¡Bienvenidos al país más largo del mundo! La capital chilena suele ser la puerta de entrada para los viajeros internacionales que aterrizan en esta moderna ciudad rodeada de montañas. Antes de seguir en ruta, es una gran idea dedicar un par de jornadas a aclimatarse y a descubrir qué ver en Santiago de Chile en un día o dos. Así lo hice yo, aunque repartido: un día a la ida y un día más a la vuelta. Así, Santiago se convirtió en punto de inicio y broche final para un viaje épico y fascinante desde el desierto más árido del planeta -el de Atacama- a la misteriosa isla de Pascua. Pero aquí me voy a centrar en hablar de la capital de Chile: todos esos lugares que no te puedes perder.
¿Lo sabías? La ciudad de Santiago de Chile se encuentra a los pies de la cordillera de los Andes, justo en el centro geográfico del país. Con algo más de 6 millones de habitantes, es la séptima urbe más poblada de América Latina, además de la capital más segura. Con una gran vida cultural, hay muchos planes que hacer en Santiago de Chile -demasiados con tan poco tiempo-. Así que te voy a proponer una ruta urbana para disfrutar de sus lugares históricos más emblemáticos, miradores y algún local típico para degustar la gastronomía chilena. ¡Y por supuesto, probar el famoso vino! Viajar a Chile deja un buen sabor de boca inolvidable.

Contenido del artículo
Alojamiento en Santiago de Chile.
Cuando busqué cuál era la mejor zona donde alojarse en Santiago de Chile la mayoría de recomendaciones se centraban en dos distritos: el barrio de Bellavista y el de Lastarria. Dos zonas tranquilas y turísticas con muy buena oferta de restauración. Para la primera noche, recién llegada a Santiago, reservé un alojamiento básico pero limpio y acogedor, con muy buena puntuación y comentarios en la plataforma de booking: el Hostal Forestal. Ubicación excelente (en Lastarria), una cosa importante es que tengan recepción 24 horas. Especialmente cuando vienes de un vuelo largo que se puede retrasar.
Así nos pasó con el de Isla de Pascua, que teníamos que haber llegado a Santiago a las 8 de la tarde ¡y nos dieron casi las 2 de la mañana! Para las dos últimas noches en Santiago, antes de volver a España, reservé un alojamiento en la zona de Providencia, hotel con desayuno buffet y piscina: Park Bonaparte Plaza Boutique. Buena opción para descansar y refrescarse, dado que en pleno verano en la capital se superan los 30 grados.

Nota: echa un vistazo a este artículo sobre Lugares que ver en San Pedro de Atacama, el sorprendente norte de Chile ¡tiene paisajes de otro planeta!
Itinerario por Santiago de Chile en uno o dos días:
- Día 1: barrio de Lastarria, cerro de Santa Lucía, mercado central de Santiago, centro histórico de Santiago (plaza de Armas, catedral metropolitana, palacio de la Moneda). Si es la primera vez que visitas la ciudad, para situarte y conocer un poco de su historia de la mano de una persona local reservar un free tour. Sin duda una de las mejores actividades que hacer en Santiago de Chile.
- Segundo día: Bellavista y visita la Chascona. Subir al cerro de San Cristóbal en funicular. Centro Comercial Costanera.
Si tienes más días te recomiendo explorar los alrededores de la capital. Santiago de Chile es una excelente base para hacer una excursión a la costa. Echa un vistazo a este tour a Valparaíso y a Viña del Mar, donde se encuentra una de las casas del escritor Pablo Neruda.
Cómo moverse por Santiago de Chile.
Una vez en Santiago, hay varias formas de moverse por la ciudad. Lo que es la zona centro histórico se puede hacer caminando pero, dependiendo de dónde te encuentres, por ejemplo para llegar a Bellavista o al aeropuerto vas a tener que usar el transporte público o un taxi.
- Metro en Santiago: funciona de 6 de la mañana a las 11 de la noche. Es barato y rápido. Para usarlo tienes que comprar una tarjeta BIP, que se puede adquirir en las estaciones de metro o en la Intermodal Aeropuerto. La tarjeta cuesta 1.550 pesos chilenos (1,49€) y cada trayecto, entre 650 y 850 pesos. La tarjeta hay que recargarla y también es válida para el bus. Tienes toda la información actualizada de horarios y demás en la web oficial de Red Movilidad.
- Taxi: en Santiago opera tanto Cabify como Uber y los trayectos son económicos (15$ del aeropuerto al centro de Santiago). Lo usé varias veces ya que alguno de los vuelos llegó de madrugada. Ojo con los taxistas que hay en el aeropuerto a la «caza» del turista: por el mismo trayecto me querían cobrar el triple.
¡No viajes a Chile sin seguro!
Por lo que pueda pasar durante el viaje (retrasos, cancelaciones, necesidad de atención médica…) Es más que recomendable contratar un buen seguro de viaje a Chile. Yo recomiendo los seguros de la compañía Heymondo -con la que viajo yo- ya que tienen muy buenas coberturas y un chat médico 24h en la aplicación para consultas. Si lo compras a través de mi web, tendrás un 5% de descuento. Si quieres saber más valoraciones sobre la compañía o cómo funciona, puedes leer este artículo sobre Opiniones Heymondo seguros. ¡Aprovecha!
Lugares que ver en Santiago de Chile
¿Dónde comenzar este paseo por Santiago de Chile? En mi caso lo hice por el mismo barrio de Lastarria, ya que mi alojamiento de la primera noche estaba ahí. Lastarria es un distrito tranquilo, con buen ambiente, zonas verdes y calles con puestos de artesanías. También con muchos locales donde comer o tomar unos vinos y probar la rica gastronomía chilena. Si quieres hacer una cata de vinos chilenos: apunta el restaurante Bocanariz.

Nota: echa un vistazo a este artículo con los mejores lugares que ver en Chile de norte a sur. ¡Un país de contrastes!
El Cerro de Santa Lucía.
Con 629 metros de altura, esta colina arbolada está enclavada en el corazón de Santiago de Chile. Merece la pena subir hasta el mirador para contemplar las vistas de la ciudad, con las montañas de los Andes de fondo. Lástima que el exceso de polución a veces enturbia la silueta de estas majestuosas montañas. Destaca entre todos los rascacielos el edificio de cristal del centro comercial Costanera: es el más alto de todo Latinoamérica.
Como curiosidad: en la parte sur del cerro de Santa Lucía se alza un monolito de 2 metros de altura que contiene un párrafo de la carta que envió al emperador Carlos V el extremeño don Pedro de Valdivia en el año 1545, animando a la colonización de esta nueva tierra conquistada para la corona española.

Mercado central de Santiago.
¡Me encanta visitar los mercados de las ciudades a las que viajo! Rebosantes de vida y productos frescos que muestran mejor que en ningún lado los sabores y colores de un lugar. El Mercado Central de Santiago no podía ser menos y aunque es de modesto tamaño, con más de 150 años está declarado como Monumento Histórico. Puestos de frutas, verduras, quesos, pescados y mariscos además de un puñado de bares y restaurantes se distribuyen bajo la nave central. Estos locales presumen de haber mantenido las tradicionales recetas criollas en sus menús desde hace décadas, así que sin duda es un imprescindible que ver en Santiago de Chile. Su interior de vidrio y metal me recordó a otros mercados de estilo modernista de la misma época en España, como el de Bilbao.

Las mejores empanadas de Santiago.
Tengo que decir que yo no comí justo en el mercado, si no en el típico local de empanadas que hay justo al lado: el Emporio Zunino. Fundado en los años 30, dicen que es el más antiguo de Chile y la verdad es que es una opción rica y barata. La clásica es la empanada de pino (con carne, cebolla, huevo y aceitunas) aunque también las hay de queso. ¡Buen apetito!

Un paseo por el centro histórico de Santiago.
La plaza de Armas es el núcleo de la ciudad, un gran ágora cuadrada eje central en torno a la cual se diseñó la ciudad tras ser fundada por Pedro Valdivia, el 12 de febrero de 1541. Es por ello que en esta plaza se ubican algunos de los edificios más importantes de la ciudad: la catedral Metropolitana de Santiago, la Municipalidad de Santiago (lo que en España sería el Ayuntamiento), el Museo Histórico Nacional y el edificio central de Correos. Este palacio antaño fue la residencia de los gobernadores de Chile durante la época de la colonia y tras la independencia, de los presidentes de la República. Hasta que se construyó el Palacio de la Moneda en 1846.

A la catedral se puede entrar gratis ¡y merece mucho la pena! Es espléndida…
Catedral metropolitana de Santiago.
Sobria y monumental, este imponente templo neoclásico de 4500 metros cuadrados está dedicado a la Asunción de María. Construida entre los S.XVIII-XIX, está divida en tres naves donde los materiales principales son el mármol y la madera. Siempre que entro en un santuario me gusta fijarme en el órgano: el de la catedral Metropolitana de Santiago es obra de jesuitas alemanes a mediados del XVII. Una joya. No faltan las sepulturas de personalidades importantes de la ciudad: nobles criollos con lujosas tumbas; los obispos y arzobispos descansan en la Cripta.

Museo Histórico Nacional de Chile.
Otro edificio neoclásico que no pasa desapercibido en la plaza de Armas, con su torre del reloj. La entrada al Museo Histórico Nacional de Chile es gratuita y ofrece una aproximación histórica, geográfica y cultural a este país. Nada mal para comenzar.
Otros museos que visitar en Santiago de Chile son el Museo de Bellas Artes, el de Historia Natural, el Museo Chileno de Arte Precolombino, a unos pasos de la Plaza de Armas o el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos. Si solo tienes tiempo para ir a uno ¡te recomiendo este último! También es gratuito e invita a una reflexión sobre las sombras de la dictadura, la paz y lo necesario del respeto de los ideales, la libertad y la tolerancia, para no repetir errores del pasado.
Palacio de la Moneda.
Con 16 años conocí la Historia más reciente de Chile gracias al maravilloso libro «La casa de los espíritus» de Isabel Allende. Esta autora chilena me llevó de viaje con sus novelas a través de diferentes territorios del país como Chiloé («El cuaderno de maya») o la oscuridad de la capital en los años de la dictadura («De amor y de sombra»). No pude más que acordarme de ella ante la escultura dedicada a su tío, el presidente Salvador Allende, en un lateral de la plaza donde se alza este icónico palacio.

Edificado durante la era colonial como Casa de la Moneda, con materiales traídos desde España, tras la independecia de Chile se convirtió en la sede del Gobierno y residencia oficial de los jefes de Estado. Pero sin renunciar a su labor original: en una parte del palacio se siguió acuñando la moneda, manteniendo los hornos y calderas para tal fin. ¿Se puede visitar el interior? Sí, pero solo a través de visita guiada previa reserva.
Barrio de Bellavista.
Conocido como el barrio Bohemio o el de los artistas, este colorido distrito es otro de los imprescindibles que ver en Chile en un día (o dos). A mí me gustó mucho dar un paseo por sus callejuelas de casitas bajas, con pequeñas tiendas y bares. Comenzando por el Centro de Artesanía Montecarmelo -antiguo convento de carmelitas- a La Chascona, la casa – museo de Pablo Neruda en la capital chilena.

Gastro – consejo: un buen lugar donde comer en Bellavista y probar la cocina tradicional del país es el Chilean Bruch. Moderno local con buena atención y decoración.
Visita a La Chascona.
En las faldas del cerro de San Cristobal, aprovechando la pendiente del terreno a su favor, Pablo Neruda mandó construir una original casa donde viviría con Matilde Urrutia, su tercera esposa, los últimos años de su vida. El legado de su recuerdo, conservado gracias a Matilde, impregna esta casa con forma de barco sumergida en la naturaleza. Salones, terrazas, biblioteca y bodega con grandes ventanales y luz natural permiten asomarse a la vida íntima de esta pareja de artistas, en un hogar al que no le falta detalle. Me encantó.

Precio: 10€. No se permite hacer fotos en el interior, solo en las zonas exteriores de la casa.
Cerro de San Cristóbal.
¡El mejor mirador a Santiago de Chile! Lo mejor es tomar el funicular en la estación para bajarse en la estación Cumbre, a los pies del Santuario. Las vistas a la ciudad y las montañas son divinas, mucho mejores que desde el Edificio Costanera, por más que sea el más alto de Sudamérica. O al menos, eso me aseguraron varios locales. Si es pleno verano y aprieta el calor, verás que triunfan los puestos donde venden vasos de mote con huesillo, un refrescante postre con trigo y melocotón ¡está muy rico!

Un terremoto en La Piojera.
Plan divertido y típico que hacer en Santiago de Chile: tomar un cóctel en La Piojera, local con música en directo a unos pasos del Mercado Central. Una gran forma de empezar (o terminar) en viaje por Chile. Con muy buen rollo… ¡No te lo pierdas! Eso sí, cuidado con los tragos que, como su nombre indica, puede causar temblores…
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