Villa Termal Las Caldas, un baño en la historia de Oviedo

El hotel balneario de Las Caldas en Oviedo

Dicen que flotar durante veinte minutos en las aguas mineromedicinales del balneario de Las Caldas en Oviedo equivale a dos horas de sueño reparador. Así lo hice. Emergí nueva, con la piel radiante y recuperada del cansancio tras el madrugón para venir a Asturias en el primer tren desde Madrid. ¿Te gustan los spas? ¿Relajarte en piscinas de manantiales con aguas curativas? Entonces tienes que venir a esta villa termal histórica. Un balneario real ubicando en un valle de ensueño, a 8 kilómetros de la capital del Principado. Tu cuerpo y tu espíritu lo agradecerán.

La piscina imantada del balneario de Las Caldas en Oviedo

La piscina imantada del balneario de Las Caldas en Oviedo

Un merecido descanso en la Villa Termal de Las Caldas. 

1786. Joseph Townsend, un viajero inglés que recorría Asturias fue a conocer los manantiales termales de la Ribera de Abajo. Escribió con su estilizada pluma: «Su situación en un pequeño valle, rodeado de altas montañas, con sólo una estrecha salida para las aguas es encantadora. La roca calcárea y las aguas se parecen a las de Bath, lo mismo por la temperatura que por el sabor».

Las Caldas, un balneario Real con tres siglos de historia. 

En el año de la visita del inglés, sólo había pasado una década desde que el balneario de Las Caldas abriera sus puertas por vez primera. Aunque el conocimiento de aquellas aguas sanadoras proviene de mucho antes. La primera mención documentada de la existencia del manantial datan del siglo XVII, cuando el cronista de la época Luis Alfonso de Carvallo relataba que «A una legua de Oviedo, junto al castillo de Priorio, hay unos baños naturales que llaman Las Caldas, de gran eficacia». Fue un discípulo de Ventura Rodríguez, Manuel Reguera -primer arquitecto asturiano con titulación oficial por la Academia madrileña- el encargado de dirigir las obras del balneario.

Edificio histórico de Las Caldas

Edificio histórico de Las Caldas

La Belle Époque de Las Caldas. 

Durante el siglo XIX el balneario de Las Caldas se expande: se construye el Gran Hotel, el Salón de los Espejos, la pasarela de hierro y el Casino. Los autores: arquitectos locales que a su vez daban forma a la Oviedo deminonónica, ciudad de La Regenta, con importantes edificios como el Teatro Campoamor o Villa Magdalena. Era la Belle Époque, época de esplendor del balneario. En Las Caldas se daban cita no sólo la crème de la crème de la sociedad asturiana. También acudían clientes de León, Valladolid o Madrid, estos últimos tras un viaje de 19 horas desde la capital de España. No es hasta principios del siglo XX cuando llega el ferrocarril. Unido a los avances de los sistemas médico-terapéuticos, hace que Las Caldas reciba más de tres mil visitantes anuales en busca de las propiedades de este manantial mesotermal (a 40 grados de temperatura) y oligometálico (dotado de bicarbonato cálcico y magnésico).

Salón de los Espejos, balneario de Las Caldas en Oviedo

Salón de los Espejos, balneario de Las Caldas en Oviedo

El baño de la salud.

Cámaras inhalatorias, pulverizaciones, duchas, chorros, estufas de vapor y salas de baño. Un completo recorrido que, según se ha probado, benefician a quiénes padecen de afecciones respiratorias y reuma. Aunque, a lo largo de su historia, también han sido tratados pacientes con otras dolencias como gota o hipertensión. Las Caldas ha seguido funcionando también acogiendo a clases más humildes: en la pequeña villa surgieron pensiones humildes para quienes querían o necesitaban disfrutar de los baños pero no podían costearse el lujoso Gran Hotel. La única época de parón de Las Caldas fue durante la Guerra Civil, época terrible en que se convirtió en cuartel y hospital de sangre, ya que el balneario estaba próximo al frente de Oviedo.

Bañera antigua del balneario de Las Caldas en Oviedo

Bañera antigua del balneario de Las Caldas en Oviedo

El balneario de Las Caldas hoy. 

En el siglo XXI, el balneario de Las Caldas sigue funcionando como un centro de salud termal, con unas impresionantes instalaciones destinadas al disfrute de esas aguas curativas en un entorno de impactante belleza. Aquaxana, con instalaciones de hidroterapia, piscina exterior y una magnífica arquitectura inspirada en el Panteón de Roma, para hacer del baño un deleite de los sentidos. El Balneario Real es un edificio más exclusivo, también con menos afluencia, con modernas instalaciones integradas en el edificio clásico de la Casa de Baños (ahí es donde se ubica «la piscina de los 20 minutos»). Esa que me hizo «revivir». MARAVILLOSA.

Piscina termal en El Balneario Real, Las Caldas

Piscina termal en El Balneario Real, Las Caldas

Sobre Las Caldas: datos prácticos para una visita al balneario. 

¿Se pueden usar las instalaciones del balneario sin alojarse en el hotel? Sí. Para viajeros que únicamente quieran pasar un día o una tarde disfrutando del baño, sólo tiene que reservar en Aquaxana, por email (aquaxana@lascaldas.com) o por teléfono. Igual que en las instalaciones del Balneario Real (balneario@lascaldas.com). El precio de Las Caldas: por Internet se pueden adquirir bonos para dos personas de horas y media de acceso al Centro Aquaxana por 50€. El horario del balneario de Las Caldas: de lunes a domingo de 9 a 22 horas.

Piscina de Aquaxana en Las Caldas

Piscina de Aquaxana en Las Caldas

Alojarse en Las Caldas. 

Sin embargo, para hacer la experiencia más completa, lo más aconsejable es quedarse a dormir en el complejo. La oferta hotelera de Las Caldas se divide en dos espacios: el Gran Hotel Las Caldas Wellness Clinic, un complejo único que integra salud, deporte y bienestar que conserva todo el encanto de la Belle Epoque y el Hotel Las Caldas Spa & Sport, justo al lado, más moderno y funcional.

Entrada a Las Caldas, villa termal

Entrada a Las Caldas, villa termal

Otra opción más económica es alojarse en la misma villa, fuera del complejo: si se va un grupo de personas (hasta 10), en La Casa Azul de Las Caldas. O en un hotel en el centro histórico de Oviedo (recomendación: el hotel Fruela), combinando con una visita turística a la elegante capital asturiana, desde el que desplazarse a Las Caldas uno de los días disponibles.

Reservar en el balneario de Las Caldas de Oviedo, precios.

¿Cuánto cuesta alojarse en Las Caldas? Las noches de hotel, reservadas con antelación, pueden salir por unos 150€ dos personas en el Gran Hotel (habitación doble con spa); y por unos 98€ en el más moderno, el Hotel Las Caldas Spa, con acceso a las instalaciones del balneario. Un capricho asequible que merece la pena por el bienestar que promete.

El Balneario Real, Las Caldas

El Balneario Real, Las Caldas

Si buscas Las Caldas villa termal, opiniones de los usuarios: yo quedé encantada pero, la mayoría de clientes que he leído, están de acuerdo en que es uno de los mejores balnearios de España. Ideal para relajarse, desconectar durante unos días junto a la bella naturaleza asturiana, tiene el plus del toque histórico que lo dota de singularidad y encanto.

Comer en Las Caldas: restaurante Viator. 

Cuando estuve visitando el balneario de Las Caldas también tuve ocasión de probar el restaurante Viator, un local clásico y acogedor en el que degusté un menú asturiano con toques modernos. La fabada, deliciosa. Muy recomendable.

Croquetas en el restaurante Viator, Las Caldas

Croquetas en el restaurante Viator, Las Caldas

Cómo llegar a Las Caldas.

El Balneario de Las Caldas se localiza en un paraje natural, a 8 kilómetros de Oviedo. Desde la ciudad, en transporte público, se puede tomar un autobús en la calle Marqués de Santa Cruz. Tarda unos 35 minutos en completar el trayecto. El aeropuerto más cercano es el de Asturias, a 57 kilómetros de esta villa termal.

Lugares de interés que visitar en los alrededores de Las Caldas.

Explorar el centro histórico de Oviedo: la ciudad inmortalizada por Clarín como «Vetusta» es una coqueta y cuidada urbe señorial y antigua. Seguir los pasos de La Regenta por plazas y calles, visitar la Catedral de Oviedo con su valiosa Cámara Santa o saludar a personajes entrañables como Mafalda son algunos de los planes para descubrir los encantos de la capital asturiana.

La Lechera, Oviedo

La Lechera, Oviedo

La belleza del prerrománico asturiano:Santa María del Naranco son los restos de un palacio que mandó construir el rey Ramiro I en el año 842 en las faldas del monte Naranco, a 4 kilómetros de Oviedo. La capilla palatina se encuentra un poco más arriba: San Miguel de Lillo. Patrimonio de la Humanidad y obras emblemáticas del arte prerrománico, son visitas imprescindibles para todo viajero que recorra Asturias.

San Miguel de Lillo, Oviedo

San Miguel de Lillo, Oviedo

Y, si tenemos tiempo entre baño y baño, también podemos hacer una escapada desde el balneario de Las Caldas a la costa, para empaparnos de aires marineros con el buen ambiente reinante en la siempre animada Gijón.

Código ético: este artículo contiene enlaces de afiliados. Esto significa que si compras o reservas a través de mi web obtengo una comisión sin que por ello se incremente el precio final. Así me ayudas a seguir con el blog. Todo lo que he escrito sobre el hotel Balneario de Las Caldas en Oviedo está basado en mi propia experiencia.

Deja un comentario

avatar