Condado de Somerset, suroeste de Inglaterra. Hoy mis pies están impacientes por recorrer una de las ciudades más monumentales y bonitas de Gran Bretaña. Con un centro histórico de casas de época georgiana tan bien conservado que le ha valido la protección máxima de la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. ¡No es de extrañar que la serie de época de «Los Bridgerton» la haya usado como escenario! Hay muchos lugares que ver en Bath en un día: la Royal Crescent, el museo de las Termas Romanas, la abadía medieval, un puñado de jardines históricos o el Centro de Jane Austen -la escritora de «Orgullo y prejuicio» ofrecen un paseo a caballo entre la literatura y la historia. ¡Bath es un viaje al pasado más elegante de Gran Bretaña!
Pasear por las orillas del río Avon, junto al puente de Pulteney. Disfrutar de un auténtico Afternoon Tea en un refinado ambiente -después te cuento los mejores sitios- son algunos de los planes irresistibles que hacer en Bath. Ciudad en la que, por cierto, nació el Turismo tal y como lo conocemos actualmente. Y es que desde hace siglos esta urbe británica con fuentes termales ha sido un importante centro de recepción de visitantes en busca del poder curativo del agua.

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Cómo llegar a Bath.
La ciudad de Bath se encuentra en plena campiña inglesa, por lo que suele ser una de las paradas imprescindibles en un itinerario en coche por los famosos Cotswolds. Situada a 180 km de Londres, la capital inglesa, se tardan unas 2 horas y 40 minutos en coche. Algo más rápido es el viaje en tren de alta velocidad: 1 hora y 40 en el National Express que sale de la estación de Paddington. El aeropuerto internacional más cercano es el de Bristol (30 km). También se puede ir a Bath desde esta ciudad en tren o en coche de alquiler: esta fue nuestra opción para movernos por libre y hacer una ruta por el sur de Inglaterra.
Pero si no te atreves a conducir por el otro lado y no te quieres complicar con los horarios del transporte público, la opción más cómoda para visitar Bath es reservando un tour: la más típica es esta excursión a Stonehenge y Bath de un día desde Londres ¡no hay fallo!

Alojamiento recomendado en Bath.
Si quieres visitar Bath con calma, lo mejor es quedarse en esta ciudad a dormir. Cuando se marchan los tours, a media tarde ¡es una urbe muy tranquila! Un hostal económico con buena calidad – precio y en pleno centro histórico es The Z Hotel Bath, situado a pocos minutos a pie de la abadía de Bath y el museo de las termas romanas. Otra buena opción es The Ayrlington Guesthouse, al otro lado del río Avon, con jardín y posibilidad de añadir un auténtico desayuno inglés. Echa un vistazo a los hoteles disponibles en Bath con comentarios reales y mejor puntación:
¡No viajes a Inglaterra sin seguro!
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15 Lugares que ver en Bath en un día
Ahora sí, voy con el listado de sitios que visitar en Bath ¡esos que no te puedes perder! Una ciudad encantadora y mediana, de esas que da gusto caminar por su empedrado. Esta urbe vivió su esplendor durante la época georgiana -desde principios del S.XVIII a principios del XIX- bajo el mandato de los cuatro Jorges: George I, II, III y IV.
La literatura y las artes florecieron en esta era con escritores tan significativos como Lord Byron, Jane Austen o Mary Shelley, autora de «Frankenstein». Los pintores paisajistas William Turner y John Constable también son hijos de esta época que en Bath ha dejado una huella profunda. El Circus, La Royal Crescent, el Royal Theatre o las casas georgianas de Queen Square se construyeron entonces, con la típica piedra color crema que se extiende por todo el casco antiguo. «Armonía» es la palabra que acude a mi mente a la hora de definir a Bath.

The Royal Crescent.
Símbolo de la arquitectura georgiana por excelencia junto con The Circus, las casas pareadas de la Royal Crescent se construyeron en el S.XVIII, en pleno auge de Bath como ciudad termal. Las viviendas de fachada clásica con columnas jónicas, se extienden en una curva elíptica alrededor de un extenso jardín. Antaño fue un espacio privado; hoy turistas y locales disfrutan del césped jugando con sus mascotas o haciendo un picnic los días de sol.

Casa Nº1.
La Casa Número 1 de la Royal Crescent está habilitada como museo histórico, mostrando en un recorrido de varias plantas las entrañas de una casa señorial. En cada sala acompaña a la visita audios con los entresijos y preocupaciones de los habitantes acomodados de Bath en el XVIII. ¡Imprescindible! A unos pasos se localiza otra construcción del mismo estilo y época: The Circus.
Consejo: ¿Eres fan de «Los Bridgerton»? No te pierdas este Tour por los lugares de rodaje de la famosa serie de Netflix.

Royal Victoria Park.
A un lateral de la Royal Crescent se extiende el jardín botánico de Bath, con un pequeño estanque, el templo de la diosa Minerva y varias esculturas (acceso libre). De camino al centro histórico de Bath, no dejes de asomarte al pequeño pero coqueto Jardín georgiano, en la parte trasera de una de las casas de The Circus.

Centro histórico de Bath.
La Royal Av. conduce al corazón de Bath, pasando junto a las casas georgianas de Queen Square. Comercios y bonitas cafeterías adornadas con flores y otros reclamos para Instagram se extienden por una ciudad llena de vida. El Teatro Real es otro de esos edificios icónicos que ver en Bath de la época georgiana: decorado a todo lujo en rojo y dorado, con frescos pintados en el techo. ¡Cuántas historias entre estas butacas!

Museo de las termas romanas.
¡El lugar histórico más importante que ver en Bath! Junto con Stonehenge, es de los monumentos más visitados de toda Gran Bretaña, llegando a recibir la friolera de casi un millón de personas al año. ¿La razón? Son los baños romanos mejor conservados de toda la isla, testigo del pasado de Britania. Los celtas ya conocían los manantiales subterráneos que corrían bajo estas tierras y construyeron un santuario dedicado a la diosa Sulis. Bajo el mandato del emperador Claudio, siglo I, este templo se dedicó a Minerva y a su alrededor se construyó todo un gran complejo termal con varias piscinas. Un caldarium (baño caliente), tepidarium (baño templado) y el frigidarium (baño frío).

Tras la caída del imperio romano, en siglos posteriores, los baños se siguieron usando para el tratamiento termal y sufrieron diferentes reformas y ampliaciones. La entrada principal del hoy museo, con una espectacular cúpula, es del S.XIX. Aquí se inicia un viaje por las diferentes salas de los baños romanos, con zonas de exposición donde se exhiben diferentes objetos arqueológicos hallados en las excavaciones. Atención a la cabeza de la Gorgona, que presidía el frontón del templo de Minerva, acompañando a Neptuno y otras criaturas acuáticas mitológicas. En la terraza de los baños, con vistas a la abadía de Bath, se pueden ver las estatuas de los diferentes emperadores romanos y los gobernadores de Britania.

Para visitar el museo de las termas romanas es importante reservar las entradas con antelación. En la web oficial puedes ver los precios y horarios según la época del año en que viajes a Bath: The Roman Baths. Un consejo: por la mañana hay muchísima gente -es cuando llegan todos los tours-. Si puedes, deja la visita a las termas para media tarde o incluso última hora, cuando baja la afluencia.

Abadía de San Pedro y Pablo.
Situada justo enfrente de las termas romanas, este es otro de los lugares imprescindibles que ver en Bath. Su origen se pierde en la Alta Edad Media: fue fundada como monasterio benedictino en el S.VII. Reconstruida en el S.X como catedral normanda y reformada casi en su totalidad entre el XII – XIV, dándole el aspecto actual de inmenso templo gótico. Por dentro la abadía tiene miles de increíbles detalles, entre los que destacan las enormes vidrieras que dotan a la iglesia de mucha luz natural.

Atención al suelo y las paredes laterales: están cubiertas de tumbas. En total hay 650 enterramientos dentro de la abadía, tanto de eclesiásticos como de nobles de la ciudad. Una pila victoriana y el órgano ponen la guinda del pastel a un templo que deja la boca abierta al cruzar su puerta.

Consejo: consulta horarios y precios en la web oficial de Bath Abbey.
Puente de Pulteney.
Otro de los símbolos de Bath se encuentra a orillas del río Avon: se trata de un puente construido en 1774. Las casas de antaño hoy se han transformado en tiendas de artesanías y cafeterías con vistas donde hacer un descanso y saborear un té o café. Después, merece la pena dar un paseo por el lateral del río, admirando parques y fachadas de una ciudad verde y armoniosa. Sí, como ya dije «armonía» es la palabra de Bath.

Galería de Arte de Bath.
Justo enfrente del puente hay un edificio clásico que alberga la Victoria Art Gallery. Con obras de artistas internacionales de diferentes épocas, este museo es una de las paradas imprescindibles que hacer en Bath si te gusta el arte.
Bath Guildhall Market.
Pequeño pero curioso, en esta galería se mezclan los comercios tradicionales de sastrería o mercería con tiendas de productos exóticos como las lámparas de las Mil y una noches que se pueden comprar en Granada o Estambul. Pasen y vean.

Centro de Jane Austen.
La escritora de «Orgullo y Prejucio», «Emma» o «Sentido y sensibilidad» vivió durante un largo periodo de su vida en la ciudad de Bath. Una visita teatralizada a una casa de época georgiana permite conocer más sobre esta autora, pudiendo caracterizarse como uno de sus personajes o dejándole una carta a pluma. Indispensable para fans de Jane. La casa también alberga un popular salón de té: el Regency, donde se puede tomar un afternoon tea bajo reserva. El precio de la visita al Centro de Jane Austen es de 15 libras y está abierta hasta las 17 horas.

«Nuestras cicatrices nos hacen saber que nuestro pasado fue real.» Orgullo y prejuicio. ¿Encontraré a mi Mr. Darcy?
Mary Shelley’s House of Frankenstein.
En la misma acera, a tan sólo unos pasos, es posible pasar del amor al terror: en la casa dedicada al universo de Mary Shelly, la escritora de «Frankenstein». Un viaje de pesadilla por la imaginación de esta escritora que tantas películas ha inspirado. Además de visitar la casa, es posible hacer un Scape Room. Ideal para quien viaje a Bath con niños, especialmente si son adolescentes. Puedes ver más detalles sobre la visita y reservar la entrada en este enlace.

Parade Garden.
Los jardines abundan en Bath -es por donde paseaba la gente acomodada como evento social- y sin duda el más céntrico, a orillas del río Avon, son los Parade Garden. Típico jardín inglés con estatuas, fuentes, parterres y flores de colores con las que alegrarse incluso en un día gris.

Afternoon Tea en The Pump Room Restaurant.
¿Un planazo gastronómico que hacer en Bath? No puede faltar un afternoon tea, por supuesto. La tradicional merienda de la nobleza inglesa a base de té con leche, sandwiches y brioches salados, canapés, pastelillos dulces y los típicos scones ¡deliciosos! Cuentan que estos tés de media tarde se pusieron de moda para aguantar desde la hora del almuerzo -a las 12 p.m.- hasta la noche, cuando se celebraban las veladas y los bailes. El sitio más clásico para hacerlo es The Pump Room Restaurant, local anexo a las termas romanas y activo desde hace 3o0 años y que aparece en las novelas de Jane Austen y Charles Dickens. No es barato, pero es uno de esos caprichos que merecen la pena ¡es como estar dentro de una película!

Otro lugar típico y encantador donde hacer el Afternoo tea en Bath es el Sally Lunn´s, la casa más antigua que se conserva en Bath (1483). Hoy es un museo – salón de té, ideal para probar el típico dulce local, inventado aquí: el Sally Lunn Bun.
Baño en un spa.
¿Has traído el bañador? Qué mejor forma de terminar el día con el plan más relajante que hacer en Bath: un baño en un balneario, para disfrutar de las aguas termales como hacían los romanos hace dos milenios. Hay varios por la ciudad pero ninguno como el Thermae Bath Spa, con piscina al aire libre en su terraza. ¿Te animas? Hagas lo que hagas ¡visitar Bath es una delicia!

Y después de explorar Bath, ¡no dejes de visitar Stonehenge! El monumento megalítico más famoso del mundo queda cerca de esta maravillosa ciudad.
Mapa de lugares que visitar en Bath en un día:
- The Royal Crescent.
- Royal Victoria Park.
- The Circus.
- Jardín georgiano.
- Queen Square.
- Teatro Real de Bath.
- Museo de las termas romanas.
- Abadía de Bath.
- Puente de Pulteney.
- Galería de Arte de Bath.
- Bath Guildhall Market.
- Centro de Jane Austen.
- Mary Shelley’s House of Frankenstein.
- The Pump Room Restaurant.
- Sally Lunn´s.
Puedes ampliarlo en Google maps.
Recomendación: echa un vistazo a este artículo sobre Lugares que visitar en Bristol en un día. ¡Si eres fan de los murales de Banksy no te la puedes perder!
Más información sobre lugares que visitar en Bath en la web oficial de Turismo: Visit Bath.
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