Rumbo a la Costa Blanca: pueblos bonitos de Alicante

Las cúpulas azules de Altea, pueblos bonitos que ver en Alicante

Cuenta una historia que los habitantes de la Marina Alta cuando querían viajar a la Marina Baja (y viceversa) tenían que pasar por el Cañón del Mascarat, donde un bandolero les asaltaba -de ahí su nombre-. Felipe II tomó cartas en el asunto y mandó edificar una torre de vigilancia, de cuya estructura apenas quedan unas ruinas en la actualidad. En el siglo XIX, por fin, se construyó un túnel que atraviesa la roca, facilitando las conexiones entre los habitantes de una de las provincias más montañosas de España. Aunque Alicante es conocido por sus playas de aguas cristalinas, tan concurridas en verano… Entre sus colinas, huertas fértiles y valles de naranjos y limoneros aguardan municipios pintorescos de encanto genuino. A continuación, te hablo de varios pueblos bonitos que ver en Alicante. ¡Disfrutar de la Costa Blanca más allá de la cerveza en el chiringuito es posible!

El Castell de Guadalest, Alicante

El Castell de Guadalest, Alicante

Ruta de pueblos con encanto en Alicante. 

Polop de la Marina, fundado por Jaime I de Aragón en la Marina Baja. Encaramado a una peña rocosa y mirando desde las alturas, El Castell de Guadalest, declarado Conjunto Histórico – Artístico. Altea, la perla de la Costa Blanca, o el bien conservado casco histórico de Jávea. Pueblos para perderse callejeando sus rincones de buganvillas, asomarse al Mediterráneo azul y sentarse en una terraza a saborear alguna delicia local. A disposición: todas las variedades posibles de cocinar el arroz con maestría. Que de alta gastronomía en la Comunidad Valenciana pueden presumir sin sonrojo.

Polop de la Marina, pueblos bonitos que ver en Alicante

Polop de la Marina, pueblos bonitos que ver en Alicante

Al abrigo del Monte Ponoig: Polop de la Marina. 

Dejamos atrás Alicante y los rascacielos de Benidorm. La orilla del Mediterráneo se difumina en dirección a una serranía escarpada, de abruptos riscos que desafían la gravedad y son morada de aves rapaces. Bajo el Monte Ponoig se asienta Polop, una postal de casitas color crema abrazadas de verde oscuro. Historias de luchas entre moros y cristianos, sublevaciones y el paso del héroe castellano: el Cid Campeador, son el legado de un pueblo apacible de calles empinadas con casas de flores. 221 caños de agua fresca en la plaza porticada de los Chorros reciben al visitante. Sobre los chorros, impresos los escudos de los municipios alicantinos en azulejos típicos de la zona.

Fuentes de Polop

Fuentes de Polop

Aún quedan los restos de la fortaleza medieval árabe, donde el jeque Mohamet Alastami se rebeló contra Abderraman III, conquistando para sí Alicante. El corazón de Polop es la iglesia de San Pedro, ya del siglo XVIII, cuyo tañido de campanas marca el ritmo de una vida sosegada, sólo alterada a mediados de agosto cuando las charangas y pasacalles de las fiestas del Porrat inundan de música y algarabía plazas y travesías. Al contrario que Altea o Guadalest, Polop pasa desapercibido y, sin embargo, creo que es uno de los pueblos con encanto de Alicante.

Casa con macetas en Polop de la Marina

Casa con macetas en Polop de la Marina

El Castell de Guadalest.

Aquí sí hay turistas. Es lo primero que percibo cuando completo los 12 kilómetros (apenas 20 minutos) que separan a este pintoresco municipio de Polop. Fama merecida: Guadalest pertenece a la asociación de «Los pueblos más bonitos de España» y fue declarado Conjunto Histórico – Artístico en los años 70. Desde el parking principal, donde hay que estacionar el vehículo para patear una villa fundamentalmente peatonal, el empedrado conduce desde los lavaderos a través de una calle encalada, con tiendas de artesanía, a una escalinata.

Castell de Guadalest, pueblos bonitos que ver en Alicante

Castell de Guadalest, pueblos bonitos que ver en Alicante

El Arco incrustado en la roca da paso a la villa protegida por el castillo de San José, una fortaleza del siglo XI que corona el peñasco desde los tiempos de los musulmanes. Una plaza con importante situación estratégica, dominando todo el valle del Guadalest, con vistas panorámicas a la sierra de Aitana al sur, la Serrella al oeste y la Xortá al norte, en cuyas faldas se distribuyen las fincas de olivos, naranjos, olivos y almendros. Al fondo el azul-verde intenso del embalse de Guadalest, cuyas aguas riegan todo el fértil valle.

Embalse de Guadalest, pueblos bonitos que ver en Alicante

Embalse de Guadalest, pueblos bonitos que ver en Alicante

La villa de los museos.

Pese a su escasa población, apenas 200 habitantes, Guadalest presume de tener nada menos que 8 museos: el museo municipal Casa Orduña, mansión nobiliaria del siglo XVII. También posee un museo Etnográfico. El curioso museo de Belenes y Casas de Muñecas: aunque no se puede tomar fotos en su interior, se trata de una visita sorprendente. Un museo de Instrumentos de Tortura, otro de Microminiaturas y un museo de Miniaturas y esculturas gigantes. Un museo de vehículos históricos y, el más singular, ubicado a a entrada del pueblo junto al parking: el único museo de Salenteros y Pimenteros de Europa, que alberga más de 20.000 muestras procedentes de todo el mundo. El capricho de una coleccionista que acabó convirtiendo su afición en patrimonio local de Guadalest.

Museo de Belenes y Casas de Muñecas de Guadalest

Museo de Belenes y Casas de Muñecas de Guadalest

Toma nota: si tienes tiempo suficiente, acércate a Las Fuentes del Algar, un paraje natural con preciosas pozas y saltos de agua, ideal para refrescarse en verano. Desde la ciudad de Alicante también puedes reservar un tour para conocer el valle de Guadalest y las Fuentes del Algar.

Altea, la perla de la Costa Blanca.

Creo que no hay dudas. Si me preguntan por pueblos bonitos que ver en Alicante la lista la encabeza Altea. Seguimos en la Marina Baja y es hora de explorar este municipio de fachada primorosa mirando al mar. Sus calles de casas encaladas me recuerdan a mi Andalucía. No su fotografía más recurrente: la iglesia de Nuestra Señora del Consuelo, con la conocida como la «Cúpula del Mediterráneo», con ese color azul que la caracteriza.

Altea, pueblos bonitos que ver en Alicante

Altea, pueblos bonitos que ver en Alicante

Explorar El Fornet, como se conoce al barrio del Pueblo Antiguo, es una delicia. Plazoletas, caserones de rejas con fachadas de flores, en las que relucen los geranios y el malva intenso de las bungavillas. Otro barrio pintoresco, mucho menos frecuentando por turistas, es el de Bellaguarda, con espléndidas vistas a todo el casco viejo de Altea desde su vieja torre de vigilancia.

Fuente y buganvilla en Altea, Alicante

Fuente y buganvilla en Altea, Alicante

El «secreto» mejor guardado de Altea es el precioso barrio de Bellaguarda.

Vistas de Altea

Vistas de Altea desde Bellaguarda

Altea tiene tres museos: el del pintor local Juan Navarro Ramón, artista de principios del siglo XX; el Museo Casal del Festero, donde se exhiben trajes típicos de las tradicionales fiestas de Moros y Cristianos que abundan en la región y el Museo del Mar. Y es que Altea, a pesar de haberse convertido en las últimas décadas en foco de atracción turística, tiene un corazón marinero. Más de 6 kilómetros de costa con bonitas playas como La Olla o la volcánica Cap Negret lo atestiguan.

Rincones de Altea

Rincones de Altea

Apunta: desde la ciudad de Alicante también puedes reservar una excursión de un día para conocer Altea y Villajoyosa, otro de los pueblos con encanto de la Costa Blanca.

Denia, la capital de la Marina Alta. 

Atravesamos el Mascarat, por suerte ya sin bandoleros, para explorar la Marina Alta y su capital: Denia. Ciudad pequeña, en verano su población se dispara, en busca de ese merecido descanso estival. El frondoso Parque Natural del Montgó pinta de verde el norte de la provincia de Alicante, muriendo en un abrupto acantilado azotado por el Lebeche: el Cabo San Antonio. En los días sin bruma, dicen que se divisa la silueta de Ibiza dibujada en el horizonte.

Arte urbano y castillo de Denia

Arte urbano y castillo de Denia

Castillo de Denia, Alicante

Castillo de Denia, Alicante

Un castillo árabe domina el casco histórico de Denia. Sus murallas guardan hoy el Museo Arqueológico de la ciudad, testigo del paso de los pueblos mediterráneos por estas tierras: Denia («Diana»), fue fundada por los romanos. Bajo la fortaleza se extiende el barrio de Les Roques, de edificios modernistas y animadas calles de tiendas cuya arteria principal es la calle del Marqués de Campo. Iglesias barrocas, conventos, antiguas mansiones solariegas con coloridas fachadas y un mercado donde adquirir frescos productos locales como nísperos o naranjas, si es época. Baix la Mar es el barrio tradicional marinero de Denia y, junto con Les Roques, el más antiguo de la ciudad.

Casas de Denia, Alicante

Casas de Denia, Alicante

¿Te apetece? En Denia puedes realizar un paseo en barco a la reserva marina de San Antonio con almuerzo incluido.

Un paseo por Jávea.

Xàbia en valenciano, me sorprende con su cuidado y atractivo casco histórico. Sus estrechas travesías de fachadas color blanco y chocolate dirigen los pasos hasta la iglesia de San Bartolomé, el monumento más emblemático de Jávea. Su alto campanario es visible desde la lejanía, desde los tiempos en que los piratas azotaban estas costas y sus habitantes se refugiaban al toque de las campanas al amparo de una gruesa muralla. Deambular sin rumbo por el centro es el mejor plan: macetas, plantas, gatos, niños corriendo tras el balón y señoras tomando el fresco en el portal de sus casas. Parece como si en Jávea se hubiera detenido el tiempo y conservara ese sabor auténtico de pueblo español de siempre.

Calles de Jávea, pueblos bonitos que ver en Alicante

Calles de Jávea, pueblos bonitos que ver en Alicante

Fachadas de Jávea, pueblos bonitos que ver en Alicante

Fachadas de Jávea, pueblos bonitos que ver en Alicante

El casco histórico de Jávea es de los mejores conservados de la provincia de Alicante. 

Jávea, Alicante

Jávea, Alicante

El cabo de la Nao. 

Dentro del municipio de Jávea se ubica el cabo de la Nao, la «nariz» de la Comunidad Valenciana y el punto más cercano a Baleares desde la península. Su faro se enmarca en un agreste paisaje de naturaleza, con espectaculares vistas al mar. ¿Ganas de un chapuzón? Muy cerca se ubica la cala de la Granadella, catalogada como una de las mejores playas de España por la calidad de sus aguas y su espectacular entorno. ¡Si es que la provincia de Alicante, entre el mar y la montaña, tiene de todo!

Cala de la Granadella, Alicante

Cala de la Granadella, Alicante

Mapa de pueblos de Alicante.

Ruta de pueblos bonitos de Alicante: datos prácticos.

  • Cómo llegar a Alicante: desde Barcelona o Madrid se puede llegar en tren o en avión. Lo mejor es que uses el buscador de Skyscanner para ver los mejores horarios y precios.
  • Desplazamiento por la provincia de Alicante: una vez en la estación de tren o el aeropuerto, para completar la ruta de pueblos bonitos que ver en Alicante te recomiendo que alquiles un vehículo para poder moverte por tu cuenta.

Alojamiento en Altea.

Yo me alojé en Altea, en el SH Villa Gadea, un hotel cinco estrellas a pie de playa con piscina, spa y vistas al mar desde el balcón. Pero para presupuestos más ajustados, hay muchos pequeños hostales en el casco histórico con buena calidad precio.

Hotel en Altea

Hotel en Altea

Todo un capricho: alojarse en el Vivood Hotel Paisaje – Adults Only, a 5 minutos en coche de Guadalest y Benimantell, donde relajarse en la montaña y sus piscinas infinitas. Ideal para una escapada romántica.

Alojamiento en Guadalest

Alojamiento en Guadalest

Más información en Turismo Comunidad Valenciana.

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