«¿Te gustó la ciudad que gota a gota labró el agua en el centro de los pinos?» Casi un siglo ha pasado desde que Lorca, preguntó a su amor por la ciudad mágica de Cuenca, en sus Sonetos del amor oscuro. Al poeta, viajero y granadino (¡como yo!) emocionó la visión de las casas medievales al borde del abismo, haciendo equilibrio sobre el profundo desfiladero tallado por el Júcar y el Huécar. Obvio decir que a mí también me conquistó la imagen de las casas Colgadas -principal atractivo que ver en Cuenca– desde el puente colgante la primera vez que pisé la ciudad. ¡Pero hay mucho más!
Para empezar, su casco histórico está declarado Patrimonio de la Humanidad. Su espléndida seo, tesoro arquitectónico, es la primera catedral gótica de Castilla. Cada mirador, esconde un secreto… Como esos ojos azules que miran con tristeza desde la roca tallada… ¡Sigue leyendo que te cuento todo para una escapada perfecta a esta urbe castellana!
📄 En esta guía de viaje a Cuenca encontrarás:
- Los 18 lugares imprescindibles que ver en Cuenca (Lista completa).
- Qué ver en los alrededores (Ciudad Encantada, Torcas, Segóbriga).
- Gastronomía típica y dónde comer en Cuenca rico y bien (recomendaciones locales).
- Dónde alojarse y cómo llegar desde Madrid (AVE vs. Autobús).
- Mapa turístico de Cuenca con todas las localizaciones.

Contenido del artículo
Cómo organizar un viaje a Cuenca: ¿un día o fin de semana?
Los principales lugares que ver en Cuenca se pueden completar en un día completo, dedicada a explorar el casco antiguo. Ahora bien, Cuenca es ideal para establecer «campamento base» y desde allí moverse en coche o hacer una excursión a alguno de los sitios más bonitos de la provincia, como la Ciudad Encantada o el Nacimiento del río Cuervo ¡espléndido en primavera!
| Día | Itinerario Sugerido para un Fin de Semana en Cuenca |
|---|---|
| Día 1 | Casco Histórico (Impresindibles): Ruta monumental a pie comenzando en la Plaza Mayor y la Catedral. Cruza el Puente de San Pablo para ver las Casas Colgadas, asómate a los Miradores del Castillo y descubre los sorprendentes Rascacielos de San Martín. |
| Día 2 | Serranía y Naturaleza: Escapada a los alrededores de la ciudad para recorrer el sendero de la Ciudad Encantada y admirar los saltos de agua en el Nacimiento del río Cuervo.💡 Consejo viajero: Si no tienes coche propio para moverte por la provincia, te recomiendo reservar este tour a la Ciudad Encantada y Nacimiento del río Cuervo con transporte y guía incluidos. ¡Imprescindible! |

Alojamiento recomendado en Cuenca.
Todas las veces que he viajado a Cuenca he buscado alojamiento en el mismo casco histórico, ¡al caer la noche, la ciudad es pura magia! Estos son mis favoritos y que te recomiendo:
- Un edificio histórico con mucho encanto y solera, a dos pasos de la catedral, antiguo monasterio renovado con mucho encanto: el Hotel Convento del Giraldo. Totalmente recomendable por la ubicación, la comodidad de la habitación y el desayuno, abundante y delicioso.
- El estudio Luz del Huécar, a solo diez minutos caminando de la plaza Mayor, con cocina y vistas.
- Un capricho (para un regalo o escapada romántica): inolvidable reservar en el Parador de Cuenca, ¡el mejor hotel de la ciudad!

Cómo llegar a Cuenca (AVE, autobús o coche)
Planificar el transporte es clave para evitar dolores de cabeza, especialmente si viajas desde Madrid, el principal punto de partida para descubrir todo lo que ver en Cuenca. Aquí tienes las tres opciones principales para organizar la logística de tu escapada:
- En tren de alta velocidad (AVE o Avlo): Es la opción más rápida. Los trenes salen desde la estación de Madrid-Atocha y te plantan en la estación de Cuenca Fernando Zóbel en apenas 50-55 minutos por unos 25 euros el trayecto básico. Al llegar, como la terminal se encuentra a las afueras, debes tomar el autobús urbano de la Línea 1, que conecta directamente con la Plaza Mayor en unos 30 minutos por aproximadamente 2 euros.
- En autobús (La opción económica): La compañía Avanza cubre la ruta desde la Estación Sur de Autobuses de Madrid (Méndez Álvaro) hasta la estación de Fermín Caballero en Cuenca. El viaje tarda unas 2 horas y media y el billete cuesta alrededor de 13 euros. Al igual que con el tren, una vez allí deberás coger la Línea 1 del bus urbano para subir al casco histórico.
- En coche privado o de alquiler: Si tu idea es explorar también los alrededores de la provincia, ir en coche es la alternativa ideal. El trayecto desde Madrid se realiza por la autovía A-3 y luego la A-40, tomando unas 2 horas para recorrer los 170 kilómetros de distancia. Consejo práctico: aparcar en el casco antiguo de Cuenca es sumamente complicado debido a su trazado medieval y zonas peatonales; lo mejor es dejar el coche en los parkings de la parte baja o asegurar un hotel que cuente con plazas privadas. ¿Dónde aparcar en Cuenca? Uno de los parkings mejor ubicados en Cuenca (donde lo dejé yo) es en el parking de la Mangana, justo debajo de esta torre emblemática que ver en Cuenca.
Qué ver en Cuenca ciudad y alrededores: 18 lugares imprescindibles
Ahora sí, mochilas en el hotel, ¡vamos a conocer los principales sitios que visitar en Cuenca! Ponte calzado cómodo porque el casco antiguo es un continuo desnivel de cuestas y escaleras. ¡Pero merece la pena sin duda!
1. Las Casas Colgadas y el Museo de Arte Abstracto Español.
La imagen de Cuenca son estas fachadas surgiendo de la roca: las Casas Colgadas llamadas también “Voladas” o “Del Rey”. Sus balcones de madera en voladizo sobresalen sobre el barranco en una estampa inusual y pretérita. Las que hoy se conservan son sólo una reliquia de la Cuenca medieval retratada por paisajistas holandeses como ciudad de cuento: llegó a haber decenas de casas colgando al borde del barranco con esta peculiar estructura. Estrechas, con un tejado a dos aguas y sólo dos o tres habitaciones por planta, aprovechaban la verticalidad del terreno para ubicar la bodega.
Hoy en día, y tras salvarse de la ruina, solo podemos admirar tres de estas construcciones civiles originales levantadas entre los siglos XIII y XV: la Casa de la Sirena y las dos Casas de los Reyes.

Las casas colgadas de Cuenca fueron usadas como vivienda durante siglos. Desde los años 60 -época en que fueron restauradas- las dos Casas de los Reyes albergan el museo de Arte Abstracto Español. Entrar es una recomendación obligatoria (y gratuita), ya que permite ver por dentro su curiosa arquitectura con artesonados mudéjares y detalles renacentistas. Por su parte, la Casa de la Sirena acoge actualmente el Restaurante Casas Colgadas, galardonado con una Estrella Michelin, donde disfrutar de gastronomía de alto nivel casi suspendidos en el aire.
2. El Puente de San Pablo.
El puente de San Pablo es un gran viaducto de vigas que salva el abismo por donde discurre el río Huécar en una bella hoz. Construido en hierro y madera en 1902, en siglos anteriores existió otro puente de piedra del siglo XIV, uniendo el convento de San Pablo y el casco urbano de la ciudad de Cuenca.
Hoy en día, cruzar su pasarela rectilínea de casi 100 metros de longitud suspendida a 40 metros de altura puede dar un poco de vértigo, pero te aseguro que es un paso obligatorio: justo desde el centro del viaducto se obtiene la mejor perspectiva para sacar la icónica fotografía de las Casas Colgadas asomadas al precipicio.
El viejo puente se derrumbó y el antiguo convento de los Dominicos hoy es el Parador de Cuenca. Un lujoso espacio donde alojarse en una estancia premium, enmarcado en un bello paraje de naturaleza y con vistas excepcionales a las Casas Colgadas y el centro histórico de la ciudad medieval.

3. La Plaza Mayor y el Ayuntamiento.
El corazón del casco viejo de la ciudad de Cuenca es su plaza Mayor, donde se ubica la Catedral gótica y otros edificios históricos como el convento de las Petras, fundado en el año 1509 por un canónigo de la catedral. El edificio del Ayuntamiento, de un marcado estilo barroco del siglo XVIII y alzado majestuosamente sobre tres arcos de medio punto que permiten el paso de los vehículos hacia la parte baja, cierra un conjunto monumental imponente.
En este espacio, las fachadas señoriales pintadas en vivos tonos de azul, amarillo o magenta aportan una explosión de alegría y calidez que contrasta de forma maravillosa con la piedra, incluso en un día gris de invierno. ¿El resultado? Un ágora de trazado irregular, viva y profundamente castellana, consolidada como una de las plazas más singulares y fotogénicas que se pueden ver en España.
Además de su indudable valor histórico, la Plaza Mayor es el punto neurálgico del ambiente conquense, repleta de terrazas y cafés ideales para sentarse a descansar y saborear la atmósfera local. Estratégicamente es clave para el viajero: aquí se encuentra la parada de la Línea 1 del autobús urbano (que conecta con las estaciones de tren, AVE y autobús), lo que la convierte en el punto de partida perfecto para iniciar cualquier ruta a pie por el entramado medieval de la ciudad alta.

4. La Catedral de Santa María y San Julián.
La joya de Cuenca -junto a sus casas Colgadas- es la gran seo gótica dedicada a Santa María y San Julián, mandada a construir sobre la mezquita tras la conquista de la ciudad por el rey Alfonso VIII de Castilla, en 1177. Reconstruida con el paso de los siglos, su eclecticismo se revela en el claustro obra de Juan Herrera, las torres barrocas, capillas renacentistas, el Altar Mayor del siglo XVIII y el famoso Transparente para iluminar el altar con luz natural de la mano del arquitecto Ventura Rodríguez. Incluso la fachada fue remodelada siguiendo el estilo gótico original y primitivo, con reminiscencias aún del románico imperante en su época.

Cada paso bajo estos muros resulta impresionante, destacando tesoros ocultos como su espectacular Sala Capitular, con una rica ornamentación que te dejará sin palabras. La entrada general a la catedral cuesta 5,50€, pero mi recomendación es que adquieras la entrada combinada con el Triforio (7€). Subir a estas cubiertas superiores es una experiencia fantástica: no solo te permite salir a la terraza de la fachada para tener unas vistas inmejorables de la Plaza Mayor, sino que te asomarás a la nave principal desde las alturas, apreciando la maravillosa arquitectura y la luz de sus vidrieras desde una perspectiva única.

Sin duda, visitar el interior de la catedral es uno de los mejores planes para hacer en Cuenca con lluvia, si tenemos mala suerte con el tiempo. Otra opción: yo aproveché la luz del día para callejear por la ciudad e hice la visita nocturna a la catedral; me encantó.

5. Los Rascacielos del Barrio de San Martín.
Antes de subir hacia la parte más alta, es imprescindible detenerse en la calle Alfonso VIII para admirar un fenómeno arquitectónico único de la Edad Media: los «rascacielos» de Cuenca. Estas casas de fachadas coloridas, que desde la calle principal parecen tener solo tres o cuatro plantas, se precipitan hacia la hoz del río Huécar adaptándose al desnivel de la roca, alcanzando hasta diez u once pisos de altura en su parte posterior. Una verdadera maravilla de la adaptación al terreno escarpado.
6. El Barrio de San Pedro y la calle más antigua de Cuenca.
Al salir de la catedral de Cuenca, subiendo en dirección al viejo castillo, se sigue el trazado medieval de callejuelas y pasadizos que transportan al viajero a otro siglo. La calle de San Pedro, de palacios y edificios señoriales antaño habitados por la nobleza -como se puede apreciar en los escudos de armas impresos en las fachadas-, se dice que es la más antigua de la ciudad de Cuenca. Se conservan casas como la del canónigo Juan del Pozo, del siglo XVI, fundador del convento de San Pablo y promotor del puente primitivo.

Otras vestigios de la ciudad vieja son la portada del antiguo convento de las Carmelitas o los restos de la iglesia de San Pantaleón. Templo del siglo XIII asociado a las leyendas del santo Grial y los caballeros templarios. El Arco de San Nicolás, el colegio de los jesuitas o un antiguo aljibe árabe reconvertido en restaurante se suman a la que parece casi infinita lista de lugares curiosos que ver en Cuenca dando un paseo a pie por su calle más vetusta en dirección a la ciudad Alta.

7. Las Ruinas del Castillo y el Arco Bezudo.
Esta es la zona más alta de la ciudad. De la antigua fortaleza árabe y cristiana donde se dominaban los tejados y caminos, el bello paisaje de las hoces de los ríos Huécar y Júcar, sólo quedan las ruinas y el imponente Arco Bezudo, antigua puerta de entrada a la villa amurallada. Pero sigue siendo una de las mejores vistas para disfrutar de un panorama donde naturaleza y urbanismo se integran en una inolvidable estampa.

8. La Leyenda de «Los Ojos de la Mora».
Asomándonos desde este mirador del castillo, donde la ciudad termina, se observa en la pared de roca caliza de la hoz opuesta dos ojos azules pintados (“los ojos de la Mora”). Éstos hablan de una trágica leyenda de amores imposibles -los “Romeo y Julieta” de Cuenca- entre una joven musulmana y un soldado cristiano, que nos observan fijamente recordando el pasado de la ciudad.

9. La Torre de la Mangana.
Hora de regresar sobre nuestros pasos. En la parte baja del casco histórico de Cuenca, calle Alcázar, sobresale una torre sobre todos esos “rascacielos” medievales que dibujan un pintoresco skyline que recuerda a la Toscana. Es la llamada Torre de la Mangana: 28 metros de altura en planta cuadrada de estilo italiano, reducto del antiguo alcázar que existió para defender la ciudad. El reloj que marca las horas de los habitantes de Cuenca data de 1493 y fue autorizado por los Reyes Católicos ya que al barrio del Alcázar no llegaba el sonido del reloj de la catedral.

10. Los Túneles de Cuenca y el Refugio Antiaéreo Calderón de la Barca.
La ciudad subterránea: bajo las calles medievales se descubrieron una serie de túneles que unían los sótanos de edificios históricos, muchos de ellos usados para transportar agua. Túneles que se fueron ampliando y sirvieron de refugio antiaéreo a los civiles durante los bombardeos de la Guerra Civil. En la calle Alfonso VIII ha sido recuperado el primero de estos pasadizos subterráneos, siendo posible su visita turística a esta otra Cuenca del subsuelo, misteriosa y oculta.
Para complementar esta experiencia histórica, te aconsejo bajar a la Ciudad Nueva y visitar también el Refugio de Calderón de la Barca. Es el más grande y completo, y cuenta con un montaje inmersivo audiovisual que te pone los pelos de punta al explicar cómo se vivía bajo tierra en tiempos de conflicto.

11. El Museo Paleontológico de Castilla-La Mancha (MUPA).
En Tierra de dinosaurios. Con esta premisa se inauguró el museo Paleontológico de Castilla-La Mancha a las afueras de la ciudad de Cuenca en 2015. Una exhibición de fósiles procedentes de toda la península destinados a explicar de manera didáctica cómo eran los habitantes del continente antes de los humanos, además de un centro de interpretación de la naturaleza. El espacio donde se ubica, además, constituye un mirador perfecto a la ciudad, destacando la Torre de la Mangana en el horizonte. A quién busque lugares que ver en Cuenca con niños, el museo es una gran opción dado que cuenta con parque infantil y reproducciones de dinosaurios a tamaño real.

12. Museo de las Ciencias y el Planetario.
Ubicado en la Plaza de la Merced, en pleno casco histórico, este museo es otra parada ideal, sobre todo si viajas en familia o el clima de la sierra se pone rebelde. Repartido en antiguos edificios restaurados, cuenta con salas interactivas de astronomía, física y un estupendo Planetario donde dejarse maravillar por los misterios del universo.
13. El Paseo de la Ribera del Huécar.
Tras recorrer la piedra medieval, una de las mejores formas de desconectar es bajar a nivel del río. Caminar por la ribera del Huécar te regala una perspectiva completamente distinta (de abajo hacia arriba) de las Casas Colgadas y de la impresionante muralla de edificios que forman los rascacielos de San Martín. Todo ello envuelto en el sonido relajante del agua fluyendo por la hoz. ¡Cuenca está integrada en la pura naturaleza!
14. La Ruta de los mejores Miradores de Cuenca.
A lo largo de nuestra ruta nos hemos asomado a varios balcones naturales (como el del Castillo), pero Cuenca exige ser admirada desde todos sus ángulos. Apunta estos vértices fotográficos: el Mirador de Florencio Cañas (muy cerca de la Plaza Mayor y perfecto para ver el Convento de San Pablo) y el Mirador de San Miguel (con unas vistas vertiginosas a la hoz del Júcar). Si tienes energía, haz la ruta a pie de 30 minutos hasta lo alto del Cerro del Socorro; bajo el monumento del Sagrado Corazón, tendrás toda la ciudad a tus pies. ¡El atardecer desde allí es inolvidable!

Qué ver cerca de Cuenca (Alrededores imprescindibles)
Si tienes coche aprovecha para salir de la ciudad y explorar algunos de los rincones más bonitos que ver en Cuenca provincia. ¡La Serranía está a solo un paso y es pura naturaleza!
15. La Ciudad Encantada y el Ventano del Diablo.
Una visita fundamental que hacer en Cuenca si estás disfrutando de una escapada de puente o de fin de semana es La Ciudad Encantada, a 25 kilómetros de la capital. Paraje de fantasía esculpido por la madre naturaleza en rocas de formas caprichosas, gracias a la erosión. Debido a que se encuentra en una finca privada, la visita es de pago, pero merece totalmente la pena. El sendero es muy fácil y solo de 3 km (1 hora aprox).

De camino hacia este laberinto de piedra, te sugiero hacer una parada rápida pero obligatoria en el Ventano del Diablo. Se trata de un espectacular mirador natural en forma de bóveda incrustado en la roca que ofrece unas vistas de infarto (y con mucha altura) sobre el profundo desfiladero que forma el río Júcar. Si tienes suerte, verás buitres leonados sobrevolando el cielo.
16. El Nacimiento del Río Cuervo y el Río Júcar.
Si dispones de más tiempo y amas la naturaleza, adentrarte en la Serranía para buscar los orígenes de estos dos grandes ríos es un planazo, especialmente en invierno o primavera cuando el caudal está en su máximo esplendor. El Nacimiento del Río Cuervo es un Monumento Natural que sorprende con sus preciosas y delicadas cascadas de agua cristalina cayendo sobre mantos de musgo.
A pocos kilómetros, cerca de la localidad de Tragacete, puedes completar la jornada buscando el nacimiento del Júcar por el desfiladero del Diablo y disfrutando del impresionante salto de agua conocido como la Cascada del Molino de la Chorrera. De lo más bonito que ver en Cuenca provincia. ¡A mí me encantó la ruta!

17. Las Torcas de Palancares y las Lagunas de Cañada del Hoyo.
Otros planes para hacer en los alrededores de Cuenca en un fin de semana es una pequeña ruta de senderismo por la Cañada del Hoyo: unas lagunas de diferentes tonos turquesas en el paisaje natural de la Serranía de Cuenca fruto de las filtraciones calcáreas. El recorrido resulta sencillo y asequible con vistas asombrosas.
Ojo: hay que tener en cuenta que aunque el complejo lagunar consta de siete, solo tres de ellas son de acceso público y gratuito. Las lagunas restantes (incluidas la de color rosa) están en fincas privadas. Se pueden visitar pero previa reserva (y pago).

A un paso de estas lagunas, puedes aprovechar para visitar las singulares Torcas de Palancares. Son unas gigantescas depresiones circulares (sumideros naturales) originadas por el hundimiento del suelo kárstico a lo largo de miles de años. Hay rutas de senderismo llanas y muy agradables que te permiten rodear estos impresionantes cráteres custodiados por pinos. Y es que la naturaleza sigue sorprendiendo en la desconocida provincia de Cuenca.
18. Parque Arqueológico de Segóbriga y Monasterio de Uclés.
Si en lugar de formaciones geológicas tu pasión es la historia, la provincia te reserva dos joyas monumentales. Hacia el oeste de la capital encontrarás el Parque Arqueológico de Segóbriga, uno de los yacimientos celtíberos y romanos mejor conservados de toda España, donde destacan las gradas de su antiguo teatro y anfiteatro. A menos de media hora de allí se alza el Monasterio de Uclés, construido por la Orden de Santiago y conocido popularmente como el «Escorial de la Mancha» debido a su majestuosidad y a su soberbio claustro.
Aunque si te chifla la historia medieval, un lugar que sin duda no te puedes perder en Cuenca provincia es el castillo de Belmonte. ¡Organizan campeonatos de combate medieval!

Gastronomía conquense: qué platos típicos probar y dónde comer
La ubicación geográfica y el frío clima de la serranía han forjado una gastronomía contundente, de pastores y de intenso sabor. Para que tu experiencia sea completa y compita con los mejores paladares, no puedes marcharte de la ciudad sin probar estos clásicos:
- Morteruelo: Olvida la idea del paté tradicional frío. Este es un guiso caliente, denso y muy sabroso elaborado con hígado de cerdo, pan rallado, especias (como alcaravea o pimentón) y carnes de caza menor (como perdiz, codorniz o liebre). Se sirve para untar en pan y es una auténtica delicia reconfortante.
- Ajoarriero (o Atascaburras): Un entrante suave que te conquistará. Es una especie de paté o crema rústica a base de patata machacada, bacalao desmigado, ajo y buen aceite de oliva, coronado habitualmente con huevo duro y nueces. ¡Está delicioso!
- Zarajos: La tapa reina en las barras de Cuenca. Consiste en intestinos de cordero lechal marinados y enrollados en un sarmiento (una rama de vid), que se fríen o tuestan al horno hasta quedar muy crujientes por fuera y tiernos por dentro.
- Migas manchegas: El plato ideal para entrar en calor. Pan duro troceado y sofrito con ajos, panceta y chorizo. A menudo se acompañan con un huevo frito o con uvas, creando un contraste dulce-salado maravilloso.
- Pisto manchego: La huerta en su máximo esplendor. Una fritada tradicional de tomate, pimiento, cebolla y calabacín, pochados a fuego muy lento con mimo. Mi favorito, sin duda.

Dónde comer en Cuenca: lugares recomendados
Basándome en mis propias escapadas y en las sabias recomendaciones que me han ido dando los anfitriones y la gente local, aquí tienes una selección infalible para todos los gustos y presupuestos:
| Restaurante | Ubicación y Estilo | Recomendaciones y Reservas |
|---|---|---|
| Taberna El Botijo | Plaza Mayor | Tapas típicas y raciones en un ambiente informal. Precios muy asequibles para su céntrica ubicación. |
| La Taberna Albero | Casco Antiguo (A unos pasos del Ayuntamiento) | Un clásico recomendado por locales. Trato excelente y producto de primera para tapear. |
| Figón del Huécar | Mirador de Florencio Cañas | Perfecto para una velada íntima y tranquila. Platos tradicionales con vistas espectaculares a la hoz. |
| El Gallo Gastrobar | Zona Centro | Toques modernos a la gastronomía local. Imprescindible reservar si vas en fin de semana. |
| Romera Bistró | Zona Centro | Fusión, originalidad y mucho mimo. El aforo es limitado, por lo que requiere reserva previa. |
| Raff San Pedro | Barrio del Castillo (Parte Alta) | Ubicado dentro de una bodega, alta cocina y vanguardia respetando la tradición. Ideal para darse un capricho (precio elevado). Mejor reservar. |
| Restaurante Sierra Alta | Nacimiento del Río Cuervo (Parking) | Recomendado en la Guía Michelin. La mejor opción gastronómica si haces la excursión a la sierra. Arroz de montaña exquisito. |
Mapa de lugares que ver en Cuenca
- Catedral de Cuenca.
- Plaza Mayor.
- Las casas Colgadas.
- El Puente de San Pablo.
- Mirador del Castillo.
- Barrio de San Pedro.
- Torre de la Mangana.
- Túneles de Cuenca.
- Museo Paleontológico de Castilla-La Mancha.
- La Ciudad Encantada.
- Segóbriga.
- Lagunas Cañada del Hoyo.
- Ventano del Diablo.
- Nacimiento del Río Cuervo.
- El Nacimiento del Júcar.
- Cascada del Molino de la Chorrera.
- Torcas de Palancares.
- Monasterio de Uclés.
Puedes ampliar el mapa de sitios que ver en Cuenca en Google maps.
Preguntas frecuentes sobre qué ver en Cuenca (FAQ)
| ¿Cuánto tiempo se necesita para visitar Cuenca? | Para ver el casco histórico (Casas Colgadas, Catedral, Plaza Mayor) un día a pie es suficiente. Sin embargo, lo ideal es dedicar un fin de semana completo (2 o 3 días) para poder explorar las maravillas naturales de los alrededores, como la Ciudad Encantada, las Torcas o el Nacimiento del río Cuervo. |
| ¿Qué ver en Cuenca con niños? | El plan estrella es el Museo Paleontológico (MUPA), también conocido como «Tierra de dinosaurios», que cuenta con reproducciones a tamaño real. También disfrutarán muchísimo en el Planetario del Museo de las Ciencias y dejando volar la imaginación buscando formas de animales en las rocas de la Ciudad Encantada. |
| ¿Cómo subir de la estación del AVE al centro histórico? | La estación del AVE (Cuenca Fernando Zóbel) se encuentra a las afueras. La forma más cómoda y económica de subir al centro es tomar el autobús urbano de la Línea 1, que te dejará directamente en la Plaza Mayor en unos 30 minutos. |
| ¿Se puede entrar al interior de las Casas Colgadas? | Sí, las dos Casas de los Reyes albergan el Museo de Arte Abstracto Español, cuya entrada es gratuita y permite ver los balcones y el artesonado original por dentro. La tercera casa (Casa de la Sirena) es un restaurante con Estrella Michelin. |
| ¿Cuál es la calle más antigua de Cuenca? | La calle de San Pedro, que asciende desde la Catedral hacia el Castillo. Al recorrerla podrás admirar antiguos palacios señoriales con sus escudos nobiliarios y las ruinas de la iglesia de San Pantaleón. |
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1 comentario en “Qué ver en Cuenca ♥️ 18 lugares imprescindibles más allá de las Casas Colgadas”
Gracias. Cuenca es una de las ciudades más bonitas e interesantes de España. Aconsejo a todo el mundo que visite Cuenca.