Reflejos de Lombardía

Cuantas más veces voy a Italia, más me enamora. Sus escarpadas montañas, verdes llanuras, pueblos medievales rebosantes de encanto, ese idioma cantarín al que juego a entender, la deliciosa pasta cocinada de mil formas… Sí, en Italia la vita è bella. Y esta vez ha tocado el turno de una escapada a Bérgamo y lago Iseo.

Monte Isola

Monte Isola, Bérgamo y lago Iseo

Lombardía, capital Bérgamo.

Hoy me he escapado a Lombardía, gracias a una de esas ofertas de low cost que nos permiten volar de vez en cuando, y que esta vez me ha traído a Bérgamo. El cielo está gris y huele a lluvia: esto es el frondoso norte, en las estribaciones de los Alpes, de lagos profundos y bosques de coníferas.

Tras una llegada “triunfal” colándome sin querer en el autobús del aeropuerto (máquina rota, conductor que se niega a cobrar y taquilla cerrada, ¿cómo es posible?) El anochecer de Bérgamo me da la bienvenida  con un festival en la Ciudad Baja: plazas con música, barras al aire libre y, sobre todo, italianos divirtiéndose. Apenas hay turistas y eso me gusta: la mayoría marcharon camino de Milán. Una cena a base de vino blanco y selección de deliciosos quesos de la región, y ¡a incorporarse en la jarana! No podía imaginar mejor comienzo.

Queso de Lombardía

Queso de Lombardía

Amanece un sábado salpicado de chubascos previo estío. No importa: aunque diluvie he venido a encontrarme con Bérgamo, a acercarme a su historia convulsa: fundada por los romanos en los tiempos del gran imperio. Destruida por el bárbaro Atila en el S.V. Sucesivamente controlada por Milán y Venecia en la Alta Edad Media. Incluso llegó a pertenecer a Autria tras la ocupación napoleónica, ya os decía que estamos muy al norte, hasta la época de Garibaldi en la segunda mitad del XIX.

Bérgamo

Bérgamo y lago Iseo

Primero, un itinerario por la Ciudad Baja, que se revela amable y tranquila en esta mañana con regusto a caffè macchiato . Esta parte es la más nueva, donde se desarrolla la vida cotidiana del grueso de sus habitantes: boutiques de moda, elegantes cafés, edificios administrativos, iglesias convocando a misa, parques urbanos, amplias avenidas, el Museo de Historia de Bérgamo,

Parque de Bérgamo

Parque de Bérgamo

Lo que de verdad merece la pena es ascender a la Ciudad Alta, la zona más antigua, dejando atrás los tejados anaranjados en el interior del funicular.

Funicular de Bérgamo

Funicular de Bérgamo, Viaje a Bérgamo y lago Iseo

La Ciudad Alta, asentada sobre una colina, es un recinto medieval amurallado, de estrechas callejuelas donde verdea el musgo entre los adoquines. Casonas con aspecto de castillo de piedra. Espigadas torres. Dicen que todas sus travesías convergen en la Piazza Vechia, el corazón de la ciudad vieja. Y así la encuentro. Una monumental explanada franqueada por el Palazzo del Podesta , el Palazzo del Comune, el Palazzo della Ragione y la Torre Cívica, de 52 metros de altura. Atalaya desde donde se puede observar Bérgamo a vista de pájaro. Leí que aquí se localiza una de las mejores heladerías de Italia, pero no hay suerte. Sigue lloviendo y está cerrada.

Ciudad Alta

Ciudad Alta, Bérgamo y lago Iseo

Llueve en la Ciudad Alta

Llueve en la Ciudad Alta

Piazza Vecchia

Piazza Vecchia, Bérgamo y lago Iseo

En los charcos se reflejan imágenes fragmentadas del Duomo, como un mosaico. Y es que a la espalda de la plaza se eleva la Catedral de Bérgamo, la Capilla Colleoni y el Baptisterio. Atendiendo a la guía, que empieza a humedecerse, leo que su estructura románica del S.XII permanece bien conservada, manteniendo muchos trozos de la original. La Capilla Colleoni fue obra del capitán veneciano del mismo nombre, destinada a ser su morada póstuma. En ella aún yacen sus restos y los de Medea, su hija, para toda la eternidad.

Reflejos Duomo

Reflejos Duomo

 

Duomo

Duomo

Bérgamo y lago Iseo.

Visto lo esencial de Bérgamo, rumbo al lago Iseo, siguiente destino de esta escapada al norte de Italia. A tan sólo 30 km se ubica este pequeño paraíso, menos popular que sus vecinos el lago Garda y lago Como, visitas recurrentes desde Milán, aunque no menos embriagador. Para llegar, la opción más económica: tren con una pequeña escala en Brescia. El de Iseo es un tren pequeñito, antiguo y destartalado, que parte al final de la vía 1. (Horarios: Trenitalia.com)

Lago Iseo

Hoy duermo en Iseo, la “capital” del lago, en un hotel familiar próximo al embarcadero. Siendo el más asequible de los que investigué por rededor, destila un aire retro, como si se hubiera quedado anclado en los 80, a la par que hospitalario (Hotel Milano). En cuanto a Iseo, es una villa serena como las aguas que lo rodean, por las que navegan simpáticos patos y esbeltos cisnes, haciendo temblar los reflejos de barcas y caserones.

Lago Iseo

Lago Iseo

Cisne en el lago Iseo

Cisne en el lago Iseo

Un baño refrescante para calmar el bochorno que precede a la tormenta veraniega. Una birra en las animadas terrazas y una cena “por todo lo alto”, para celebrar que estamos en Italia, en la pizzería Al Tiglio di Maffi, elegida al azar por el hecho de estar repleta de italianos: vino rosso (que es tinto, no rosado), de entrante un carpaccio, penne al pesto y una pizza carbonara de dimensiones bíblicas. Aunque parezca imposible, queda sitio para una panna cotta de postre. Il conto: 37 euros, nada mal contando que repetimos vino.

Para cenar, pizza

Para cenar, pizza, Bérgamo y lago Iseo

Qué mejor plan de domingo que una de las excursiones más típicas: ir en barco hasta Monte Isola, la isla habitada en el el centro del lago. Por 5,40 euros ida y vuelta, un agradable paseo sintiendo la brisa del lago.

En barco a Monte Isola

En barco a Monte Isola, Bérgamo y lago Iseo

Segunda parada: Peschiera Maraglio. Alquilar una bici para bordear la isla, tres euros la hora. El recorrido lo vale, por una carreterita en la que no circulan coches (sí alguna motocicleta), con vistas panorámicas al lago y a sus islotes particulares: la isola de San Paolo y la isola di Loreto. Dos horas es suficiente para completar una vuelta circular, tomar fotos, ver los pintorescos pueblos con nombres tan pertinentes como Paradiso, e incluso una birra para recuperar sales minerales.

¿Alquilamos una bici?

¿Alquilamos una bici?

Monte Isola

Monte Isola, Bérgamo y lago Iseo

Isola di San Paolo

Isola di San Paolo

Isola di Loreto

Isola di Loreto, Bérgamo y lago Iseo

Tarde de retorno a Bérgamo. Definitivamente, el sol desaparece y se desatan los truenos. Esta noche mi fugaz casa será un anodino hotel junto al aeropuerto, ya que vuelvo a España de madrugada. Con la mochila empapada de más ganas de Italia, de Lombardía, de ratos de sol y un helado a orillas de un lago.

Lago Iseo

Lago Iseo

Más rutas por Italia: Cinque Terre y la Toscana.

17 Comentarios

  1. Responder

    Carolina Selles

    3 Julio, 2015

    ¡Que chulada Patri! Me gusta comprobar que el tema de los medios de transporte y la falta de orden para el uso tampoco funcione en el Norte, lo digo por tu entrada triunfal en el bus. Aquí en Roma casi nadie paga y así está el servicio. Me falta descubrir el norte de este país y con tus post cada vez me entran más ganas, por cierto a mí me encantan también los días de lluvia porque parece que los turistas se esfuman. Y oye, pedazo de pizza!

    • Responder

      @lacosmopolilla

      3 Julio, 2015

      Muchas gracias, Carol. Yo lo del autobús, francamente, no lo entiendo. En Roma cuando fui hace años también me pasó… Las máquinas no suelen funcionar y los conductores no te hacen ni caso. Así que no queda otra que colarse…. Sí que es bonito el norte, por lo menos lo que he visto, me lo imaginaba más industrial y es muy verde y lleno de naturaleza, así que ya sabes, aprovecha para hacer escapadas, que el tren al menos parece que sí funciona bien je je un abrazote

  2. Responder

    Un Mundo Para 3

    3 Julio, 2015

    Preciosa entrada de un lugar que no conocemos. Italia en verano nos desagradó mucho, demasiada gente por todos lados y mucho calor, pero ver una ciudad como Bergano igual que la has visto tu debe fascinar.
    Gracias por la entrada guapa.

    • Responder

      @lacosmopolilla

      3 Julio, 2015

      ¡Muchas gracias, familia! Las cuatro veces que, hasta ahora, he estado en Italia nunca he ido en verano. ¡Imagino que debe ser la guerra! Ja ja ja las vacaciones estivales como son cuando me puedo coger más días aprovecho para hacer viajes largos… Tengo muchas ganas de ir a Venecia pero pienso ir cuando menos turistas haya, si puede ser en noviembre o diciembre con el “aqua alta” je je ¡un abrazo!

  3. Responder

    Borja García Zapardiel

    3 Julio, 2015

    Que recuerdos me ha traído volver a ver Bérgamo, mi primer destino fuera de España en el 2010.

    • Responder

      @lacosmopolilla

      3 Julio, 2015

      Je je a mí me ha gustado, tampoco es Florencia o Siena pero tiene su encanto, merece la pena 🙂 yo mi primer destino fuera de España ni me acuerdo en que año fue, era bien pequeña, fui a Portugal y mi madre se tuvo que hacer un pasaporte conmigo, había hasta escudos y no euros ja ja ja

  4. Responder

    irenesomoza

    3 Julio, 2015

    Qué chulo nena 😉

    La verdad es que yo siempre he dicho que Italia es el país más bonito y completo de Europa… y aún me quedan lugares tan bonitos como el que muestras. Sobre todo la parte del Lago, pasear en bici, dejarme llevar…

    Te copiaré el viaje 🙂

    un beso!

    Irene

    • Responder

      @lacosmopolilla

      3 Julio, 2015

      ¡Gracias, guapa! Para un fin de semana o puente es muy buen destino. Mirando con tiempo Ryanair tiene vuelos muy baratitos (me salió por 50 euros la ida y vuelta). El lago es una preciosidad, tiene un montón de pueblos con muy buena pinta, Sulzano también parecía bonito… Una zona a explorar 😉
      Un besazo

  5. Responder

    Vero touristear

    3 Julio, 2015

    Que buena pinta tiene Bérgamo y la zona del Lago Iseo! Yo he estado en Milán hace ya un montón de años y es bastante gris, pero esta zona me ha encantado! Creo que voy a hacer como Irene y te voy a copiar el viaje, jejeje

    Un abrazo
    Vero

    • Responder

      @lacosmopolilla

      6 Julio, 2015

      ¡Gracias, Vero! A Milán no he ido aún, tampoco me llamaba demasiado, la verdad es que preferí quedarme en Bérgamo y acercarme al laguito a pasar un fin de semana de relax. Te gustará seguro 🙂
      Un abrazote

  6. Responder

    Maruxaina Ysumochila

    4 Julio, 2015

    Qué bonito Patri!!
    Apenas conozco esta zona italiana pero tras leer tu relato me la apunto para una futura visita, me encantan las islas y la posibilidad de recorrerlas en bici es genial 🙂
    Un beso guapa!!

    • Responder

      @lacosmopolilla

      6 Julio, 2015

      Muchas gracias, Maruxa. El paseo en bici fue de lo mejor del fin de semana. La tranquilidad que da estar en un lugar sin el ruido de los coches es increíble. ¡Un besazo enorme!

  7. Responder

    Viajamos Juntos

    20 Julio, 2015

    Ya me apetece más visitar el Norte de Italia… 😉 Gracias por la inspiración 😉

    • Responder

      @lacosmopolilla

      22 Julio, 2015

      ¡Gracias! Es una zona muy verde, frondosa, una maravilla. Yo ya tengo ganas de volver y seguir descubriendo sus pueblos y lagos (el lago Como, Garda…) a los pies de los Alpes 🙂

  8. Responder

    María Teresa Acosta

    9 Agosto, 2015

    Me encanta tu blog y tus fotos..viajar para mi es ir llenando esas páginas del libro del que hablaste. Gracias por compartir tus experiencias. Un abrazo desde Venezuela

    • Responder

      @lacosmopolilla

      9 Agosto, 2015

      Muchas gracias, María Teresa. A seguir llenando ese libro de recuerdos y estampas. Un abrazo desde España

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