Sant Joan de Boì, qué ver en la vall de Boì
Cataluña España

Pueblos, iglesias románicas y rutas de senderismo: qué ver en la Vall de Boì

Escrito por la
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11 octubre, 2021

El día que fui a dar la bienvenida al otoño al Pirineo de Lleida me encontré caminando por bosques de coníferas junto a ríos bravos y cascadas. Los prados verdes pastados por vacas se extendían a orillas de lagos glaciares, bajo cimas majestuosas rozando los 3.000 metros de altitud. Picos añorando la nieve que en los meses de octubre a marzo se pintarán de blanco cubriendo las laderas. A este paisaje de ensueño se añaden pueblos de piedra y pizarra con iglesias románicas edificadas hace más de 800 años. La verdad, 3 días son pocos para descubrir todo lo que ver en la Vall de Boì, el valle de Bohí en español, un sitio idílico donde respirar pura naturaleza.

Cascada de Sant Esperit

Cascada de Sant Esperit

A la hora de planificar una ruta por la Vall de Boì me vi obligada a elegir entre monumentos -quería conocer sus iglesias románicas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO– y mis ganas de montaña. Son muchas las rutas de senderismo que se extienden por el parque nacional de Aigüestortes, a cuál más bonita. Al final hice una mezcla de ambas, escogiendo senderos de media jornada para combinar con los maravillosos pueblos de la Vall de Boì. Resultado: me enamoré de un valle al que muero de ganas de volver.

Vaca en la presa de Cavallers

Vaca en la presa de Cavallers

Alojamiento en la Vall de Boì.

Mirando diferentes opciones de lugares y precios, encontré que los pueblos más caros para alojarse en la Vall de Boì eran los más altos -Taüll y Boì-. Así que reservé una casa rural con encanto en Barruera, el municipio que hay en la parte baja del valle: la Casa Coll. En Barruera se encuentra la oficina de Turismo de la Vall de Boì y está a pocos minutos del resto de pueblos, por lo que resultó un campo base perfecto para movernos en coche. Otra opción para quien busque relax en un spa tras las caminatas: el hotel balneario en Caldes de Boì se ubica en un entorno fantástico, junto a la Noguera de Tor.

En Barruera y en Taüll hay camping: La Boneta, con apartamentos y bungalow; el de Taüll tiene bungalow de madera y abre todo el año excepto los meses de octubre y noviembre.

Mapa de lugares que ver en la Vall de Boì.

  1. Sant Feliu, Barruera.
  2. Iglesia de la Natividad de Durro.
  3. Ermita de Sant Quirc de Durro.
  4. Santa Eulalia d´Erill la Vall.
  5. Sant Joan de Boì.
  6. Sant Climent de Taüll.
  7. Santa María de Tahull.
  8. Camí dels Enamorats.
  9. Aparcamiento de la Molina.
  10. Estany de Llebreta.
  11. Cascada de Sant Esperit.
  12. Mirador de Sant Esperit.
  13. Caldes de Boì.
  14. Presa de Cavallers.

Fuente: Google maps.

Tres días en la Vall de Boì: hoja de ruta.

La mayoría de turistas que se acercan hasta este valle del Pirineo vienen en busca de los preciosos pueblos de la vall de Boì para hacer una ruta de las iglesias románicas Patrimonio de la Humanidad. Un día es suficiente para conocer todas ellas, incluyendo su interior y el campanario (de las que permiten subir), ya que se encuentran muy cerca. Existe un ticket para visitar 5 de las 8 iglesias (y una ermita) que son Patrimonio de la Humanidad; el precio: 10€.

Sant Joan de Boì

Sant Joan de Boì, lugares que ver en la vall de Boì

Taüll: Sant Climent y Santa María de Taüll.

Empezamos de arriba hacia abajo, por el encantador pueblo de Taüll con sus casitas de piedra decoradas con flores y macetas. La niebla matinal envuelve un escenario que traslada a siglos pretéritos: fue en el siglo XII cuando se alzaron estas maravillas, conservando aún hoy parte de sus frescos originales.

Calles de Taüll, la vall de Boì

Calles de Taüll, la vall de Boì

Santa María de Taüll.

La única iglesia de la vall de Boì cuya entrada es gratuita. Ubicada en el corazón de la villa, fue durante siglos el templo principal del pueblo, ya que Sant Climent por encontrarse a las afueras ejercía de capilla del cementerio -aún hoy se conserva el recinto y las lápidas-. Su interior, bastante remodelado por dentro, ofrece gracias a unas reproducciones una idea al visitante de cómo fueron las pinturas murales que la decoraban en la Edad Media. Las originales fueron arrancadas y se conservan en el Museo Nacional de Arte de Cataluña, para protegerlas del expolio y evitar así que acabaran en Estados Unidos como otras pinturas de la época.

Pinturas murales en Santa María de Taüll

Pinturas murales en Santa María de Taüll

Iglesia de Sant Climent de Taüll.

Al contrario que Santa María, Sant Climent ha mantenido su estructura, siendo una iglesia románica de planta basilical perfecta. Consagrada en el año 1123, su campanario exento resulta prodigioso: es una torre de estilo lombardo en cinco pisos de altura, tan característica de esta zona pirenaica. Merece la pena visitar el templo y quedarse para el video-mapping sobre el altar, proyectado cada media hora. Recrea cómo fueron las pinturas murales recién impresas en la piedra desnuda. El Pantocrátor dibujado por el llamado Maestro de Taüll es un referente en todos los cursos de Historia del Arte del mundo. La iglesia de Sant Climent es la más popular de todas las que ver en la vall de Boí. Si solo hubiera tiempo para visitar una, sería la más relevante.

Sant Climent de Taüll, la vall de Boì

Sant Climent de Taüll, qué ver en la vall de Boì

Proyección en Sant Climent de Taüll

Proyección en Sant Climent de Taüll

Sant Joan de Boí.

Su campanario no es tan majestuoso como la de Sant Climent -sufrió un incendio en el siglo XIII con el que perdió los tres cuerpos superiores -pero se puede subir hasta donde repican las campanas, escuchándose el eco de su sonido por los tejados del pueblo. Las vistas al valle y el pequeño Erill la Vall lo merecen. En Sant Joan de nuevo nos encontramos con otra iglesia románica de estilo lombardo, cuyas paredes fueron decoradas por pinturas murales de la mano del Maestro de Bohí.

Puerta con murales, Sant Joan de Boì

Puerta con murales, Sant Joan de Boì

Santa Eulàlia de Erill la Vall.

Continuamos descendiendo paulatinamente por el Valle de Bohí: la siguiente parada es la preciosa iglesia de Santa Eulàlia, quizá el campanario más impresionante de todo el valle. Junto al pequeño cementerio local se extiende en una sola nave alargada, con forma de trébol en la cabecera. En su interior se recrea el conjunto de madera policromada que representaba en el medievo El Descendimiento de la Cruz.

Iglesia de Erill la Vall

Iglesia de Erill la Vall, qué ver en la vall de Boì

Sant Feliu de Barruera.

Siguiendo el curso del río Tor nos paramos en Barruera. La humilde iglesia de Sant Feliu solo está abierta al público por las mañanas, cuando se puede conocer su pórtico, nave cubierta por una bóveda de cañón y subir al pequeño campanario que no sigue el modelo de torre lombarda de las anteriores iglesias.

Sant Feliu, Barruera

Sant Feliu, Barruera, iglesias románicas de la vall de Boì

Iglesia de la Natividad de Durro.

Por encima de Barruera, a 1316 metros de altitud, se eleva Durro. El campanario de cinco pisos sobresale por encima de los tejados de pizarra; al que también se permite subir dentro de la visita turística de la iglesia. La iglesia de la Natividad es un templo rural sencillo, con un porche medieval y un aire melancólico. La virgen que sobrevivió a todas las figuras del Descendimiento, se conserva en el Museo Nacional de Arte de Cataluña en Barcelona.

Vistas de Durro

Vistas de Durro y la iglesia de la Natividad

La ermita de Sant Quirc de Durro.

Un agradable paseo desde el centro urbano de Durro es completar los 30 minutos que hay caminando junto a los prados de vacas hasta la ermita de Sant Quirc. Austera y solitaria, se eleva en un impresionante mirador a 1.500 metros de altitud con vistas al valle y los altos picos de los Pirineos.

Ermita de Sant Quirc de Durro

Ermita de Sant Quirc de Durro

Este es un lugar mágico donde confluye lo cristiano con lo pagano: en este promontorio se encuentra el Faro, que se prende cada año el 15 de junio durante las fiestas de las Fallas.

El Faro de Durro

El Faro de Durro

El pueblo de Durro es de los sitios que más me gustó de los que ver en la vall de Boì: muy auténtico y tranquilo, bastante menos turístico que los otros pueblos del valle. El conjunto de las iglesias románicas de la vall de Boí que son Patrimonio Mundial lo completan Santa María de Cardet y la Assumpció de Coll (no abiertas al público).

Rutas de senderismo por la Vall de Boì.

Sin duda, además de este atracón de arte románico una de las mejores cosas que hacer en la vall de Boí es transitar los caminos y atreverse con una de las muchas rutas de senderismo que discurren entre lagos y montañas. Las hay de diferente dificultad dependiendo del nivel físico y también de la época del año, ya que en invierno puede haber mucha nieve. Desde los propios senderos que conectan los pueblos por las sendas usadas por los locales durante siglos hasta rutas de alta montaña en las que se requiere preparación y equipación técnica.

Senderismo en la vall de Boì

Senderismo en la vall de Boì

Camí dels Enamorats.

El sendero de los enamorados quizá sea la más fácil y corta de todas las rutas de senderismo de la Vall de Boì. Se trata de completar un romántico sendero de tan solo 0,6 kilómetros y nada de desnivel desde el Aparcament de la Farga hasta el Parking La Molina con el rugido del río Sant Nicolau como banda sonora.

Camí dels Enamorats

Camí dels Enamorats, ruta de senderismo fácil en la vall de Boì

La senda de la Nutria: desde la Molina al Planell d´Aigëstortes.

Otra ruta más o menos sencilla y que dura media jornada es la llamada ruta de la Nutria desde el parking de la Palanca de la Molina hasta el planell d’Aigüestortes, por el río Sant Nicolau. Se puede hacer por la carretera (más fácil) o por el sendero (con tramos de pendiente) pasando por Estany de Llebreta, la espectacular cascada de Sant Esperit, para terminar en el mirador de Sant Esperit y su zona de prados. Esta opción es genial para quien busque rutas sencillas y planes sencillos que hacer con niños en la vall de Boì.

Mirador de Sant Esperit

Mirador de Sant Esperit

La versión más larga de esta ruta es continuar donde finaliza la carretera hasta el Estany Llong. Ruta que ya llevaría casi todo el día. De hecho, mucha gente sube en taxi comenzando la ruta en el mirador.

El Salencar de Barruera.

Otro sendero recomendable por breve y accesible es al del mirador de aves que discurre junto al río desde la iglesia de Sant Feliu: el Salencar de Barruera. Pasa por pasarelas de madera y varios estanques con aves acuáticas; sin duda otra idea de qué hacer en Barruera para quien se aloje en este municipio del valle.

Senderos en Barruera

Senderos en Barruera

La presa de Cavalliers.

Otros senderos que conllevan toda una jornada: desde la presa de Cavalliers, se puede subir a los lagos glaciares de Estany Negre y Travesanni (dificultad alta). Si no tenemos tiempo, se puede estacionar el coche en el parking de la presa y bordearla hasta la cascada. Una ruta de senderismo en la Vall de Boì también muy popular entre los montañeros es el Vall de Llubriqueto, donde se ubican los estanys de Gémena. La dificultad es alta ya que el desnivel es muy pronunciado (800 metros). Ya lo dije al comienzo, ¡tres días no da ni para empezar!

Presa de Cavallers

Presa de Cavallers

Dónde comer en la Vall de Boì.

Varios sitios recomendados:

  • El Tribulosi, en Taüll. Una cervecería con carta de cervezas artesanas de muchos países y también de la zona. Cuenta con un menú muy original, elaborado con productos de proximidad. Nos encantó la comida y el ambiente.
  • Ca la Pepa: esta crepería en Boì me la habían recomendado y realmente tenía muy buena pinta, pero al no haber reservado previamente nos quedamos sin probarla. Si quieres ir ¡reserva antes!
  • Hostal La Plaça en Erill la Vall, un restaurante de comida tradicional de la zona con buena calidad – precio.
  • En Barruera, muy cerca de la oficina de Turismo de la Vall de Boì se encuentran el restaurante Plató Bar, con menú del día y comida para llevar. Hacen bocadillos para las rutas de montaña al igual que en el vecino Horno de Pan, donde las cocas caseras están deliciosas.
Coca de manzana

Coca de manzana

Más información en la web oficial de Turismo de Catalunya.

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2 Comentarios
  1. Responder

    SantiMB

    4 noviembre, 2021

    Un valle precioso, con mucho patrimonio natural y arquitectónico. Vale la pena visitarlo en cualquier época del año. Por cierto que tomarte una cerveza artesana en la terraza del Tribulosi con vistas a Sant Climent de Taüll es una de las mejores cosas de esta vida.

    • Responder

      cosmopolilla

      4 noviembre, 2021

      Gracias por tu comentario, me encantó recorrer la Vall de Boí y me quedé con ganas de más así que volveré porque hay muchísimo para ver sobre todo de senderos 🙂 la verdad es que no me tomé la cerveza en la terraza del Tribulosi si no dentro, era ya de noche (cené en la cervecería) y hacía bastante frío je je je pero con sol una maravilla además de por la cerveza por las vistas. Un saludo

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