada y senderismo
Invitado/a

Muchas ganas de hacer esa ruta el año que viene 🙂

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