Lina de Patoneando, mujeres que viajan solas
Consejos viajeros Vamos de viaje

Libres y felices: mujeres que viajan solas

Escrito por la
el
8 marzo, 2021

“Tan pronto como despegamos sabía que tendría que volar de ahora en adelante.” Amelia Earhart.

Visionaria, valiente, luchadora. La primera mujer aviadora que cruzó el Atlántico volando siguió sus sueños hasta el Pacífico. Su trágica desaparición en 1937, cuando intentaba dar la vuelta al mundo, fue el final de su carrera; pero la leyenda de Amelia pervive para siempre. Pionera en reivindicar la libertad para decidir y actuar, al margen de lo que la sociedad esperaba de ella, y aun siendo tachada de temeraria o loca, es una de esas muchas mujeres que se atrevieron a romper los estereotipos en pro de la aventura y de superarse a sí mismas. Hoy, Día de la Mujer, quiero rendir homenaje a esta audaz piloto. Fuente de inspiración para muchas mujeres que viajan solas por el mundo buscando la realización personal con aquello que les hace felices: ser quienes son, cuando ellas quieren. ¿Puede haber algo mejor en la vida?

Sin Mapa en Nicaragua, mujeres que viajan solas

Sin Mapa en Nicaragua, mujeres que viajan solas

Mujeres que viajan solas.

Amelia fue una de las primeras, aunque no la única. Casi cien años después las mujeres hemos ido saliendo al mundo. Hoy son muchas a las que sigo, las que me sirven de inspiración. Historias distintas, mismo afán de conocer y recorrer caminos. Déjame que te las presente.

Lina y el Arte de Viajar Sola.

“Soy Lina Maestre, viajera, escritora y creadora de contenido de viajes de Colombia”. Así se presenta Lina, autora de Patoneando. Sus largos viajes en solitario por América y Asia han hecho de ella toda una experta en esto de viajar sola. Algo que comenzó hace 7 años: “Tomé la decisión de cambiar mi estilo de vida para salir a conocer el mundo. En un principio me fui sola porque quería hacer un viaje largo y ningún amigo se animaba a hacerlo así que tomé la decisión de irme por mi cuenta. No fue fácil dar el primer paso, pero una vez en ruta me fui dando cuenta que en realidad nunca estaba sola”. El expertise de Lina lo refleja a la perfección en su libro “El arte de viajar sola”.

Lina en Colombia

Lina en Colombia

Tati, Viajar Sola Te Da Alas.

Tatiana Rodríguez -Tati para las amigas- desarrolla un proyecto de tratar el viaje como arma de empoderamiento femenino. Periodista y viajera empedernida, realiza talleres para animar a que las mujeres viajen solas al menos una vez en la vida, con el firme convencimiento de que Viajar Sola Te Da Alas. ¡No puedo estar más de acuerdo! Ella se estrenó en esto de viajar en solitario a los 23 años: “Me fui a vivir a Oxford para mejorar mi inglés. Mi grupo de amigos prefería estar todo el rato de marcha. A mí también me gustaba salir, pero también quería irme de excursión. Empecé a hacer pequeños viajes yo sola. Me fui a Londres, a Edimburgo, a Dublín… Y ya tenía que quedarme a dormir en algún hostel. Cuando volví a España incorporé esa manera de viajar a mi vida. Primero por “obligación”, pero luego me empecé a sentir más libre, segura, más yo, como la verdadera Tatiana a la que a veces le cuesta salir y cuando viajaba sola me sentía muy bien.

Vero Boned, Sin Mapa.

La argentina Vero Boned, creadora de contenidos en Sinmapa.net estudió Periodismo en Londres y siempre tuvo claro que viajar era su pasión: “Mi primer viaje en solitario fue en el año 2000, con un pasaje aéreo solo de ida al viejo continente con una escala larga en EE.UU. Empecé a soñar con ese viaje cuando era preadolescente y a los 15 años, en vez de una fiesta de cumple -como se celebra en muchos sitios de Sudamérica-, me pedí un pasaje a Europa para cuando cumpliera mi mayoría de edad. Así me aseguraba de que podría viajar sola por el mundo sin necesidad de permiso de mis padres. A los 18 años comencé a trabajar y a ahorrar cada céntimo… dos años más tarde abordaba un vuelo dirección Nueva York, destino final: Roma. Tenía un borrador del itinerario que quería seguir, pero excepto los vuelos y el hotel en NYC, no tenía nada cerrado. Esto me ayudó a improvisar sobre la marcha y así fue como terminé conociendo países o ciudades que nunca hubiera imaginado para ese primer viaje, como Egipto, República Checa o Malmö en Suecia”.

Estela Gómez, Quiero Viajar Sola.

Mi cuarta inspiración en esta lista de mujeres que viajan solas -y animan a otras a hacerlo- es Estela, fundadora del blog y comunidad para mujeres viajeras #QuieroViajarSola. “Desde que viajé sola por primera vez he querido ayudar a otras mujeres a viajar solas para que también puedan vivir esta experiencia tan gratificante, así que ahora me dedico por completo a ello a través del blog y redes sociales”. Estela comenzó a viajar sola hace 5 años: “Antes de tomar la decisión llevaba unos años viviendo en Alemania y entre la rutina, los días nublados y el sentirme estancada en mi trabajo comencé a preguntarme si eso era lo que quería para el resto de mi vida. En esos momentos me había interesado por viajar sola leyendo blogs de otras mujeres que ya lo habían hecho y en un viaje a Islandia con unos amigos tuve la inspiración. Lo dejé todo, me colgué la mochila a la espalda y a principios de 2016 me fui durante 6 meses a recorrer Sudamérica. Pasé por Uruguay, Argentina, Chile, Bolivia y Perú y fue una experiencia increíble. Desde entonces no paro de viajar sola.”

Desierto de Atacama, Quiero Viajar Sola

Desierto de Atacama, Quiero Viajar Sola

Sofía Pozuelo, Come Ama Viaja.

Otra viajera que sabe bien cómo es eso de lanzarse a la aventura y viajar sola es Sofía, quien desde hace varios años se dedica a recorrer el mundo y contarlo en su blog Come Ama Viaja. “Mi primer viaje de turismo en solitario fue a Glasgow, Escocia. Me decanté por Glasgow porque vi vuelos muy baratos a la ciudad. En realidad me daba igual dónde ir, simplemente quería vivir la aventura de irme a algún sitio yo sola. Fue toda una experiencia ya que lo que iba a ser un viaje de 3 días se convirtió en un viaje de casi una semana en la ciudad escocesa. No porque yo lo decidiera, sino porque hubo una enorme tormenta de nieve que paralizó todo, incluido el aeropuerto. Tuve momentos un poco desesperantes intentando volver a Madrid hasta que acepté la situación y decidí pasármelo lo mejor posible. Fue muy bonito y enriquecedor“.

¿Qué gran sueño viajero o a qué gran reto te has enfrentado desde que viajas sola?

Para Tati, viajar a China en solitario la puso a prueba por las dificultades de comunicación, “Sufrí porque allí hablan regular pero yo soy muy expresiva andando y con gestos me comunicaba. Pero ni aún así me entendían. Fui con miedo, con un montón de cartelitos y con apps de chino. Luego cuando estuve allí me sentí muy segura. Yo tenía un montón de prejuicios sobre los chinos, pero he de decir que luego eran generosos y solidarios y me lo pusieron muy fácil. Me sentí muy arropada. Hubo gente que me quería pagar el taxi al hotel, que me quería acompañar… Y me dio muchas alas para volar, para seguir viajando sola y me gustó mucho.”

Sofía cuenta cómo su mayor reto viajando en solitario “Fue en el 2013, cuando tenía tan solo 19 años. Me fui a un pequeño pueblo en el estado de Nueva York a trabajar en un campamento de verano como monitora. Primera vez viajando yo sola, primera vez fuera de Europa, primera vez que me tenía que defender en un idioma que no era el mío… La verdad es que tenía más ilusión que miedos antes de subirme al avión. Durante ese verano tuve que enfrentarme a varios desafíos pero en general fue una experiencia increíble. Me gustó tanto que decidí volver los siguientes dos veranos”.

Sofía en Colombia

Sofía en Colombia, mujeres que viajan solas

Persiguiendo “las luces del norte”…

Lina hizo realidad su mayor sueño al llegar al Círculo Polar Ártico “Haciendo dedo en pleno invierno para cumplir mi sueño de ver las auroras boreales. Fue un recorrido largo con muchos altibajos, una que otra lágrima, y desesperación por el frío. Pero todo valió la pena cuando logré verlas. Ese ha sido el viaje que más me ha marcado. El que me enseñó a querer y apreciar la soledad.”

Para Estela su gran viaje de 6 meses por Sudamérica, el primero, es el que más le ha marcado hasta hoy: “Es el único viaje que he hecho tan largo e hice muchas cosas por primera vez, como irme sola, viajar con mochila, hacer senderismo sola… No sabía cómo me iba a desenvolver, porque nunca lo había hecho, y además todo el mundo me decía que Sudamérica era un destino muy peligroso. Tener que lidiar con los comentarios negativos y los “¿Estás loca?” para que no me hiciesen cambiar de opinión también fue un reto. Al final, resultó que ni estoy loca ni Sudamérica es tan peligroso como lo pintan y que la mejor manera de saber si podrás hacer algo es simplemente hacerlo y aprender de todo lo que vaya surgiendo en el camino”.

Tati en Barichara, mujeres que viajan solas

Tati en Barichara, mujeres que viajan solas

“Cualquier viaje puede ser un reto”

Vero, a pesar de ser una experta viajera, es de la opinión de que cualquier viaje puede ser un reto: “Recuerdo ese primer viaje por el mundo, a los 20 años -cuando internet aún no era utilizado de forma masiva, casi nadie contaba con teléfonos móviles y la sensación de “soledad” podía ser mucho mayor que ahora con las redes e internet- y sin embargo no tenía muchos miedos, más allá de los típicos cuando vas a hacer algo por primera vez y no tienes referentes: estaba de camino a un destino que no conocía, nunca había viajado sola ni conocía a nadie que lo hubiera hecho antes… así que solo podía confiar en mi instinto de supervivencia. Tenía miedo a perderme, a no hacerme entender, a no encontrar hotel, a aburrirme… Por suerte ese primer viaje lo hice de muy joven, cuando una siente que se puede comer el mundo.

Hoy mi mayor reto es superar mis fobias en cada paso de cada viaje (la claustrofobia, agorafobia, pánicos, etc.). Parece mentira que hoy, con más de 20 años de experiencia viajando sola por el mundo, tenga más miedo que antes. Aun así lo sigo haciendo porque me apasiona lo que hago, disfruto conociendo sitios nuevos y viviendo experiencias diferentes. Viajar me hace sentir viva y feliz. Algunos dirán que es masoquismo, yo creo que es superación. Así fue como me animé, por ejemplo, a subirme a un globo aerostático en Montilla y luego de nuevo en México o intenté hacer submarinismo tres veces, la última este pasado verano en Gibraltar.”

Vero en la Patagonia Argentina

Vero en la Patagonia Argentina, mujeres que viajan solas

¿Alguna vez sentiste miedo estando de viaje?

Sofía, por suerte, afirma no haber sentido nunca miedo viajando sola. Estela tampoco, aunque eso no quiere decir que no se mantenga alerta. “No he tenido ninguna experiencia desagradable que pudiera ponerme en peligro, pero sí suelo estar alerta muchas veces. Por ejemplo, en lugares donde hay mucha gente (calles concurridas, mercados…) siempre estoy vigilante con mis cosas para evitar robos, e intento no salir sola de noche y, si se me hace tarde visitando un lugar, también estoy muy atenta a quién me cruzo o dónde estoy exactamente”. Tati confiesa que pasó miedo en El Salvador, “Ahí estuve con una ONG en 2017. Las maras estaban muy fuertes con los enfrentamientos y sí que percibía por la calle coches extraños que te seguían, inseguridad… Yo soy miedosa por naturaleza y voy siempre alerta. Cuando he percibido cualquier situación me he ido”.

Lina guarda dos situaciones tensas: “Dos veces me intentaron robar (una en Cartagena y la otra en Sudáfrica) y actué de forma compulsiva. Grité y hasta lancé golpes. En el momento la adrenalina estaba a mil, pero después me sentía nerviosa y con miedo de seguir viaje. También me daba miedo cada vez que me paraba al lado de la carretera para hacer dedo, pero nunca me pasó nada malo”. Vero, más allá de sus fobias, reconoce haber sentido “Que corría peligro mi vida o mi integridad física unas tres o cuatro veces. Por ejemplo, cuando crucé de Panamá a Colombia en velero y nos topamos con un huracán en medio del Caribe. Pensé que no saldría viva de ahí, pero solo terminé con una fisura en las costillas y un buen susto. Otra vez fue en Bocas del Toro, cuando ayudé a denunciar una violación a una chica alemana y tanto la policía como los “amigos” del violador no estaban muy contentos con que yo diera a conocer a esa situación”.

Vero en Costa Rica

Vero en Costa Rica, mujeres que viajan solas

Lo mejor y lo peor de viajar sola ¿o no hay nada malo?

Para Estela, no hay parte negativa en viajar sola: “Todo lo que vives viajando sola es un gran aprendizaje y un enorme ejercicio de empoderamiento. Si tienes un problema, lo resuelves tú sola; enfrentarte a un reto, descubres dónde están tus límites; si necesitas ayuda, te das cuenta de que hay mucha gente dispuesta a echarte una mano. Puede haber momentos de agobio, de pensar en que te has equivocado haciendo ese viaje o necesitar a alguien conocido a tu lado, pero cuando todo pasa te das cuenta de que te conoces mejor y de que eres capaz de hacer muchas cosas por tu cuenta que nunca pensaste que harías. Viajar sola te vuelve más fuerte, más independiente y más libre”.

Según Vero, una de las principales ventajas de ser mujer y viajar sola es que se genera mayor confianza: “Las mujeres de otras culturas no sienten miedo o vergüenza de hablar contigo y se suelen dar intercambios culturales interesantes y profundos. Además, en muchas ocasiones me he sentido “cuidada” o “arropada” por otras mujeres o familias como por ejemplo en Indonesia, Filipinas o en Bolivia. En muchas culturas donde no es “común” que las mujeres viajen solas, las familias y mujeres te ven desprotegida y como que sienten la necesidad imperiosa de darte una mano -aunque no la necesites-”.

Lina es de la misma opinión: “Lo que más me gusta de viajar sola es la oportunidad de ser acogida en muchos hogares. Muchas veces, los locales al verme sola se acercaban para hablarme, para ponerme conversación; me invitaron a muchas casas y a veces las mujeres me confesaban cosas que de seguro no dirían delante de un hombre. Algunas personas me querían acoger como una hija, y eso es algo que no me sucede muy seguido cuando viajo en pareja”.

Para Sofía, servir de inspiración es lo que más le gratifica: “Lo más positivo que saco de haber hecho viajes yo sola es haber inspirado a otras mujeres a tomar la misma decisión”.

Lost City Colombia, Sofía Pozuelo

Lost City Colombia, Sofía Pozuelo, mujeres que viajan solas

En cuanto a la cara B de viajar sola como mujer…

Vero no cree que existan muchos puntos negativos de viajar sola siendo mujer, “Excepto que quizá el instinto de preservación hace que no nos expongamos a situaciones que consideramos potencialmente “peligrosas” y por ello a veces nos perdemos algunas actividades que nos gustarían. Un ejemplo, en la selva amazónica no fui a un destino porque la única vía era la fluvial y en ese momento la barca disponible para hacer el recorrido era junto a dos hombres locales y me dio miedo. Sabía que era un viaje de varias horas por zonas sin cobertura y donde no habría nadie excepto los que íbamos en la barca. Decidí no vivir esa aventura porque sentí que me podría exponer a una situación difícil. Quizá no hubiera pasado nada, pero el miedo está ahí, latente”.

Sofía opina que “Lo peor es aguantar ciertos comportamientos machistas por la calle en algunos países. Que te miren de manera abusiva o que incluso se atrevan a decirte comentarios inapropiados”.

Para Lina la parte negativa de viajar sola es el agotamiento: “Debía planificar y tomar todas las decisiones por mí misma. Muchas veces evité ir a algunos lugares o realizar algunas actividades porque estaba sola y no me sentía segura. En los aeropuertos, terminales de transporte y otros lugares públicos, debía llevar todo el equipaje conmigo cuando quería ir al baño o comprar algo de comer”.

“Sí que es verdad que hay que tener en cuenta al país al que vas, que somos mujeres y tenemos un peligro extra, pero sí que yo he ido siempre con la sonrisa con bandera y eso me ha abierto muchas puertas”, expresa Tati al respecto. “Lo malo tienes que tener más cuidado por la noche, por dónde vas… En Perú tenía que coger una furgoneta, y decidí esperar a otra porque me tocaba ir sólo con hombres y me daba respeto”.

Tati, Viajar Sola Te Da Alas

Tati, Viajar Sola Te Da Alas, mujeres que viajan solas

¿Qué consejos darías a mujeres que quieren viajar solas y no se atreven a dar el paso?

Estela anima a dejar atrás las dudas: “El consejo que daría a todas aquellas mujeres que estáis leyendo esto y queréis viajar solas es que dejéis de darle vueltas a los “¿y si…?” y os lancéis a probarlo. No hace falta realizar un gran viaje para viajar sola, sino que puedes simplemente irte un fin de semana sola a otra ciudad y ver qué tal te adaptas. Si no te gusta la experiencia, la solución es tan fácil como volver a tu casa, pero ya te aviso de que viajar sola engancha y que, una vez que lo pruebes, vas a querer repetir”.

Lina se muestra categórica: “Viajar sola es una experiencia maravillosa que toda mujer debería hacer al menos una vez en su vida. El primer paso es el más difícil, por eso yo les recomiendo ir de a poco. Hacer viajes cortos en lugares cerca de tu ciudad de origen o en un país donde se hable tu mismo idioma y el choque cultural no sea tan grande. Yo le llamo “tantear el terreno” para saber lo que te gusta y lo que no.” Para primerizas, no te pierdas estos consejos de Patoneando para viajar sola por primera vez.

Viajar para crecer…

El descubrimiento y crecimiento personal es la principal razón que argumenta Tati para lanzarse a la piscina: “Yo animo a que todas las mujeres viajen solas porque se descubren a sí mismas, se conocen aspectos de ellas que igual nunca se habían conocido. Es una herramienta para todo tipo de mujeres y de todas las edades: cuando eres joven y tienes que decidir hacia dónde va tu vida. Cuando rompes una relación, cuando estás dudosa y quieres entender o cambiar de trabajo. Es especial para esos momentos, en tu cabeza te vuelves más creativa. Creo que tendríamos que hacerlo una vez en la vida. Igual no te gusta, igual no es tu manera de viajar preferida… Pero creo que hacerlo al menos una vez te abre muchísimo y te ayuda”.

Sofía es de las que cree que no hay que pensarlo mucho: “Es algo que recomiendo a cualquier persona ya que es una experiencia única que te ayuda a crecer en muchos sentidos. Te darás cuenta de todo lo que puedes conseguir por ti misma. Durante el viaje, aconsejo ser prudente y tomar precauciones pero no dejar de hacer cosas por miedo”.

El consejo de Vero a mujeres que se deciden a dar el paso de viajar solas por primera vez no es otro que “Usar siempre el sentido común durante el viaje y hacerle caso al instinto”.  Ese, como dice Tati “Nunca falla”.

Vero en India, mujeres que viajan solas

Vero en India, mujeres que viajan solas

¡Feliz día de la Mujer!

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