5.00 am. Yogyakarta. Isla de Java. Es aún noche cerrada y corre un fresquito agradable muy diferente al sofocante calor que impera durante el día. No he necesitado despertador: a las 4.30 ya estaba llamando el almuédano a la oración desde la mezquita, sacándome de la cama de un salto. Un sobresalto al que terminaré de acostumbrarme en las vecinas islas de Lombok y las paradisíacas Gili. Lo más típico que ver en Indonesia. Pero hoy toca visitar el templo budista más grande del mundo con las primeras luces del amanecer: Borobudur. Seguido de otro famoso santuario hindú: Prambanan. Una excursión imprescindible que hacer en Yogyakarta, corazón cultural de Java. ¡Imperdible!
En la puerta del hostal esperamos el transfer de la excursión para ir a los templos de Borobudur y Prambanan. Estoy deseando conectar con los ancestrales santuarios de antiguas religiones que se practicaban hace siglos en esta isla: el Budismo y el Hinduismo, manteniéndose este último en la vecina isla de Bali. Salir del caótico tráfico de una gran urbe asiática resulta toda una odisea. ¡Qué locura de tráfico, aún tan temprano!
Contenido del artículo
Visita a Borobudur: «el templo budista en la montaña»
Con alivio observo cómo los edificios grisáceos dan paso a campos verdes de arroz, palmeras y montañas desdibujadas por la niebla. Borobudur se encuentra a 40 km al noroeste de Yogyakarta, en un valle sagrado entre dos volcanes gemelos: el Sundoro – Sumbing y el Merbaru – Monte Merapi, «la Montaña de fuego». Este último, con sus 2.900 metros de altura es el volcán más activo de Indonesia.

Un amanecer chafado…
El bus nos deja a la entrada de Borobudur, donde teníamos que contemplar el amanecer, pero la bruma esconde los rayos solares. Nos cubrimos las piernas con la «falda» tradicional para acercarnos a la gran mole de piedra con campanas invertidas: Borobudur, construido sobre el año 800 por la dinastía Sailendra, es el monumento budista más grande del mundo. Se tardó nada menos que 75 años en finalizarse.

Comenzamos a ascender por las escalinata, conteniendo la emoción. Soy consciente de lo increíblemente antiguo, del valor de esta estructura sagrada con forma de pirámide escalonada. ¿Cuántas ceremonias habrán tenido lugar aquí, ante los más de 500 budas esculpidos?
Las ojos de piedra de las deidades sonrientes miran al frente, al horizonte verde oscuro, al infinito. Un paso más arriba, una plataforma más, de las seis que son en total, hasta alcanzar la cumbre: cada estrado representa un estado de la iluminación, según la cosmología budista.

La Historia de Borobudur.
En aquellos tiempos esta isla del Sudeste Asiático estaba bajo la influencia de reyes budistas y reyes hindúes, sin que existiera aparente conflicto entre ellos. En las llanuras y colinas, a los pies de grandes y furiosos volcanes, levantaron templos quién sabe si para apaciguar a los dioses de llamas. Santuarios que fueron paulatinamente abandonados y condenados al olvido, cubiertos de vegetación y ceniza, según la población se fue convirtiendo al islam en el siglo XV. Durante siglos Borobudur se consideró incluso lugar funesto, siendo evitado por los habitantes de Java.

El re-descubrimiento de Borobur sucedió a principios del siglo XIX. Con la isla de Java bajo dominio británico (algo que sucedió durante muy breve periodo de tiempo, de 1811 a 1816. Desde entonces los Países Bajos tomaron el control, pasando a formar parte las Indias Orientales Neerlandesas hasta la declaración de Independencia de Indonesia en 1945). Pero volviendo a los británicos, fue Sir Thomas Stamford Raffles -fundador de Singapur y vicegobernador de la Java Británica- quien puso el foco de atención mundial en este olvidado templo. Durante los siguientes años se publicaron fotografías y monográficos de este monumento, revolucionando a historiadores y arqueólogos.
Borobudur, Patrimonio de la Humanidad.
Hoy estos templos han sido rescatados de polvo y son Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Cada año reciben a miles de visitantes que vienen a admirar la obra de sus ancestros, a inmortalizarse con las nuevas tecnologías en forma de iphone, tablet o reflex. También con nosotros, los extraños turistas occidentales, cuya piel blanca, y sobre todo el cabello rubio y ojos claros llama mucho la atención: a mi amigo Eneko, navarro, le hicieron todo un book. Es algo normal y hasta divertido en un viaje por Indonesia…

Prambanan, el gran templo hindú de Java.
Nos despedimos de Borobudur y retomamos el camino de vuelta a Yogyakarta, deteniéndonos a tan sólo 18 km para visitar ahora un templo hindú: el de Prambanan. El calor aprieta con el sol ya muy arriba y los visitantes se refugian debajo de pequeñas sombrillas de colores chillones, azules y amarillas, mostrando una estampa curiosa. Prambanan no es una única estructura, como Borobudur, sino un conjunto de más de 200 templos hindúes, datados en el S.IX.

Me mezclo en el bullicio en busca de la triada mística del Hinduismo: Brahma el Creador del Universo, Visnú el Conservador y Shivá, su Destructor, como una teoría cósmica del Big-Ban a lo hindú, milenaria. Sus estructuras de torres afiladas apuntan al cielo, manifestando alguna plegaria. Aún no he estado en Angkor, Camboya, pero por las imágenes que he visto acude al imaginario de mi mente. Me lo imagino similar aunque este último devorado por la selva, lo que lo hace tan fotogénico…

Leyenda de Prambanan y la princesa de piedra.
La joya de Prambanan es la escultura de Durga, la esposa de Shiva. Según cuenta la leyenda, es una princesa de Java convertida en piedra. De ella estaba enamorada un príncipe sanguinario, quien mató al Rey Boko, padre de la joven, para conseguirla. La princesa cedió a su acoso a cambio de una condición: obtendría su mano si era capaz de construir mil templos en una noche. El príncipe accedió y convocó a los demonios de la Tierra: antes de amanecer ya había levantado 999 templos. La princesa desesperada prendió fuego a los campos del este para hacer creer al príncipe que el alba había llegado. Pero éste descubrió el engaño y montó en cólera. Como castigo la transformó en piedra, siendo la más bella de las estatuas de Prambanan por los siglos de los siglos.

Seguimos en ruta por Indonesia…
Tras este paseo por el legado hindú y budista de Java retornamos a Yogy dispuestos a emprender otra aventura en la siguiente jornada: nos espera el volcán Bromo y su humeante cráter. Contemplar el amanecer desde su cumbre, uno de los mejores recuerdos de Indonesia. No necesitamos poner la alarma: de nuevo, ya se encargará el muecín de levantarnos.

Datos prácticos para visitar Borobudur y Prambanan:
Te recomiendo llegar a primera o última hora -si vas por tu cuenta- para evitar las horas centrales del día cuando hace un calor extremo. Llevar gorra, protección solar, calzado cómodo y ropa clara y fresca. ¡Y mucha agua!
Cómo llegar a los templos de Borobudur y Prambanan: no existe transporte público para visitar las joyas arquitectónicas y templos antiguos mejor conservados de Java. Las opciones son:
- Negociar un taxi para ida y vuelta (ánimo con el regateo).
- Alquilar una moto (no lo recomiendo debido al caos circulatorio). Ten en cuenta que en Java se conduce por la izquierda, como en UK, y es necesario tener el carnet internacional de conducir.
- Reservar un tour. Es lo que hice yo, como explico al comienzo del artículo, ¡y la opción más cómoda!
Horario de visita:
- El horario de apertura de Borobudur es de 6 a 18 horas. Para poder acceder un poco antes del amanecer, se puede entrar desde el Hotel Manohara Borobudur.
- Precio de la entrada a Borobudur: entrada al recinto 23€; entrada con subida al templo: 27€. ¡Merece la pena pagar un poco más!
- Horario Parque Arqueológico de Prambanan: de 6.30 a 17 horas. Se puede reservar con antelación en la web oficial. No vayas en lunes: el acceso es limitado por mantenimiento. Precio: 23€.
Lee el viaje completo en: Indonesia en la mochila, Java, Bali y Lombok.
¡No viajes a Indonesia sin seguro!
Por lo que pueda pasar: robos, cancelaciones, retrasos, necesidad de atención médica… Siempre hay que llevar un seguro de viaje a Indonesia. Yo recomiendo la compañía Heymondo, con la que hago mis viajes en los últimos años. Tienen un chat médico para consultas disponible 24 horas en la aplicación móvil. Tengo un 5% de descuento en todas las pólizas para mis lectores: ¡aprovecha!
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8 comentarios en “Visita a los templos de Borobudur y Prambanan, el ocaso de los dioses de Java”
Dos de los lugares más excitantes de Asia, desde luego. Los visitamos en una extensión relámpago desde Bali. Me pillé un vuelo a las 6 de la mañana de Bali a Java y me fui directo a Borobudur y Prambanan para volver por la noche a Bali…
Espero poder regresar a Indonesia y vivitar el Bromo y demás.
Un beso!
Hola Jordi, muchas gracias por tu comentario 🙂 seguro que sí, que vuelves pronto. Indonesia es inmensa, yo también quiero volver porque solo visité JAva, Bali y Lombok y me quedan el resto de islas como Sumatra (y los orangutanes rojos), Komodo, isla de Flores etc.
Un abrazo